Reinventarse de forma ‘picante’: “Las oportunidades hay que crearlas y hacer que sucedan”

De las crisis surgen ejemplos de personas que descubren que pueden tener otra profesión y que canalizan toda su energía y su esperanza en concebirlo. A veces, las circunstancias menos esperadas terminan dando el empujón que falta. Esta es la historia de Robin Glitz, que tras quedar desempleado decidió asumir el reto y volcarse de lleno a la producción de pickles artesanales.

Por Gonzalo Cáceres - @gonzatepes

En todas las crisis vividas -a lo largo de la historia- han existido aquellos que se han hundido y los que han salido a flote. La pandemia golpeó a las empresas y dejó sin trabajo a muchas personas, quienes -por consecuentes razones- se ven obligados a buscar nuevos rumbos, a reinventarse, pese a que suene fuerte -y hasta antipático- plantearlo.

Para cambiar de rutinas hace falta tiempo, pero también esa voluntad que solo se posee cuando somos conscientes de que debemos cambiar. Reinventarse no sólo consiste en creer en cosas en las que antes no se creía, sino en tener otros comportamientos, cambiar de actitud.

Así lo atestigua Robin Glitz, quien es el fundador, cocinero, repartidor, cajero y brand manager de ‘Pickles El Gringo’, una empresa nacida de entre las circunstancias excepcionales planteadas por el COVID-19 y cuya visibilidad se hace cada vez más pujante en las redes sociales.

“COMENCÉ CON UNA OLLA Y LEÑA”

“Comencé con una olla, mis ingredientes y leña. Debajo del mango. Ahí cocinando totalmente artesanal, pero siempre con cuidado, con todas las medidas. Así fue como empezó todo”, comenzó diciendo el joven luqueño.

Para Robin el negocio de los picantes estaba latente hace un tiempo, aunque priorizó en su momento el “sueldo seguro”. “Todo comenzó en el año 2016. Mi hermana tenía su negocio de picantes y yo era su cocinero, el que preparaba los productos. Y su negocio no pudo surgir; entonces, igual comencé a preparar mi propio picante y salía a colocar… le vendía a los amigos, a los copetines, bares, restaurantes, lomiterías y eso”, contó.

LA PANDEMIA

Ni lo veía venir, jamás imaginó que lo que arrancó como un “extra” tomaría un lugar central en su economía. “Cuando llegó la pandemia, se dio el tema de la reducción (de personal) y todo eso. Estaba en una empresa grande y me desvincularon. Me quedé sin trabajo, no me dieron muchas vueltas y me dejaron ahí sin saber qué hacer”, recordó.

Pero, como dice el grandioso Serrat, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

“Entonces, estando en casa un día, en plena fase cero (de las medidas de contingencia), no podía salir ni a la despensa, entonces estaba pensando ‘¿Qué es lo que hago bien?’, ¿Qué es lo que sé hacer?’, dije”. Ahí, en esa calurosa tarde nació ‘Pickles El Gringo’.

Quienes se reinventan suelen ser también aquellos que localizan el control de su vida dentro de ellos mismos, los que piensan ‘yo puedo hacer algo y tengo cierto control’. Lo opuesto es la gente que dice ‘que sea lo que Dios quiera’. El que pone el control de su vida fuera de sí mismo tiene más dificultad para reinventarse o para superar las situaciones.

El principal problema de las personas que quieren emprender es que no están lo suficientemente preparadas y no saben ni por dónde empezar, cómo organizarse o la forma de proyectarse.

Es así que Robin dio el siguiente paso. Se enfrentó a la titánica misión de formar su clientela. Y lo hizo a la vieja usanza. “Salí a recorrer, a ofrecer mi producto puerta por puerta. Con paciencia, me cansé de golpear puertas”, hasta que “descubrí que era más fácil encontrar ferias donde concurría mucha gente”.


“La de Fortis fue mi primera feria. Después ya estuvo en dos sucursales del mismo super. Y ahí, hablando y hablando, me hice de contactos y conseguí más espacios, más ferias y más ventas. Ahí di el salto, prácticamente”.

