"Moopio nde mykure": 'Cañean' a Laurys Dyva tras responder a Leo DiCaprio en inglés

La farandulera Laura Rodríguez, mejor conocida como ‘Laurys Dyva’ comentó el post del actor norteamericano Leonardo DiCaprio sobre la contaminación de la Laguna Cerro de Limpio, y los internautas la trozan.

Mucha repercusión generó el posteo del artista ganador del Óscar, sobre la difícil situación por la que atraviesa la emblemática laguna guaraní.

Muchos paraguayos de distintos ámbitos se sumaron al post ‘Leo’ expresando su indignación, entre ellos la mediática Laurys Dyva, quien tecleó: “I am Paraguayan and I love my country and it hurts me to see that there are people who destroy it”.

“Soy paraguaya y amo a mi país y me duele ver que hay gente que lo destruye”.

Enseguida, varios internautas dispararon bromas y burlas hacia la exparticipante del reality show Baila Conmigo Paraguay, cuestionando que la misma responda en inglés.

Y es que ‘Dyva’ viene del interior del país y es conocida por el empleo del guaraní y el jopara.

Las principales burlas referían que la misma hizo uso de aplicaciones como Google Translate para responder a la estrella de Hollywood. Otros en cambio, defendieron a Laurys.

 

Leonardo DiCaprio alerta sobre contaminación de Laguna Cerro de Limpio: "Emite un olor fétido"

Leonardo Dicaprio se hizo eco de la contaminación en la laguna Cerro de Limpio. El actor norteamericano alertó sobre la situación desde su cuenta en la red social en Instagram.

A través de un post el prestigioso histrión, conocido también por su labor a favor del medioambiente, alertó sobre la situación del lugar, altamente contaminado, según se dio a conocer hace unos días.

“La Laguna Cerro en la ciudad paraguaya de Limpio está dividida en dos partes: una púrpura y otra azul. Una parte emite un olor fétido, la otra no”, empieza su texto.

“La laguna se dividió mediante la construcción de un terraplén y una carretera para transportar camiones hacia y desde las fábricas locales. Hace varios meses, la gente comenzó a notar que el agua había cambiado en un lado de la carretera y que los peces y los pájaros estaban muriendo”, continúa su post.

El ganador del Premio Oscar a Mejor Actor por su protagónico en The Revenant (El Renacido), se refirió también a las pruebas hechas con las aguas.

“Francisco Ferreira, técnico del Laboratorio Multidisciplinario de la Universidad Nacional que tomó muestras, dijo que el color del agua se debe a la presencia de metales pesados ​​como el cromo, comúnmente utilizado en el curtido de pieles de animales para producir cueros”.

El artista citó también al autor de la imagen, el fotógrafo Jorge Saenz.

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The Cerro Lagoon in the Paraguayan city of Limpio is sharply divided into two parts: one purple, one blue. One part emits a foul odor, the other doesn’t.⁠ The lagoon was split by construction of an embankment and roadway to carry trucks to and from local factories.⁠ Several months ago, people began noticing that the water had changed on one side of the roadway, and that fish and birds were dying. They went to local environmental authorities who took water samples.⁠ Francisco Ferreira, a technician at the National University Multidisciplinary Lab who took samples, said that the color of the water is due to the presence of heavy metals like chromium, commonly used in the tanning of animal skins to produce leather.⁠ #APPhoto Jorge Saenz @jorgesaenzpy

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Dicaprio lleva adelante la “The Leonardo DiCaprio Foundation”, organización dedicada a concienciar y combatir al cambio climático.

La contaminación de la Laguna Cerro es provocada aparentemente a por la curtiembre “Waltrading SA”, debido a que sus desechos llegan hasta las aguas.

 

"El pueblo": Película grabada durante la dictadura de Stroessner, en Nde Rógape

El mediometraje experimental ‘El pueblo’, del año 1969 se exhibirá este lunes 17 de agosto a las 19:00, a través de la página en Facebook de la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción.

Dirigido por Carlos Saguier, el audiovisual es uno de los pocos grabados durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) y quizás el más significativo del cine paraguayo, que durante muchos años fue olvidado e incluso se creyó perdido hasta su proyección en el año 2013 tras 45 años de su estreno.

En el año 1964, en sintonía con el nuevo cine latinoamericano de Fernando Birri, Glauber Rocha, Jorge Sanjines y otros exponentes, se constituye en Asunción un pequeño colectivo de Cine Arte Experimental (CAE).

Con el financiamiento independiente del CAE, la cinta fue filmada en compañías rurales de Paraguay, narrando la vida común de un pueblo, muy lejos de la visión romantizada y nacionalista impulsada por el régimen dictatorial.

