Refacción de viviendas: subsidios de G. 17.800.000 en Asunción y alrededores

El Ministerio de Urbanismo tiene en ejecución el proyecto AMA, mediante el cual ofrece un subsidio de G. 17. 500.000 para la refacción o ampliación de viviendas en mal estado, que se encuentren en Asunción y el Área Metropolitana.


Fuente: Por Gabriela Marmori

Con un fondo de 14 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo, el programa AMA-BID (Área Metropolitana Asunción) del Ministerio de Urbanismo, tiene un cupo de 3.000 subsidios para ampliación o refacción de viviendas en mal estado.

Para no dejar lugar a dudas, las casas que pueden formar parte del programa deben estar localizadas en Asunción, Limpio, Luque, San Antonio, Capiatá, Ñemby, Villa Elisa, Mariano Roque Alonso, San Lorenzo, Lambaré y Fernando de la Mora.

Además de la ubicación, existen criterios económicos, sociales y edilicios para quedar seleccionado. A continuación los repasamos uno por uno.

-No superar los G. 5.500.000 de salario: los ingresos de los ocupantes de la casa, por ejemplo, el propietario y su pareja o cualquier otra persona adulta que trabaje, no deberán superar en conjunto los G. 5.500.000.

-Con título de propiedad a nombre del/a Interesado/a: la persona que se postula para el programa debe tener el título de propiedad de la casa a refaccionar a su nombre. Es decir, si se tratara de un adulto joven que viviera en un inmueble a nombre de su padre, no será seleccionado.

–No haber accedido a otro subsidio similar del Estado: los ciudadanos que ya hayan sido beneficiados con algún programa o subsidio habitacional ya no podrán participar del proyecto AMA.

-Ahorro previo o aporte en espacio de G. 700.000: el postulante deberá demostrar contar con un fondo de 700.000 guaraníes que podrá figurar en una cooperativa o que también podrá depositar en caso de acceder al programa.

-Vivienda fuera de zona de riesgo: la casa deberá situarse en una zona libre de peligros de inundación, derrumbe y riesgos similares.

EL APORTE DEL ESTADO Y LA PARTE A CARGO DEL CIUDADANO

El subsidio es de G. 17.800.000, monto que aporta íntegramente el programa.

El ahorro fijo de G. 700.000 que ya se mencionó en el apartado anterior.

La preaprobación del crédito de G. 3.500.000 el interesado la debe solicitar llevando su formulario de postulación al programa a una de las cooperativas adheridas al programa y son las siguientes:

Cooperativa Mburicao

Cooperativa Luque

Cooperativa Ñemby

Cooperativa 24 de Octubre

Cooperativa 8 de Marzo

Cooperativa Mercado 4

Cooperativa Medalla Milagrosa

Cooperativa Yoayu

Cooperativa Nazareth

Cooperativa San Lorenzo

Cooperativa Coopersan

Cooperativa Copacons

Cooperativa Reducto

Cooperativa Coopexsanjo

Una vez que consiga la preaprobación del microcrédito, podrá preinscribirse al programa.l

CONDICIONES DE LA VIVIENDA

La casa debe presentar un déficit cualitativo. Esto incluye a aquellas inadecuadas o construidas con material precario o inestable; así como hogares con hacinamiento mitigable o servicios inadecuados.

MEJORAMIENTO O AMPLIACIÓN

Dos son las posibilidades de uso del subsidio. El mejoramiento de la vivienda o la ampliación de la misma.

El mejoramiento incluye: techo, paredes, pisos, baño, separación de habitaciones, instalaciones de agua potable, desagüe cloacal e instalaciones eléctricas o de índole semejante en viviendas que cumplan con condiciones mínimas de habitabilidad y estructuralmente sólidas.

La ampliación abarca: habitaciones, cocina, baño, instalaciones de agua corriente, desagüe cloacal, instalaciones eléctricas o de índole semejante, pudiendo erigirse nuevas estructuras en viviendas que cumplen con condiciones mínimas de habitabilidad y estructuralmente sólidas.

