Mi primera foto, el proyecto que retrata a personas trabajadoras
Tener fotografías de uno mismo en el celular o hechas por un fotógrafo profesional, puede resultar muy común y accesible para algunos, sin embargo, no todos tienen esa oportunidad y esto quedó comprobado una y otra vez con el proyecto Mi primera foto, en el que personas humildes son retratadas en sus lugares de trabajo. Sepa más.
Fuente: Gabriela Marmori Battilana
Por distintos motivos o fechas especiales, acudir a una casa de fotografías para hacerse fotos de estudios personales y familiares, se volvió una práctica común.
Abrir las redes sociales y ver producciones fotográficas como: un futuro papá dándole besos a la panza de su pareja y futura mamá, fotos familiares para la Navidad o el primer mes de un bebé son algunos ejemplos habituales.
La fotografía es magia que deja registros para el recuerdo eterno de momentos especiales, o por qué no, de instantes cotidianos. Es capaz de contar toda una historia en una sola toma. Esto se puede apreciar en las imágenes captadas por Lucas Sosa a personas trabajadoras, como parte de un proyecto personal llamado Mi primera foto.
Con esta iniciativa, ya fueron retratadas vendedoras de remedios yuyos, de lomitos y panchos y comerciantes en general que tienen sus puestos en la calle.
“El proyecto nació en el 2018 cuando estaba como fotógrafo en una producción de moda en Encarnación, mientras la modelo se cambiaba para el siguiente look, me acerqué a una de las vendedoras y le pedí si podía hacerle algunas fotos, ella aceptó y le indiqué algunas poses“, relató Sosa, en una entrevista con Hoy Digital.
Posteriormente le mostró las tomas hechas y percibió una reacción de asombro y de alegría en la humilde mujer.
“Pude darme cuenta cómo algo que puede ser tan normal para nosotros, es a la vez algo lejano o hasta imposible para otros”, contó Lucas.
El joven recorre distintas ciudades, donde hace fotos profesionales a las personas en sus lugares de trabajo, sean en la calle, en un puesto o en un local propio. Les pregunta si les importaría que realice unas tomas y la mayoría acepta con gusto, mientras van contando con emoción sus historias de vida.
“La reacción de las personas del proyecto Mi primera foto al verse a través de los ojos de un fotógrafo es algo indescriptible, ya que la mayoría nunca tuvo esa posibilidad”, describió el profesional.

Águeda Giménez, otra de las fotografiadas.
En cuanto al método de selección, inicialmente era al azar. Se acercaba a la gente, se presentaba y les proponía una sesión. Esto fue así hasta que un día sucedió algo curioso en Encarnación, donde sin saberlo, fotografió a un vendedor que era muy conocido en la zona, tras lo cual, muchos empezaron a escribirle al privado para darle recomendaciones de perfiles similares.
A la par de seguir trabajando en el rubro, a Lucas le gustaría poder llevar este proyecto a muchos más lugares del país y así permitir que, quienes jamás accedieron esa chance, puedan tener su primera foto.
El “psiquiatra” de tu mascota: cuando el comportamiento también es salud
Cada vez más familias consideran a perros y gatos como parte esencial del hogar. Comparten rutinas, emociones y hasta duelos, pero muchas veces sus comportamientos siguen siendo interpretados solo como “malas conductas”, sin entender que detrás puede existir un problema de salud física, emocional o ambiental.
En una entrevista en el programa Residentas (canal GEN), la doctora Sofía Manchini, médica veterinaria y etóloga, explicó qué es la etología y por qué esta especialidad se vuelve clave para comprender lo que realmente ocurre con nuestras mascotas.
“La etología es la rama de la medicina veterinaria que se enfoca en el comportamiento. Buscamos integrar la clínica con la conducta, porque muchas veces un problema orgánico se manifiesta como un problema de comportamiento y viceversa”, señaló.
A diferencia del veterinario clínico, que se centra en las enfermedades físicas, o del adiestrador, que trabaja sobre la enseñanza de órdenes y hábitos, el etólogo analiza al animal de manera integral, su estado de salud, su entorno, sus rutinas y, sobre todo, el rol del tutor.
“No evalúo solo al perro, evalúo principalmente cómo el tutor maneja al perro. Las conductas son el reflejo directo de lo que hacemos los humanos”, afirmó.
Uno de los motivos de consulta más frecuentes actualmente es la ansiedad por separación, un fenómeno que se incrementó tras la pandemia. Durante ese periodo, muchos animales se acostumbraron a tener compañía constante, y luego sufrieron al volver las rutinas laborales.
“El perro es un animal de hábitos. Necesita previsibilidad. Si un día sale a pasear, otro día no, otro día a cualquier hora, eso genera desorganización emocional”, explicó Manchini.
