El “psiquiatra” de tu mascota: cuando el comportamiento también es salud
Cada vez más familias consideran a perros y gatos como parte esencial del hogar. Comparten rutinas, emociones y hasta duelos, pero muchas veces sus comportamientos siguen siendo interpretados solo como “malas conductas”, sin entender que detrás puede existir un problema de salud física, emocional o ambiental.
En una entrevista en el programa Residentas (canal GEN), la doctora Sofía Manchini, médica veterinaria y etóloga, explicó qué es la etología y por qué esta especialidad se vuelve clave para comprender lo que realmente ocurre con nuestras mascotas.
“La etología es la rama de la medicina veterinaria que se enfoca en el comportamiento. Buscamos integrar la clínica con la conducta, porque muchas veces un problema orgánico se manifiesta como un problema de comportamiento y viceversa”, señaló.
A diferencia del veterinario clínico, que se centra en las enfermedades físicas, o del adiestrador, que trabaja sobre la enseñanza de órdenes y hábitos, el etólogo analiza al animal de manera integral, su estado de salud, su entorno, sus rutinas y, sobre todo, el rol del tutor.
“No evalúo solo al perro, evalúo principalmente cómo el tutor maneja al perro. Las conductas son el reflejo directo de lo que hacemos los humanos”, afirmó.
Uno de los motivos de consulta más frecuentes actualmente es la ansiedad por separación, un fenómeno que se incrementó tras la pandemia. Durante ese periodo, muchos animales se acostumbraron a tener compañía constante, y luego sufrieron al volver las rutinas laborales.
“El perro es un animal de hábitos. Necesita previsibilidad. Si un día sale a pasear, otro día no, otro día a cualquier hora, eso genera desorganización emocional”, explicó Manchini.
La falta de constancia también impacta en los paseos. Sacar al perro de forma esporádica suele aumentar la ansiedad, ya que el animal se sobreestimula y pierde autocontrol.
Así como en los niños la primera infancia es clave, en los perros existe un período de socialización fundamental durante los primeros meses de vida.
“Lo que el cachorro no conoce antes de los cinco meses, después le cuesta muchísimo aceptar”, indicó. Por eso, hoy se recomienda exponerlos gradualmente a estímulos externos desde los 60 o 70 días, siempre en entornos controlados. Esto ayuda a prevenir miedos, reacciones exageradas y conductas defensivas en la adultez.
Lamer, morder y comer pasto: ¿normal o señal de alerta?
Algunas conductas son normales, pero en exceso pueden indicar un problema. El lamido y la masticación son necesidades naturales, según la experta. Los juguetes mordillos no son accesorios, sino una necesidad básica.
Mientras que comer pasto suele ser normal, pero ingerir plástico o tela ya indica un trastorno conductual.
En el caso del lamido excesivo, puede comenzar por una patología de piel y luego transformarse en un comportamiento compulsivo, similar a arrancarse el cabello o morderse las uñas en humanos.
“Hoy, gracias a la etología y la psicofarmacología veterinaria, estos trastornos se pueden tratar. El etólogo es, en cierto modo, el psiquiatra del perro”, explicó.
El tratamiento suele combinar medicación, educación y cambios en el entorno.
El rascado en muebles es una conducta completamente normal en gatos. Sin embargo, puede redirigirse utilizando rascadores, feromonas sintéticas y protectores de superficies.
Duelo animal
Manchini también abordó un tema poco hablado, el duelo por la pérdida de una mascota. “El dolor es real y muchas veces subestimado. Hay personas que sufren tanto o más que ante la pérdida de un familiar”, afirmó.
Incluso otros animales del hogar pueden manifestar cambios tras la muerte de un compañero, con la disminución de actividad, inapetencia o retraimiento.
En algunos casos, permitir que los animales vean al compañero fallecido ayuda a que no lo sigan buscando, favoreciendo así un cierre.
Por último, la especialista remarcó que amar a una mascota no significa permitir todo. “El perro necesita límites. Eso le da estabilidad emocional. La falta de límites no es amor, es abandono emocional”, aseveró.
Calma y Aroma: venció al cáncer y hoy emprende con almohadillas terapéuticas
Tras atravesar una dura lucha contra el cáncer, Zunilda Benítez encontró en el trabajo una forma de volver a empezar. A sus 62 años, impulsa su propio emprendimiento “Calma y Aroma”, dedicado a la elaboración de almohadillas terapéuticas.