 

De la tranquilidad al estado de alerta: Taiwán y su rebrote de casos de COVID-19

Durante todo el 2020, a nivel mundial se tomaba con asombro el caso de Taiwán, donde a pesar de la cercanía con China (origen del COVID-19) la pandemia era bien controlada. Sin embargo, desde las últimas semanas se vive una inesperada situación con el rebrote de contagios.


Fuente: Por Juan Riveros (@juancitoriveros)

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)

La República de China (Taiwán), con más de 24 millones de habitantes, hasta abril de este año había registrado solamente 11 fallecidos a causa del COVID-19 desde el inicio de la pandemia (finales de 2019 e inicios del 2020). El mundo entero miraba como ejemplo a la isla.

Cabe recordar que la distancia entre Taiwán y China, en especial con la ciudad de Wuhan, donde se cree que se originó la pandemia, es ínfima, sin embargo las autoridades taiwanesas por meses lograron contener satisfactoriamente la pandemia.

Durante todo el 2020, no fue necesario que en Taiwán se impongan restricciones estrictas ni confinamientos como se dieron en gran parte del mundo. Esto fue posible gracia a la rápida reacción de las autoridades locales apenas haberse confirmado el brote de casos en Wuhan. Una de las primeras medidas fue la de prohibir el ingreso de extranjeros y aplicar rigurosos controles a los residentes que ingresaban al país.

A esto se le suma la experiencia que tuvo Taiwán en el 2003 con el SARS, que había afectado de gran manera a la isla. Esa situación permitió que 17 años después, la prevención y la contención ante una complejidad similar, sea mucho más eficiente.

Fue así que Taiwán pasó ocho meses sin un solo contagio local de COVID-19. Hasta ese 22 de diciembre de 2020, se habían confirmado en total unos 770 casos, con apenas 7 fallecimientos.

Situación similar se tuvo durante el inicio del 2021, donde los números de contagios y fallecidos no aumentaban considerablemente y se mantenían en nivel “controlable”.

Pero, todo cambió a mediados de abril e inicios de mayo. Los casos locales empezaron a dispararse sorpresivamente. Las autoridades y medios taiwaneses atribuyen a un contagio masivo ocurrido entre pilotos de aviones que guardaban cuarentena en un hotel sanitario y que habrían tenido contacto con la población.

El primer rebrote importante fue de 335 casos, de los cuales 333 correspondían a contagios locales. Estas cifras encendieron las alarmas en las autoridades, que decidieron aplicar medidas.

El último reporte de este sábado habla de 457 nuevos casos locales, llegando a un total de 4.322 casos positivos de COVID-19 desde el inicio de la pandemia. El informe indica también que se produjeron en las últimas horas 6 nuevos fallecimientos, alcanzado un total de 23 decesos.

LAS NUEVAS MEDIDAS

Los números de contagios y fallecidos siguen siendo bajos a comparación de los que se tienen a nivel mundial, donde la pandemia se encuentra en una tercera y más potente ola. Sin embargo, las autoridades taiwanesas decidieron reaccionar a fin de evitar que el rebrote tenga un mayor impacto.

Las restricciones actuales se encuentran en “Nivel 3 de alerta”, donde las reuniones en interiores fueron limitadas a cinco personas y todos los negocios, lugares públicos están cerrados, con la excepción de los servicios esenciales, departamentos de policía, hospitales y edificios gubernamentales.

Asimismo, se solicita la utilización de máscaras y distanciamiento social en todos los negocios o lugares que permanecen abiertos. En las áreas más afectadas por la transmisión comunitaria, los residentes están restringidos a un perímetro establecido y deben someterse a la prueba COVID-19.

Por el momento, se descarta elevar la alarma al “Nivel 4”, que implicaría que las personas solo puedan salir de casa para actividades esenciales.

Fotos: Fundación de Residentes Latinos en Taiwán.

 

Un testimonio desde adentro: "Duele cuando un paciente dice que tiene miedo de morir"

Natalia Escurra es una de las tantas enfermeras que hoy día luchan durante esta pandemia en los hospitales. Su testimonio revela la dura realidad que se vive en el campo de batalla, lidiando con pacientes que se aferran a la vida y buscan una nueva oportunidad para superar al Covid-19.


