Revanchismo político de Abdo dejó grandes proyectos sepultados

La imputación del exministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens, por el fallido proyecto del Metrobús, evidencia y corrobora el revanchismo político que hubo durante el Gobierno de Mario Abdo Benítez, con la cancelación de obras y proyectos emblemáticos que fueron impulsados por la administración de Horacio Cartes.

La causa contra el exministro abdista Arnoldo Wiens investiga supuestos hechos de lesión de confianza y daño patrimonial al Estado, tras la suspensión y posterior cancelación del Metrobús, una obra vial que fue entregada al gobierno abdista en agosto de 2018 con contratos vigentes y pólizas de seguro activas.

Apenas dos meses después, en octubre de ese mismo año, la iniciativa fue frenada por decisión política y finalmente enterrada en febrero de 2020, dejando un tendal de frentistas afectados, usuarios del transporte público perjudicados y millones de dólares en multas y litigios para el Estado.

De acuerdo con los técnicos y fiscales, el fracaso del Metrobús no fue técnico ni contractual, sino consecuencia directa de una determinación política que priorizó cortar con todo lo heredado de la administración anterior.

El Metrobús se convirtió así en el emblema de una política de ruptura de parte del abdismo. La obra no solo fue cancelada, sino también desmantelada, pese a estar en ejecución. El entonces ministro Wiens pidió “disculpas”, con los ojos llorosos, a los frentistas y destruyó todo lo que se había hecho.

Pero el Metrobús no fue el único proyecto que quedó en el camino.

La Unidad de Operaciones Motorizadas Lince, creada en 2017, marcó un antes y un después en la lucha contra la delincuencia. Con fuerte presencia territorial y rápida capacidad de respuesta, la iniciativa logró una importante reducción de los delitos ni bien comenzó a funcionar.

Sin embargo, con la llegada de Abdo Benítez al poder, el grupo fue progresivamente desmoralizado y relegado dentro de la estrategia de seguridad. Recortes presupuestarios y pérdida de protagonismo operativo deterioraron su capacidad, lo que coincidió con un repunte de la inseguridad y el reclamo ciudadano para su reposicionamiento. Recién ante la presión social, el gobierno dio marcha atrás parcialmente.

Otro proyecto estratégico que quedó en pausa durante todo el gobierno abdista fue la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay, fruto de un acuerdo bilateral firmado en 2017. Mientras Taiwán cumplió enviando docentes de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Taiwán, Abdo nunca avanzó en la construcción del edificio comprometido. Recién con el gobierno de Peña se retomaron las gestiones para reactivar el proyecto.

El barrio San Francisco, en Zeballos Cue, fue concebido como un plan integral de reubicación social para más de mil familias provenientes del Bañado Norte y la Chacarita. Impulsado por Itaipú Binacional y la entonces Senavitat, el proyecto prometía ser un modelo urbano.

Durante el gobierno abdista, el barrio cayó en el abandono, con la acumulación de basura, vandalismo, escasa presencia policial y reclamos vecinales sin respuesta. La falta de continuidad convirtió a una obra emblemática en un foco de deterioro social.

También el programa de viviendas sociales sufrió un marcado retroceso. La discontinuidad de políticas públicas dejó cientos de proyectos inconclusos o paralizados, afectando directamente a familias de sectores vulnerables que aguardaban soluciones habitacionales.

El sentido común indica que los proyectos bien encaminados deben corregirse o potenciarse, no sepultarse como lo hizo el abdismo por mero revanchismo político contra el cartismo.

Frutinovelas, el fenómeno viral que preocupa a profesionales por la hipersexualización en niños

Médicos advierten a los padres sobre las minihistorias virales de frutas humanizadas, creadas con IA, cuyos contenidos van mucho más allá de una simple tendencia en las redes, pues se convierten en una puerta de entrada a la hipersexualización en los más pequeños. Con un formato “infantil”, oculta escenas subidas de tono que llegan directo al feed de los chicos.

Por Silvia Aguilar Ramos

Aparenta ser un video inofensivo de frutas y verduras, a los adultos logra sacar alguna que otra risa, muchos incluso se convirtieron en seguidores apasionados de las historias relatadas en las llamadas “frutinovelas”.

Esta tendencia explotó en TikTok y otras redes. Son minidramas exagerados, creados con inteligencia artificial, donde manzanas, bananas, tomates, naranjas y otras frutas son protagonistas de historias de celos, infidelidades, romances y hasta sexo.

¿POR QUÉ PREOCUPA?

Según advierte el Dr. Robert Núñez, pediatra, al ser creados como dibujos, no solo llaman la atención de adultos, sino también de niños, y esto es un riesgo, ya que muchas de las historias contienen escenas subidas de tono, insinuaciones sexuales y situaciones que no son adecuadas para niños.

El algoritmo las muestra como contenido “gracioso” o “trending”, por lo que llegan sin filtro al feed de menores.

