Encuestas para definir candidaturas: las veces que usaron el método y qué sucedió
La reciente encuesta del grupo Unidos por Asunción y la definición de la candidatura única para las municipales de octubre invitan a recordar cuántas veces la oposición recurrió a este método y cómo le fue. También surgen interrogantes sobre la representatividad de esta técnica y qué tan democrática es.
Los antecedentes nos transportan a la década de los 90, específicamente a 1996, cuando la oposición de aquel entonces recurrió por primera vez a las encuestas para elegir quién sería el candidato con más chances de vencer en las elecciones municipales.
Por el PLRA se presentó Martín Burt y por el Encuentro Nacional, Alfredo Boccia. En aquella ocasión, el liberal venció con el 40 % de los votos contra el 24 % obtenido por Boccia y se convirtió en el candidato de la oposición para las municipales.
En aquel entonces, para sorpresa de muchos, Martín Burt venció al candidato colorado Ángel Ramón Barchini. El candidato liberal obtuvo 120.518 votos que dejaron en segundo lugar al colorado con 105.078.
Un mecanismo similar, pero técnicamente distinto se utilizó en el año 2010, también para las municipales. Como no lograban ponerse de acuerdo y tampoco deseaban dispersar los votos con varias candidaturas, la oposición realizó una consulta popular, en su momento bautizadas como urnas delivery.
Los capitalinos recibieron en sus casas a los encuestadores y respondieron a quién preferían entre Miguel Carrizosa de Patria Querida y Franklin Boccia del PLRA. El patriaqueridista se convirtió en el candidato al conseguir 9.472 votos versus los 8.095 de Boccia.
Pese a ello, como el TSJE ya había elaborado los boletines de voto con los candidatos inscriptos, Boccia apareció en las papeletas y obtuvo 4.573 votos que se convirtieron en nulos, ya que Anki había descabalgado para entonces. Al margen de este dato anecdótico, lo concreto es que Carrizosa perdió las municipales ante Samaniego, aunque por un margen escaso.
Arnaldo Samaniego de la lista 1 (ANR) obtuvo 90.745 votos (45,69 % del total), mientras que Miguel Carrizosa de la lista 8 consiguió 88.298 (44,46 %).
Tuvieron que pasar 16 años para que la oposición vuelva a utilizar las encuestas en la antesala a unas municipales. Esta vez, la puja estuvo entre dos mujeres: Soledad Núñez y la diputada Johana Ortega.
De 979 encuestados, 442 contestaron que eligirían a Soledad Núñez como candidata de la oposición y 301 dijeron que optarían por Johana Ortega. Además, 214 personas respondieron que no votarían por ninguna de ellas. Igualmente, 22 no contestaron.
De las tres veces que la oposición utilizó la encuesta, hasta el momento solo conocemos el final de dos de ellas. La primera (1996), con victoria opositora y la segunda (2010) con derrota. Habrá que esperar lo que suceda en octubre para un desempate entre estas tres ocasiones. Sin embargo, esta última podría llevarse el rótulo de la menos representativa entre las tres, ya que las muestras no llegaron ni a mil.
En cuanto a la discusión de qué tan democrático es elegir una candidatura única por esta vía, se podría debatir cuántos asuncenos realmente eligieron que la exministra de la candidata de la oposición, teniendo en cuenta que más de 400.000 personas votan en la capital, pero el tiempo dirá a quién terminan votando.
Sin embargo, volviendo a lo democrático, no se pueden olvidar otros antecedentes en los que la oposición ni siquiera recurrió a un sondeo de barrio, sino que directamente resolvió candidaturas a través de acuerdos, sin participación ciudadana, o bien podría decirse, en el escritorio como en el 2015, cuando los partidos pequeños decidieron apoyar la candidatura de Mario Ferreiro.
En este y en todos los casos, el objetivo es unir fuerzas y evitar la división y dispersión de votos que faciliten la victoria al partido tradicional, que es el que tiene el electorado más sólido y la fortaleza del voto duro.
Sea con victoria o derrota, la coincidencia de estos casos es que, en todos, la mayoría recuerda que la meta primera era vencer, pero pocos recuerdan qué propuestas concretas hubo., lo que da la pauta que prevaleció un objetivo: derrotar a la ANR.
Calma y Aroma: venció al cáncer y hoy emprende con almohadillas terapéuticas
Tras atravesar una dura lucha contra el cáncer, Zunilda Benítez encontró en el trabajo una forma de volver a empezar. A sus 62 años, impulsa su propio emprendimiento “Calma y Aroma”, dedicado a la elaboración de almohadillas terapéuticas.