Se estrenó en el año 1969 y no fue bien recibida por las autoridades, por lo cual se suspendieron sus proyecciones, se esconden las copias y se disuelve el grupo CAE para evitar persecuciones y represalias, quedando así inconclusos varios proyectos de cortometrajes documentales y un largometraje, dejando la obra más reveladora del cine paraguayo y la única posibilidad de un movimiento cinematográfico autoral en este país.

En noviembre del 2018 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas del Paraguay (ACPY) realizó la primera edición del Galardón Carlos Saguier, nombre elegido para homenajear al director y donde, durante la gala, El Pueblo recibió premió a Hito del Cine Paraguayo.

Asimismo en enero del 2019 durante la quinta edición del Ciclo de Cine Paraguayo del Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), El Pueblo volvió a proyectarse en su aniversario número 50, en la misma sala donde se estrenó.

 

"Exile", de Taylor Swift y Bon Iver, se postula como tema más bello de 2020

Madrid. En la ficción, dos examantes que exponen de forma cruda y desnuda cómo escuece una ruptura; en la realidad, dos figuras de la música de mundos aparentemente antagónicos que, juntos, forjan una de las canciones más bellas de 2020, "Exile", el fruto de la unión/desunión entre Taylor Swift y Bon Iver.


Fuente: EFE/Javier Herrero

Lanzada como segundo sencillo de “Folklore” (Universal, 2020), el que es “de facto” el cuarto corte del último álbum de la artista estadounidense encarna muchas de las cualidades que han hecho de este un trabajo no solo inesperado, sino también sorprendente en su resultado.

El octavo disco de estudio de Swift se forjó casi como un “yo me lo guiso, yo me lo como” durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 y, frente a la producción colorista de sus anteriores entregas, refleja en su espíritu esa necesaria sobriedad y actitud contemplativa.

Ello llevó a hablar de “Folklore” como un cambio de estilo, no exactamente el que le da título, sino más bien una suerte de pop alternativo o de “arty folk”, como se ha llegado a decir, en comparación con otras artistas como Regina Spektor.

Vaya por delante que probablemente este giro no habría sido posible o recibido de la misma manera si justo antes no hubiese existido “Lover” (2019), un éxito internacional de ventas y crítica mucho más apegado a su habitual toque que, a su vez, la exoneraba del intento fallido por ofrecer una imagen mucho más oscura y lacerante en su predecesor, “Reputation” (2017).

Y lo curioso es que pese a sus mimbres, que acercan a su autora al ámbito de la música independiente o alternativa de la mano del otro gran “factótum” del disco, Aaron Dessner, miembro de The National, “Folklore” no ha dejado de ser un enorme éxito: actual número 1 en ventas en EE.UU., con 2 millones de copias despachadas y 500 millones de reproducciones solo en su primera semana.

Uno de los puentes mejor trenzados entre el viejo mundo de Swift y este nuevo ámbito de resonancias oníricas se encuentra en “Exile”. Allí se produce el encuentro de talentos con una de las grandes estrellas del panorama “indie”, pero “indie” al fin y al cabo, el músico Justin Vernon, más conocido como Bon Iver.

La forma en la que sus dos voces empastan y se armonizan de una manera orgánica es uno de los grandes hallazgos del corte, en el que establecen más que una conversación, un intercambio de reproches del que ninguno sale vencedor y en el que muchos otros pueden reconocerse.

“Puedo verte ahí de pie, cariño / con sus brazos alrededor de tu cuerpo / Riendo, pero la broma no tiene ninguna gracia / Y solo necesitaste cinco minutos / para darnos boleto y dejarme / allí en el salón aguantando todo este amor”, canta él.

La respuesta de la otra parte no se hace esperar: “Puedo verte ahí observando, cariño / Como si él fuera tu suplente / Como si tuvieras los nudillos ensangrentados por mí / Segunda, tercera y cientos de oportunidades / Balanceándote sobre ramas quebradizas / Esos ojos añaden insulto a la herida”.

No hay azúcar en las letras ni tampoco en los ingredientes instrumentales. Más allá de sus voces, un piano vehícula toda la estructura, con una tenue percusión y aún más leves arreglos de cuerdas para redondear la combinación, que resulta sencilla pero estremecedora.

Escrita junto a William Bowery y Justin Vernon, Swift no ha impreso esta vez en sus letras esos habituales guiños a su propia vida que convierten cada canción en un ajuste de cuentas personal, lo que permite elevar su contenido a una dimensión más universal.

Y lo hace en estos momentos de forzosas distancias de seguridad que obligan a una actitud más contemplativa, pero mientras sus protagonistas reflejan una atracción imposible de cruzar y que aún duele.

“Creo que he visto esta película antes / Y no me gustó el final / Ya no eres mi patria / Entonces, ¿qué estoy defendiendo ahora? / Eras mi ciudad, ahora estoy en el exilio, viéndote desde fuera”, cantan en la parte central de este tema sobre una ruptura que ha logrado, paradójicamente, unir dos mundos aparentemente antitéticos y emocionar al mundo en este verano extraño.