El creciente número de ventas hizo posible que Robin reinvierta en el negocio y expanda su oferta: picante casero, mermelada de ají (dulce y picante), pasta de morrón y ají y ajos asados. Picante de chile habanero y piña asados, y picada jardinera (pickle clásico) y más, ‘Pickles El Gringo’ no se detiene y se diversifica.


“Estamos viendo para conseguir una cocina industrial, es el próximo paso. También queremos agilizar un poco la esterilización de los envases, porque si hacés bien pues lleva su tiempo, hay que cuidar todos esos detalles para cuidar la higiene y el producto”, explicó.

“NO PERDÍA NADA PROBANDO”

“Dudé muchísimo, pero muchísimo, para dedicarme 100% a esto. Lo que me inspiró fue decirme a mí mismo que no perdía nada probando. Es algo que sé hacer, que me gusta hacer, que quiero hacer. Le digo a la gente que no se pierde nada, que intente, que se anime. Las oportunidades hay que crearlas y hacer que sucedan, porque estando en la zona de confort… así es muy difícil que las cosas cambien”, sentenció.


PD: La cosa marcha tan bien que Robin no se plantea -de momento- volver a los horarios de oficina. Al momento de la elaboración de este artículo, rechazó una oferta laboral -vender para otra marca- y se centra en impulsar su producto.

 

Dunas de San Cosme y Damián, una joya turística que se está perdiendo

Uno de los atractivos del Paraguay considerado como destino turístico más solicitado en el departamento de Itapúa son las dunas San Cosme y Damián. Hoy corren el riesgo de desaparecer ante la desidia de las autoridades.


Fuente: Brian Vicésar (@BrianVicesar)

Un gran impacto ocasionó el posteo del agente de viajes Juanma Serrano en su cuenta de Twitter (@JuanmaSN), donde muestra la situación actual de las dunas de San Cosme y Damián, las cuales están prácticamente desaparecidas. “Una pena. Siempre se advirtió que esto iba a suceder y nunca se tomaron las medidas”, lamentó.

El sueño de todos los habitantes de esa localidad es que se salven las dunas de arena porque son el principal atractivo que tiene la comunidad, junto a las Reducciones Jesuíticas y el Centro de Interpretación Astronómica Planetario (Buenaventura Suárez). Incluso ya fueron declaradas por la Junta Municipal como patrimonio natural, atendiendo su alto riesgo de desaparición.

Aníbal Maidana, intendente de San Cosme y Damián, manifestó que desde el 2016, año en que asumió el cargo, comenzó a preocuparse por las dunas, ya que cada año se pierde media hectárea de su extensión. “Desde que asumí fui insistiendo con notas a la Entidad Binacional Yacyretá (Eby), diputados y manifestaciones, pero nunca tengo respuesta favorable, me dijeron que un proyecto de esta envergadura sale caro, que iban ver la forma pero todo es historia”, lamentó.

Un proyecto de recuperación de las dunas, que consiste en el refulado de arena, había sido anunciado por las autoridades de la Entidad Binacional Yacyretá, pero hasta la fecha aún no realizó ninguna intervención. “Ese es el proyecto más económico, que sea como una playa que cada año vaya acondicionándose. Antes tenía 70 hectáreas, pero ahora solo quedan dos a tres hectáreas. Se va a perder todo en los próximos años”, dijo.

El jefe comunal ponderó la presencia de las dunas en la ciudad por ser el principal atractivo de los turistas y calculó que generan ingresos de unos 2 mil millones de guaraníes en la comunidad, junto con las demás opciones turísticas que ofrece la localidad. “Me da una gran pena que esto pase, con una orden de compra se hubiera juntado esa plata para limpiar la duna”, acotó.

Por su parte, Rolando Barboza, director de turismo de San Cosme y San Damián, mencionó que las dudas eran un territorio enorme que luego del embalse de la represa de Yacyretá surgieron en los años 80. Dicha represa hizo subir el nivel del río y los humedales e islas del Paraná desaparecieron bajo el agua, dejando a su paso solo las dunas. Luego con las inundaciones, estas se fueron achicando con el paso de los años.

