“Sos un guarango”: el estigma a la lengua ancestral que ha tenido sus secuelas

El guaraní es probablemente uno de los más importantes legados que nos dejaron nuestros ancestros, pero no siempre fue bien visto. En la actualidad, se pueden percibir las secuelas de tantos años de censura, discriminación y menosprecio, sobre todo en la época de la dictadura.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Hablar del guaraní es hablar de historia, tradición, origen pero principalmente de un legado.

Hace cientos de años, los aborígenes guaraníes, primeros habitantes de estas tierras, utilizaban el guaraní para comunicarse y establecer sus sociedades, siendo los primeros hablantes de esta lengua tan rica.

Tras el paso de los siglos, el guaraní ha logrado persistir, siendo hoy día considerada como la lengua mayoritaria a nivel nacional. Según datos de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) del año 2017, en Paraguay un 36,5% de los habitantes solo se comunican en guaraní, mientras que poco más del 30% son bilingües y utilizan tanto guaraní como castellano.

Si bien estos datos confirman la prevalencia del guaraní, la historia demuestra que no siempre fue así. Todo empezó a cambiar luego de la colonización española, ya que inició una nueva etapa en la que los nuevos “encargados” empezaron a priorizar el uso del español, dejando a un lado al idioma ancestral.

El historiador Fabián Chamorro recientemente hizo una detallada cronología sobre los ataques que sufrió el guaraní a lo largo de la historia. El mismo recuerda que para 1811, gran porcentaje de la población paraguaya sólo se comunicaba en este idioma. Sin embargo, la Junta Superior Gubernativa estableció la necesidad de eliminar el guaraní en las aulas.

Durante el gobierno de Carlos Antonio López, los niños que se atrevían a hablar en guaraní en la escuela eran castigados físicamente, comentó en uno de sus tweets. Posteriormente su hijo, el Mariscal Francisco Solano López, decidió tomar otro rumbo distinto y potenció al idioma, al punto de utilizarlo inclusive para dar órdenes a sus tropas.

Ya en el año 1870, el nuevo gobierno instalado en Asunción luego de la Guerra contra la Triple Alianza prohibió nuevamente la utilización del guaraní en las aulas. Durante la Convención Nacional Constituyente de ese año, Pedro Recalde mocionó que se permitiese a los convencionales del interior expresarse en guaraní durante los debates, pedido que fue objeto de burlas y negativas por parte de algunos participantes.

Chamorro menciona que para algunos intelectuales de la época, el guaraní “bestializaba” al paraguayo, por ello existía mucha oposición a su uso por parte de aquellos “compatriotas” que no tenían un sentido de pertenencia hacia este idioma.

Una de las etapas más significativas para la censura al guaraní fue la dictadura del General Alfredo Stroessner, quien, al igual que varios de sus predecesores en la historia paraguaya, tampoco veía con buenos ojos que sea hablado entre la población.

Tal es así que durante aquellos años, el guaraní no era enseñado en las escuelas y muchos padres no querían que sus hijos lo aprendieran, evitando conversar en este idioma cuando estaban en la casa. Muchos llegaron al extremo de prohibir terminantemente, inclusive.

Durante la dictadura, aquel que se atreviera a hablar en guaraní era considerado como “guarango”, término despectivo y peyorativo que fue utilizado como forma de discriminación hacia los hablantes de la lengua nativa.

La discriminación, el desprecio y la persecución que sufrió durante tantos años el idioma de nuestros ancestros tiene sus consecuencias en la actualidad. Muchos paraguayos, sobre todo en la población más joven y hacia las zonas urbanas, poseen serias dificultades para comunicarse o desarrollar una conversación de manera fluida en guaraní.

Más de uno argumentará que esta dificultad se debe a que “no le enseñaron guaraní en la casa”, lo cual es fruto de las restricciones que se tuvieron cuando “el General” era quien administraba el país.

Debemos admitir que, irónicamente, muchos de los que nos dedicamos a la comunicación (incluyéndome) nos vemos en apuros al momento de entrevistar a alguien que nos habla en guaraní, siendo una de las tareas pendientes en este oficio.