Su historia está marcada por múltiples problemas de salud, siendo el cáncer el mayor desafío. Hoy, totalmente recuperada, cuenta que el trabajo logró devolverle la alegría.
“La gente le tiene miedo al cáncer, pero yo le dije a Dios: ‘si es hasta acá, acepto’. Pero salí viva”, expresó en una entrevista con Residentas (GEN). Lejos de detenerse, decidió transformar esa experiencia en una oportunidad para seguir activa.
Explicó que, tras su recuperación, necesitaba volver a trabajar, pero su condición física le impedía realizar tareas exigentes. Fue entonces cuando su hija, durante un viaje, descubrió las almohadillas terapéuticas, una idea que luego la adaptaron como un emprendimiento familiar.
“Calma y Aroma” ofrece almohadillas rellenas con semillas y hierbas naturales, diseñadas para aliviar dolores musculares, estrés y otras molestias del cuerpo. Los productos pueden utilizarse tanto en frío como en calor, dependiendo de la necesidad.
Entre las opciones se encuentran modelos cervicales, lumbares, para abdomen e incluso versiones especiales para bebés. Cada uno incorpora combinaciones específicas de ingredientes, como lavanda, manzanilla, romero, salvia, eucalipto o menta, según su función terapéutica. Todos tienen un ingrediente extra que no puede revelarse.
“El trabajo es liviano, me relaja y me hace sentir bien. Hago lo que me gusta”, comentó Benítez, quien destacó que coser siempre fue su pasión desde joven, e incluso llegó a confeccionar el vestido de novia de su hija.
Más allá del ingreso económico, la motivación principal fue recuperar su independencia. “Mi hija no me hace faltar nada, pero yo quería tener lo mío, poder regalar algo a mis nietos”, señaló. Actualmente tiene 11 nietos, quienes forman parte de su principal motor emocional.
Zunilda sostiene que su historia busca inspirar a otras personas, especialmente a quienes atraviesan enfermedades o sienten que ya no pueden empezar de nuevo.
Además de las almohadillas, su marca también incluye antifaces y jabones artesanales, con proyección a ampliar su línea de productos, especialmente en fechas como el Día de la Madre.
El emprendimiento puede encontrarse en redes sociales como “Calma y Aroma” y también a través del 0991 424 450.
Frutinovelas, el fenómeno viral que preocupa a profesionales por la hipersexualización en niños
Médicos advierten a los padres sobre las minihistorias virales de frutas humanizadas, creadas con IA, cuyos contenidos van mucho más allá de una simple tendencia en las redes, pues se convierten en una puerta de entrada a la hipersexualización en los más pequeños. Con un formato “infantil”, oculta escenas subidas de tono que llegan directo al feed de los chicos.
Por Silvia Aguilar Ramos
Aparenta ser un video inofensivo de frutas y verduras, a los adultos logra sacar alguna que otra risa, muchos incluso se convirtieron en seguidores apasionados de las historias relatadas en las llamadas “frutinovelas”.
Esta tendencia explotó en TikTok y otras redes. Son minidramas exagerados, creados con inteligencia artificial, donde manzanas, bananas, tomates, naranjas y otras frutas son protagonistas de historias de celos, infidelidades, romances y hasta sexo.
¿POR QUÉ PREOCUPA?
Según advierte el Dr. Robert Núñez, pediatra, al ser creados como dibujos, no solo llaman la atención de adultos, sino también de niños, y esto es un riesgo, ya que muchas de las historias contienen escenas subidas de tono, insinuaciones sexuales y situaciones que no son adecuadas para niños.
El algoritmo las muestra como contenido “gracioso” o “trending”, por lo que llegan sin filtro al feed de menores.
Núñez explica que, el hecho de que aparezcan frutas o dibujos no significa que sea contenido para niños, y precisamente ese es el error más grave y el engaño en el que caen los padres, quienes, al ver colores y personajes tiernos, asumen que es seguro.
Quizás, muchos de los niños, en medio de la inocencia, no entiendan el significado de lo que se muestra en las historias, y esto, de acuerdo a Núñez, les genera cierta confusión.
El pediatra sostuvo que es un error de los padres creer que las “frutinovelas” estimulen a los niños o los motive a comer más verduras, todo lo contrario, ellos, al ver una fruta, la relacionarán directamente con la jocosidad.
RECOMENDACIÓN A LOS PADRES
Lejos de culpar, Núñez insiste en el control parental, verificar qué es lo que sus hijos están consumiendo en las redes y no convencerse de que, por ser solo dibujo, es inofensivo.