“Los visitantes que vienen les interesa conocer. Esto permite generar ingresos no solo a los lancheros, sino que a las posadas y los restaurantes de la zona. Existen proyectos, se hicieron visitas, pero no prosperan. La pérdida sería doble: una riqueza natural y un recurso económico, porque cada verano y todo el año, vienen visitantes de todo el mundo”, indicó.

Hace un año surgió en las redes sociales la iniciativa #SalvemosLasDunas, de los pobladores que se unieron a la causa para salvar las dunas, sin embargo las autoridades no tomaron acciones serias al respecto para implementar un proyecto de salvataje de este sitio.

TRANSPORTE PARA LAS DUNAS

Actualmente en el sitio son dos las empresas de transporte que explotan el servicio desde la costa del Río Paraná hasta las dunas, mediante eso brindan puestos laborales a muchas personas.

La docente Marta Duarte, quien hace ocho años incursiona en los viajes en bote, menciona que posee dos embarcaciones, una con capacidad de 60 y otra de 30 pasajeros, pero por la crisis de la pandemia solamente habilitó el bote más pequeño hace 15 días tras haber suspendido desde el mes de marzo.

“Pocas personas tenemos aún, entre semana no trabajamos porque es elevado el presupuesto para poner en marcha el bote, entonces necesitamos juntar un mínimo de 10 pasajeros para el viaje y cuesta completar eso. Los pocos que vienen lo hacen en familias o en parejas. Acá nosotros les ponemos alcohol en gel y deben usar tapabocas. Una vez que termina el recorrido, los chalecos salvavidas son rociados con alcohol y se colocan en el sol para desinfectar”, detalló.

Duarte refirió que los viajes tienen un costo de 600.000 guaraníes, monto que se divide entre los viajeros, dando un costo individual de 60 mil guaraníes.

Respecto al nivel de las dunas, la docente y emprendedora reconoció que con el paso de los años fue achicándose considerablemente. “Vinieron varias veces de Yacyretá, prometen pero queda en el opareí. Ellos son los responsables porque esto se produjo con el embalse de la represa. Acá si no hay dunas, mueren las posadas turísticas. Se invirtió mucho en posadas, pero prácticamente no hay visitas, sí al planetario vienen pero solamente de paso. La pérdida afectará mucho a la gente de la ribera que trabaja en el agua”, comentó.

Los interesados en utilizar sus servicios, pueden contactarla al 0981 879143. Mientras que aquellas personas que deseen visitar otras opciones en esa ciudad pueden contactar con la Senatur al 0985 732956.

GUÍA DE POSADAS

Posada y Restaurante Stella Mary y Rafael (073) 275-207.

Posada y Restaurante Misión Jesuita San Cosme y Damián (073) 275-272.

Posada Alex San Cosme y Damián (0985) 811-198.

Posada Doña Chinita San Cosme y Damián (073) 275-263.

Posada Doña Leila San Cosme y Damián (073) 275-368 / (0985)731-658.

Posada 6 Hermanos San Cosme y Damián (073) 275-211 / (0985) 823-264.

Posada Cielo San Cosme y Damián (0985) 210-293.

Posadas El parque de Alderete Hermanos San Cosme y Damián (0985) 731-658.

Posada Don Pili San Cosme y Damián (0985) 776-215.

Posada Doña Miti San Cosme y Damián (0995) 360-409.

 

Insolvencia al archivo por un año, pero, ¿qué dice la ley de quiebras?

El proyecto de ley de insolvencia, que no podrá volver a tratarse hasta dentro de un año, recogía varios aspectos de la actual ley de quiebras e incorporaba elementos nuevos como el cuestionado plazo de 90 días a partir del segundo incumplimiento de pago. ¿Qué tan malo era el planteamiento y cuáles son los términos que rigen hoy?


