Antes de llamarse América: el entendimiento de los pueblos nativos

Sería un error buscar un único nombre indígena para América. No existió porque no existía América como concepto. En cambio, sí se pueden constatar muy variadas formas de comprender la tierra, el cosmos y la vida. Para los pueblos originarios, nombrar no era delimitar ni poseer: sus nombres hablaban de agua, de caminos y lugares sagrados; no de continentes.

Por Gonzalo Cáceres - periodista

Millones de personas habitaron la América prehispánica durante miles de años. No hicieron la diferencia en cuantos a conceptos, no porque les faltara establecer un nombre, sino porque entendían la tierra de otra manera, sin la necesidad de conformar una unidad geográfica única o total.

“América” es una denominación nacida en la Europa del siglo XVI (1507). Fue obra del cartógrafo alemán Martín Waldseemüller, quien bautizó así al nuevo continente en honor al navegante italiano Américo Vespucio.

Y Vespucio fue el primero en documentar y reconocer que las tierras exploradas no eran parte de Asia, sino un ‘Mundus Novus (Nuevo Mundo)’, lo que llevó a Waldseemüller a inmortalizar su nombre en su planisferio ‘Universalis Cosmographia’. Pero antes, mucho antes, esta tierra ya tenía nombres, relatos y sentidos. El problema es que ninguno equivale a lo que hoy entendemos como “continente”.

¿MALENTENDIDO?

Todo parte de la suposición moderna de que toda civilización debe nombrar grandes unidades geográficas como continentes. Pero, y siempre hay un pero, esta forma de ordenar el mundo es propia de la tradición europea.

Para la mayoría de los pueblos nativos, el espacio no era una abstracción cartográfica, sino un espacio atravesado por vínculos espirituales, comunitarios y hasta simbólicos. No existía un “Nuevo Mundo” separado de un “Viejo Mundo”. Existían muchos mundos (coexistiendo y superponiéndose).

LA MIRADA GUARANÍ

El caso guaraní es particularmente revelador. En guaraní, Yvy significa “tierra”, pero no como objeto estático, fijo y/o propiedad. Es la tierra que se recorre y se narra.

Más importante aún en el relato es el Yvy Marã’eỹ, la llamada “Tierra sin Mal”.

Haciendo honor a la verdad, la Tierra sin Mal no es un nombre ancestral para América, sino un horizonte mítico (no comparar con el ‘paraíso’ abrahámico): el lugar físico donde no hay sufrimiento y donde la vida alcanza su plenitud. La tradición oral la sitúa hacia el oriente y en muchos relatos, simplemente, no pertenece a este mundo. Así de compleja, así de fascinante.

Reducir esta idea a un nombre geográfico es atentar contra su sentido más profundo.

ABYA YALA: LA TIERRA VIVA

Un caso claro de un término ancestral resignificado para el presente.

Se trata de uno de los términos más difundidos como nombre ‘original’ de América. Abya Yala, proveniente del pueblo guna (kuna, según las diversas fuentes), en la región de los actuales Panamá y Colombia, expresión que puede traducirse como “tierra viva” o “tierra en madurez” o “tierra ya madura”.

Históricamente, Abya Yala no designaba todo el continente, sino el territorio habitado por los guna. Su uso como denominación continental es contemporáneo y responde a una suerte de reapropiación política y cultural impulsada por movimientos indígenas desde fines del siglo XX (para cuestionar el legado colonial del nombre “América”).

ANÁHUAC: MUNDO RODEADO DE AGUA

En Mesoamérica, los pueblos nahuas utilizaban el término Anáhuac, que vendría a traducirse como mundo “cerca del agua” o “rodeado de agua”. Aunque se asocia al Valle de México, también podía aludir al territorio habitado en sentido amplio.

Algunas reinterpretaciones modernas hablan de Cem Anáhuac (“todo el Anáhuac”) para referirse a una totalidad. Sin embargo, no hay evidencia de que los pueblos mesoamericanos concibieran el continente como un entero geográfico semejante a la idea moderna de América.

Anáhuac era, ante todo, un espacio cultural, no un continente.

TAWANTINSUYU

En los Andes, el nombre clave fue Tawantinsuyu, el Estado _Inca. En quechua significa “las cuatro regiones unidas” y alude a la formación territorial que tenía como centro el Cusco.

Para los incas, el mundo tenía un orden y una estructura política y religiosa, pero no necesitaba entenderse como una masa separada de otros “mundos”. El Tawantinsuyu expresaba las partes conocidas/exploradas por el Inca.

LA ISLA TORTUGA

Entre numerosos pueblos indígenas de Norteamérica, como los iroqueses y algonquinos, aparece el mito de “Turtle Island” (término llevado al inglés, la Isla Tortuga). Según el mito, la tierra se formó sobre el caparazón de una gigantesca tortuga que emergió del océano primordial.

