Varicocele testicular: infertilidad, signos, síntomas y tratamientos
Un varicocele puede causar el desarrollo deficiente de un testículo, baja producción de esperma u otros problemas que pueden provocar infertilidad en los hombres.
“El varicocele es una condición médica en la que existe una dilatación de venas en una zona del “Cordón Espermático”, que se encuentra muy cercano al testículo, y muchas veces también engloba al testículo”, explicó el Dr. Gustavo Codas, especialista en Urología y Andrología, en comunicación con HOY Digital.
Al respecto, el especialista indicó que, al haber esta dilatación de vena y acumulación de sangre, hace que se eleve la temperatura del testículo. Como una de las funciones del testículo es producir espermatozoides, podrían producirse, pero de mala calidad, afectando así a la fertilidad del varón.
“Haciendo un ejemplo: sería como estar con un verano de 45 grados, sin aire acondicionado y con un saco de piel encima. Tendremos mucho calor y nos moveremos con dificultad, haciendo mal cualquier trabajo que queramos hacer”, explicó.
En cuanto a las causas, el urólogo sostuvo que no hay una causa específica. No obstante, señaló que se debe a la falla de las válvulas de dichas venas y, esto es probable que ya venga en la genética de la persona. “Es algo con lo que ya nacemos. No hay nada que podamos hacer o dejar de hacer para no tener esta condición”.
Qué pasa si un hombre tiene varicocele
Podrían ocurrir 3 situaciones:
1. Nada. Puede que un hombre tenga varicocele y no tener ninguna consecuencia.
2.Dolor testicular. Podría presentar síntomas de dolor tipo pesadez en la zona testicular.
3.Infertilidad. Debido a la disminución en la calidad de espermatozoides (que no se da en todos los casos de varicocele), podría haber dificultad para llegar a un embarazo de la pareja.
Debido a estos problemas, en el 50-70% de los pacientes, tras el seminograma o espermograma, se diagnostican alteraciones seminales, como:
*Oligospermia: concentración baja de espermatozoides.
*Astenospermia: problemas de movilidad de los espermatozoides.
*Teratozoospermia: alteraciones en la morfología espermática.

Alteración de la producción de espermatozoides.
Cuáles son los signos y síntomas
El varicocele no siempre da síntomas, mencionó el doctor Codas. Pero lo más frecuente es que pueda producir dolor testicular tipo pesadez esporádicamente. Y también podríamos estar ante una dificultad de concebir embarazo con la pareja (infertilidad).

Comparación de genitales con varicocele.
En qué etapa del desarrollo masculino se puede presentar
Sobre este punto, Codas afirmó que en cualquier momento. Puede ser ya en la niñez o adolescencia, pero incluso a edades avanzadas. El varicocele, complicación como tal no tiene, más bien sería el dolor y la dificultad para lograr embarazo, pero no se da en todos los casos, insistió.
Cuándo se debe consultar
Se debe consultar en caso de dolor testicular persistente, o bien, si existe una dificultad para llegar a un embarazo de término con la pareja llegando hasta el recién nacido. Y me refiero a un embarazo “de término” hasta llegar a un recién nacido porque también puede producir abortos espontáneos.
Cuál es el tratamiento
El tratamiento indicado es la cirugía, que debe realizarse ante los síntomas mencionados más arriba. En casos que no haya dolor y no haya problemas de fertilidad, no es necesaria la cirugía.
“Se realiza con un corte mínimo en zona inguinal baja. A través de dicho corte, se llegan a cerrar las venas “varicosas” presentes en la zona del cordón testicular. Es difícil hablar de un “costo”, ya que esto varía de acuerdo a muchas situaciones. Depende del lugar donde se realice, si es uni o bilateral, etc.”
La recuperación es relativamente rápida. Se precisa de un reposo “relativo” de aproximadamente 2 semanas. En esas 2 semanas, la persona se puede movilizar (caminar) por sí solo. Más bien deben evitarse esfuerzos.
Unas consulta es, si las relaciones sexuales o la erección, suelen ser dolorosas si un hombre la padece
Sobre ese punto, el doctor mencionó que no. El varicocele es independiente a las erecciones. En todo caso, en ciertas ocasiones puede dificultar las relaciones sexuales debido al dolor testicular. Pero las erecciones son independientes.