Fuente: Gabriela Marmori Battilana, @gabymarmori

El proyecto de ley de insolvencia, presentado en marzo del 2019 por el Ejecutivo, en un trabajo elaborado de forma conjunta por varios ministerios, pretendía derogar y reemplazar la actual ley de quiebras que es la que hoy rige.

Uno de los puntos más cuestionados del planteamiento es el artículo 9, en el cual se establecía que a partir del segundo mes de incumplimiento de obligaciones de cualquier naturaleza, comenzaba a correr un plazo de 90 días para que el deudor tome tres caminos: la convocatoria de acreedores, la quiebra o la homologación del acuerdo extrajudicial de reorganización, este último, un elemento nuevo del proyecto.

En la normativa vigente en cambio no existe un plazo y tampoco la figura del acuerdo extrajudicial, considerada como una ventaja por los proyectistas, ya que deudores y acreedores pueden fijar sus propias formas de pago, prórrogas, quitas, etc, sin intervención de un juez y recién al final homologar ese acuerdo ante la justicia.

“En la ley de quiebras los procedimientos terminan siendo muy engorrosos, con fase de concordatos sin plazos establecidos. En la estadísticas, un proceso puede durar hasta cinco años, frente a los dos años y medio que duran en la región”, explicó a HOY el abogado del Tesoro, Fernando Benavente.

Aclaró que lejos de lo que se cuestionaba y se temía sobre embargo casi inmediato de los bienes, la idea de este proyecto era que el deudor ya desde una etapa incipiente de la dificultad financiera pueda comenzar a actuar a sabiendas de ese plazo, a fin de convocar a los acreedores y negociar en la forma más conveniente o menos perjudicial el pago.

Opinó que este planteamiento necesitó mayor debate y socialización para que se conozca no solamente la intención de fondo, sino también varios beneficios que no figuran en la ley de quiebras.

En contrapartida el director del Centro de Atención al Deudor, Edwar Arca, se mostró radicalmente en contra del proyecto. “Cuando una persona es declarada en quiebra, todo su patrimonio es desapoderado y los bienes pasan a ser administrados por los síndicos de quiebra, que finalmente son los que van a liquidar de la forma más rápida todo su patrimonio para poder hacer dinero líquido y pagar la deuda”

Actualmente no se exige la inscripción de la solicitud de convocatoria de acreedores, mientras que con la ley de insolvencia sí se establecía una obligatoriedad de registrarla, bajo el argumento de que sus efectos buscan proteger la integridad de los bienes.

Durante la etapa de admisión de la solicitud de quiebras, un juez es el que está facultado a dar intervención a la Sindicatura General de Quiebras, potestad que se eliminaba en la ley de insolvencia, ya que el síndico empezaba su actuación recién desde la admisión y no antes.

En cuanto al plazo para la admisión de esa solicitud, actualmente es de 25 días y con el proyecto se reducía a 10 días, precisamente con la intención de simplificar los tiempos.

SUPUESTOS BENEFICIOS DESAPROVECHADOS

Además de la nueva figura del acuerdo extrajudicial, otro de los indicadores que incorporaba la ley de insolvencia era la posibilidad de que las Mipymes que estuvieran en proceso de convocatoria de acreedores, igual pudieran presentar sus propuestas en procesos de contrataciones públicas, algo que no está permitido en la ley de quiebras.

Otro aspecto es la transparencia, pues hoy la apertura del juicio de convocación de acreedores implica que el juez sea quien designe por el periodo de un mes como agente síndico al candidato que proponga la Sindicatura General de Quiebras, en cambio, la ley de insolvencia establecía como mecanismo el sorteo y que además el seleccionado no participe de futuros sorteos de la misma lista hasta que la nómina se agote.Todo esto con el fin de dar absoluta aleatoriedad y transparencia al proceso.

La innovación y el estímulo. Con la actual ley no se contempla ninguna medida que aliente el financiamiento de la empresa después de la apertura del proceso de insolvencia, en cambio, con el proyecto rechazado se pretendía aumentar la posibilidad de conseguir nuevos financiamientos y de maximizar la tasa de recupero de los créditos, así como mantener el negocio en marcha, sea para venderlo en funcionamiento o para reorganizarlo.

