Notre Dame, imágenes de cómo lucía antes del incendio

La catedral de Notre Dame, fue uno de los monumentos más visitados en el mundo, considerado como símbolo de la capital francesa y Patrimonio Mundial de la Unesco. Estás son algunas fotos de lo que era antes del siniestro.

 

Fotos: así quedó el Notre Dame tras el siniestro

El fuego que ha devastado desde el lunes por la tarde la catedral de Notre Dame de París se ha apagado en su totalidad, aunque pueden quedar focos residuales que hay que vigilar, explicó este martes el portavoz de los bomberos, Gabriel Plus.


Fuente: EFE

Las estatuas monumentales que decoraban el tejado de Notre Dame de París se libraron por poco del siniestro, después de haber llegado la semana pasada al suroeste de Francia para ser restauradas, en cambio el gallo relicario que coronaba la aguja se quemó antes de ser enviado para su renovación.

"Desgraciadamente el gallo se quemó", lamentó el martes Patrick Palem, expresidente pero todavía consejero de la Socra, la empresa de encargada de restaurar los 12 apóstoles y los cuatro evangelistas de cobre, que datan del siglo XIX y que el jueves pasado fueron sacadas en helicóptero de la aguja que rodeaban.

El gallo de la aguja iba a ser descolgado en junio para ser enviado a los talleres de la Socra (Restauración y Conservación de Obras de Arte y Monumentos históricos).

Este gallo, también de cobre, albergaba según la Iglesia reliquias de Santa Genoveva y Saint Denis, así como un fragmento de la corona de espinas de Cristo, que debía proteger a los parisinos.

La restauración de las dieciséis estatuas "está por ahora suspendida y aplazada, esta no es la prioridad" declaró a la AFP Palem, especialista desde hace 40 años de la restauración del patrimonio.

Esta obra de restauración de las estatuas estaba valorada por la Socra en "unos 400.000 euros", dijo, e iban a ser devueltas a su lugar en 2022.

"La prioridad es una obra a mayor escala, la reconstrucción y la renovación de Notre Dame que podría durar entre 15 y 20 años, probablemente por un coste de varios cientos de millones de euros", consideró.

Estas estatuas fueron instaladas durante la reconstrucción de la aguja de la catedral, dirigidas entre 1859 y 1860 por el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, que se hizo representar a sí mismo como Santo Tomás. La aguja original fue construida en 1250, y después desmontada en los años 1786-1792.

 

Paraguay inicia la Semana Santa con Domingo de Ramos

Una pequeña imagen de Jesús sobre un burro recorrió este domingo el microcentro de Asunción acompañada por las autoridades eclesiásticas, con el arzobispo Edmundo Valenzuela, y un pequeño grupo de fieles, de unas 100 personas, enarbolando las tradicionales palmas del Domingo de Ramos.


Fuente: EFE

Los fieles se congregaron en el Oratorio de Nuestra Señora de la Asunción, conocido como Panteón de los Héroes, donde Valenzuela bendijo las palmas, trenzadas con hojas de pindó, nombre de esa planta en idioma guaraní, y pronunció un pequeño sermón en defensa de la familia tradicional.

La bendición dio paso a la procesión y los presentes salieron a la calle para acompañar la talla religiosa, escoltada por palmas y ensalzada con cánticos, hasta la catedral.

Mientras el grupo marchaba por el centro de Asunción, desde los restaurantes aledaños los clientes tomaban sus desayunos sin prestar demasiada atención a la procesión.

Esta actitud de indiferencia hacia la festividad también la han observado este año las vendedoras de palmas que cada Domingo de Ramos se instalan en la explanada de la catedral.

Isabel Sosa trenza y vende palmas desde los nueve años y aseguró a Efe que este año había notado un descenso en el comercio.

"Este año se vende menos, viene menos gente a la misa. No sé porqué, pero hay poca gente", comentó.

La misma percepción compartió Mary Duarte, otra de las comerciantes, que ha visto un descenso de participación en la misa del Domingo de Ramos.

"No hay gente, no es como el año pasado que había muchísima gente. Este año no hay", aseguró mientras trataba de vender de sus productos a los más rezagados.

Duarte no era la única que, con la procesión concluida y la misa ya empezada, conservaba bastantes existencias.

Al igual que ella, el resto de vendedores de la explanada exhibía sus palmas en el suelo, sin muchas perspectivas de que se agotaran.