El gran desafío que existe hoy día es promover el uso generalizado del guaraní, herencia principal de nuestros antepasados, y ayudar a que aquellos que no lo saben hablar tengan la oportunidad de hacerlo.

 

La óptica de la religión católica frente a la ideología poliamorosa: “Es incompatible"

La Iglesia Católica aboga por la monogamia y la heterosexualidad, práctica tradicional que va en contramano de las ideas progresistas tales como las relaciones abiertas y las poliamorosas.

El poliamor, tema que genera intenso debate, es la práctica de tener más de una relación personal de manera simultánea, con el consentimiento de todos los miembros. A diferencia de las relaciones abiertas, donde las parejas tienen encuentros ocasionales con otras personas, las relaciones poliamorosas implican una conexión emocional con todos los integrantes.

Las actitudes hacia el poliamor están directamente relacionadas a las creencias religiosas. En Paraguay, la Iglesia Católica juega un importante papel y por ello consultamos al Padre Óscar Román González, Vicario Pastoral de la Diócesis de Asunción, sobre la postura de la religión que predomina en el país respecto a esta práctica amorosa. En ese sentido comentó que la relación de tres personas o una abierta a más participantes es algo “totalmente extraño” y señaló que las tres grandes religiones apuestan por la monogamia en las relaciones amorosas.

El entrevistado destacó que los religiosos ponen a Dios en primer lugar y que ese amor debe traducirse en una profunda relación abocada a la sociedad. “Dios es amor, por lo tanto si ubicamos a la persona humana en el centro de la creación, está orientada hacia Dios, hacia la familia, porque Dios es familia para los cristianos. Dios creó al hombre en el Génesis, al varón y mujer, una unidad varón-mujer en el mismo nivel, y el amor que se puede concretizar de esta unidad es el matrimonio”, indicó.

Sostuvo que San Agustín menciona que el matrimonio es la sociedad entre el varón y la mujer, habla del amor humano para la familia y de la fecundidad, porque ese amor da frutos en los hijos. “La bondad del matrimonio está llamada a relacionarse con la sociedad”, dijo.

En otro momento reconoció que actualmente existe un cambio de paradigma y que la fragilidad humana puede tener sus connotaciones morales tras vulnerarse los derechos de la familia desde afuera. Indicó que actualmente las familias van perdiéndose en el horizonte de la superficialidad y que el hombre debe encontrar el amor de Dios, en la búsqueda de la salud de las almas.

UN AMOR INMADURO

A su vez, el Padre Silvio Suarez, de la Arquidiócesis de Asunción, fue categórico al afirmar que “el poliamor es incompatible con el punto de vista cristiano”. A su parecer este tipo de relación supone un amor inmaduro y lo comparó con un niño que se cansa de su juguete y busca otro con el cual seguir jugando.

Consideró además que el poliamor es una mera moda de una élite que quiere imponer al resto. “Me da la impresión que es una corriente, fruto del relativismo del querer poner sobre cualquier moral la libertad absoluta de la persona, por más que vaya en contra del bien común”, agregó.

Para la Iglesia, el valor del matrimonio es sagrado, porque mediante esto se destaca el amor hacia la otra persona, y una de sus características es la fidelidad. “Uno se enamora de forma tempestiva de otra persona. Luego se entrega a ella, realiza proyectos de vida. La relación supone exclusividad y sacrificios, habrá momentos de crisis, es un desafío toda relación. Para cualquier persona, la relación de pareja es algo de exclusividad, la relación no pasa por algo biológico, es de todo el ser, de toda la persona, no es un solo aspecto, sino que toda es la vida. Si otras personas entran a algo tan íntimo, es una agresión a la propia relación”, argumentó.

En Paraguay existe aún una tradición de la familia compuesta por el padre y madre, según destacó, sin dejar de reconocer que hay infidelidad en las relaciones. “Yo no creo que los paraguayos puedan hacer (este tipo de relaciones abiertas), porque tienen una formación cristiana y además está el sentido lógico de la exclusividad. La gente no está para estas cosas. Además no sería algo prudente”, puntualizó.

POLIAMORIOS Y EL VATICANO

El documento titulado “Varón y mujer los creó, para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación” fue elaborado y firmado en febrero de 2019 por la Congregación para la Educación Católica, que dirige el cardenal italiano Giuseppe Versaldi, y su secretario, el arzobispo Angelo Zani.