Ejecuciones solo después de la homologación. Hoy todas las ejecuciones de bienes del deudor pueden desarrollarse y no ser alcanzadas por ninguna suspensión, en cambio, con la ley rechazada, los remates de créditos con garantía real o los derivados de un contrato podrán concretarse solamente después de homologado el concordato (acuerdo entre deudor y acreedor)

Plazo para el concordato. La ley de quiebras estipula que el juez (potestad discrecional) es quien fija el periodo para la propuesta del concordato. Con la ley de insolvencia en cambio el deudor hubiera dispuesto un plazo fijo de 90 días

Se acortan los tiempos. El plazo que rige hoy para impugnar un concordato es de 8 días, que con el proyecto se reducían a cinco. Misma diferencia existe con el tiempo para homologar el concordato, 8 días que se recortaban a 5.

Continuidad de una empresa. Con la ley de quiebras no se establece la continuación de la empresa, con el proyecto en cambio, el agente síndico deberá continuar de inmediato con la actividad de la empresa, si de la interrupción resultara con evidencia un daño grave al interés de los acreedores.

Esta continuación se considerará obligatoria en un plazo cinco días hábiles en caso de que esté establecido un tiempo.

¿VENTAJA O DESVENTAJA QUE EL DEUDOR PAGUE A LOS SÍNDICOS?

Actualmente los agentes síndicos son remunerados con recursos del Presupuesto General de la Nación, con un salario equivalente al de un juez de primera instancia.

En cambio, el proyecto enviado al archivo estipulaba que ya no se utilice el dinero público, sino que los honorarios del síndico sean producto del monto del activo prudencialmente estimado por el juez, en una proporción no inferior al 1 %, ni superior al 4 %, tomando indicadores como: la labor realizada, la complejidad del asunto, la efectividad del desempeño y la calidad de la tarea.

Edwar Arca también cuestionó duramente este aspecto, pues los síndicos ya no serían funcionarios públicos presupuestados por el estado, sino que los honorarios van a tener que ser solventados por los insolventes.

A nivel Capital hay apenas seis agentes síndicos que deben absorber todo el trabajo de supervisar la actividad del deudor en el proceso de convocatoria de acreedores, una administración y liquidación de bienes en la quiebra. El proyecto de insolvencia planteaba la incorporación de 60 agentes síndicos o más para facilitar el trabajo.

 

Memorizar antes que comprender, uno de los dilemas en la educación paraguaya

A los múltiples desafíos y problemas a los que debe enfrentarse la educación paraguaya se suma una cuestión que, quiérase o no, ya forma parte de la "cultura" de los estudiantes: la memorización. Aprender contenidos de memoria sin comprender en profundidad el mensaje acarrea dificultades que a la larga terminarán repercutiendo en el desempeño de miles de jóvenes.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Pese a la implementación de la llamada “Reforma Educativa” hace unas décadas, hoy día la educación en nuestro país sigue padeciendo de los mismos problemas y, por sobre todo, de la misma falta de resultados.

Reflejo de ello son las pruebas de conocimiento a las que son sometidos frecuentemente los estudiantes, donde los mismos tienen varias dificultades para definir ciertos conceptos o responder preguntas cuando se requiere de un razonamiento lógico.

Un aspecto que se encuentra muy arraigado dentro del ámbito del aprendizaje en las escuelas y colegios -y que indefectiblemente también se vincula con la mala calidad de la educación paraguaya- es la “memorización”. En pocas palabras, aquella costumbre de memorizar todos los contenidos o al menos parte de ellos.

Es común ver que en los días previos a los exámenes, los estudiantes se pasan horas y horas frente a sus cuadernos y libros, repasando incontables veces los mismos conceptos para “captar” el mensaje y grabarlo en la memoria, de manera a que al momento de tener la hoja de examen en sus manos puedan plasmar el texto casi íntegramente.

