Venezolanos recobran las esperanzas

De Bogotá a Madrid, en Lima y Santiago, miles de venezolanos salieron a las calles para celebrar la autoproclamación del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, expresando esperanzas por un pronto fin del gobierno de Nicolás Maduro.


Fuente: AFP

En Perú, unos 3.000 migrantes venezolanos, muchos de ellos luciendo la camiseta de la selección vinotinto, participaron en un alegre mitin en la plaza del municipio limeño de Miraflores, coreando “libertad, libertad” y otras consignas.

“Hoy 23 de enero, nos dieron una esperanza ya que tenemos un presidente reconocido por varios países y Maduro tiene que renunciar a su poder”, dijo a la AFP Sixto Mejías, de 21 años, quien salió de su país hace un año y dos meses.

Perú, promotor del Grupo de Lima que busca una solución pacífica para la crisis en el país petrolero, ha acogido a más de 600.000 migrantes venezolanos.

En España, varios miles de venezolanos se reunieron en la céntrica Puerta del Sol en Madrid, al grito de “Guaidó, presidente” y “Maduro usurpador”.

“Volvemos a tener esperanzas”, dijo a la AFP Mauro Clemente, un ingeniero de 27 años, con una bandera venezolana amarrada al cuello. Llegado hace un año a Madrid, explicó que sentía “tristeza” de no poder estar en su país en estos momentos.

En Colombia se desarrolló la mayor marcha venezolana de los últimos años.

Con pancartas que decían “Fuera Maduro” y “Haz que este sueño bonito se haga realidad”, cientos de venezolanos se reunieron en una plaza del norte de Bogotá para celebrar la autoproclamación de Guaidó.

Los manifestantes cantaron “Venezuela mi patria bonita” y exigían “libertad” para su país.

“Si el gobierno cae, sí me voy para Venezuela, así sea caminando. Ya estamos obstinados (fastidiados) de ese Maduro”, dijo a la AFP Bryan León, un cocinero de 19 años que llegó hace un mes a Colombia huyendo de la crisis en Venezuela.

Colombia ha recibido a más de un millón de venezolanos en los últimos años.

- “Valiente, aquí está tu gente…” -

En Chile, la numerosa comunidad venezolana se manifestó en la céntrica Plaza Italia de Santiago, lugar de festejo de triunfos deportivos, coreando consignas contra Maduro y expresando esperanzas de que se acerca el final de su gobierno.

“Hoy me siento que estoy respirando nuevamente (...), he llorado, me he sentido un poquito más cerca de mi tierra, de mi familia y de mis amigos. Veo la luz al final del túnel”, dijo Carlos Pinto.

En Ciudad de México, cientos de personas participaron en un mitín frente a la embajada de Venezuela, muchas de ellas vestidos de azul, rojo y amarillo, y ondeando una enorme bandera venezolana.

Los manifestantes corearon consignas como “Libertad”, “Guaidó, valiente, aquí está tu gente”, y “AMLO, escucha, únete a la lucha”, en referencia a la postura del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ante Venezuela.

López Obrador ha continuado reconociendo al gobierno de Maduro, a diferencia de otras naciones latinoamericanas como Brasil, Argentina o Perú, que reconocieron a Guaidó como presidente interino, igual que Estados Unidos.

“Da vergüenza, porque entre los países se supone que se deben de apoyar, y únicamente lo que está haciendo el gobierno de México es lavarse las manos”, dijo a AFP Omar Almaraz, un empresario mexicano de 44 años que vivió 15 en Caracas y está casado con una venezolana.

En Costa Rica, cientos de venezolanos se congregaron frente a la casa del expresidente Óscar Arias en San José, en un clima de fiesta.

“Estamos celebrando nuestro 23 de enero, celebrando nuestra libertad, que está cada vez más cerca”, dijo un animador del mitin, mientras la multitud respondía a coro “libertad, libertad”.

Manifestaciones similares tuvieron lugar en Buenos Aires, Washington, Nueva York y Sao Paulo, entre otras ciudades que han recibido el éxodo de venezolanos -2,3 millones desde 2015, según la ONU- huyendo de la crisis política y económica en su país.

 

Verano en Encarnación

La ciudad de Encarnación es el sitio predilecto a la hora de disfrutar de las altas temperaturas del verano. Cada fin de semana se registra una importante afluencia de personas especialmente en la Playa San José.

