Salas de lactancia y guarderías en empresas y entes públicos, ¿se cumple la ley?
La legislación paraguaya contempla la obligatoriedad para instituciones públicas y empresas del sector privado de instalar guarderías y salas de lactancia, conforme a una determinada cantidad de trabajadoras en su plantel. Ante este escenario, surge la interrogante, ¿se cumple la ley o es letra muerta?
Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
En la semana que acaba de concluir se conmemoró la “Semana Mundial de la Lactancia Materna”, iniciativa impulsada por la OMS con el propósito de resaltar la importancia y los beneficios de esta práctica que se constituye en un derecho fundamental para la nutrición y el desarrollo infantil.
Esta celebración indefectiblemente nos lleva a debatir sobre la situación de las madres trabajadoras y los derechos de los que gozan, varios de los cuales hoy día se encuentran estipulados en la legislación paraguaya.
Podemos citar la Ley N° 5508/15, el Decreto 7550/2017 ampliado por la Ley N° 6453/19 de Promoción, Protección a la Maternidad y Apoyo a la Lactancia Materna, que otorga a las madres trabajadoras en el periodo de gestación, nacimiento y lactancia una serie de garantías en consecuencia con las recomendaciones internacionales.
Uno de los aspectos cruciales de esta normativa es la obligatoriedad de instalar salas de lactancia, tanto en instituciones del sector público como en empresas privadas donde exista un número mayor a 10 mujeres en el plantel.
Cabe mencionar que este límite se evalúa por establecimiento o sucursal física, no por el total corporativo a nivel nacional, por lo que una empresa que cuente con distintas oficinas o dependencias deberá, indefectiblemente, tener una sala de lactancia en cada una de ellas, siempre y cuando exista el número exigido de trabajadoras.
En lo concerniente al espacio físico, cada sala debe contar con un tamaño mínimo (aprox. 4 metros cuadrados), un refrigerador para conservar la leche, sillones cómodos, condiciones óptimas de higiene, ventilación y privacidad.
Las trabajadoras que se encuentren en etapa de lactancia tienen un permiso de 90 minutos diarios (pagados) para el amamantamiento o extracción de leche hasta los 7 meses de edad del bebé, prorrogable hasta los 24 meses bajo indicación médica (con 60 minutos diarios).
En esa misma línea, también se encuentra en vigencia la disposición de habilitar guarderías o Espacios de Desarrollo Infantil (EDI), prevista en el Artículo 134 del Código Laboral. Este apartado contempla que aquellos establecimientos comerciales o industriales que empleen a más de 50 trabajadores de cualquier sexo cuenten con este tipo de lugares.
El servicio cubre a los hijos de los trabajadores desde los 45 días hasta los 2 años de edad. En este caso, las empresas disponen de tres opciones legales para acatar la norma: habilitar una guardería propia dentro del mismo predio, subcontratar un servicio tercerizado externo o pagar directamente al trabajador una compensación económica destinada a solventar el costo de una guardería de su elección.
El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) es el ente encargado de fiscalizar activamente estos espacios y el cumplimiento de las normativas vigentes en favor de las madres trabajadoras.
Las empresas que incumplan la instalación de espacios de atención infantil o salas de lactancia se exponen a sanciones económicas que van de 10 a 30 jornales mínimos por cada trabajador afectado. Los montos de cada multa automáticamente se duplican en caso de reincidencia.
Es muy probable que la mayoría de las empresas e instituciones públicas en la actualidad incumplan estas disposiciones legales, salvo algunos casos puntuales, sin que tampoco exista una presión por parte de las autoridades competentes para certificar y controlar su efectivo cumplimiento.
Independientemente a los argumentos que pudieran esgrimirse para intentar justificar la carencia de estos espacios, el cumplimiento de las leyes es inherente a cualquier circunstancia, por lo que la obligación en el ámbito tanto público como privado es ineludible para salvaguardar los derechos de las madres trabajadoras.
Mitos, derechos y cláusulas abusivas en los contratos de alquiler
Alquilar una vivienda o un local comercial implica mucho más que pactar un pago mensual. Qué dice el Código Civil paraguayo, cuáles son las fallas más comunes al firmar y cómo protegerse ante abusos o incumplimientos, la abogada María José Ojeda Argüello nos ayuda a entender más.