La falta de constancia también impacta en los paseos. Sacar al perro de forma esporádica suele aumentar la ansiedad, ya que el animal se sobreestimula y pierde autocontrol.
Así como en los niños la primera infancia es clave, en los perros existe un período de socialización fundamental durante los primeros meses de vida.
“Lo que el cachorro no conoce antes de los cinco meses, después le cuesta muchísimo aceptar”, indicó. Por eso, hoy se recomienda exponerlos gradualmente a estímulos externos desde los 60 o 70 días, siempre en entornos controlados. Esto ayuda a prevenir miedos, reacciones exageradas y conductas defensivas en la adultez.
Lamer, morder y comer pasto: ¿normal o señal de alerta?
Algunas conductas son normales, pero en exceso pueden indicar un problema. El lamido y la masticación son necesidades naturales, según la experta. Los juguetes mordillos no son accesorios, sino una necesidad básica.
Mientras que comer pasto suele ser normal, pero ingerir plástico o tela ya indica un trastorno conductual.
En el caso del lamido excesivo, puede comenzar por una patología de piel y luego transformarse en un comportamiento compulsivo, similar a arrancarse el cabello o morderse las uñas en humanos.
“Hoy, gracias a la etología y la psicofarmacología veterinaria, estos trastornos se pueden tratar. El etólogo es, en cierto modo, el psiquiatra del perro”, explicó.
El tratamiento suele combinar medicación, educación y cambios en el entorno.
El rascado en muebles es una conducta completamente normal en gatos. Sin embargo, puede redirigirse utilizando rascadores, feromonas sintéticas y protectores de superficies.
Duelo animal
Manchini también abordó un tema poco hablado, el duelo por la pérdida de una mascota. “El dolor es real y muchas veces subestimado. Hay personas que sufren tanto o más que ante la pérdida de un familiar”, afirmó.
Incluso otros animales del hogar pueden manifestar cambios tras la muerte de un compañero, con la disminución de actividad, inapetencia o retraimiento.
En algunos casos, permitir que los animales vean al compañero fallecido ayuda a que no lo sigan buscando, favoreciendo así un cierre.
Por último, la especialista remarcó que amar a una mascota no significa permitir todo. “El perro necesita límites. Eso le da estabilidad emocional. La falta de límites no es amor, es abandono emocional”, aseveró.
Fotos en la era de la IA, ¿cómo distinguir lo real de lo falso?
Desde la verificación de fotografías y videos que fueron alterados con inteligencia artificial hasta la identificación de imágenes de archivo sacadas de contexto, el uso de herramientas digitales se vuelve imprescindible a la hora de contrarrestar ‘fake news’ y desinformación.
Por Robert Bourgoing (@robertb_py)
Apenas saltó la noticia de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, internet empezó a inundarse con todo tipo de teorías, que a su vez fueron sustentadas con imágenes y videos tratando de explicar lo que habría sucedido en este sorpresivo operativo.
Dentro de la apabullante ola de resultados, se destacó una imagen en particular, una que cobró notoriedad por su nivel de realismo. En ella, se observa a Maduro escoltado por lo que parecen ser dos efectivos militares, con sus respectivos uniformes camuflados, descendiendo de un avión en horas de la noche.
Esta coincidencia de elementos y detalles (horario del operativo, despliegue de fuerzas de seguridad y uso de aeronaves) hicieron creer a muchos que la fotografía era real. Nada más alejado de la realidad.
Medios dedicados al fact checking (que, en esencia, es el chequeo y contraste de información para contrarrestar fake news) confirmaron, tras una exhaustiva verificación, que dicha imagen era falsa. Poco después de desmentirse esta versión, fueron divulgadas las fotografías reales de la detención del mandatario de Venezuela por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Los días posteriores a este histórico suceso, empezaron a saltar más fotografías y videos que pretendían seguir el juego de “lo que pasó después del arresto de Maduro”. Desde bailes cómicos con sus captores hasta el “rapado” en la cárcel, estas imágenes coparon Facebook, Twitter y otras plataformas, generando más repercusión sobre lo acontecido.
En un mundo marcado por el impacto de la inteligencia artificial, saber identificar qué es fidedigno y qué no se convierte en un tremendo desafío, incluso para aquellos que tienen el ojo más aguzado. El desarrollo de herramientas cada vez más potentes de IA -que se superan día a día en cuanto a funcionalidades y capacidades- genera un nuevo paradigma respecto a la creación de contenido.
Es allí donde entrar a cobrar protagonismo las herramientas de verificación de imágenes, diseñadas con el propósito de ayudarnos a distinguir adecuadamente las que fueron creadas con inteligencia artificial y las que efectivamente son legítimas. Por contradictorio que pudiera sonar, Google es uno de los mayores aliados para este tipo de situaciones.