 

Posesión de Maduro disemina protestas a otros países

La controvertida posesión de Nicolás Maduro para un segundo periodo como presidente de Venezuela diseminó hoy las protestas a favor y en contra del mandatario a otros países de América, en donde varios Gobiernos han desconocido su elección.


Fuente: EFE

El gobernante tomó juramento este jueves ante el Tribunal Supremo en Caracas, a pesar de los cuestionamientos internacionales a la legitimidad de su nuevo Gobierno y la división creciente entre quienes lo aprueban y lo rechazan, incluso fuera de Venezuela.

Precisamente, la jura de Maduro para el periodo 2019-2025 provocó hoy en Brasil que un grupo de venezolanos se manifestara frente a la Cancillería del gigante suramericano y pidiera al mandatario de ese país, Jair Bolsonaro, que no les deje "solos" y ejerza "presiones", como ya ha anunciado el Gobierno y otros países de la región.

Brasil, junto a Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, como parte del Grupo de Lima, instaron esta semana a Maduro a no asumir la Presidencia y declararon "ilegítimo" su nuevo mandato.

Ante esto, Alberto Palombo, responsable en Brasil del grupo Soy Venezuela, que integran reconocidos opositores como el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma y la exdiputada María Corina Machado, presentó junto a una veintena de personas una carta al Gobierno de Bolsonaro en la que reitera un "fraude" y pide acciones concretas.

A las puertas de la embajada venezolana en Argentina se concentraron este jueves decenas de personas de diferentes organizaciones del país -que también cuentan con venezolanos entre sus miembros- para mostrar su apoyo a Maduro y su rechazo al que denominan "cártel de Lima".

Mientras, en la Plaza de Mayo, donde se encuentra la sede del Gobierno argentino, miembros de la Alianza soy Venezuela se congregaron para entregar un documento en agradecimiento a la negativa del país a reconocer al chavista como legítimo presidente.

Decenas de venezolanos protestaron también en los exteriores de la embajada de Venezuela en Perú, en rechazo a la nueva toma de mando de Maduro y pidieron al Gobierno de Perú que expulse a los funcionarios de la embajada de su país, como señalaron ya han hecho otros países.

Denunciaron, además, que agentes de seguridad de la embajada de Venezuela en Lima, ubicada en la céntrica avenida Arequipa, les propinaron golpes y empujones.

Asimismo, más de un centenar de venezolanos se reunió frente al consulado de su país en Bogotá para rechazar la nueva investidura así como para apoyar al presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, quien dijo no reconocer la legitimidad del nuevo Gobierno.

Unas 150 personas también se manifestaron, pero en Miami, contra la "usurpación del poder" por parte de Maduro y para pedir a la Asamblea Nacional y a la comunidad internacional medidas "contundentes" que lleven al fin de la "dictadura" y a una transición hacia la democracia, en palabras de los convocantes.

Los manifestantes gritaron "libertad", "Maduro, vete ya" y otras consignas e insultos contra el "ilegítimo" y esgrimieron pancartas y carteles en los que se denunciaba la "narcodictadura" venezolana.

En Santiago un centenar de personas, muchos de ellos venezolanos, partidarios y detractores del presidente Nicolás Maduro, se criticaron mutuamente frente a la embajada de Venezuela en Chile, mientras Carabineros ponía paz de por medio para que ningún grupo pudiera acceder al otro.

En República Dominicana, alrededor de un centenar de personas se manifestó frente a la embajada de Venezuela en Santo Domingo en apoyo al presidente Maduro.

Los manifestantes leyeron un manifiesto en el que reafirmaron su "lealtad" a la Revolución Bolivariana y "las voces del mundo que exigen el respeto a la soberanía" de Venezuela y "a la continuidad del hilo constitucional con el acatamiento de la legitima voluntad del pueblo venezolano expresada en las urnas el 20 de mayo de 2018".

Según la estatal Agencia Venezolana de Noticias, jóvenes y adultos, trabajadores y estudiantes también salieron hoy a las calles en Venezuela "para manifestar su respaldo al jefe de Estado y a la Revolución Bolivariana", pero estas personas solo se observan a las afueras de los entes públicos.

Venezuela bajo el mando de Maduro se ha visto sumida en la peor crisis económica de su historia que se traduce en escasez de alimentos básicos y medicinas, hiperinflación y una pésima prestación de los servicios públicos.

Maduro fue reelegido tras unas cuestionadas elecciones de mayo pasado, en las que el jefe de Estado logró el 70 % de los votos con la ausencia del grueso de la oposición.