Su historia está marcada por múltiples problemas de salud, siendo el cáncer el mayor desafío. Hoy, totalmente recuperada, cuenta que el trabajo logró devolverle la alegría.
“La gente le tiene miedo al cáncer, pero yo le dije a Dios: ‘si es hasta acá, acepto’. Pero salí viva”, expresó en una entrevista con Residentas (GEN). Lejos de detenerse, decidió transformar esa experiencia en una oportunidad para seguir activa.
Explicó que, tras su recuperación, necesitaba volver a trabajar, pero su condición física le impedía realizar tareas exigentes. Fue entonces cuando su hija, durante un viaje, descubrió las almohadillas terapéuticas, una idea que luego la adaptaron como un emprendimiento familiar.
“Calma y Aroma” ofrece almohadillas rellenas con semillas y hierbas naturales, diseñadas para aliviar dolores musculares, estrés y otras molestias del cuerpo. Los productos pueden utilizarse tanto en frío como en calor, dependiendo de la necesidad.
Entre las opciones se encuentran modelos cervicales, lumbares, para abdomen e incluso versiones especiales para bebés. Cada uno incorpora combinaciones específicas de ingredientes, como lavanda, manzanilla, romero, salvia, eucalipto o menta, según su función terapéutica. Todos tienen un ingrediente extra que no puede revelarse.
“El trabajo es liviano, me relaja y me hace sentir bien. Hago lo que me gusta”, comentó Benítez, quien destacó que coser siempre fue su pasión desde joven, e incluso llegó a confeccionar el vestido de novia de su hija.
Más allá del ingreso económico, la motivación principal fue recuperar su independencia. “Mi hija no me hace faltar nada, pero yo quería tener lo mío, poder regalar algo a mis nietos”, señaló. Actualmente tiene 11 nietos, quienes forman parte de su principal motor emocional.
Zunilda sostiene que su historia busca inspirar a otras personas, especialmente a quienes atraviesan enfermedades o sienten que ya no pueden empezar de nuevo.
Además de las almohadillas, su marca también incluye antifaces y jabones artesanales, con proyección a ampliar su línea de productos, especialmente en fechas como el Día de la Madre.
El emprendimiento puede encontrarse en redes sociales como “Calma y Aroma” y también a través del 0991 424 450.
Frutinovelas, el fenómeno viral que preocupa a profesionales por la hipersexualización en niños
Médicos advierten a los padres sobre las minihistorias virales de frutas humanizadas, creadas con IA, cuyos contenidos van mucho más allá de una simple tendencia en las redes, pues se convierten en una puerta de entrada a la hipersexualización en los más pequeños. Con un formato “infantil”, oculta escenas subidas de tono que llegan directo al feed de los chicos.
Por Silvia Aguilar Ramos
Aparenta ser un video inofensivo de frutas y verduras, a los adultos logra sacar alguna que otra risa, muchos incluso se convirtieron en seguidores apasionados de las historias relatadas en las llamadas “frutinovelas”.
Esta tendencia explotó en TikTok y otras redes. Son minidramas exagerados, creados con inteligencia artificial, donde manzanas, bananas, tomates, naranjas y otras frutas son protagonistas de historias de celos, infidelidades, romances y hasta sexo.
¿POR QUÉ PREOCUPA?
Según advierte el Dr. Robert Núñez, pediatra, al ser creados como dibujos, no solo llaman la atención de adultos, sino también de niños, y esto es un riesgo, ya que muchas de las historias contienen escenas subidas de tono, insinuaciones sexuales y situaciones que no son adecuadas para niños.
El algoritmo las muestra como contenido “gracioso” o “trending”, por lo que llegan sin filtro al feed de menores.
Núñez explica que, el hecho de que aparezcan frutas o dibujos no significa que sea contenido para niños, y precisamente ese es el error más grave y el engaño en el que caen los padres, quienes, al ver colores y personajes tiernos, asumen que es seguro.
Quizás, muchos de los niños, en medio de la inocencia, no entiendan el significado de lo que se muestra en las historias, y esto, de acuerdo a Núñez, les genera cierta confusión.
El pediatra sostuvo que es un error de los padres creer que las “frutinovelas” estimulen a los niños o los motive a comer más verduras, todo lo contrario, ellos, al ver una fruta, la relacionarán directamente con la jocosidad.
RECOMENDACIÓN A LOS PADRES
Lejos de culpar, Núñez insiste en el control parental, verificar qué es lo que sus hijos están consumiendo en las redes y no convencerse de que, por ser solo dibujo, es inofensivo.