Hoy, “Turtle Island” se utiliza como nombre alternativo para Norteamérica en contextos culturales y políticos. Como en otros casos, se trata de un relato ancestral resignificado para disputar el lenguaje heredado de la colonización.

Fuentes

León Cadogan, Ayvu Rapyta

Enrique Dussel, 1492: El encubrimiento del Otro

Calma y Aroma: venció al cáncer y hoy emprende con almohadillas terapéuticas

Tras atravesar una dura lucha contra el cáncer, Zunilda Benítez encontró en el trabajo una forma de volver a empezar. A sus 62 años, impulsa su propio emprendimiento “Calma y Aroma”, dedicado a la elaboración de almohadillas terapéuticas.

Su historia está marcada por múltiples problemas de salud, siendo el cáncer el mayor desafío. Hoy, totalmente recuperada, cuenta que el trabajo logró devolverle la alegría.

“La gente le tiene miedo al cáncer, pero yo le dije a Dios: ‘si es hasta acá, acepto’. Pero salí viva”, expresó en una entrevista con Residentas (GEN). Lejos de detenerse, decidió transformar esa experiencia en una oportunidad para seguir activa.

Explicó que, tras su recuperación, necesitaba volver a trabajar, pero su condición física le impedía realizar tareas exigentes. Fue entonces cuando su hija, durante un viaje, descubrió las almohadillas terapéuticas, una idea que luego la adaptaron como un emprendimiento familiar.

“Calma y Aroma” ofrece almohadillas rellenas con semillas y hierbas naturales, diseñadas para aliviar dolores musculares, estrés y otras molestias del cuerpo. Los productos pueden utilizarse tanto en frío como en calor, dependiendo de la necesidad.

Entre las opciones se encuentran modelos cervicales, lumbares, para abdomen e incluso versiones especiales para bebés. Cada uno incorpora combinaciones específicas de ingredientes, como lavanda, manzanilla, romero, salvia, eucalipto o menta, según su función terapéutica. Todos tienen un ingrediente extra que no puede revelarse.

“El trabajo es liviano, me relaja y me hace sentir bien. Hago lo que me gusta”, comentó Benítez, quien destacó que coser siempre fue su pasión desde joven, e incluso llegó a confeccionar el vestido de novia de su hija.

Más allá del ingreso económico, la motivación principal fue recuperar su independencia. “Mi hija no me hace faltar nada, pero yo quería tener lo mío, poder regalar algo a mis nietos”, señaló. Actualmente tiene 11 nietos, quienes forman parte de su principal motor emocional.

Zunilda sostiene que su historia busca inspirar a otras personas, especialmente a quienes atraviesan enfermedades o sienten que ya no pueden empezar de nuevo.

Además de las almohadillas, su marca también incluye antifaces y jabones artesanales, con proyección a ampliar su línea de productos, especialmente en fechas como el Día de la Madre.

El emprendimiento puede encontrarse en redes sociales como “Calma y Aroma” y también a través del 0991 424 450.

Frutinovelas, el fenómeno viral que preocupa a profesionales por la hipersexualización en niños

Médicos advierten a los padres sobre las minihistorias virales de frutas humanizadas, creadas con IA, cuyos contenidos van mucho más allá de una simple tendencia en las redes, pues se convierten en una puerta de entrada a la hipersexualización en los más pequeños. Con un formato “infantil”, oculta escenas subidas de tono que llegan directo al feed de los chicos.

Por Silvia Aguilar Ramos

Aparenta ser un video inofensivo de frutas y verduras, a los adultos logra sacar alguna que otra risa, muchos incluso se convirtieron en seguidores apasionados de las historias relatadas en las llamadas “frutinovelas”.

Esta tendencia explotó en TikTok y otras redes. Son minidramas exagerados, creados con inteligencia artificial, donde manzanas, bananas, tomates, naranjas y otras frutas son protagonistas de historias de celos, infidelidades, romances y hasta sexo.

¿POR QUÉ PREOCUPA?

Según advierte el Dr. Robert Núñez, pediatra, al ser creados como dibujos, no solo llaman la atención de adultos, sino también de niños, y esto es un riesgo, ya que muchas de las historias contienen escenas subidas de tono, insinuaciones sexuales y situaciones que no son adecuadas para niños.

El algoritmo las muestra como contenido “gracioso” o “trending”, por lo que llegan sin filtro al feed de menores.

Núñez explica que, el hecho de que aparezcan frutas o dibujos no significa que sea contenido para niños, y precisamente ese es el error más grave y el engaño en el que caen los padres, quienes, al ver colores y personajes tiernos, asumen que es seguro.

Quizás, muchos de los niños, en medio de la inocencia, no entiendan el significado de lo que se muestra en las historias, y esto, de acuerdo a Núñez, les genera cierta confusión.