Núñez explica que, el hecho de que aparezcan frutas o dibujos no significa que sea contenido para niños, y precisamente ese es el error más grave y el engaño en el que caen los padres, quienes, al ver colores y personajes tiernos, asumen que es seguro.

Quizás, muchos de los niños, en medio de la inocencia, no entiendan el significado de lo que se muestra en las historias, y esto, de acuerdo a Núñez, les genera cierta confusión.

El pediatra sostuvo que es un error de los padres creer que las “frutinovelas” estimulen a los niños o los motive a comer más verduras, todo lo contrario, ellos, al ver una fruta, la relacionarán directamente con la jocosidad.

RECOMENDACIÓN A LOS PADRES

Lejos de culpar, Núñez insiste en el control parental, verificar qué es lo que sus hijos están consumiendo en las redes y no convencerse de que, por ser solo dibujo, es inofensivo.

Recomendó siempre preguntar a los niños qué vieron en las redes y aclarar cuándo algo no es para su edad. Darles palabras simples para entender límites.

Las “frutinovelas” no son el único caso, pero sí un ejemplo claro de cómo el contenido hipersexualizado se disfraza en formatos infantiles.

La alerta que hace Núñez no es para prohibir internet a los niños porque es casi imposible, sino para devolverle a los adultos el poder de control y filtro.

Parejas con los mismos patrones que nuestros padres: ¿por qué las elegimos?

Todos crecimos en un entorno con determinadas características que, en conjunto, pueden tener prevalencias negativas, positivas o un poco de cada una. Absorber lo malo y elegir inconscientemente una pareja con esos mismos patrones es algo más común de lo que nos imaginamos. Echamos un vistazo desde una óptica psicológica.

Elegir un novio maltratador, una novia controladora, una pareja que le tema al compromiso. Varios ejemplos pueden citarse acerca de las personas que elegimos como pareja. En cualquiera de los casos, parte de esto guarda relación con lo que vimos en papá y mamá en casa.

“Cuando somos más chicas o en la adolescencia, todavía no somos capaces de diferenciar. Pero cuando ya somos grandes y volvemos a elegir el mismo tipo de pareja, ahí tiene que encenderse el semáforo rojo”, advierte la psicóloga Teresa Galeano, experta en terapia de pareja.

Aquí se plantea la pregunta de por qué volvemos a elegir a tal o cual persona, si ya sabemos que no queremos un perfil con esas características.

En tal sentido, aquí el inconsciente es capaz de jugar una mala pasada al punto de que pareciera que no elegimos, sino que atraemos y nos atraen cierto tipo de hombres o mujeres, pese a que en ellos se repiten patrones conocidos que nos hacen daño.

En una entrevista con el programa Residentas, la psicóloga explicó que tendemos a buscar mucho todo lo que nos resulta familiar, lo que nos gustó siempre, porque es ahí donde está la atracción. Recién después vemos lo que se está repitiendo (si es que lo hacemos).

“El principal motor para romper esos patrones es hacer consciente lo inconsciente, lo que me atrae inconscientemente de esa persona y el siguiente paso tiene que ver con que yo me dé mi lugar, en qué lugar está mi deseo, yo como persona, mi autoestima, mi valía, mi amor propio para poder decidir desde la libertad y no desde lo que se me impone”.

La raíz de todo está en comenzar a trabajar el amor propio, pues, cuando alguien no se siente suficiente por A o B motivo, sea algo que vivió o padeció, ese alguien, antes de continuar necesitará desarrollar esa autoestima, ya que sin ella no podrá elegir.

INFIDELIDAD Y EL 50 Y 50

A veces se intenta justificar la infidelidad con la teoría de que la responsabilidad del éxito de una relación se distribuye equitativamente en dos mitades, como insinuando que, si alguien es infiel significa que una de las partes no cumple con alguno o varios de sus roles dentro de la pareja.

“En la práctica no es tan así, es responsabilidad de ella el aguantar tanto, cinco infidelidades, maltratos, olvidos, poca atención, por qué yo dejo que todo tenga que hacer yo y el otro nada y yo sigo estando ahí y siendo la incondicional”, subrayó. Este último aspecto sí puede ser responsabilidad del engañado o la engañada.

TERAPIAS DE PAREJA

En terapia de pareja se realizan sesiones en conjunto y por separado. En cada una se va revisando e identificando lo que cada persona trae y repite del pasado.

En la primera sesión normalmente ya se ve quién de los dos está más comprometido con llevar ese proceso y durante la entrevista se descubre qué realmente los motiva a acudir.

Algunos de los motivos por los que algunas parejas hacen terapia:

Porque quieren terminar bien, hacerlo con cierta paz, sobre todo cuando hay hijos.

