Burda campaña de vuelta a clases de medio vinculado a proveedor de útiles

Abc Color editorializó el regreso a las aulas, mientras el MEC liberaba las órdenes de compra de cuadernos y demás útiles escolares a favor de Mercurio SA, empresa del mismo grupo empresarial.


Fuente: La Nación

Una fuerte campaña de vuelta a clases comenzó el diario Abc Color, apenas la gráfica del mismo grupo empresa­rial firmó contrato con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) para la pro­visión de útiles escolares, que obviamente se justifica con la presencia de los chicos en las aulas.

Las noticias difundidas en Abc Color desde fines del 2020 ejercían una suerte de sumisión del MEC a los inte­reses del grupo Zuccolillo, que en este caso favorecían de manera específica al provee­dor de los insumos escolares, Mercurio SA. Cabe señalar que la imprenta se identifica mucho con Miguel Ángel Sal­dívar, esposo de la directora de Abc Natalia Zuccolillo y quien sigue figurando como uno de los representantes de la empresa en los registros de Contrataciones Públicas.

Parte del contrato adjudicado por Eduardo Petta a Mercurio SA, en noviembre del 2020. Semanas después comenzó la campaña retorno a clases.

Titulares como “Petta ade­lanta que propondrá clases presenciales como opción 2021”, comenzó a difun­dir el medio desde diciem­bre pasado, además de una seguidilla de publicaciones sobre los protocolos a tener en cuenta para el retorno de los niños, mientras el ex ministro Eduardo Petta y su viceministro Robert Cano piloteaban cómo se iba a dar ese regreso presencial a las escuelas.

Un editorial de fecha 9 de febrero del 2021 que dice: “Llegó el momento de que los maestros vuelvan a las aulas” resulta contundente para el redondo negocio existente detrás de esta “postura” del medio Abc Color. En el artí­culo se instiga al retorno maquillando la intención con un mensaje que aboga por una vuelta segura con los insumos de higiene per­tinentes.

Así iban repartiendo útiles, mientras en ese lapso insistían en justificar la adjudicación con la presencia de los niños en las aulas.

Los mensajes mediáticos se enfocaron en los últi­mos meses a encaminar el regreso de los chicos, sin tener mucho en cuenta el riesgo y el difícil momento que atraviesa el país a causa de la pandemia del covid-19.

Un contrato de G. 18.626 millones adjudicado por Petta en noviembre del 2020 a Mercurio SA para provisión de útiles se debía resguardar y el argumento perfecto es el retorno de los alumnos a las aulas, de lo contrario el convenio podría perderse. Nuestro diario ya alertaba de esta importante tajada otorgada a la citada gráfica el año pasado, adjudica­ción que fue defendida por el director administrativo del MEC, Alejandro Duarte, mediante una carta remitida a La Nación.

Mientras aparecían las rei­teradas publicaciones en Abc Color, el MEC iba liberando órdenes de compra a favor de Mercurio SA. Las notas de remisiones tienen fechas de entregas de útiles a distintas escuelas del país, mientras se desarrollaba la insistente campaña en las diferentes plataformas del medio.

Editorial de ABC instando a volver a clases presenciales.

CLIENTE FIEL

El MEC es un cliente fiel y periódicamente compra útiles y adjudica impresio­nes a la gráfica de los Zuc­colillo. A finales del 2019, la misma empresa firmó contrato con Petta por G. 14.569 millones para la provisión de cuadernos, materiales que práctica­mente no fueron utiliza­dos a causa de la pandemia.

Dos hechos llamativos fue­ron destacados por algunos funcionarios del MEC con relación al vínculo comer­cial entre la institución y la imprenta. El primero está relacionado a una suaviza­ción de las publicaciones que el medio venía realizando de manera constante en con­tra del ahora ex ministro de Educación, Eduardo Petta.

El otro hecho que llamó la atención es que Gráfica Mercurio SA fue una de las empresas que recibieron casi todo el pago por la pro­visión de cuadernos para el 2020, y que prácticamente no fueron utilizados, a dife­rencia de otros proveedores, quienes vieron postergados sus pagos.