 

Protestas de los "chalecos amarillos" en Francia acaban en altercados

Los altercados y los enfrentamientos con la Policía marcaron las protestas de los "chalecos amarillos" en Francia con manifestaciones que, sin ser multitudinarias, degeneraron en violencia en París y en otras ciudades.


Fuente: EFE

El ministro del Interior, Christophe Castaner, cifró en 50.000 los manifestantes, lo que significa un claro repunte respecto a los 32.000 del pasado 29 de diciembre, aunque la cifra queda muy por debajo de los 282.000 que -siempre de acuerdo con las fuerzas del orden- que salieron a las calles el 17 de noviembre, en el momento álgido de la protesta.

Castaner, en declaraciones al canal “LCI”, minimizó ese incremento de la movilización haciendo notar que “50.000 es un poco más de una persona por municipio de Francia (...). Por tanto, se ve que este movimiento no es representativo de Francia”.

En París, donde de acuerdo con la Prefectura de Policía los “chalecos amarillos” reunieron a 3.500 personas, todo empezó sin incidentes, pero las cosas se torcieron a media tarde durante la marcha entre el Ayuntamiento y la Asamblea Nacional.

A la altura del Museo de Orsay, varias decenas trataron de salirse del recorrido y cruzar el río Sena por la pasarela Léopold Sédar Senghor, pero las fuerzas del orden se lo impidieron con gases lacrimógenos y con cargas.

A partir de entonces, grupos de violentos multiplicaron los ataques a los agentes con todo tipo de proyectiles, quemaron contenedores, motos y algunos vehículos (incluso prendieron fuego a un barco-restaurante amarrado junto a las Tullerías) y extendieron las algaradas hacia el bulevar de Saint Germain con barricadas.

Al anochecer, los tumultos se extendieron también al barrio de los Campos Elíseos, donde pese a la presencia de los antidisturbios, ardieron contenedores y vehículos en algunas calles adyacentes. La prefectura de Policía indicó a Efe que hasta las 19.30 locales (18.30 GMT) había 24 detenidos por su implicación en los disturbios.

Un grupo de “chalecos amarillos” participaron en el asalto del Ministerio de Relaciones con el Parlamento, donde causaron desperfectos en coches y donde tiene su despacho el portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, que tuvo que ser evacuado junto a sus colaboradores por una puerta trasera.

Griveaux afirmó que no fue un ataque contra él, sino contra “la República” y “la democracia” y reiteró sus mensajes de la víspera, cuando había considerado que los que persisten en participar en las acciones de los “chalecos amarillos” son “agitadores” cuyo objetivo es “la insurrección” y derrocar al presidente, Emmanuel Macron.

Igualmente hubo incidentes en otras ciudades como Burdeos (4.600 manifestantes y 12 detenciones), Toulouse (más de 2.000 manifestantes y barricadas en el barrio de Carmes), Lille (más de 1.000 manifestantes y 42 arrestados), Ruán (1.500 manifestantes y 20 detenidos), Nantes, Rennes, Montpellier o Beauvais.

El aumento de los altercados y de los manifestantes con respecto a las dos últimas semanas contrastó con la decisión del Gobierno de reducir el dispositivo de seguridad: Se desplegaron 1.000 agentes en París y 4.000 en toda Francia. Lejos de los 89.000 movilizados el primer sábado de diciembre.

El primer ministro, Édouard Philippe, acudió por la tarde al departamento de Interior donde Castaner mantenía una reunión de crisis con los responsables de seguridad, en comunicación por vídeoconferencia con las prefecturas de todo país.

Además de las manifestaciones en las ciudades, los “chalecos amarillos” volvieron a repetir acciones de bloqueo en múltiples puntos de la red viaria.

Según la página de internet del Centro Nacional de Información Vial (Bison Futé), hubo perturbaciones, por ejemplo en el peaje de Castets en la autopista A63 al norte de Bayona; también cera de la frontera española en la N20 en Foix, en la A64 entre Pau y Tarbes y entre Tarbes y Saint Gaudens; en la A9 en Béziers y un poco más al norte en Montpellier.

A diferencia de lo que ocurrió en las primeras jornadas de protesta, en las que algunos dirigentes de la oposición -sobre todo de la extrema derecha y de la izquierda radical- acudieron a las manifestaciones, en esta ocasión brillaron por su ausencia.