Una de las alternativas más efectivas y rápidas para cotejar una fotografía es la llamada “búsqueda inversa”, que consiste básicamente en identificar el origen de la misma. Para ello, simplemente basta con darle click a la fotografía y seleccionar “Buscar imagen en Google” (mucho más práctico desde el navegador Chrome). Si estamos desde el ordenador, se puede arrastrar la fotografía hasta el ícono de cámara que aparece en el buscador. La tercera opción es ir directamente hasta el sitio de ‘Google Imágenes’ y seguir este mismo paso.
Siguiendo con las herramientas ofrecidas por la compañía de la gran G, existen otras dos que se destacan por su facilidad de uso y rapidez, logrando un gran impacto en los últimos años en los smartphones: Lens y “Circle to search”. Ambas se encargan de buscar coincidencias visuales a través de la imagen original, siendo la primera la más popularizada, ya que se encuentra en todos los móviles Android.
En su afán de facilitar la verificación de fotografías que pudieran ser generadas con inteligencia artificial, Google recientemente lanzó un nuevo producto que fue creado de manera exclusiva con dicho fin: SynthID. Se trata de una tecnología capaz de detectar “marcas de agua” digitales que son imperceptibles al ojo humano y funciona a través de Gemini.
Existen otras plataformas que funcionan bajo la misma premisa, como Hive Moderation y Sightengine, que, en esencia, también permiten detectar si una imagen fue creada a través de IA mediante un análisis exhaustivo. En el caso de la primera, incluso puede determinar qué modelo de IA (como Midjourney o DALL-E) fue utilizado.
Cuando se trata de videos, una opción muy eficaz y práctica es InVID, una plataforma que brinda servicios para detectar, autenticar y verificar la fiabilidad y precisión de archivos de video noticiosos. Funciona tanto con filmaciones publicadas en Youtube como así también en Facebook y Twitter.
El caso de Maduro solo es uno de los tantos que irán apareciendo, cada vez en mayor medida, durante los próximos años, propiciadas por el vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial y sus amplias capacidades generativas. Siendo conscientes de esta realidad, la certeza se volverá un valor más escaso y la duda pasará a convertirse en la nueva protagonista. A razón de ello, aprender a detectar imágenes trucadas es el único camino seguro para no caer en la farsa.
Uranio y tierras raras en Paraguay: el “oro” escondido a punto de ser explotado en el país
El hecho de hablar del ucranio y las tierras raras hace tiempo atrás parecía una cuestión muy lejana para nuestro país. Hoy el tema está instalado en el debate de especialistas e inversionistas, quienes ven a Paraguay como un potencial para nuevas exploraciones e ir generando nuevos métodos de producir energía.
Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)
La ciencia define al uranio como un elemento radiactivo natural. Se encuentra en la naturaleza en casi todas las rocas, suelos y en aire; puede ser redistribuido en el ambiente por erosión causada por el viento y el agua; y una cantidad mayor puede ser liberada al ambiente por erupciones volcánicas.
Por su parte, las tierras raras son una agrupación de 17 elementos químicos descubiertos a finales del siglo XVIII. Actualmente, son indispensables para las tecnologías verdes en coches híbridos y turbinas eólicas; para la electrónica, en ordenadores, móviles, audio, baterías y pantallas de cristal líquido; para la industria química, en procesos catalíticos y aleaciones; para el vidrio, como aditivos y en su pulido.
¿Es posible encontrarlos en el Paraguay? Al respecto el ingeniero Víctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería, indicó que nuestro país se encuentra en proceso de iniciar los estudios previos a la construcción de las zanjas de uranio, ya que existe evidencia de su existencia desde la zona de Itapúa hasta Amambay.
Comentó incluso que la empresa estadounidense Uranium Energy Corp ya presentó dos proyectos con una inversión estimada de 46 millones de dólares para su exploración y posterior explotación en nuestro país.
“El uranio es un combustible formidable para la producción de energía eléctrica. Tiene un valor importante y estratégico. No genera humo y el desecho es fácilmente controlable”, sostuvo Fernández, en conversación con Universo 970.
Sin embargo, dijo que una especie de duda hacia el uranio es su alta radicación. Para Fernández, esta situación es controlable y monitoreable en tiempo real. Agregó que a nivel energético ya existe un mejor desarrollo y altos criterios de seguridad.
“Todo ese temor que generaron los accidentes en las plantas nucleares hay que superarlos, porque son miedos más que otras cosas”, insistió.
Con respecto a las tierras raras, Fernández indicó que también existen indicios de su presencia en el país, pero también en etapa de inicio de exploración, especialmente en la zona del departamento de Amambay.
“Estamos en el momento preciso para buscar este tipo de minerales y el hecho de encontrarlo va a generar la atención de diversas industrias”, agregó el experto.