Según datos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), desde el 2010 hasta la fecha la empresa propiedad de los Zuccolillo ha obtenido más de G. 108.273 millones (US$ 16 millones, aproximadamente) solo con los contratos de impresión de materiales y provisión de kits escolares que tiene con el MEC

“SUAVIZANDO” PUBLICACIONES

Atrás quedaron las publica­ciones del medio en contra de Petta donde exponían el aumento patrimonial del ministro, los gastos super­fluos en materia administra­tiva, las críticas por el estado del edificio que fue adquirido por el MEC o los gastos en publicidades.

Ahora el regreso a clases pre­senciales es tema editorial y Petta obtuvo más espacio en el medio para poder publi­citar los logros de su admi­nistración, como la difu­sión de los protocolos para la meta del MEC y Abc que es la vuelta a clases, mientras las críticas hacia su gestión fueron suavizadas.

 

Robos, listas VIP y fraudes en la vacunación son la nueva pandemia en América

Redacción Internacional.- Fraudes, robos, cargamentos ilegales y listas VIP son las nuevas "variantes" de la pandemia que empañan la vacunación contra la covid-19 en una América que, además de redoblar esfuerzos contra la enfermedad, debe ahora luchar para frenar las irregularidades.


Fuente: EFE

Como si fueran pocos los más de 50 millones de contagiados con coronavirus que tiene el continente, a la lentitud en el proceso de vacunación en la mayoría de los países en este febrero se sumaron las cada vez más frecuentes denuncias sobre dosis “desaparecidas” y políticos inmunizados a pesar de no ser trabajadores de la salud ni adultos mayores.

“Más que ilegalidad, lo que existe de manera arraigada en la sociedad es la corrupción y una alta flexibilidad frente a este flagelo”, dijo a Efe el doctor en sociología Carlos Charry.

Lamentablemente, ahondó el director de la maestría en Estudios Sociales de la colombiana Universidad del Rosario, “la mayoría de medidas en contra de la corrupción han tratado de reforzar las acciones punitivas y no tanto los factores de control social y, especialmente, la ética en el individuo que es en donde se vuelve permisible la corrupción”.

VACUNAS DE AIRE EN BRASIL

El 26 de febrero de 2020 será una fecha para no olvidar en América Latina. Ese día, Brasil confirmó el primer caso de covid-19 en Sao Paulo y desde entonces la pandemia se instaló en la región.

Esta última semana de febrero el escándalo estalló en cuatro ciudades del país luego de que familiares de algunos ancianos informaran que los profesionales de la salud insertaron la aguja en el brazo de sus allegados pero no inyectaron el remedio.

Un video grabado en la ciudad de Petrópolis, en la región serrana de Río de Janeiro, en el que se observa a una anciana recibiendo una inyección con una jeringa vacía desató la indignación y obligó a que tanto la Secretaría de Salud como la policía investigaran.

En Niteroi, también en Río de Janeiro, la policía acusó de malversación de fondos, un delito que tiene penas de hasta 12 años de prisión, a una enfermera que, de “forma consciente”, no aplicó la vacuna a una mujer de 90 años y respondió “irónicamente” al ser cuestionada por la familia de la paciente, según el comisario Luiz Henrique Pereira.

EL “VACUNAGATE” DE ARGENTINA Y PERÚ

La vacunación con privilegios a diversas figuras vinculadas al poder en Argentina es otra “perla” del collar de irregularidades en América.

El caso salió a la luz cuando el periodista Horacio Verbitsky, de 79 años y afín al Gobierno, reveló que se vacunó sin esperar su turno porque se lo pidió a su “viejo amigo” Ginés González García, entonces titular del Ministerio de Salud.

El hecho desembocó en la renuncia de González, quien fue imputado al igual que su sobrino, Lisandro Bonelli, que se desempeñaba como jefe de Gabinete del Ministerio, por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos.

La chispa, ya encendida, llevó a la prensa a asegurar que además de Verbitsky hubo políticos, sindicalistas y empresarios allegados al Gobierno del presidente Alberto Fernández e incluso familiares de algunos de ellos ya vacunados.

Por la controversia, la nueva ministra de Salud, Carla Vizzotti, publicó la lista de 70 vacunados de la que hacen parte el jefe de Estado, cuya inoculación sí fue informada el 21 de enero, ministros y otros funcionarios y personas sin cargo público, como Vertbisky.