Alquilar una vivienda, un departamento o un local comercial en Paraguay es un paso cotidiano para miles de personas. Sin embargo, detrás de la firma del contrato se esconde un entramado de derechos y obligaciones respaldados por el Código Civil paraguayo que, en la práctica, tanto propietarios como inquilinos suelen desconocer o interpretar de forma errónea.
Existe el mito de que “lo que está firmado, impreso y con firma certificada es ley sagrada”. La realidad jurídica es muy distinta: la firma de las partes no vuelve válida una cláusula que contradiga normas imperativas de la ley.
Para evitar sorpresas, litigios o abusos, desglosamos los puntos neurálgicos que todo locador y locatario debe tener en cuenta antes, durante y al finalizar un alquiler.
- EL MITO DEL “PERFECTO ESTADO” Y LA TRAMPA DEL INVENTARIO
Es casi un estándar en los contratos impresos incluir la frase: “El inquilino recibe el inmueble en perfecto estado de conservación”.
La trampa: firmar esa declaración a ciegas le dificulta enormemente al inquilino realizar reclamos posteriores si algo no funcionaba bien desde el primer día. Aunque el artículo 811 del Código Civil no elimina el derecho a reclamar, sí genera una presunción en contra del inquilino.
El consejo clave: documentar el estado real del inmueble con un inventario detallado e incorporar fotografías con fecha antes de firmar el acta de entrega.
- ¿QUIÉN PAGA LAS REPARACIONES?
La regla general del Código Civil establece un reparto claro de responsabilidades:
- El propietario (Locador): debe conservar el inmueble en condiciones óptimas para el uso pactado. Las reparaciones estructurales, filtraciones de cañerías principales o fallas eléctricas graves corren por su cuenta.
- El inquilino (Locatario): responde por los daños imputables a él o a sus convivientes, además de los deterioros menores propios del uso diario de la vivienda.
¿Puedo dejar de pagar el alquiler si el dueño no arregla la casa?
No por completo. El inquilino no puede suspender el pago total del canon de forma unilateral. El artículo 822 dispone que primero se debe notificar legalmente al propietario. Si este se demora o no realiza la reparación a su cargo, el inquilino recién está facultado para retener la parte del alquiler equivalente al costo del arreglo.
Por otro lado, si las obras del propietario son tan invasivas que impiden el uso normal del inmueble, el artículo 823 permite solicitar una rebaja proporcional del alquiler mientras duren las reformas, o incluso rescindir el contrato si la afectación es grave.
- AUMENTO DE PRECIOS Y “CLÁUSULAS ABUSIVAS”
En Paraguay no existe un tope legal general ni un índice automático de ajuste fijado por ley para todos los alquileres.
- El precio solo puede subir si el contrato prevé explícitamente una fórmula o plazo de reajuste, o si ambas partes lo acuerdan por escrito posteriormente.
- Lo ilegal: que el propietario aumente el precio de forma unilateral durante la vigencia del contrato.
Respecto a las cláusulas abusivas o “leoninas”, el artículo 691 protege frente a contratos de adhesión que contengan restricciones desproporcionadas. La mera presencia de la firma del inquilino no legaliza disposiciones que vulneren la buena fe contractual.
- INCUMPLIMIENTOS, DESALOJOS Y SALIDAS ANTICIPADAS
Si el inquilino deja de pagar:
Desde el primer mes de mora, el propietario tiene derecho a reclamar la deuda. Si se acumulan dos mensualidades vencidas, el artículo 837 habilita al dueño a solicitar directamente la resolución del contrato e iniciar las acciones legales correspondientes.
Si el propietario quiere recuperar el inmueble antes de tiempo:
Tener el título de propiedad no le otorga al dueño el poder de finalizar el contrato anticipadamente “porque sí”. En contratos con plazo determinado, el propietario debe respetar la vigencia pactada salvo que exista un incumplimiento grave del inquilino.
Si el inquilino quiere irse antes de término:
No existe un derecho automático a rescindir sin penalización. La multa dependerá de lo pactado. No obstante, si la penalidad es desmedida, el artículo 459 faculta a un juez a reducir la sanción si resulta manifiestamente excesiva.
- ¿QUÉ PASA SI SE VENCE EL CONTRATO O SI LA PROPIEDAD SE VENDE?
- Vencimiento del contrato: En Paraguay no existe la renovación automática por el mismo período. El artículo 843 aclara que si el inquilino continúa en el inmueble tras el vencimiento y el dueño no exige la devolución, la locación continúa bajo las mismas condiciones mes a mes hasta que el propietario solicite formalmente su restitución.