Este negocio no se rige por la ley de la oferta y la demanda, al menos en la venta al público, y solo hay un precio único para las palmas: 5.000 guaraníes, el equivalente a unos 0,80 centavos de dólar.

Esta uniformidad responde a que muchos de los vendedores son de la misma familia, como dijo Sosa, que heredó este oficio "de generación en generación".

Esta mujer aseguró que solo necesita "unas pocas horas" para entrelazar las hojas de palma y elaborar "distintos modelos".

"Soy profesional ya en esto", sonríe orgullosa.

Las palmas del Domingo de Ramos todavía verdean, ya que las hojas de pindó se recogieron hace unos días, y se colorean con las flores que completan el trenzado.

"El material es la palma, la ruda, el romero, la siempreviva y todos los accesorios que lleva. Tiene que tener siete cosas, pero es caro y no le ponemos todo a veces", justificó Sosa.

Duarte, la otra vendedora, añadió que estas hierbas también "son remedios", tan populares en la cultura paraguaya, y sostuvo que, una vez bendecidos, pueden utilizarse "para el mal tiempo, para las criaturas (niños), para todo sirve…".

Dentro de la catedral, Valenzuela leía ya el Evangelio con la Pasión de Cristo, mientras fuera seguían llegando algunos fieles.

Justo Pastor se presentó con sus dos nietas, a las que además de comprarles las palmas, les agasajó con pororó de maíz.

"Venimos cada año en la catedral porque quieren ver el burrito, por eso les traigo. Les compro la palma siempre porque es nuestra tradición", compartió Pastor con Efe.

Esta tradición marca "el inicio de una semana muy importante para los cristianos", como es la muerte y la resurrección de Jesucristo, como dijo a Efe otra de las asistentes a misa, Raquel Centurión.

El Viernes Santo, miles de paraguayos se desplazarán hasta la ciudad sureña de San Ignacio de Misiones, para visitar los retablos elaborados con vegetales, en un escenario conocido como Tañarandy o "Tierra de los Irreductibles".

 

El último caudillo colorado, como nunca antes visto

El pasado 23­ de marzo se conmemoraron los 20­ años del magnicidio que segó la vida del entonces vicepresidente Argaña y en su homenaje, su hijo mayor, Félix, publicó un libro que rescata el rostro familiar, fuera de las tormentas de la vida pública de un hombre cuyo protagonismo es fundamental en la historia reciente del país. Hoy, en este “Álbum de...” el diario La Nación acerca algunas de esas imágenes únicas del singular caudillo del Partido Colorado.


Fuente: La Nación

Luis María Argaña es una figura central en la historia política del país de las últimas décadas y muy especialmente durante esta larga etapa conocida como de la transición democrática hasta su muerte trágica ocurrida en 1999. Considerado como un hombre “duro”, de pocas sonrisas en público y discursos vehementes, es definido, por la mayoría de los especialistas en análisis político, como “el último de los caudillos colorados” que dejó impresa su huella indeleble en el devenir histórico de esa poderosa agrupación política y más allá de sus fronteras partidarias.

Sus muchos seguidores lo recuerdan como un indiscutido líder, capaz de encender a las multitudes con sus discursos y gestos, siempre medidos, pero contundentes y con gran dominio de la palabra. Sus adversarios, lo han criticado duramente, pero reconocen estar ante una figura imponente de la política nacional a quien era difícil enfrentar en la arena de la lucha electoral y en debates públicos.

El pasado 23 de marzo, se cumplieron 20 años del magnicidio que segó su vida cuando ejercía la vicepresidencia del Paraguay. En ese contexto, el mayor de sus 9 hijos, el arquitecto Félix Argaña Contreras, publicó un segundo libro dedicado a la memoria de su padre: “Papá y yo”. El primero, llamado “Argaña, padre, líder y amigo”, dibujaba la figura pública, el político, a través de la mirada de un hijo inspirado por la figura fuerte. En este segundo libro aborda la figura del padre, lejos de la vida pública. Un relato lleno de anécdotas que describen a un hombre que era muy “serio” y poco sonriente en los actos públicos, pero que en la intimidad de su hogar y en el día a día de su vida familiar, se mostraba sensible, que no demasiado vulnerable, pero afectuoso y siembre cercano a sus hijos.