En defensa de su Gobierno, Fernández calificó el escándalo de “payasada” ya que, a su juicio, “no hay ningún tipo penal en Argentina que diga que será castigado el que vacune a otro que se adelantó en la fila”.

Algo similar ocurre en Perú, en donde el denominado “vacunagate” permitió que 487 personas recibieran vacunas que eran para el personal que llevaba adelante los ensayos clínicos en el país.

Si bien en el listado hay médicos y científicos, también se encuentran funcionarios de los dos últimos Gobiernos, incluido el expresidente Martín Vizcarra (2018-2020), familiares de estos, consultores e “invitados”.

Sobre Vizcarra el Congreso anunció que planteará su inhabilitación política, al tiempo que el presidente de transición, Francisco Sagasti, reconoció el “duro golpe” que significa esta situación, ya que entre los vacunados están la ahora exministra de Salud Pilar Mazzetti y la excanciller Elizabeth Astete.

Mazzetti dirigió la lucha contra la pandemia y afirmó recientemente que sería “la última” en ser vacunada en Perú, a pesar de que había recibido las dos dosis en enero pasado, y Astete fue la encargada de negociar la compra de las vacunas.

EN COLOMBIA HAY CARGAMENTOS ILEGALES Y VACUNAS DESAPARECIDAS

Colombia, que empezó hace una semana la vacunación, incautó el 13 de febrero en el aeropuerto El Dorado, de Bogotá, 70 dosis contra la covid-19 que una mujer, que llegaba en un vuelo procedente de Emiratos Árabes Unidos, pretendió ingresar de forma ilegal.

Al respecto, el Ministerio de Salud precisó que es la única entidad encargada de importar vacunas contra el coronavirus y que, en su momento, determinará cuándo y qué personas jurídicas y privadas pueden importar, comercializar y aplicar los inmunizantes.

Otra anomalía tiene que ver con la pérdida de 15 dosis de vacunas en distintas partes de la nación cafetera, según denunció la Contraloría General, que ya definió “varias acciones para establecer lo sucedido” con los biológicos que “no se aplicaron y no aparecen”.

EE.UU. Y CANADÁ NO ESCAPAN AL “TURISMO DE VACUNAS”

En el estado de Florida (EE.UU.), los mayores de 65 años, que son prioritarios para la vacunación, han enfrentado el llamado “turismo de vacunas”, y también posibles favoritismos políticos del gobernador republicano, Ron DeSantis.

Los medios dan cuenta de historias de algunos turistas, especialmente argentinos, que visitaron Florida por las vacunas de Moderna y Pfizer, más no por sus playas y centros comerciales.

Aunque DeSantis dijo que no permitiría esta práctica, las críticas están a la orden del día ya que anunció vacunaciones en localidad de Lakewood Ranch, un área “adinerada”, con poca incidencia de la covid-19 y sede de una empresa que le ha donado “900.000 dólares”, según el congresista demócrata Charlie Crist.

Otro que optó por el “turismo de vacunas” fue Mark Machin, consejero delegado de CPP Investments, la entidad que maneja las inversiones del principal fondo público de pensiones de Canadá y uno de los mayores del mundo.

Machin dimitió este viernes de su cargo luego de que el periódico The Wall Street Journal publicase que viajó a Dubái para vacunarse, sin informarlo a las autoridades canadienses.

Al respecto, el Ministerio de Finanzas de Canadá aplaudió “la rápida acción” del consejo de administración de CPP y calificó el proceder de Machin como “decepcionante”.

Asimismo y como si la pandemia fuera un chiste, dos mujeres “vestidas como abuelas” trataron de vacunarse con la segunda dosis contra la covid-19 en Florida.

“No sé cómo lograron vacunarse por primera vez, pero vinieron con guantes, anteojos, todo, y probablemente tienen 20 años”, denunció, aterrado, Raúl Pino, un funcionario sanitario del condado de Orange.

Y es que, como lo aclaró a Efe el sociólogo Carlos Charry, “en términos morales existe una falta de conciencia frente al efecto que situaciones como las antes mencionadas tienen en la sociedad”.

