Comenzar una dieta en enero: lo que hay que saber

Como es habitual, en las fiestas de fin de año nos excedemos un poco (para no decir muchísimo) con las comidas. Por ello, el mes de enero se perfila como el inicio de una dieta para recuperar de vuelta la figura y estar en el peso ideal.


Fuente: Brian Vicésar (@BrianVicesar)

En entrevista con Hoy Digital, la Lic. Ingrid Yegros, experta en Nutrición, ahonda sobre los kilos extras adquiridos durante la Navidad y el Año Nuevo, y cómo podemos hacer para volver a estar en forma y sanos.

- Luego de las fiestas de fin de año, ¿es conveniente/importante iniciar una dieta? ¿Recomienda un plan alimenticio estricto o uno más flexible?

- En cualquier época del año es conveniente iniciar un plan alimenticio, acorde a las necesidades de cada organismo. Pero luego de las fiestas, es importante también iniciar una depuración del organismo, con una dieta liviana, siempre guiada por un profesional.

Hay diferentes tipos de situaciones en las cuales uno debe exigir más, o menos, a un paciente. Todo depende del estado del mismo y sus metas. Por lo general, recomiendo sobre todo, un plan que perdure en el tiempo, que cree hábitos de por vida. Y que no sea solo para llegar a tal o cual objetivo y luego, soltarlo. Lo ideal es crear hábitos que perduran. Nunca es tarde para empezar el camino hacia la buena nutrición.

Nunca es tarde para empezar el camino hacia la buena nutrición

- ¿Qué opina de las dietas milagrosas que abundan en Internet? En el caso de que no las recomiende, ¿cómo se pueden identificar para evitarlas?

- Dietas milagrosas no existen, lo que hay y abunda son dietas temporales que ofrecen rápidos resultados, pero no duran. No recomiendo seguir ningún plan de alimentación que prometa cambios drásticos en poco tiempo, y mucho menos, que no sea prescripto por un profesional titulado y con registro.

Para identificarlas es fácil: ofrecen resultados rapidísimos (3 a 5 kilos en solo días), sacan del plan ciertos macronutrientes necesarios en la dieta, algunos son mucho más drásticos y exigen dieta líquida por días (lo cual no es saludable para una persona que se alimenta de manera normal, y es sana). Y cuando vuelven a la rutina normal, todo se dispara. Y como resultado, el famoso efecto rebote.

- ¿Cómo se puede evitar el efecto rebote?

- Proponiéndose con metas fijas, definitivas. Con mucha voluntad. Que al empezar un plan de alimentación, más allá del peso. Sea para crear nuevos hábitos saludables, a lo largo y el resto de la vida. Para conseguir una calidad de vida digna, y no depender en unos años de medicamentos para mantener nuestra salud. Más allá del peso y efecto rebote, la meta fija debe ser crear hábitos que perduren. Una vez que consigamos eso, no existirá el rebote, porque ya será un hábito la alimentación saludable, y lo más importante es trasmitir esto a las generaciones que vienen, para tener un futuro con adultos mayores sanos, con mejor calidad de vida.

Las dietas milagrosas no existen; las dietas temporales que ofrecen rápidos resultados no duran

- ¿Qué se tiene en cuenta a la hora de elaborar un plan alimenticio?

- Se tienen en cuenta muchos factores. Iniciando por un diagnóstico médico previo, para descartar o conocer si existen enfermedades de base o hereditarias, si consumen algún medicamento (punto muy importante, hay medicaciones que debemos tener en cuenta junto con la alimentación, que no son compatibles con ciertos alimentos). Historia clínica en general, análisis de sangre no más de 6 meses de antigüedad, aunque lo ideal siempre que lleguen a consultar con análisis clínico en mano.

Luego todo es personalizado. Tenemos en cuenta peso, talla (altura), edad, circunferencia de cintura para descartar riesgo cardiovascular, circunferencia de muñeca para conocer contextura. Gustos alimenticios, alergias, consumo de multivitamínicos. En general, para dar un diagnóstico nutricional ya al paciente en la primera consulta, en base a esos datos anteriormente citados realizamos el plan de alimentación personalizado.

- Si una dieta resulta para una persona, ¿también tendrá el mismo efecto deseado en otra?

- Definitivamente no. Cada paciente es diferente. Cada organismo es distinto. Existen metabolismos lentos, otros acelerados. Distintas necesidades calóricas y nutricionales. Ningún paciente, es igual a otro, por lo tanto. Una dieta que le funcionó a una persona, no tendrá el mismo efecto en el organismo de otra.