Entonces, ¿Qué sucedería si hombre no se opera?
“Si no tiene ninguna consecuencia negativa (dolor o infertilidad), no pasa nada”, argumentó el especialista.
Diagnóstico: exploración física y ecografía
Para diagnosticarlo, se hace una minuciosa exploración física del contenido escrotal e inguinal, preferiblemente estando el paciente tumbado. Tras eso, se indica al paciente que se ponga de pie y aumente su presión abdominal. Así, el urólogo estudia cómo fluye la sangre desde arriba y rellena el cordón inguinal y el plexo venoso testicular.
En función de la facilidad de diagnóstico, podemos hablar de tres grados principales de varicocele:
Varicocele grado 1: el diagnóstico es complicado. Se necesita hacer presión sobre el abdomen. Lo habitual es que el especialista indique al paciente toser o soplar con fuerza.
Varicocele grado 2: con la palpación del testículo se puede comprobar que las venas presentan un mayor volumen del habitual.
Varicocele grado 3: a simple vista se puede apreciar la dilatación venosa, sin necesidad de que el especialista palpe el testículo.
Cuando no es posible diagnosticar el varicocele mediante la exploración física, puede ser útil realizar una ecografía o ultrasonido para detectar si existe dilatación de los vasos. Para evaluar la velocidad a la que fluye la sangre, se utilizará la ecografía Dopple.
¿Hasta dónde se puede tolerar la intolerancia?
El mundo se topa con viejos fantasmas. Los incendiarios discursos autoritarios resurgen con fuerza en distintos puntos del globo, amplificados por las redes sociales, al apelar a la frustración generalizada y prometiendo soluciones mágicas a problemas complejos. Como en los capítulos más oscuros del siglo XX, actualmente pululan los nacionalismos que dividen, los populismos que polarizan y las campañas que proyectan enemigos internos y externos.
Por Gonzalo Cáceres - periodista
La democracia enfrenta un dilema: ¿Hasta dónde se puede tolerar la intolerancia?
En este contexto, el filósofo, politólogo y docente austriaco -nacionalizado británico- Karl Popper, abordó la cuestión en su obra “La sociedad abierta y sus enemigos (1945)”.
“La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada incluso a aquellos que son intolerantes… entonces los tolerantes serán destruidos, y la tolerancia con ellos”, escribió.
La frase plantea lo siguiente: ¿Cómo defender la democracia sin caer en la ingenuidad de tolerar a quienes intentan destruirla?
Popper, quien vivió en carne propia el ascenso y descenso del nazismo y del comunismo, afirmó que la “sociedad abierta” debía entenderse como un espacio donde las ideas “pudieran discutirse libremente”, sin que “ninguna doctrina fuera intocable”.
La clave de semejante nivel de comprensión está en la crítica racional: las personas merecen respeto por su dignidad, pero “las ideas deben estar siempre bajo examen”, lo que desvirtúa la confusión de crítica con agresión. Sí, se puede rechazar una ideología intolerante sin deshumanizar a quienes la sostienen.
Y aquí aparece la paradoja: si damos espacio “sin límites” a quienes promueven odio, polarización y exclusión, corremos el riesgo de que la tolerancia misma desaparezca. La historia lo demuestra.
Hoy, en pleno siglo XXI, toman fuerza los partidos políticos que ondean la bandera de la xenofobia, el negacionismo climático y científico o atacan a las minorías. Si se les da “espacio”, pueden erosionar las instituciones democráticas desde dentro.
Por su parte, las redes sociales se convirtieron en plataformas donde estos discursos circulan sin ningún tipo de moderación, produciendo la radicalización de sus receptores. Entonces, ¿Debe permitirse que alguien difunda mensajes de odio en nombre de la libertad?
Popper explicaba que “la discusión racional es bienvenida”, pero “cuando la intolerancia recurre a la agresión (en cualquiera de sus formas)” o “busca suprimir el debate”, la sociedad está en su derecho de poner límites.
No se trata de censura indiscriminada, sino de responsabilidad para con el bienestar general. La libertad de expresión es vital, pero “no puede ser utilizada como arma para destruir la propia libertad”.