Pero, ¿qué tan mala es la memorización?, ¿cuán negativo puede ser para los jóvenes y niños que se encuentran avanzando en su proceso de formación?

Para hacer este análisis, tenemos que hablar necesariamente de otro tema importante: la falta de comprensión. La dificultad para “entender lo que se lee” o lo que se enseña en el aula es, sin duda alguna, una problemática más que visible entre miles de niños y jóvenes, quienes al momento de intentar aplicar lo aprendido en clase presentan dificultades para hacerlo si es que no recurren previamente a un “repaso” de sus materiales.

Un alumno que no es capaz de comprender lo que lee en un libro de Historia, Ciencias Naturales o Lengua Castellana sin tener que memorizar previamente el contenido carece de esta capacidad y, por consiguiente, tendrá contratiempos al tener que aplicar dichos conocimientos.

¿Quién es el culpable de que esto hoy sea así, a quién apuntamos el dedo acusador para señalar como responsable de esta carencia? La respuesta quizás sea difícil de obtener, pero indudablemente hay algunos posibles candidatos: la falta de actualización de la malla curricular, los pobres contenidos en los textos escolares, la falta de capacitación o compromiso de los docentes y la falta de herramientas que faciliten el aprendizaje.

Hay que aclarar que no nos referimos a la memorización en su concepto general, pues la misma forma parte crucial dentro de todo proceso de aprendizaje. Por ejemplo, si los niños no memorizaran la tabla de multiplicar, las reglas gramaticales o las fórmulas matemáticas en la primaria entonces no podrían aplicarlas durante el resto de su formación académica.

Marta Ferraro, maestra e investigadora española, en una entrevista para el diario La Razón había hablado sobre esta cuestión afirmando que “la memorización es imprescindible para lograr que los alumnos aprendan”. “Todo aprendizaje implica memoria. De hecho, si como maestros aspiramos a que nuestros alumnos puedan realizar tareas complejas, de orden superior, como la resolución de problemas o el pensamiento crítico, antes tenemos que lograr que memoricen, que automaticen, una serie de conceptos, de procesos”.

Como ejemplo, señala que para que un alumno de primaria pueda alcanzar una comprensión lectora óptima, antes tiene que leer palabras de forma automática y, para ello, previamente necesita memorizar la asociación de todas las letras del alfabeto con sus sonido. De la misma forma, para que un estudiante pueda razonar y resolver problemas matemáticos, es preciso que antes haya memorizado (automatizado) operaciones aritméticas básicas, como por ejemplo, las tablas de multiplicar.

Otro de los que en su momento habló sobre el tema es Robert Swartz, director del National Center for Teaching Thinking (NCCT), quien afirmó que “las escuelas fallan en la enseñanza, ya que no enseñan a razonar sino a memorizar”, lo que lleva a que entre un 90% y 95% de las personas no sepan pensar.

Una publicación del portal Universia refiere lo siguiente: “Una de las mejores maneras de recordar la información es generando conexiones entre la información que se va adquiriendo, pero esto toma tiempo, y hoy cada vez se dedica menos tiempo a procesar la información que se recibe y recordarla de forma orgánica. Memorizar toma menos tiempo, pero la retención se limita a un tiempo mucho menor. La información se olvida rápidamente y al aprender en bloque, es probable que olvides fragmentos importantes para realizar análisis y que no sea sencillo aplicar la información al caso puntual. Que el pensamiento crítico es fundamental y que puede enseñarse es una realidad, pero toma trabajo y esfuerzo”.

Entonces, ¿en qué quedamos? Pues para obtener la respuesta necesariamente debemos interpelarnos y analizar la manera en la que están siendo educados miles de niños y jóvenes en nuestro país, viendo si el sistema actual genera los resultados esperados. En paralelo, será fundamental fomentar un mayor acercamiento a la lectura, el pensamiento crítico y el debate abierto en las aulas, haciendo que los estudiantes tengan la posibilidad de reflexionar sobre lo que aprenden para facilitar la comprensión, al menos de lo esencial, y no dejando que todo quede en manos de la memorización.