El pediatra sostuvo que es un error de los padres creer que las “frutinovelas” estimulen a los niños o los motive a comer más verduras, todo lo contrario, ellos, al ver una fruta, la relacionarán directamente con la jocosidad.

RECOMENDACIÓN A LOS PADRES

Lejos de culpar, Núñez insiste en el control parental, verificar qué es lo que sus hijos están consumiendo en las redes y no convencerse de que, por ser solo dibujo, es inofensivo.

Recomendó siempre preguntar a los niños qué vieron en las redes y aclarar cuándo algo no es para su edad. Darles palabras simples para entender límites.

Las “frutinovelas” no son el único caso, pero sí un ejemplo claro de cómo el contenido hipersexualizado se disfraza en formatos infantiles.

La alerta que hace Núñez no es para prohibir internet a los niños porque es casi imposible, sino para devolverle a los adultos el poder de control y filtro.

Parejas con los mismos patrones que nuestros padres: ¿por qué las elegimos?

Todos crecimos en un entorno con determinadas características que, en conjunto, pueden tener prevalencias negativas, positivas o un poco de cada una. Absorber lo malo y elegir inconscientemente una pareja con esos mismos patrones es algo más común de lo que nos imaginamos. Echamos un vistazo desde una óptica psicológica.

Elegir un novio maltratador, una novia controladora, una pareja que le tema al compromiso. Varios ejemplos pueden citarse acerca de las personas que elegimos como pareja. En cualquiera de los casos, parte de esto guarda relación con lo que vimos en papá y mamá en casa.

“Cuando somos más chicas o en la adolescencia, todavía no somos capaces de diferenciar. Pero cuando ya somos grandes y volvemos a elegir el mismo tipo de pareja, ahí tiene que encenderse el semáforo rojo”, advierte la psicóloga Teresa Galeano, experta en terapia de pareja.

Aquí se plantea la pregunta de por qué volvemos a elegir a tal o cual persona, si ya sabemos que no queremos un perfil con esas características.

En tal sentido, aquí el inconsciente es capaz de jugar una mala pasada al punto de que pareciera que no elegimos, sino que atraemos y nos atraen cierto tipo de hombres o mujeres, pese a que en ellos se repiten patrones conocidos que nos hacen daño.

En una entrevista con el programa Residentas, la psicóloga explicó que tendemos a buscar mucho todo lo que nos resulta familiar, lo que nos gustó siempre, porque es ahí donde está la atracción. Recién después vemos lo que se está repitiendo (si es que lo hacemos).

“El principal motor para romper esos patrones es hacer consciente lo inconsciente, lo que me atrae inconscientemente de esa persona y el siguiente paso tiene que ver con que yo me dé mi lugar, en qué lugar está mi deseo, yo como persona, mi autoestima, mi valía, mi amor propio para poder decidir desde la libertad y no desde lo que se me impone”.

La raíz de todo está en comenzar a trabajar el amor propio, pues, cuando alguien no se siente suficiente por A o B motivo, sea algo que vivió o padeció, ese alguien, antes de continuar necesitará desarrollar esa autoestima, ya que sin ella no podrá elegir.

INFIDELIDAD Y EL 50 Y 50

A veces se intenta justificar la infidelidad con la teoría de que la responsabilidad del éxito de una relación se distribuye equitativamente en dos mitades, como insinuando que, si alguien es infiel significa que una de las partes no cumple con alguno o varios de sus roles dentro de la pareja.

“En la práctica no es tan así, es responsabilidad de ella el aguantar tanto, cinco infidelidades, maltratos, olvidos, poca atención, por qué yo dejo que todo tenga que hacer yo y el otro nada y yo sigo estando ahí y siendo la incondicional”, subrayó. Este último aspecto sí puede ser responsabilidad del engañado o la engañada.

TERAPIAS DE PAREJA

En terapia de pareja se realizan sesiones en conjunto y por separado. En cada una se va revisando e identificando lo que cada persona trae y repite del pasado.

En la primera sesión normalmente ya se ve quién de los dos está más comprometido con llevar ese proceso y durante la entrevista se descubre qué realmente los motiva a acudir.

Algunos de los motivos por los que algunas parejas hacen terapia:

Porque quieren terminar bien, hacerlo con cierta paz, sobre todo cuando hay hijos.

Algunos dicen no creer en la terapia, pero van porque la pareja les pide

Otros van con incredulidad, pero con curiosidad “para probar” y terminan siendo los más convencidos de que funciona

Sea en pareja o de forma individual, la terapia es un proceso necesario para la salud mental, la cual, al ser intangible queda relegada al último plano o en otros casos, ni siquiera se la toma en cuenta, al no ser visible o evidente como un dolor físico o un síntoma perceptible y fácil de describir. Aunque en esta nota nos ocupa la pareja, todo problema comienza a resolverse en la persona misma, por eso, este tipo de enfoques de relaciones también incluyen sesiones individuales.

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