De hecho, para algunos historiadores la corrupción en América, especialmente en América Latina, “tiene su origen en la forma como se constituyó la sociedad colonial, altamente jerarquizada, incluso por cuestiones raciales”.

Esto, aseveró Charry, “generó una serie de privilegios que, indistintamente, se han mantenido a lo largo del tiempo” y le hacen creer a algunos que están por encima de otros “por su color de piel, nivel económico o abolengo”, aún en tiempos de pandemia.

 

Revelan “chantaje de alto nivel” de Pfizer para vender vacunas a países de Sudamérica

Una investigación desarrollada en Londres y Cusco desnuda las descabelladas exigencias de Pfizer a países sudamericanos para la venta de vacunas. Poner los bienes soberanos como garantías en casos de negligencias y futuros pleitos legales es una de las condiciones.

El extenso material elaborado por el Buró del Periodismo de Investigación en Londres con apoyo del Ojo Público del Perú, muestra las insufribles negociaciones entre Pfizer y países sudamericanos para la comrpa de vacunas. En el mejor de los casos se llegaba a un acuerdo luego de meses de tratativas, pero bajo condiciones “intimidantes” para los Gobiernos.

La investigación identifica a varios países, pero también mantiene en reserva a uno o dos de ellos, por acuerdo de confidencialidad firmado con las autoridades.

En Argentina y en un país anónimo, los fabricantes de Pfizer exigieron una indemnidad adicional contra cualquier reclamo civil por cualquier efecto adverso que pudieran presentar los vacunados, un aspecto que el ministro Julio Mazzoleni siempre mencionó en sus conferencias de prensa al detallar las condiciones de las fabricantes en general, pero sin aclarar a qué marca se refería.

Otra insólita exigencia fue que los países pongan como garantías sus activos soberanos-como edificios de embajadas y bases militares- contra el costo de futuros pleitos legales.

Como una “intimidación de alto nivel y un chantaje” describió uno de los funcionarios del país anónimo a las pretensiones del gigante farmacéutico para concretar la venta de vacunas.

Èl y un representante de la Argentina consideraron que las demandas de Pfizer iban mucho más allá que la de otras empresas, además de implicar cargas financieras adicionales al tener que aprobar nuevas legislaciones complejas para eximir a los fabricantes de responsabilidades.

La cuestionada indemnidad -dejar libre de responsabilidad en caso de daños- incluye no solamente posibles efectos adversos de los inmunizados, sino también las posibilidades de que Pfizer haya enviado la vacuna incorrecta o cometido errores de fabricación.

 

Tras las huellas de James Manlove: El corsario que soñó con cambiar la suerte del Paraguay en la Guerra Grande

Corría mayo de 1866 cuando un grupo de veteranos del desaparecido Ejército de los Estados Confederados de América se presentó en la legación paraguaya en París. El ministro Cándido Bareiro supo de un temerario plan orquestado por el misterioso Mayor James Manlove. Era una locura, pero con la capacidad de influir en el curso de la Guerra, y cambiar la suerte del Paraguay, contra la Triple Alianza.

Por Gonzalo Cáceres - Periodista (@gonzatepes)

Manlove es de esos personajes que genera pasiones en quien lo descubra, a tal nivel de protagonizar “Diagonal de Sangre” de Juan Bautista Rivarola Matto, quizá la más brillante de las novelas históricas paraguayas.

Un espeso manto de teorías envuelve la figura de este oficial sudista que -a juzgar por las fuentes que sobrevivieron- intentó a como dé lugar recuperar la honra que le fue arrebatada en los campos de batalla.

Quizá por dinero, o posiblemente solo por la sed de aventuras, hasta puede que planeó hacerse rico a costa de pillaje; pero, sin duda, el intrépido Mayor Manlove abrazó la causa paraguaya tanto como para burlar a los tiradores del frente, hacerse atrapar por una patrulla paraguaya y aceptar una muerte segura, en el afán de comparecer ante el mismísimo Mariscal Francisco Solano López.