- ¿Cuáles son los errores habituales que cometen las personas que realizan una dieta por su cuenta?

- El más habitual es sacar macronutrientes de la alimentación. Siempre debe haber un equilibrio en la misma, carbohidratos-proteínas-grasas siempre deben estar equilibrados. Ninguno de estos debe estar por encima o por debajo de los valores normales, a no ser que exista una necesidad por alguna enfermedad; mucho menos debe eliminarse ninguno de ellos. Ese, es el error más común en las dietas pasajeras, que hablando mal y pronto por dar un ejemplo, sacan el pan, o dejan de cenar. Bajan de peso, lo consiguen y luego el efecto rebote, y desordenes alimentarios, entre otros.

El error más habitual es sacar macronutrientes de la alimentación

- ¿Qué no debe faltar en una alimentación equilibrada?

- En una alimentación equilibrada no debe faltar ningún macronutriente. Debe ser variada, equilibrada. Frutas, verduras, carnes de aves, de res, huevos, cereales integrales, grasas saludables, frutos secos. Y por sobre todo, más de 2 litros de agua al día, aparte del tereré, mates, jugos o té. El agua, debe ser exclusivamente medida, aparte.

- ¿Qué recomienda a una persona que es sedentaria y necesita dar el paso a una vida más saludable?

- Recomiendo que antes que nada, acuda a un profesional. Que lo guíe, porque es fácil leer en internet hoy en día dietas, ejercicios. Todo tenemos a mano. Y así también, lo soltamos cuando no hay un profesional que esté guiándote, personalmente. Antes que nada, recomiendo recurrir a un profesional.

Ingrid Yegros

Nutricionista

Reg.Prof. 3340

 

Las 'fake news' y los negacionistas, el otro dilema a enfrentar durante la pandemia

A lo largo de la pandemia de COVID-19, uno de los principales desafíos a los que tocó enfrentarse fueron las “fake news” y los negacionistas, siendo la piedra en el zapato en la lucha por intentar sobrellevar una enfermedad cuya existencia está más que probada y que ya se ha cobrado la vida de millones de personas alrededor del mundo.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Hace unos días, el conductor de un conocido programa matutino leyó un mensaje enviado por un televidente que decía: “Japuparei ko tema del coronavirus”. En igual sentido, otra usuaria de Facebook compartía en su perfil una publicación que hablaba sobre el supuesto “plan de exterminio” ideado por los gobiernos para matar a la población adulta.

Estos son solo algunos de los tantos ejemplos que confirman la existencia de un sector de la población que, a pesar de la información obtenida hasta el momento por parte de los expertos y científicos, aún tienen sus dudas sobre el nuevo coronavirus.

Desde su descubrimiento a finales del 2019, el COVID-19 ya ha infectado a casi 80 millones de personas en todo el mundo, matando a 1,75 millones, teniendo como epicentro principal actualmente a América donde se reportan la mayor cantidad de casos diarios, siguiendo con Europa donde actualmente sufren de un rebrote del virus.

Estos datos confirman tanto la veracidad de la pandemia como su considerable impacto en la vida de la población mundial. Millones de personas han quedado desempleadas a lo largo de los últimos meses, así como un sinnúmero de empresas que han tenido que cerrar debido a la crisis económica derivada de esta coyuntura.

A pesar de las múltiples informaciones obtenidas por parte de la comunidad médica y científica -que incluye a expertos de amplia trayectoria e indudable prestigio-, aún existen quienes siguen dudando del coronavirus, afirmando que se trata de “un invento” creado para desviar la atención de la población, crear pánico generalizado o simplemente “aprovecharse de la situación”.

En ese mismo sentido, también se ha tenido que lidiar con las noticias falsas que solo contribuyen de manera negativa, confundiendo a la gente y haciendo que lo que realmente importa quede en segundo plano. Por culpa de las “fake news”, hay quienes han llegado inclusive al punto de quemar antenas de empresas telefónicas creyendo que el virus se originó de las “antenas 5G”, todo por culpa de un bulo que circuló a través de WhatsApp.

En consecuencia a este tipo de divulgaciones, son varios los que hoy día se niegan a seguir las recomendaciones sanitarias que han sido establecidas para prevenir contagios, como el uso de tapabocas, el lavado frecuente de manos y el distanciamiento social. De entre todas estas prácticas, una de las más efectivas es la utilización de mascarillas, cosa que algunos rechazan al creer (por culpa justamente de las noticias falsas) que puede llegar a enfermar debido a que supuestamente causan déficit de oxígeno o que la gente respire su propio CO2.