En América Latina, y particularmente en Paraguay, esta cuestión aparece en debates sobre educación, diversidad y política. Cuando se intenta censurar contenidos sobre diversidad sexual en las escuelas en nombre de “proteger valores”, se está negando derechos básicos a una parte de la población.
Cuando sectores políticos buscan restringir derechos de mujeres o minorías apelando a la tradición, en realidad promueven intolerancia. Y cuando programas de televisión difunden mensajes discriminatorios, ponen a prueba el equilibrio entre libertad de prensa y protección contra el odio.
La paradoja, sin embargo, también puede ser manipulada. Líderes autoritarios tienden a justificar la censura diciendo que “los intolerantes” son sus opositores. Por eso, aplicar el argumento de Popper requiere criterios sólidos: solo se limita aquello que amenaza directamente la convivencia democrática, la crítica racional debe seguir siendo posible y las personas no deben ser perseguidas por sus creencias, aunque sus ideas sean rechazadas.
La postura de Popper es comparable con la de otros filósofos. John Rawls defendía tolerar a los intolerantes “mientras no representen una amenaza concreta”. Michael Walzer reconocía que incluso grupos intolerantes pueden “beneficiarse de la tolerancia en sociedades pluralistas”, pero Popper, en cambio, era más tajante: advertía que “la tolerancia ilimitada es suicida”. Su enfoque es preventivo: no esperar a que la intolerancia destruya la democracia, sino contenerla, regularla y/o combatirla “antes de que sea demasiado tarde”.
Con el auge de movimientos radicales, se evidencia la polarización política que divide a las sociedades en “ellos contra nosotros”.
La desinformación propaga y legitima la intolerancia, y la globalización exige un compromiso firme con la diversidad cultural. En este contexto, el supuesto de Popper da certeza de que “la tolerancia no puede ser ingenua”.
Ser tolerante no significa aceptar todo sin cuestionar; sino defender la convivencia incluso poniendo límites. La paradoja de la tolerancia no es sinónimo de censura indiscriminada, sino de responsabilidad.
Popper sostenía que “la democracia necesita defenderse: respetar a las personas, debatir las ideas y frenar a los intolerantes cuando amenazan con acabar con la libertad”. Y tiene mucha razón.
Salió de Concepción con sueños y hoy conquista Madrid: la historia de Pablo Bogado
Salió de Concepción a los 13 años sin dinero para el colectivo y, lavando cabezas, empezó a construir su imperio. Emigró de forma irregular, atendió a domicilio en la clandestinidad y hoy es el estilista de las celebridades en España. Esta es la historia de Pablo Bogado, el compatriota que triunfa en Europa.
Muchas historias de éxito se forjan en la necesidad, la distancia y el desarraigo. Para el paraguayo Pablo Bogado (35), el camino hacia la cúspide de la alta peluquería en el Viejo Mundo comenzó con una precaria realidad en su Concepción natal, con una infancia humilde y la urgencia de ayudar a su familia.
“Salí de casa a los 14 años porque vengo de una familia muy humilde. Tenía que ayudar a mi familia a salir adelante. Cuando vine a Asunción, no tenía nada. Imagínate lo que es dejar tu hogar a esa edad, sin ningún apoyo, hasta ni para el pasaje del autobús tenía“, recuerda Pablo.
Siguiendo de algún modo los pasos de su madre, quien también era peluquera, consiguió su primer empleo en un salón de San Lorenzo. Empezó desde lo más bajo, barriendo cabellos y lavando cabezas. Allí descubrió una pasión que se convirtió en su salvavidas, el arte de devolverle la autoestima a una mujer a través de un cambio de look. Su talento era tan evidente que, a los 18 años ya había montado su propio salón en San Lorenzo, el cual lideró con éxito por casi una década. Pero el destino le tenía preparado un escenario mucho más grande.
Pablo Bogado Hair Studio
En 2017, buscando seguir creciendo profesionalmente, Pablo llegó a Madrid y quedó enamorado. Llegó a los 27 años a una metrópoli gigante donde “ya todo estaba hecho”, pero con las manos llenas de experiencia y una maleta cargada de sueños.