Algunos dicen no creer en la terapia, pero van porque la pareja les pide

Otros van con incredulidad, pero con curiosidad “para probar” y terminan siendo los más convencidos de que funciona

Sea en pareja o de forma individual, la terapia es un proceso necesario para la salud mental, la cual, al ser intangible queda relegada al último plano o en otros casos, ni siquiera se la toma en cuenta, al no ser visible o evidente como un dolor físico o un síntoma perceptible y fácil de describir. Aunque en esta nota nos ocupa la pareja, todo problema comienza a resolverse en la persona misma, por eso, este tipo de enfoques de relaciones también incluyen sesiones individuales.

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A 50 años del día que la dictadura stronista intervino el Colegio Cristo Rey

Un 8 de abril del año 1976, se producía uno de los episodios más funestos en la historia del emblemático Colegio Cristo Rey de Asunción, luego de que la policía stronista irrumpiera en la institución, ante sospechas de que allí se impartían “enseñanzas subversivas” a los estudiantes.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

El pasado 8 de abril se recordaron 50 años de la intervención policial al Colegio Cristo Rey, en el contexto de la llamada “Pascua Dolorosa”, una de las oleadas represivas más violentas durante la dictadura del general Alfredo Stroessner.

Aquel día como cualquier otro, los estudiantes de la reconocida institución educativa jesuita se disponían a desarrollar sus clases con normalidad, viéndose sorprendidos con la inusual presencia de móviles y agentes de la Policía Nacional.

En cuestión de minutos, la tranquilidad que reinaba en los pasillos de aquel centro de formación católica se vio interrumpida abruptamente por efectivos armados que buscaban evidencias de supuestos “elementos subversivos”. En ese menester, procedieron a registrar las aulas y habitaciones de los sacerdotes jesuitas.

Imponiendo a costa del uso de la fuerza el característico temor del régimen stronista, los policías trataron de localizar al padre Miguel Sanmartí, a quien acusaban de ser supuesto cabecilla de un “movimiento subversivo” nacido en el Cristo Rey.

Esta suposición de las autoridades de turno estaba fundamentada en el estilo de formación poco convencional para la época, donde cualquier intento de fomentar el pensamiento crítico o la conciencia social, como lo hacían en el colegio jesuita, era mal visto, al punto de considerarse “revolucionario” o hasta “comunista”, en ciertos casos.

Un 13 de enero de aquel mismo año, la institución también había sido objeto de una intervención previa por parte del entonces Ministerio de Educación y Culto. Durante el transcurso de un año, el Cristo Rey había quedado bajo control estatal, a cargo de una “comisión interventora”.

Ambos episodios se dieron en un contexto histórico y sociopolítico marcado por la persecución a propuestas educativas críticas y comprometidas con la formación integral, expresó el colegio en una publicación realizada tiempo atrás.

Dentro de aquella camada que vivió en carne propia la intervención policial en el Cristo Rey se encuentran reconocidos personajes de la escena local, como los periodistas Carlos Martini y Mario Ferreiro, así como el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Luis María Benítez Riera, entre otros.

En un posteo realizado a través de Facebook, Carlos Martini rememoró lo sucedido en aquellos días cuando se encontraba en plena transición entre estudiante de los últimos años del bachillerato y egresado. En 1974, dos años antes de la intervención policial, él había formado junto a otros tres compañeros un grupo de lectura con el respaldo del padre Sanmartí, a quien posteriormente acusarían de implantar “ideas subversivas”.

Una noche de diciembre de 1975, Mario fue detenido en la Plaza Italia y torturado en la División de Asuntos Técnicos. Supuestamente llevaba en su poder una hoja que decía ‘Carlos Martini. Operación Chapa’. Nochebuena de 1975 . Se trataba de un entrenamiento guerrillero”, reza la publicación.

Semanas después, ya en enero de 1976, Martini fue detenido por militares y entregado al Segundo Departamento de Inteligencia del Estado Mayor. “Comenzaron los interrogatorios a cargo de su jefe, el entonces coronel Benito Guanes Serrano. Me acusaba de haber sido entrenado por el movimiento guerrillero Tupamaros de Uruguay”, expresó el comunicador en sus redes.

Otro de los que vivió un episodio similar, aún siendo menor de edad, fue el Ing. Diógenes “Cacho” Sartorio. En un panel debate celebrado días atrás para conmemorar los 50 años de la toma del Cristo Rey, este exalumno de la Promo ‘76 recordó la ocasión en que fue llevado por agentes policiales al Departamento de Investigaciones, a fin de ser sometido a un riguroso interrogatorio para descartar cualquier posible complicidad.

Aquellas experiencias marcaron profundamente la historia del Cristo Rey, institución que, con el paso de los años, ha logrado consolidarse como una formadora de ciudadanos con conciencia cívica y pensamiento crítico, basados en valores morales y espirituales.

A partir de ahora, cada 8 de abril la comunidad educativa celebra el “Día del Compromiso Social”, con la intención de convertir aquel penoso acontecimiento en una enseñanza. “Hacer memoria no es mirar sólo al pasado. Es reconocer nuestra historia para seguir construyendo identidad, compromiso y esperanza”, afirma el colegio en una publicación para conmemorar los 50 años de la intervención.