El texto -de 31 páginas y 55 párrafos- utiliza por vez primera el término “poliamoríos”, al reiterar su rechazo a las teorías de género, que incluyen ese tipo de relación, así como la “utopía” de lo neutro.

“La dualidad de la pareja entra también en conflicto con los ‘poliamoríos’ que incluyen a más de dos personas. Por lo tanto, se observa que la duración del vínculo —y su naturaleza vinculante— se estructura como una variable de acuerdo con el deseo contingente de las personas, con consecuencias en el nivel de compartir responsabilidades y obligaciones inherentes a la maternidad y la paternidad”, indica el documento.

Subraya que “la familia es el lugar natural en donde esta relación de reciprocidad y comunión entre el hombre y la mujer encuentra su plena actuación”. Hace hincapié en que en la familia “se fundan dos derechos fundamentales que siempre deben ser respaldados y garantizados”. El primero es el derecho a ser reconocida como el principal espacio pedagógico primario para la formación del niño. El segundo “es el del niño a crecer en una familia, con un padre y una madre capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su madurez afectiva. Seguir madurando en relación, en confrontación, con lo que es la masculinidad y la feminidad de un padre y una madre, y así armando su madurez afectiva”.

 

Tipificar como crimen la infidelidad en el servicio exterior: ¿A quiénes afectaría?

Un proyecto que propone tipificar como crimen la infidelidad en el servicio exterior ya tuvo entrada en la Cámara de Diputados. Los antecedentes de lo ocurrido en Itaipú forman parte de la inspiración de este planteamiento, que además llega en un momento en el que Paraguay debe actuar para no salir perdiendo en la revisión del Anexo C de la binacional.

Si bien la figura de “infidelidad en el servicio exterior” ya está contemplada en el Código Penal Paraguayo, actualmente la pena llega hasta cinco años de cárcel o multa. El castigo es aplicable al funcionario que en representación del país ante un Gobierno extranjero, elevara informes falsos o incumpliera una instrucción oficial.

Sin embargo, el nuevo proyecto de ley presentado en Cámara Baja, propone elevar la pena y tipificar como crimen esta irregularidad, con lo cual se omite la posibilidad de sanciones más leves como una multa.

Con la modificación introducida, el funcionario infractor se expondrá a una pena privativa de libertad de seis a veinte años Lo mismo se aplicará a la persona que con su intervención en asuntos de interés público internacional cometiera actos en perjuicio de los intereses del pueblo paraguayo.

Los proyectistas toman como disparador de la idea, a lo ocurrido con la deuda espuria de Itaipú y lo que consideran la “absoluta ausencia de identificación” y sanción a los responsables del hecho.

Ni ese caso ni la fallida firma del acta de Itaipú en el 2019 (posteriormente anulada por Bolsonaro) ni la inexplicable comisiòn que estuvo a punto de pagar Petropar a una empresa argentina podrían juzgarse con esta normativa al no existir retroactividad de las leyes en general, sin embargo, si llegara a prosperar en el corto plazo, el primer gran examen sería para quienes representen a Paraguay en la revisión del Anexo C de Itaipú Binacional.

El asesor en “asuntos estratégicos” del Ejecutivo, Federico González, ya abrió el paraguas ante lo que pudiera suceder y haciendo un paralelismo con un partido de fútbol, dijo que el hecho de que al chutar el balón, la pelota no termine en el arco, no implica que el jugador sea un “vendepatria”.

Los legisladores del Frente Parlamentario argumentan que apuntan a mejorar la lucha contra la corrupción y recuerdan que en el informe elaborado por Transparencia Internacional, en una lista de 180 países, Paraguay ocupa el lugar 137,

LO QUE DICEN LEGISLACIONES DE OTROS PAÍSES SOBRE LA TRAICIÓN A LA PATRIA

En Uruguay, el Código Penal prevé seis a 20 años de cárcel y dos a ocho años de inhabilitación absoluta, al funcionario encargado de tratar asuntos de Estado con un Gobierno extranjero, según exponen los integrantes del Frente Parlamentario en este proyecto.