Los inicios en España fueron una verdadera prueba de fuego. Al igual que miles de compatriotas, Pablo llegó de forma irregular. “El conseguir los papeles es muy complicado. El que diga que es fácil, está mintiendo; no hay que dejarse engañar. Como no tenía documentos, iba a las casas de mis clientas con mi maletita y las atendía a domicilio. El paraguayo siempre se las ingenia”, relata durante una entrevista en el programa Residentas (GEN).
Fue en la clandestinidad de esos departamentos madrileños donde emergió la mítica solidaridad guaraní. Sus primeras clientas fueron paraguayas que vivían allá. Fascinadas por su técnica, iniciaron una cadena de recomendaciones de “boca en boca”, la publicidad más honesta y efectiva del mundo. Las redes sociales hicieron el resto. Pronto, el living de su departamento quedó chico.

En el año 2021, con el coletazo de la pandemia y el encierro, Pablo y su esposo vieron que ya era hora de abrir un centro estético. Se endeudaron “hasta el cuello”, según cuenta el joven paraguayo, y tropezaron con un muro de burocracia, trabas comerciales y exigencias de permisos que tardaron dos años en destrabarse.
“El paraguayo tiene en su ADN esa pizca de guerrero. Nosotros no nos dejamos, somos demasiado valé y nos arriesgamos a todo. Para el paraguayo no existe el ‘no’, porque el ‘no’ ya lo tenemos anticipado; entonces vamos directo por el ‘sí’”, resalta.
Hoy, el Pablo Bogado Hair Studio, ubicado en Madrid, es una realidad. En sus sillones se sientan importantes actrices, cantantes de renombre y DJs internacionales. Sin embargo, fiel a la humildad que lo caracteriza, Pablo confiesa que sus clientes favoritos son otros. “Aprecio muchísimo a la gente común que junta su dinerito mes a mes para ir a atenderse conmigo. Que alguien ahorre para ponerse en tus manos tiene un mérito que me llena de orgullo”, cuenta.

Hoy su emprendimiento es tan sólido que genera empleo para ocho profesionales, todos ellos inmigrantes de distintos países, entre ellos Colombia, Venezuela e Italia, que llegaron a Europa persiguiendo el mismo sueño que él alguna vez metió en su maleta. Su impecable trayectoria lo hizo acreedor del Premio a Mejor Estilista Internacional en los Premios Europa 2024 y del Premio Grandes Talentos en 2025.
“Paraguay nunca salió de mí”
A pesar de confesar que hoy tiene “lo justo para vivir bien y ayudar”, Pablo Bogado no permite que las luces de Madrid le nublen la memoria.
“Yo salí de Paraguay, pero Paraguay nunca salió de mí. Siempre llevo a mi país en el corazón y Concepción está en mis venas”, afirma. Por eso, su reciente visita al país no es solo para pasear, sino para cumplir una promesa de amor con sus raíces.

Pablo financió una campaña médica junto a la Fundación Retina. El estilista costeó el traslado de médicos oftalmólogos hasta Concepción para atender a las personas más desfavorecidas de su comunidad de origen. Allí se realizaron revisiones de la vista y se entregaron anteojos de receta de forma 100% gratuita.
“Yo me encargué de todo porque es una manera de devolverle a la vida todo lo que la vida me dio a mí. Uno nunca se tiene que olvidar de dónde vino; eso es lo que nos hace humanos”, destaca el concepcionero.
Si el Pablo de hoy pudiera viajar en el tiempo y pararse frente a aquel niño de 13 años que fue a la terminal de ómnibus sin saber si le alcanzaría para el boleto, tiene muy claro qué le diría. “Le diría que nunca, nunca deje de soñar. Suena a cliché, pero tu sueño es lo único que te lleva lejos. Si sabés hacer algo, arriesgate, invertí, capacitate y luchá, porque nadie va a vivir tu vida por vos”.
Correr por un hogar: la maratón que busca levantar el albergue de Huellitas Paraguay
Este domingo 31 de mayo, el Jardín Botánico será escenario de “Huellitas Run”, una carrera que busca recaudar 350 millones de guaraníes para construir un refugio especializado para 66 animales rescatados, entre ancianos, discapacitados y especies silvestres.