- Venta del inmueble: Si la propiedad se vende a un tercero, el nuevo dueño estará obligado a respetar el contrato de alquiler solo si este se encuentra inscripto en el Registro Público (art. 810). De lo contrario, el contrato podría ser inoponible al nuevo comprador.
5 PUNTOS DE CONTROL ANTES DE FIRMAR
Antes de plasmar tu firma en un contrato de locación, constatá:
- Estado real: Galería de fotos e inventario anexo.
- Precio y reajustes: Fórmulas claras de actualización sin ambigüedades.
- Mantenimiento: Delimitación precisa de reparaciones a cargo de cada parte.
- Devolución de garantía: Plazos y condiciones para la restitución del depósito (recordá que no pueden deducir montos por el desgaste natural del inmueble).
- Causales de terminación: Penalidades y plazos de preaviso claros.
“Mi principal recomendación es no conformarse con tener un contrato firmado, sino uno claro, equilibrado y bien documentado. Ante cualquier duda, hay que preguntarse si la cláusula respeta la buena fe contractual y lo que establece la ley, no solo si está firmada”, concluye la Abg. María José Ojeda Arguello, socia propietaria de la firma Casanova & Asoc.

Con muletas y sin fronteras: Luiz Thadeu, un “trotamundos” contra la adversidad
Pese a sus limitaciones motrices y luego de sufrir un accidente que casi le cuesta la vida, el brasileño Luiz Thadeu pudo demostrar que la convicción es capaz de superar a la adversidad. Prueba de ello son los más de 160 países que visitó, acompañado por sus inseparables muletas.
Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
Lo que empezó como una tragedia en una ruta del noreste de Brasil se transformó en una historia de resiliencia. Hoy, más de 20 años después, decide recorrer el mundo solo, con muletas y, sobre todo, con una profunda fortaleza emocional para demostrarse a sí mismo que no existen límites.
Luiz Thadeu Nunes e Silva (67) es un ciudadano brasileño oriundo de São Luís, Maranhão, que pese a haberse recibido como ingeniero agrónomo, hoy día encaja en el concepto de “trotamundos”, teniendo en su historial un increíble recorrido por 162 países en todos los continentes.

Hace unos días sumó a su lista de destinos Paraguay, siendo esta su segunda visita a la ciudad de Asunción. Durante su estancia por nuestra capital, tuvo tiempo de conversar con HOY y contar parte de su testimonio, rememorando el inicio de este complejo camino que estuvo marcado tanto por el dolor como por la superación.
En julio del 2003, viajaba en un taxi en la zona de Río Grande do Norte cuando el conductor atendió una llamada, lo cual hizo que perdiera el control del vehículo y acabara impactando contra un camión.
El accidente le provocó una fractura expuesta de fémur. En ese momento, Thadeu fue trasladado de urgencia a un hospital. El cuadro era grave, aunque él aún no lo sabía. “Me hicieron la primera cirugía y no tuvo éxito. Después vinieron 42 cirugías más”, relató a nuestro medio.
A partir de ese instante, este brasileño debió afrontar una etapa complicada, con cinco años de tratamientos, internaciones y rehabilitación, pasando la mayor parte del tiempo postrado en cama. Cuando finalmente logró estabilizarse, llegó el choque de realidad más duro: ya no podía caminar y quedó en silla de ruedas.

Lejos de desanimarse, Thadeu optó por no rendirse e iniciar el proceso para recuperar la movilidad. Con meses de fisioterapia intensiva, aprendió a ponerse de pie y a caminar con muletas.
Fue ahí donde encontró un nuevo propósito. En el año 2019, transformó este grave trauma personal en una inspiradora travesía, asumiendo el reto de empezar a viajar por el mundo. “Mis condiciones físicas, que adquirí después del accidente de 2003, me mostraron que soy capaz de vencer desafíos, de ir cada vez más lejos. No tengo barreras, tengo desafíos”, afirmó.
Desde entonces, tuvo la oportunidad de conocer 162 países acompañado por sus fieles muletas, a las que considera “sus alas”. Esta idea fue justamente la que lo inspiró a relatar su experiencia en el libro titulado “Das muletas fiz asas” (De las muletas hice alas), donde recopila sus crónicas y memorias de viaje.

Hoy día aún convive con fuertes dolores en la pierna izquierda, aunque —aclara— eso no lo detiene. “No es porque la vida cambió que me tengo que entregar”, sostuvo durante la charla con HOY.