Recomendó siempre preguntar a los niños qué vieron en las redes y aclarar cuándo algo no es para su edad. Darles palabras simples para entender límites.
Las “frutinovelas” no son el único caso, pero sí un ejemplo claro de cómo el contenido hipersexualizado se disfraza en formatos infantiles.
La alerta que hace Núñez no es para prohibir internet a los niños porque es casi imposible, sino para devolverle a los adultos el poder de control y filtro.
Parejas con los mismos patrones que nuestros padres: ¿por qué las elegimos?
Todos crecimos en un entorno con determinadas características que, en conjunto, pueden tener prevalencias negativas, positivas o un poco de cada una. Absorber lo malo y elegir inconscientemente una pareja con esos mismos patrones es algo más común de lo que nos imaginamos. Echamos un vistazo desde una óptica psicológica.
Elegir un novio maltratador, una novia controladora, una pareja que le tema al compromiso. Varios ejemplos pueden citarse acerca de las personas que elegimos como pareja. En cualquiera de los casos, parte de esto guarda relación con lo que vimos en papá y mamá en casa.
“Cuando somos más chicas o en la adolescencia, todavía no somos capaces de diferenciar. Pero cuando ya somos grandes y volvemos a elegir el mismo tipo de pareja, ahí tiene que encenderse el semáforo rojo”, advierte la psicóloga Teresa Galeano, experta en terapia de pareja.
Aquí se plantea la pregunta de por qué volvemos a elegir a tal o cual persona, si ya sabemos que no queremos un perfil con esas características.
En tal sentido, aquí el inconsciente es capaz de jugar una mala pasada al punto de que pareciera que no elegimos, sino que atraemos y nos atraen cierto tipo de hombres o mujeres, pese a que en ellos se repiten patrones conocidos que nos hacen daño.
En una entrevista con el programa Residentas, la psicóloga explicó que tendemos a buscar mucho todo lo que nos resulta familiar, lo que nos gustó siempre, porque es ahí donde está la atracción. Recién después vemos lo que se está repitiendo (si es que lo hacemos).
“El principal motor para romper esos patrones es hacer consciente lo inconsciente, lo que me atrae inconscientemente de esa persona y el siguiente paso tiene que ver con que yo me dé mi lugar, en qué lugar está mi deseo, yo como persona, mi autoestima, mi valía, mi amor propio para poder decidir desde la libertad y no desde lo que se me impone”.
La raíz de todo está en comenzar a trabajar el amor propio, pues, cuando alguien no se siente suficiente por A o B motivo, sea algo que vivió o padeció, ese alguien, antes de continuar necesitará desarrollar esa autoestima, ya que sin ella no podrá elegir.
INFIDELIDAD Y EL 50 Y 50
A veces se intenta justificar la infidelidad con la teoría de que la responsabilidad del éxito de una relación se distribuye equitativamente en dos mitades, como insinuando que, si alguien es infiel significa que una de las partes no cumple con alguno o varios de sus roles dentro de la pareja.
“En la práctica no es tan así, es responsabilidad de ella el aguantar tanto, cinco infidelidades, maltratos, olvidos, poca atención, por qué yo dejo que todo tenga que hacer yo y el otro nada y yo sigo estando ahí y siendo la incondicional”, subrayó. Este último aspecto sí puede ser responsabilidad del engañado o la engañada.
TERAPIAS DE PAREJA
En terapia de pareja se realizan sesiones en conjunto y por separado. En cada una se va revisando e identificando lo que cada persona trae y repite del pasado.
En la primera sesión normalmente ya se ve quién de los dos está más comprometido con llevar ese proceso y durante la entrevista se descubre qué realmente los motiva a acudir.
Algunos de los motivos por los que algunas parejas hacen terapia:
Porque quieren terminar bien, hacerlo con cierta paz, sobre todo cuando hay hijos.
Algunos dicen no creer en la terapia, pero van porque la pareja les pide
Otros van con incredulidad, pero con curiosidad “para probar” y terminan siendo los más convencidos de que funciona
Sea en pareja o de forma individual, la terapia es un proceso necesario para la salud mental, la cual, al ser intangible queda relegada al último plano o en otros casos, ni siquiera se la toma en cuenta, al no ser visible o evidente como un dolor físico o un síntoma perceptible y fácil de describir. Aunque en esta nota nos ocupa la pareja, todo problema comienza a resolverse en la persona misma, por eso, este tipo de enfoques de relaciones también incluyen sesiones individuales.