En Argentina con reclusión o prisión de tres a diez años, el que, encargado por el gobierno argentino de una negociación con un estado extranjero, la condujere de un modo perjudicial a la Nación.

En Colombia y Brasil contemplan de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses, y multa de cuarenta (40) a setecientos cincuenta (750) salarios mínimos legales mensuales vigentes por abuso de confianza calificado.

 

La "narco-encomienda": método de tráfico que reflotó durante la pandemia

La pandemia hizo que todo pare a nivel mundial, el narcotráfico no fue la excepción. Al cortarse la circulación de personas los narcos comenzaron a utilizar otros métodos para seguir con el negocio y se reflotó la vieja práctica de la "narco-encomienda".

En los años noventa los endebles controles en los aeropuertos hacía que los narcotraficantes hagan pasar vía aérea drogas y dinero con mucha facilidad, camuflados en todo tipo de objetos y valijas con doble fondo. A partir de los atentados a las Torres Gemelas en el 2001 todo esto cambió radicalmente. Ya no se podía hacer pasar nada por los aeropuertos debido a los estrictos controles, por lo que las “narco-encomiendas” ya no fueron una vía rentable para el tráfico de drogas.

Poco a poco la droga ya dejó de pasar por los aeropuertos, pero el Covid 19 trajo algunas ventajas para los traficantes quienes volvieron a sus viejas prácticas de enviar drogas en encomiendas.

Fue entonces que al casi no haber movimiento de personas vía aérea se reactivaron las “narco-encomiendas”. En el aeropuerto Silvio Pettirossi en año y medio de pandemia el 95% de la droga requisada se dio a través de paquetes enviados vía encomienda. La mayoría de la droga es proveniente de Estados Unidos y en casi todos los casos se trató de marihuana.

¿Por qué envían marihuana a Paraguay, cuando se sabe que es uno de los mayores productores de esa droga? La respuesta es simple: la marihuana que envían no es la misma que se produce acá. El estupefaciente es uno modificado genéticamente en laboratorios y tiene por ende una mayor calidad que la hierba que sale de los montes paraguayos.

Esta droga modificada tiene un mayor contenido de THC (elemento psicoactivo) que se logra cambiando la genética de las semillas. A eso se le suma el control absoluto de temperatura, humedad e iluminación durante su proceso de crecimiento.

A modo de comparación, la marihuana convencional producida en Paraguay contiene entre 2 hasta 7% de THC en promedio, sin embargo, la procedente de Estados Unidos incluso alcanza hasta el 35% de concentración. Eso se refleja también en el costo, la marihuana tradicional se comercializa en nuestro país a unos US$ 30, pero esta droga modificada llega a ser comercializada a unos US$ 4.000 el kilo, casi alcanzando el precio que tiene la cocaína.

Entonces está marihuana modificada que es enviada como hachís, que no es otra cosa que la resina de cannabis, de diferentes maneras. Los traficantes se ingenian para hacer pasar la droga por los controles aeroportuarios. Por ejemplo en el Silvio Pettirossi, ya se encontraron envíos dentro de adornos para la casa, tóners para impresoras, colchonetas para dormir, microondas, objetos decorativos y el último envío detectado fue en una canasta de desayuno.

En promedio se envían entre dos a seis kilos de hachís, variando en el objeto en que se oculta. Los controles que hacen los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con los canes antidrogas y rayos X, son los que más detectan estas sustancias prohibidas antes de ser despachadas.

Si bien las pérdidas en materia de dinero son altas para los narcos, los costos en detenciones son nulos, ya que el remitente y el destinatario son completados con nombres y direcciones ficticias. No caen personas ligadas a estas estructuras criminales, por lo tanto las autoridades solo se quedan con la droga, no pueden tener datos que los lleven a identificar a la banda que se dedica a este tipo de negocios ilícitos, ni mucho menos a los dueños de la carga.

Casi todo el hachís modificado que llega a Paraguay proviene de Estados Unidos y su destino final es Ciudad del Este, lo que da la pauta a los investigadores que la intención es hacer pasar la droga al Brasil, donde su precio se duplica y hasta se triplica en el mejor de los casos.