El dolor del abandono se siente en el alma, pero el proceso de sanación es un camino largo que se construye día a día. Así lo entiende Nadia Vargas, fundadora y el motor detrás de la asociación Huellitas Paraguay, una ONG que desde hace ocho años se dedica al rescate y rehabilitación de animales en situación de vulnerabilidad.
Para Nadia, esta misión no es solo un trabajo de oficina, sino su vida entera marcada por las deudas en veterinarias, noches enteras de llanto por la preocupación y la renuncia a viajes o lujos personales, con tal de asegurar el balanceado medicado de sus animalitos rescatados.
“Es desgastante emocionalmente, es una responsabilidad enorme, pero al día siguiente voy al albergue, vienen todos juntos hacia mí y se me pasa”, confiesa con una mezcla de cansancio y profundo amor, en conversación con Las Residentas del canal GEN/Nación Media.
A su lado, como un pilar clave, está Joaquín. Rescatado a los dos meses y hoy ya con ocho años de edad. Este carismático perrito no solo es el “dueño y fundador” de la organización, sino también su sostén emocional en los momentos en que la crueldad humana hizo pensar en rendirse. Hoy Joaquín y Nadia lideran su proyecto más ambicioso: construir un albergue propio.
UN ALBERGUE DISEÑADO PARA EL BIENESTAR Y LA DIGNIDAD
Nadia contó que actualmente Huellitas Paraguay alberga a 66 perros, además de gatos y monos, en un predio alquilado en la ciudad de San Antonio; sin embargo, el espacio quedó chico y las necesidades son cada vez más grandes y específicas.
La meta es alcanzar 350 millones de guaraníes para edificar en cinco terrenos propios una infraestructura diseñada para la verdadera calidad de vida.
El proyecto contempla análisis médicos cada tres meses para todos los animales y un área geriátrica para perritos ancianos, aquellos que menos se adoptan. También un sector especial para perritos con discapacidad que utilizan sillas de ruedas, zonas de aislamiento para mamás lactantes y cachorros, un espacio exclusivo para felinos con enfermedades como sida y leucemia, además de un predio boscoso de 250 metros cuadrados con árboles, destinado a los monos rescatados.
“Nosotros no hacemos eutanasia porque un animal, sea discapacitado o esté enfermo, nuestra responsabilidad es darle calidad de vida”, enfatiza Nadia, recordando que el rescate no termina cuando el animal entra al refugio, sino que es allí donde apenas empiezan los gastos médicos y de alimentación especializada.
SUMATE A “HUELLITAS RUN” EN EL JARDÍN BOTÁNICO
La oportunidad perfecta para colaborar con esta causa es Huellitas Run, un evento deportivo y familiar que se llevará a cabo este domingo 31 de mayo, de 08:00 a 12:00 horas, en el Jardín Botánico.
La jornada promete ser una verdadera fiesta solidaria con categorías para niños, corredores sin mascotas y circuitos aptos para correr con los peluditos del hogar. Además, la corrida tendrá un inicio muy emotivo: arrancará oficialmente con la categoría de perros con discapacidad.
Para quienes quieran sumarse, pero no tengan una mascota, la organización ofrece una hermosa alternativa: correr los 4 kilómetros acompañados por un perrito del albergue, abriendo la posibilidad de conocer su historia y, por qué no, encontrar a un nuevo miembro para la familia.
También estará a la venta el merchandising oficial de Joaquín, conocido en redes sociales como @elnoviodelmundial, que incluirá su propia colección de camisetas albirrojas para mascotas.
¿CÓMO AYUDAR SI NO PODÉS ASISTIR?
Las vías de colaboración están abiertas de forma permanente para la organización, podés contactar en Instagram a través de @huellitasparaguay o @huellitasrun para realizar donaciones directas, postularte como padrino o iniciar un proceso de adopción responsable.
Las empresas o particulares del rubro de la construcción que deseen donar materiales para la obra en San Antonio pueden coordinar la entrega a través de las redes mencionadas.
El albergue actual en San Antonio está abierto a quienes deseen llevar un poco de cariño a los animales, una actividad que también realizan las escuelas como parte de su labor social.