Recomendó siempre preguntar a los niños qué vieron en las redes y aclarar cuándo algo no es para su edad. Darles palabras simples para entender límites.
Las “frutinovelas” no son el único caso, pero sí un ejemplo claro de cómo el contenido hipersexualizado se disfraza en formatos infantiles.
La alerta que hace Núñez no es para prohibir internet a los niños porque es casi imposible, sino para devolverle a los adultos el poder de control y filtro.
Parejas con los mismos patrones que nuestros padres: ¿por qué las elegimos?
Todos crecimos en un entorno con determinadas características que, en conjunto, pueden tener prevalencias negativas, positivas o un poco de cada una. Absorber lo malo y elegir inconscientemente una pareja con esos mismos patrones es algo más común de lo que nos imaginamos. Echamos un vistazo desde una óptica psicológica.
Elegir un novio maltratador, una novia controladora, una pareja que le tema al compromiso. Varios ejemplos pueden citarse acerca de las personas que elegimos como pareja. En cualquiera de los casos, parte de esto guarda relación con lo que vimos en papá y mamá en casa.
“Cuando somos más chicas o en la adolescencia, todavía no somos capaces de diferenciar. Pero cuando ya somos grandes y volvemos a elegir el mismo tipo de pareja, ahí tiene que encenderse el semáforo rojo”, advierte la psicóloga Teresa Galeano, experta en terapia de pareja.
Aquí se plantea la pregunta de por qué volvemos a elegir a tal o cual persona, si ya sabemos que no queremos un perfil con esas características.
En tal sentido, aquí el inconsciente es capaz de jugar una mala pasada al punto de que pareciera que no elegimos, sino que atraemos y nos atraen cierto tipo de hombres o mujeres, pese a que en ellos se repiten patrones conocidos que nos hacen daño.
En una entrevista con el programa Residentas, la psicóloga explicó que tendemos a buscar mucho todo lo que nos resulta familiar, lo que nos gustó siempre, porque es ahí donde está la atracción. Recién después vemos lo que se está repitiendo (si es que lo hacemos).
“El principal motor para romper esos patrones es hacer consciente lo inconsciente, lo que me atrae inconscientemente de esa persona y el siguiente paso tiene que ver con que yo me dé mi lugar, en qué lugar está mi deseo, yo como persona, mi autoestima, mi valía, mi amor propio para poder decidir desde la libertad y no desde lo que se me impone”.
La raíz de todo está en comenzar a trabajar el amor propio, pues, cuando alguien no se siente suficiente por A o B motivo, sea algo que vivió o padeció, ese alguien, antes de continuar necesitará desarrollar esa autoestima, ya que sin ella no podrá elegir.
INFIDELIDAD Y EL 50 Y 50
A veces se intenta justificar la infidelidad con la teoría de que la responsabilidad del éxito de una relación se distribuye equitativamente en dos mitades, como insinuando que, si alguien es infiel significa que una de las partes no cumple con alguno o varios de sus roles dentro de la pareja.
“En la práctica no es tan así, es responsabilidad de ella el aguantar tanto, cinco infidelidades, maltratos, olvidos, poca atención, por qué yo dejo que todo tenga que hacer yo y el otro nada y yo sigo estando ahí y siendo la incondicional”, subrayó. Este último aspecto sí puede ser responsabilidad del engañado o la engañada.
TERAPIAS DE PAREJA
En terapia de pareja se realizan sesiones en conjunto y por separado. En cada una se va revisando e identificando lo que cada persona trae y repite del pasado.
En la primera sesión normalmente ya se ve quién de los dos está más comprometido con llevar ese proceso y durante la entrevista se descubre qué realmente los motiva a acudir.
Algunos de los motivos por los que algunas parejas hacen terapia:
Porque quieren terminar bien, hacerlo con cierta paz, sobre todo cuando hay hijos.
Algunos dicen no creer en la terapia, pero van porque la pareja les pide
Otros van con incredulidad, pero con curiosidad “para probar” y terminan siendo los más convencidos de que funciona
Sea en pareja o de forma individual, la terapia es un proceso necesario para la salud mental, la cual, al ser intangible queda relegada al último plano o en otros casos, ni siquiera se la toma en cuenta, al no ser visible o evidente como un dolor físico o un síntoma perceptible y fácil de describir. Aunque en esta nota nos ocupa la pareja, todo problema comienza a resolverse en la persona misma, por eso, este tipo de enfoques de relaciones también incluyen sesiones individuales.