Al hablar sobre su experiencia en suelo paraguayo, Thadeu destacó varios aspectos que, a su criterio, le hicieron admirar la tierra guaraní. “Me gusta mucho la cultura, la historia paraguaya, además de la gastronomía”.

“Tener problemas en la vida es inevitable, dejarse abatir por ellos es opcional” es una de sus principales frases de vida, la cual también deja como mensaje a todos los que pudieran leer este artículo y conocer su testimonio en estas líneas.
Su historia demuestra que, incluso después del mayor golpe, es posible reconstruirse, y que, para avanzar, a veces solo se necesitan confianza, una idea persistente y mucha determinación.
Terapia de pareja: cuando el amor sigue, aunque la convivencia ya no alcanza
Pedir ayuda antes de llegar al límite puede evitar que una crisis de pareja se convierta en una ruptura.
La psicóloga y especialista en terapia de parejas Laura Torres de Vázquez habló en el programa Residentas, del canal GEN, sobre las señales que deberían llevar a una pareja a consultar, la importancia de trabajar individualmente y juntos, los desafíos que aparecen con los hijos y una clave que suele perderse en medio de las discusiones, que es la de volver a mirar lo bueno que hizo que dos personas se eligieran.
En nuestro país todavía existe cierta resistencia a pedir ayuda profesional cuando una relación atraviesa dificultades. Muchas parejas llegan a terapia cuando el conflicto ya está instalado, después de años de discusiones, distanciamiento o falta de comunicación. Para la licenciada Laura Torres de Vázquez, psicóloga y especialista en terapia de parejas, esperar hasta ese punto puede hacer que el camino sea mucho más difícil.
La profesional comparó con acudir al dentista cuando el dolor ya resulta insoportable. Con las relaciones puede ocurrir algo similar. La recomendación es consultar cuando aparecen las primeras señales de incomodidad, desconexión o distanciamiento.
“Más vale llegar un año antes que un día después”, explicó al recordar una frase que suele utilizar en otros ámbitos de la orientación familiar. No hace falta esperar a que una pareja esté al borde de la separación para buscar herramientas que permitan mejorar el vínculo.
¿Hay que llegar juntos a terapia?
Una de las dudas más frecuentes tiene que ver con la modalidad de las sesiones. Torres de Vázquez explicó que una terapia de pareja puede incluir encuentros conjuntos y también sesiones individuales.
Cuando el conflicto está muy avanzado, puede ser conveniente que cada integrante tenga inicialmente un espacio separado para expresar aquello que le cuesta decir frente al otro. En otros casos, ambos pueden comenzar directamente juntos.
La presencia de los dos en una sesión también permite al profesional observar aspectos de la comunicación que no aparecen necesariamente en el relato verbal, por ejemplo, cómo se sientan, la distancia que mantienen, si existe contacto visual, cómo reaccionan ante determinadas respuestas y cuál es la dinámica que se genera durante una conversación.
Las sesiones individuales también cumplen una función importante. Existen temas que una persona puede necesitar abordar en privado y que quedan protegidos por la confidencialidad profesional.
El objetivo no siempre es separar
La terapia de pareja tiene como primer objetivo intentar recuperar y fortalecer la relación cuando existe voluntad de ambas partes.
Torres explicó que si durante las primeras sesiones observa que existe margen para trabajar, plantea un camino concreto. Si considera profesionalmente que la relación ya no tiene posibilidades de reconstruirse, también está dispuesta a comunicarlo.
Para quienes deciden intentar recuperar el vínculo, plantea tres condiciones fundamentales.
La primera es querer de verdad. No alcanza con asistir a las sesiones. Hace falta estar dispuesto a realizar cambios y asumir que el proceso requiere esfuerzo.
La segunda es trabajar sobre uno mismo. Cada integrante debe identificar aquello que le corresponde modificar. La terapia no consiste en llegar para enumerar los defectos de la pareja y esperar que el otro cambie.
La tercera es la constancia. Así como una persona no puede esperar resultados físicos yendo al gimnasio de manera esporádica, una relación tampoco cambia de un día para otro. La continuidad y el compromiso son parte del proceso.
“Yo estoy bien, el problema es ella”
En el consultorio aparece todo tipo de situaciones. La entrevistada contó que en ocasiones uno de los integrantes llega convencido de que no existe ningún problema.