Esta es su historia…

EL CONFEDERADO

Los testimonios sobre la vida y andanzas de James Manlove, así como su estadía en Sudamérica, son turbios y tan escasos que no pasaría de leyenda urbana de no ser por las memorias de Charles A. Washburn (representante de los Estados Unidos en Paraguay, 1861-1868) con quien coincidió en 1865 en Río de Janeiro y se lo volvió a cruzar en Buenos Aires y Asunción.

Dice la historia, o la leyenda, que Manlove habría nacido en Maryland a principios de 1830, aunque otras versiones indican que en mayo de 1833 en el Condado de Schuyler, Illinois. Según Washburn, Manlove se formó en las más prestigiosas academias militares y -estima- provenía de una adinerada familia sureña, muy probablemente dueña de plantaciones y esclavos.

Manlove hablaba con orgullo de su servicio en el Ejército de la Confederación en la Guerra de Secesión (1861-1865), una larga y sangrienta contienda que comenzó cuando los Estados del Sur declararon su independencia y marcharon contra el Norte en pro de sostener el sistema esclavista (el fuerte de la economía del Sur estaba en los campos y la mano de obra esclava).

OSCURO PASADO

El presunto mentor de Manlove, el general Nathan Bedford Forrest, hizo historia como un destacado estratega y por ser miembro fundador del tristemente célebre Ku Klux Klan, una organización supremacista blanca que aterrorizó a la población afroamericana del Sur de los Estados Unidos en las décadas siguientes al conflicto.

Como funcionario del Gobierno de la Unión, Washburn analiza detenidamente este aspecto de la historia personal de Manlove ya que -si en verdad sirvió a Bedford Forrest, es altamente probable que se vea involucrado en la masacre de Fort Pillow, un controversial episodio donde las fuerzas al mando de Forrest pasaron por las armas (inclusive se menciona que fueron quemados vivos) a los soldados afroamericanos de la Unión que se habían rendido. Este incidente fue lo suficientemente cuestionable como para manchar la carrera militar de Forrest, que terminó la guerra con rango de teniente general.

El ministro estadounidense describió a Manlove como “un fortachón de un metro noventa, lleno de cicatrices de batalla, con todas las características de un veterano”. La documentación existente en el Washburn-Norlands Library habla de un soldado profesional “supremamente confiado en sí mismo y leal a la causa sureña, incluso en la derrota”.

Washburn menciona en sus notas que Manlove negaba lo de Fort Pillow. Su papel en el caso y su relación con Forrest quedó en la nebulosa, aunque Washburn avaló su participación en la Guerra Civil.

INTENCIONES

Manlove se presentó en un principio ante Washburn como turista. Anduvo de paso por Uruguay y Brasil (donde tuvo su primer encuentro con Washburn) y se mostraba ansioso por continuar “descubriendo la región”. En Montevideo corrió el rumor de que Manlove le habría ofrecido al ministro chileno un “plan” para aumentar el potencial bélico de la flota de su país, sin más repercusión.

EL PROYECTO CORSARIO

Al parecer, las ideas de Manlove y sus socios no quedaron en Sudamérica. A medida que crecía el drama entre Paraguay y las fuerzas combinadas de Argentina, Brasil y Uruguay, los sudistas buscaron contactar con el Gobierno de López.

El secretario de la legación paraguaya en París, Gregorio Benites (1834-1910), registró que el 7 de mayo de 1866 el encargado de negocios Cándido Bareiro (1833-1880) recibió la visita de una comitiva de militares estadounidenses, todos del derrotado bando de la Confederación, quienes le comentaron acerca de un “plan” (sí, ese mismo) para ofrecer al Mariscal López, que por entonces hacía correr ríos de tinta a propios y extraños en los principales periódicos de Europa en defensa de la causa nacional.

A ciencia cierta, por aquellos años un importante número de veteranos sudistas se habían refugiado en Europa, con material bélico sobrante de la contienda estadounidense a su disposición.

Sobre el encuentro, Benítes reportó: “Se comprometían por un contrato que firmasen con el representante oficial del Paraguay, a organizar por cuenta de ellos una flotilla de seis vapores de los más ligeros y fuertemente armados, que les habían servido en la larga Guerra de Secesión (...)”.

Benítes explica que los hombres afirmaron que esta flota “sería dotada de la tripulación y armamentos necesarios para hacer, con seguro éxito, la guerra marítima (...)” y sin tantear “un centavo, un solo hombre, ni nada”.