Fuente: Carol Salinas

Natalia Escurra, de 31 años, es licenciada en Enfermería y presta servicios en el área de Nefrología del IPS Central. A su cargo tiene pacientes que deben recibir la diálisis, entre ellos también los que padecen de Covid-19.

Sintió su llamado desde joven. El servicio y el cuidado para con los demás la llevaron a decidir estudiar tan noble carrera, en la cual la premisa más importante es asistir y atender toda persona que llega a los hospitales.

Sin embargo, desde que comenzó con su labor de enfermera, jamás siquiera imaginó que le tocaría enfrentar una enfermedad que destrozó familias enteras, y se llevó a parientes, amigos, compañeros y conocidos.

Dios en primer lugar

Comienza su día con cierto temor e incertidumbre, pero espanta esos miedos encomendándose a Dios para que pueda realizar su trabajo de la mejor manera.

“Inicio mi día con una oración. Pido a Dios que me dé sabiduría y fuerza para sobrellevar esta situación y poder ser un bastón para mis pacientes que necesitan de mi ayuda”, expresó en contacto con nuestro medio.

Relató que luego sigue el proceso de colocarse el equipo de bioseguridad que tarda de 5 a 8 minutos, resaltando que hasta el momento dicho insumo no le hizo falta en el hospital donde trabaja.

El miedo más grande

Como toda funcionaria de blanco, Natalia contó que su principal miedo siempre fue la llevar consigo el virus a su casa, ya que detrás de ella está su familia.

“Desde que inició la pandemia ese siempre fue mi principal temor. Temía por mis dos hijas pequeñas, mi esposo, mis abuelas, todas las personas cercanas a mi entorno, por lo que también siempre pido a Dios protección”, resaltó.

Miedo a la muerte

Una las experiencias más fuertes que le tocaron vivir fue la de escuchar a sus pacientes decir que tenían miedo de morir.

“Es muy fuerte, duele muchísimo cuando un paciente te dice que no quiere morir o que le duele mucho su pecho y que no puede respirar. Nosotros conocemos la historia de cada uno de ellos, a sus familiares, y duele mucho”, lamentó.

El Covid-19 se llevó un miembro de su familia

Lamentablemente la enfermedad se llevó al suegro de Natalia. Sintió y vivió de cerca como el virus deja secuelas dolorosas a su paso y un vacío en los corazones, y que solo sanará con el paso del tiempo.

La profesional de blanco indicó que ya recibió las dos dosis de la vacuna AstraZeneca, no obstante, de igual manera sigue con los cuidados para evitar el contagio.

No dejar para después

Finalmente, la entrevistada dejó un mensaje a la ciudadanía y fue el de tomar conciencia sobre la gravedad del COVID-19 y que cuando apenas presenten algún un síntoma se aíslen y consulten.

“Que no se cansen de lavarse las manos y usar la mascarilla, es la única forma de evitar el contagio”, puntualizó.

El pasado 12 de mayo se conmemoró el Día de la Enfermería, fecha en la que también se recordó a los 60 enfermeros fallecidos por coronavirus desde el inicio de la pandemia.

En la ocasión también se realizó una protesta para manifestar las reivindicaciones del sector, como reclamo a una mejor remuneración y justas condiciones laborales con suficientes medicamentos e insumos.

Así como la Lic. Natalia Escurra, todos los profesionales de enfermería están al frente de la batalla, a pesar de los miedos, la mala remuneración y la sobrecarga de trabajo, siguen de pie, dando lucha ante el virus que no da tregua.

En memoria de los que ya no están.