Félix Argaña, asume un relato cercano, que abarca desde 1957 hasta 1999, año del magnicidio, relatando anécdotas ligadas a esa vida desconocida de un hombre público. Sus gustos, como los de pilotar aviones, un hobby que combinaba el placer y la utilidad de realizar viajes al interior del país. Su apego a las tareas del campo, en donde pasaba largas temporadas y permanecía en lugares como los Retiros de la estancia y otras aficiones como la caza que compartía con amigos, no eran publicadas asiduamente. Un relato cercano y con numerosas fotografías que nunca fueron publicadas antes, pues pertenecen al álbum familiar, ése que no se compartía con los medios ni se divulgaba como parte del marketing político en ésos tiempos y mucho menos, para mostrar la vida íntima de un personaje como el del Doctor Argaña. Parte de ésas fotografías, publicamos en este espacio dedicado a reproducir recuerdos y vivencias en imágenes de personas y hechos relevantes.

UN CAUDILLO EN CASA

Siempre nos preguntamos cómo viven la cotidianidad los hombres públicos. Y más aún, la vida de un caudillo como Argaña, que fue parlamentario por cinco períodos; que formó parte del grupo de dirigentes colorados que se opuso a la continuidad del stronismo ligado a la sucesión y que formó parte importante del grupo de figuras representativas que se reunían en forma clandestina –muchas veces con la excusa de un partido de tenis entre amigos- con el General Andrés Rodríguez y otros referentes, para organizar el Golpe de Estado de 1989. El mismo que luego, en el primer gobierno de la Transición democrática, fuera Ministro de Relaciones Exteriores y luego de varios años, disputara la chapa presidencial. Según su hijo Félix, Luis María Argaña era un eximio esgrimista y un buen boxeador. Tal vez esas cualidades le permitieron esquivar los golpes duros de la realidad cuando fue derrotado en las elecciones del 27 de diciembre de 1992. “Ese fue un momento duro, muy duro para él, relata el hijo, “pero también demostró de qué madera estaba hecho”. Y relata que fue una espera muy angustiosa, ya que luego de que se anunciara extraoficialmente que Argaña había ganado ésas elecciones, enfrentando a la dupla Wasmosy-Seifart, las noticias oficiales sobre el cómputo de votos, llegaron recién en marzo de 1993. Según relata Félix, cuando sus seguidores se acercaron al líder en el difícil momento, encontraron a un hombre que estaba muy sereno y que los invitó a participar de un cumpleaños de otro dirigente y luego, a ir de cacería al campo.

“Mi padre y mi madre se fueron al campo por quince días entonces”, cuenta Félix, a un retiro, para verificar la tarea de marca y otras propias del campo. El se alejó de todo. Entonces, surgieron rumores sobre su supuesta enfermedad, que estaba internado, enajenado. Era todo mentira. Hasta que un equipo periodístico llegó junto a él, y le hizo una nota en pleno campo, mostrando la realidad…El era así, un hombre fuerte pero sereno para enfrentar la adversidad”.

FOTOS íNTIMAS

Las fotografías que acompañan ésta nota son del álbum familiar, íntimo de la familia Argaña y nunca antes fueron publicadas. En ellas, se observan los momentos felices, la dedicación al deporte y muchas alegrías de un hombre que trascendió por sus discursos encendidos y sus fuertes declaraciones sobre sus ocasionales contrincantes. A él se le deben frases como “Aunque sea con el Pato Donald”,afirmando que el partido Colorado podría presentarse con cualquier candidato y ganaría. También acuñó el término de “Mbatará” para referirse a su rival de entonces el ingeniero Wasmosy. Usó la frase “Ñakyrã pire” para definir lo que consideraba una política o forma de hacer sin contenido, vana. También fue el que “bautizó” como “Ladrón de galletas” a Juan Carlos Galaverna. También se recuerdan muchas anécdotas sobre distintos momentos cuando fue presidente de la ANR, como el episodio en el que la popular dirigente chacariteña “Ña Deló”, disparara unos tiros al aire en el propio despacho de Argaña y éste saliera serenamente a responder a la prensa que era un “intercambio de opiniones con una correligionaria”.

Lo cierto es que, hasta el magnicidio del que fue víctima hace ya 20 años, la figura de Argaña, “con sus luces y sus sombras”, como se dice habitualmente, es parte inseparable de la historia reciente del país.