También ocurre que una persona lleva mucho tiempo señalando una situación a su pareja y recién durante la terapia el otro logra comprender el problema.
La función del terapeuta consiste también en ayudar a identificar emociones más vulnerables que muchas veces están debajo de conductas que terminan dañando a uno o a ambos integrantes de la pareja.
La especialista aclaró, además, que, si una de las dos personas no quiere participar ni trabajar en el proceso, la terapia de pareja no llegará a buen puerto.
La terapia antes del matrimonio
Para Torres de Vázquez, buscar orientación durante el noviazgo puede ser una decisión especialmente valiosa.
La especialista trabaja también con procesos de preparación para el matrimonio y relató que ya acompañó a parejas que, después de realizar este tipo de proceso, decidieron no casarse al ver que realmente no eran compatibles o no buscaban lo mismo.
Un dato no menor que dio la experta es que no necesariamente implica que exista falta de amor. Una persona puede querer profundamente a otra y, al mismo tiempo, descubrir que no existe compatibilidad suficiente para construir una vida juntos.
“Querer a alguien no es suficiente”, subrayó.
El enamoramiento también cambia con el paso del tiempo. La convivencia, las responsabilidades, las diferencias de carácter y la llegada de los hijos transforman la dinámica de una pareja, según recordó.
“Cásate y verás… hijote y verás”
La llegada de los hijos representa uno de los mayores desafíos para una relación. “Está la frase ‘cásate y verás’, pero mi esposo suele decir ‘hijote y verás’”, refirió.
Con los hijos aparecen nuevos roles, menos tiempo a solas, cansancio y una nueva manera de organizar la vida cotidiana. Los primeros años pueden ser especialmente absorbentes y todo esto requiere un periodo de adaptación.
Una de las claves, según la especialista, consiste en fabricar espacios para la pareja. No esperar que esos momentos aparezcan espontáneamente, sino construirlos de manera consciente.
Los hombres no son adivinos
Uno de los puntos que Torres de Vázquez abordó con humor fue la diferencia en las formas de comunicación dentro de la pareja.
Muchas veces las mujeres esperan que el hombre entienda determinadas necesidades sin necesidad de explicarlas. La especialista recomendó abandonar esa expectativa y aprender a comunicar de manera directa, clara y específica.
Lo que para uno es obvio, para el otro puede no serlo. Por eso, pedir de manera concreta puede evitar una gran cantidad de malentendidos.
La especialista también instó a aceptar que la otra persona puede hacer algo de una manera diferente a la que nosotros imaginamos. “Hace lo que vos le pedís, pero no lo hace como vos querés”, resumió.
Ahí aparece otra fuente frecuente de conflictos, que es exigir que el otro cumpla una tarea exactamente de la manera en que nosotros la hubiéramos hecho.
Elegir las batallas y aprender a soltar
En una relación de muchos años existen discusiones inevitables. Para Torres, una pareja también necesita aprender a elegir sus batallas.
Hay situaciones que necesitan ser conversadas y otras que pueden dejarse pasar. La acumulación de reclamos también desgasta. Recordar permanentemente aquello que ocurrió la semana pasada, el mes anterior o años atrás puede convertir cada discusión en una lista interminable de errores.
“Hay que soltar”, planteó. Aunque soltar tampoco significa ignorar los problemas importantes, aclaró. Significa aprender a distinguir qué merece una conversación, qué requiere un límite y qué puede dejarse atrás para continuar construyendo la relación.
Volver a mirar por qué elegimos a esa persona
Hacia el final de la entrevista, la especialista dejó una reflexión que resume buena parte de su mirada sobre el matrimonio y las relaciones.
Cuando una pareja atraviesa una crisis, es muy sencillo concentrarse en todo aquello que molesta. Los defectos se vuelven más visibles y aquello que alguna vez generó admiración puede quedar relegado.
Por eso, propone volver a poner el foco en lo positivo. “Por algo le elegimos a esa persona”, señaló.
El matrimonio y las relaciones de largo plazo también implican recordar qué hizo que dos personas se eligieran y reconocer aquellas características que todavía hacen que la vida compartida sea mejor.
Y recordó que pedir ayuda no significa que una pareja haya fracasado. Puede significar exactamente lo contrario: que todavía existe algo que ambos consideran suficientemente valioso como para intentar cuidarlo.
La licenciada Laura Torres de Vázquez comparte contenidos y orientación sobre relaciones de pareja y familia a través de sus redes sociales: @lauTorresVázquez.