 

Blanca Vaccari, el testimonio de una madre que nunca pierde la fe a pesar de las pruebas

Ayer celebrábamos el Día de la Madre, recordando a tantas mujeres que valientemente criaron a sus hijos e hijas con amor, sacrificio y paciencia. Un gran ejemplo de ese amor incondicional es el de doña Blanca Vaccari, madre de José Zaván, el joven que logró sobrevivir hace unos meses a un accidente aéreo. Su testimonio es la prueba fiel de que, a pesar de las pruebas, nunca debe apagarse la llama de la fe y la esperanza.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

El pasado 9 de febrero se registraba un trágico accidente aéreo en el predio de la Fuerza Aérea Paraguaya en el que perdieron la vida unas siete personas.

Aquel fatídico percance tuvo a un solo sobreviviente: José Zaván, un joven de 18 años de edad que había llegado desde la zona del Chaco paraguayo para seguir sus estudios universitarios en la capital.

Meses después de aquel accidente, hoy día se encuentra en un alentador proceso de recuperación, siendo su caso considerado como “un milagro” en vista a las circunstancias en las que se produjeron los hechos.

Una de las principales protagonistas de esta historia tiene nombre de mujer: Blanca Vaccari, la madre de José. Ella en todo momento estuvo al lado de su hijo, acompañando minuto a minuto su evolución en el Hospital de Traumas donde permaneció internado varias semanas.

Al recordar lo sucedido y todo lo que debió afrontar, le nacieron estas palabras: “Me siento bendecida con mi hijo y agradecida por el milagro de la vida que Dios nos concedió”.

La mujer aseguró que en todo momento estuvo “al pie del cañón” junto con los médicos y enfermeras para seguir el proceso de recuperación de su querido José, quien día tras día, minuto a minuto, peleó por mantenerse con vida, siendo sostenido por la oración incansable de su madre y sus allegados.

Cabe mencionar que José Zaván forma parte de la Pastoral de Juventud en su natal Fuerte Olimpo, departamento de Alto Paraguay, y trabajó de manera activa en diversas actividades pastorales, llegando a misionar en compañía de otros jóvenes. Hace unos años tuvo la oportunidad de viajar a Panamá para participar de la última edición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebra cada cuatro años en distintos países.

En el hospital, la oración fue algo fundamental…ese hecho de estar en presencia de Dios, aseguró doña Blanca durante la entrevista para el programa “Desde la Fe” del canal GEN. Fue allí justamente donde se acordó de alguien especial a quien pidió una ayuda celestial: María Felicia de Jesús Sacramentado, más conocida como “Chiquitunga”, la primera beata paraguaya.

Según contó, decidió encomendarse a Chiquitunga tras conocer su historia y haberse enterado de que varios años después de su muerte, su cerebro se mantuvo incorrupto y pudo conservarse sin haber sido afectado por el proceso de descomposición.

“Le pedí que restaure cada pedacito del cerebro de mi hijo ya que de eso dependía toda su recuperación”, afirmó.

Doña Blanca admitió que inclusive llegó a “desafiar” a Chiquitunga al implorarle que interceda por su hijo José. “Le dije que así como ella necesita un milagro para poder ser santa, así también yo necesitaba un milagro. Le pedí que intercediera por nosotros para que mi hijo se recupere totalmente”.

Asimismo, reconoció el gran poder que tienen la fe y la oración en momentos difíciles como los que ella atravesó, definiéndolas como “el amor infinito de Dios”. “En un primer momento me costó aceptar verle así a mi hijo, tan sano y joven en terapia intensiva, entonces no tuve otra opción que recurrir a mi fe”.

Por ello, tuvo que “doblar rodillas, pedir perdón y reconciliarse con Dios” para poder elevar sus plegarias a lo alto, pidiendo con todas sus fuerzas que aquel joven que vio crecer pueda salir de esta lucha en el hospital.

Al ser testigo de la milagrosa recuperación de su hijo, doña Blanca considera que Chiquitunga fue la gran protagonista, señalando que pudieron sentir su presencia en sus vidas.

“No hay nada más grande que el amor infinito e incondicional de una mamá para con su hijo”, mencionó.

Finalmente, agradeció a todas aquellas personas que durante todo este tiempo acompañaron a su querido José a través de sus oraciones, dándole un gran apoyo desde la distancia esperando su pronta recuperación.