¿Fin de los 'famosos' que venden sólo con imagen?: "Van a dejar de funcionar"

Los anuncios publicitarios por parte de figuras mediáticas inundan las redes sociales y muchos internautas se quejan de los excesivos “fatos”, provocando un efecto contrario no solo con los llamados “influencers”, sino contra las propias marcas. Ante esta situación surgen dos interrogantes: ¿Está bien enfocada la estrategia? ¿Logran influenciar los ‘famosos’?

Conductores, periodistas, modelos y deportistas son los elegidos por importantes marcas para promocionar sus productos o servicios en las principales redes, pero, ¿llegan a influir realmente en las masas?

En comunicación con HOY, Guillermo Ramírez, Gerente de Nuevos Medios del Grupo Nación de Comunicaciones y co-fundador de la agencia ‘Analógica, se refiere a la situación y comenta que las marcas, buscando que la audiencia adquiera sus productos, apuntan a figuras que cuentan con muchos seguidores, sin llevar a cabo un estudio a fondo.

Afirma que las marcas piensan en función de volumen y no en función de calidad, al compartir una imagen de ‘famosos’ con su producto, implementando una estrategia conocida en Estados Unidos como ‘eyeball strategy’ (cuantos ojos pueden captar), y creen que mientras mayor cantidad de gente vea, mayor chance hay de que el mensaje llegue y eventualmente interese.

“Las personas huimos de la publicidad, desarrollamos naturalmente la ceguera selectiva que es lo que le pasó a los banners en las páginas y en las redes. Los ojos ven y el cerebro registra pero como ya sabe que no nos interesa, ya no nos acordamos que están ahí”, menciona.

Según Ramírez, lo que los estrategas deberían hacer es desarrollar alianzas entre el producto y lo que genera un influencer a partir de su talento o cualidad. “No se trata de una foto para una publicidad sino de la asociación de la marca con el valor de una persona y la influencia que pueda generar en la audiencia, no a su imagen”.

“¿Qué vale más, la imagen de Berta Rojas o su arte y ella como persona?”, pregunta Guille, acotando que el cambio en la estrategia exige a las agencias ponerse las pilas y realizar estudios sobre el retorno que le generan sus “influencers”, y estos a la vez, amplificar su visión como vendedores de un producto o servicio. “No se dan cuenta que se perjudican porque las empresas los contratan por el perfil que venden, pero el exceso de marcas dañan su imagen”.

Considera que un porcentaje de la responsabilidad recae sobre los Brand Managers y Gerentes de Marketing, quienes no manejan bien los esquemas debido a que provienen de la vieja escuela y manejan un pensamiento cerrado.

El experto sostiene que todo el consumo de publicidad hoy es mayormente digital, proveniente especialmente desde los Smartphones, lo que implica un replanteamiento total de las estrategias: “Internet vino a romper la forma en que se hacen las cosas”.

“Estamos en ese momento de la doble verdad, donde las cosas que se hacían antes todavía funcionan pero van a dejar de funcionar y ahí se tiene que analizar bien para saber qué y cuando va a dejar de funcionar”, finaliza.

Entonces, ¿los influencers han muerto o no?

 

Confirman la tercera parte de ‘Sex and The City’

Luego de tantas especulaciones y ansiedad entre sus seguidores, se confirmó la tercera entrega según prensas norteamericanas: "Todas las mujeres han firmado para filmar la tercera parte”.

El portal Radar Online informó que regresa a la pantalla grande una de las series más sintonizadas de los 90’s pese a que al inicio Sarah Jessica Parker no estuvo de acuerdo, ya que a la actriz no le había gustado que los personajes del guión “sean retratados en una edad más madura”.

“Todas las mujeres están oficialmente inscritas en la película 3 de ‘Sex and the City’. El trato está hecho y el guion ha sido aprobado por todas las mujeres”, reveló una fuente cercana al elenco al mencionado portal.

Se espera que las grabaciones comiencen en el verano del 2017.

 

VIDEO | El día que George Michael salió del clóset de la mano de un policía

Luego de un escándalo sexual que protagonizó en un baño público en Beverly Hills, el cantante declaraba su homosexualidad en 1998 en una entrevista para CNN. De aquel hecho, nacería uno de sus temas más populares de su carrera.