Entre quienes han dudado de la gravedad del virus del SARS-CoV-2 se encuentran importantes líderes mundiales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro. Ambos en su momento minimizaron su impacto, aunque después finalmente terminaron siendo contagiados, dejando entrever que fueron ellos quienes estaban equivocados.

Combatir este tipo de actitudes es tarea no solo de los médicos, investigadores, medios de comunicación o los propios gobiernos sino también de la misma población, ya que persuadir a los demás de que el COVID-19 es real y no un simple invento debería ser una premisa de todos. Con esta tarea, el combate a la desinformación será mucho más efectivo, permitiendo así que este duro proceso que nos toca enfrentar sea al menos más llevadero.

 

Una especial Nochebuena para los socorristas de la Cruz Roja Paraguaya

Pintaba para ser una Nochebuena tranquila en el cuartel de la Cruz Roja Paraguaya, filial Asunción, pero todo cambió poco antes de la medianoche cuando llegó el pedido de auxilio de cientos de familias que estaban perdiendo todo a causa del incendio en la Chacarita.


Fuente: Por Juan Riveros (@juancitoriveros)

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)

Los socorristas de la Cruz Roja Paraguaya, prepararon la guardia de Nochebuena y Navidad ya con antelación, cada uno llevó algo de comida y al juntar formaron un gran banquete para compartir entre todos los que estaban designados para ese turno.

Chiara Salza, bombera y socorrista de la Cruz Roja con la ambulancia R3- Romeo 3, comentó que la guardia inició a las 18:30 del 24 de diciembre y culminó a las 19:00 del 25. Eran cinco personas designadas a cubrir el turno

“Para la guardia preparamos nuestros equipos que estén todos en condiciones, y también para la cena cada uno trajo algo para compartir”, dijo la socorrista en conversación con HOY.

Todo cambió alrededor de las 23:30 del 24 de diciembre, cuando estaban preparados para cenar, fueron llamados a apoyar en el incendio de la Chacarita que afectó a más de 100 familiares que perdieron absolutamente todo. Fueron hasta el lugar con la ambulancia, ya que los bomberos voluntarios dieron el reporte de que algunas personas estaban necesitando asistencia debido al intenso fuego producido.

Allí estuvieron con el móvil Romeo 3 hasta dar asistencia a todas las personas que lo requerían, incluso hasta las primeras horas del 25 de diciembre.

Pero la cobertura de Navidad no terminó allí, ya que también dieron asistencia a dos accidentes de motociclistas, caída de altura de una persona de avanzada edad y un arrollamiento. Todos los afectados en dichos servicios fueron derivados a diferentes hospitales.

Ahora, estos mismos socorristas se preparan para lo que será el operativo Año Nuevo, donde normalmente se suelen dar más casos a los que deben asistir. Sin embargo, apelan a la conciencia ciudadana, más aún atendiendo a la situación de pandemia en la que se encuentra nuestro país.

 

Navidad en modo COVID-19: entre mesas separadas, tapabocas y abrazos en silencio

Priorizar salidas, mantener las medidas sanitarias, no exponerse innecesariamente y practicar lo aprendido forman parte de las recomendaciones de profesionales de la salud que reflexionaron sobre la importancia de poder pasar las fiestas con los seres queridos en forma segura.

A menos de una semana de la Nochebuena, el esperado encuentro, la esperada cena este año no serán como cada año y se deberá tomar los recaudos para cuidar a los seres queridos a quienes se extrañó todo este tiempo de restricciones y confinamiento y con los que se decidió pasar estas fiestas.

La Doctora Belén Ramírez, paraguaya residente en California en EEUU recordó que en este país los casos de contagios por COVID-19 se dispararon posterior al Día de Acción de Gracias, fecha en que las familias se reúnen a compartir la mesa y los alimentos.

Ahora que se acercan las fiestas, la profesional afirmó que cada uno debe tomar la decisión responsable de cómo y con quién va a pasar la Navidad y destacó que hace tiempo se viene repitiendo que no se le pide a la gente que deje de vivir sino que lo haga responsablemente con todas las herramientas aprendidas durante la pandemia en cuanto a prevención, disminución de riesgos que implica un cuidado personal y de los seres queridos.