En 1998, el cantante británico confesaba, casi de manera obligada, acerca su sexualidad e un entrevista con Jim Moret para la CNN. Pero ¿Qué le había llevado a tan repentina confesión a los 35 años en plena fama mundial?

Y es que tres días antes, en Beverly Hills, George fue detenido por un policía de incógnito.

El hecho se dio en un baño público de Will Rogers Memorial Park un policía lo siguió. Los dos se insinuaron y, cuando iban a mantener relaciones sexuales, el agente se identificó y arrestó al músico por “actos obscenos”.

En una entrevista a la cadena estadounidense CNN, Michael expresó los sentimientos sobre el incidente: “Lo que siento no es vergüenza. Me siento estúpido, imprudente y vulnerable por haber expuesto mi sexualidad de esa manera”.

Aquel ‘delito’ le costó al músico 800 dólares, 80 horas de servicios comunitarios y la posibilidad de vengarse del policía con la mejor “arma” que poseía: la música.

El icono del pop salió del armario pocos días después en aquella entrevista concedida a la cadena CNN. “No tengo problemas con que la gente sepa que tengo una relación con un hombre en este momento”, declaró, además de que no había estado con una mujer desde hacía una década.

De allí nacería la canción “Outside”, una parodia de la situación que atravesó en ese baño público con el policía.

“Oh, sí, he sido malo/Doctor, ¿qué se puede hacer conmigo?/ Es que pienso en ello todo el rato, 24 horas al día, 7 días a la semana/ Ya he prestado mis servicios a la comunidad (aunque ya lo había hecho antes)/ Nunca lo había confesado”, reza parte de la canción.

El vídeo arranca con una parodia de una película europea erótica de los años setenta hasta que se interrumpe bruscamente. Un policía enseña una placa y la historia da un salto a Hollywood, y en las siguientes imágenes se ve a policías realizando arrestos.

A partir de ese momento, y con el ritmo bailable y sugerente de la canción, se suceden las secuencias de parejas besándose, heterosexuales, homosexuales, tríos.

A continuación, otro mensaje sin envoltorio: unos urinarios convencionales se transforman en una pista de baile de discoteca. Allí, George Michael, con el uniforme de policía y la porra en la mano, comanda con sus movimientos elásticos el grupo de baile.

Y el toque maestro final: le vídeo acaba con dos policías hombres, que han estado deteniendo a parejas por toda la ciudad, besándose apasionadamente y con un mensaje final “Jesús nos salva a todos, a todos”.

 

El papelón de una actriz de Hollywood sobre la muerte de George Michael

Sarah Michelle Gellar, de la serie Buffy the Vampire Slayer, confundió al artista británico con otra estrella de la música, cuando expresó su lamento a través de su perfil de Twitter por la muerte de George Michael.

La actriz de la serie estadounidense sobre Vampiros no resistió el impulso de expresar cómo se sentía al enterarse de la noticia sobre su artista favorito que sacudió a la música este domingo.

En Twitter, Sarah cometió un gran papelón al despedirse de otro cantante que aun sigue vivo, creyendo de que se trataba de George Michael:

“¿De verdad querés lastimarme? Creo que sí, 2016. Descansa en paz Boy George. Fui verdaderamente una de tus más grandes fanáticas”.

Los seguidores de la actriz comenzaron a burlarse y a corregir el error que desató gran repercusión en la red social. Gallar borró el tuit y volvió a escribir otro mensaje:

“Tan triste por la información correcta. Descansa en paz George Michael. Gracias a todos los que me corrigieron. Es aún muy triste”.

Pero en lugar de frenar allí y tratar de que se olvide su error, la actriz continuó escribiendo mensajes en su perfil de Twitter:

“Y para que conste, sí, sé completamente la diferencia entre Boy George y George Michael. Lo escuché mal. Mis intenciones eran buenas”.

A los 53 años, George Michael partió de este mundo en plenos festejo por Navidad, en Goring en Oxfordshire, Reino Unido.

Por otra parte, Boy George, también británico, aun todavía vive.