“Si querés pasar con tus padres o si querés que tus hijos pasen con sus abuelos, este es el momento de que disminuyas totalmente tus salidas a aquellas absolutamente necesarias. Al trabajo, utilizando todos los métodos que ya aprendimos, tapabocas, distancia, lavado de manos. Este es el momento, en el que no debes tener el me “saco el tapabocas un rato para comer, o hablar, o tomar café” en un ambiente cerrado con compañeros de trabajo”, ejemplificó.

Agregó que si no son convivientes no se puede considerar el núcleo cercano. “Si usas colectivo para moverte, trata de hacerlo en horarios no picos, utilizá siempre el tapaboca, tratá de no tocarte la cara, desinféctate con alcohol al bajarte del micro. Este es el momento de cuidarte más”, señaló en un conversatorio a través de Facebook Live que compartió con otras profesionales.

Cómo preparar la cena de Nochebuena

La ventilación es fundamental, recordó la Doctora Viviana De Egea. Llevar la mesa afuera, preparar varias mesas en las que coman juntos los convivientes, donde haya espacio y permanecer separados y limitar al mínimo el tiempo de reunirse.

No es conveniente reunirse en un lugar cerrado porque es cuando las gotitas respiratorias tienen la capacidad de quedarse suspendidas en el aire y se inician los contagios en caso de que alguno de los participantes tenga el virus aunque no presente síntomas.

En ese sentido, De Egea recordó que hay familias muy fiesteras que tienen la costumbre de amanecer en Navidad o Año Nuevo y este es el momento de priorizar y decidir no exponerse tanto tiempo reunidos.

“Si tu codo está molestando al otro, estás demasiado cerca”, agregó y recomendó que si hay familiares vulnerables en la casa que se use tapabocas todo el tiempo.

Las profesionales recordaron que solo una persona debe encargarse de la preparación de los alimentos y servirlos siempre usando tapabocas.

Entre las recomendaciones reiteradas se encuentran los detalles como no perder de vista el vaso que uno ya utilizó, no compartirlo, tampoco los tenedores ni cucharas meterlos en un recipiente común.

Cómo dar un abrazo seguro

El momento de las felicitaciones es clave. La Doctora Adriana Amarilla manifestó que abrazarse es terapéutico y hay qua hacerlo tomando los recaudos. “No decirse ‘feliz Navidad’ mientras estamos abrazados, decirlo primero y luego abrazarnos con tapabocas con la cara de cada uno de lado contrario. Nos separamos y seguimos hablando”, sugirió.

Amarilla también habló del riesgo acumulativo que es por ejemplo ir todos los días al súper si bien el riesgo no es muy alto cada día se expone y existe el riesgo siempre.

“Si quiero pasar las fiestas con mis padres entonces trato de no hacer absolutamente nada para poder darle un abrazo seguro y creo que el mensaje más importante es cuando decimos que salimos de la cuarentena pero no de la pandemia, depende de nosotros que no sea la última Navidad de nuestros seres queridos por eso hay que priorizar y extremar cuidados”, puntualizó.

“El que sirve la comida tiene que tratar de minimizar la charla al momento de hacerlo, después se limpia y desinfecta todo, hay que poner marquitas en los vasos, en esas pequeñeces nos relajamos y se dan los contagios porque no hay que compartir nada que va a la boca como cuchara, tenedor, vaso”, agregó la profesional.

Amarilla reflexionó sobre el aprendizaje que deja este año en el sentido de dar valor a poder pasar juntos y dar un abrazo cosas en las que no se pensaba en años anteriores.

“Esta pandemia nos tiene que hacer mejores personas, este año un regalo sería un abrazo y poder pasar juntos, hoy eso es un lujo, no son los regalos, los adornos ni la ropa y para que nadie falte hay que hacer sacrificios y respetar”, puntualizó.

Por su parte, la OMS refuerza la idea que que no existe el “riesgo cero” durante las celebraciones navideñas y propone que este año las reuniones sean virtuales ya que la mayor incidencia de transmisiones se da entre personas que pasan mucho tiempo juntas, en espacios cerrados y compartiendo comidas, publica la BBC.

“Es increíblemente difícil porque, especialmente durante las fiestas, queremos estar con la familia. Pero en algunas situaciones, la difícil decisión de no tener una reunión familiar es la apuesta más segura”, dice Maria Van Kerkhove, directora técnica de COVID-19 de la OMS.