Los sudistas solicitaron, para el efecto, que el Gobierno paraguayo expida la patente de corso y les facilite la bandera y las documentaciones correspondientes “que acrediten oficialmente el carácter de la expedición naval proyectada”.

Básicamente, un corsario era un pirata al servicio de una nación (práctica muy utilizada por los británicos para combatir el expansionismo español en altamar), con la diferencia de que las acciones de los piratas carecían de legalidad y las del corsario estaban avaladas por el contratante. Por eso no es de extrañar que los sudistas no hayan pedido dinero, ya que sus incursiones podrían proporcionales grandes ganancias del asalto, saqueo y secuestro de poblaciones enteras.

Si bien Benítes no individualiza la identidad de los hombres, las memorias de Washburn hacen alusión a este encuentro en París y su intercambio de opiniones con Manlove en Río de Janeiro. “Dijo (Manlove) que tenía acuerdos con varios dueños de buques forzadores de bloqueos y tenía cartas de algunos de ellos (...) aunque por razones de prudencia no contenían nada del negocio en cuestión. Su plan era pasar al Paraguay para obtener patente de corso del presidente López (...) para retornar a Estados Unidos y utilizar varios forzadores de bloqueo ociosos para cazar transportes y buques mercantes brasileños”.

SIN RESPUESTA EN PARÍS

Los corsarios norteamericanos merodearon la legación paraguaya por unos “10 o 12 días”, sin encontrar una respuesta favorable de parte del ministro Bareiro, que no se animó (algunas versiones indican que Bareiro habría hecho la vista gorda a propósito, pero esa es otra historia) a expedir las patentes sin antes consultar al Mariscal López, si bien el Paraguay no firmó la Declaración de París (1856) y, a todas las de la ley, podía contratar corsarios.

LA CUESTIÓN

Se corrió la voz y el asunto de los corsarios ya no era un secreto de Benítes y Bareiro. El diario argentino ‘La Tribuna’ (del 10 de mayo de 1867) se hizo eco: “Nuestro poder de guerra fluvial, materialmente considerado, es nulo, y si por acaso cayera un corsario paraguayo en nuestras aguas, impunemente ofendería nuestros pueblos y costas”.

Washburn sabía que el plan de Manlove solo le traería problemas y podía comprometer al Gobierno estadounidense ante Francia, España y Gran Bretaña, si López aceptaba esta propuesta. Entonces, el ministro hizo lo que un político haría en tal situación: trató de disuadir a Manlove, que a esas alturas ya se encontraba en Buenos Aires.

LLEGADA AL PARAGUAY

Sin embargo, en agosto de 1866, y tras meses sin saber de Washburn, el buen Mayor Manlove, habiéndose congraciado previamente con Bartolomé Mitre y los oficiales argentinos en Tuyutí, marchó una mañana solo a cazar patos. Se escondió en los pastizales al norte del campamento de la Triple Alianza y se escabulló a través de la línea, siendo capturado por una patrulla del Ejército paraguayo.

El estadounidense fue encarcelado en Paso Pucú. Trató de explicarse y pidió hablar con el Mariscal. Los soldados examinaron sus pertenencias y, “como no había nada en ellos que mostrara estar apoyado por una parte responsable, López, como era habitual, llegó a la conclusión de que era un espía o asesino, y su primer impulso fue fusilarlo” (un periódico de Buenos Aires hizo correr la voz de que era un “experto tirador al servicio de los argentinos, con la misión de matar oficiales paraguayos”).



Pero, y para fortuna de Manlove, Solano López desistió y, en cambio, lo puso bajo custodia del temido coronel de Estado Mayor Luis Caminos, a quien Washburn consideraba un “inquisidor”.

Manlove insistió e insistió en la veracidad de su propuesta (sus reiteradas notas a López y al ministro de Guerra sobreviven hasta hoy día en el Archivo Nacional de Asunción). Bajo custodia del Ejército paraguayo, continuó negando los cargos de espionaje en su contra.

REENCUENTRO CON WASHBURN

La situación de Manlove mejoró en algo con su salida de los calabozos de Paso Pucú y traslado a Asunción, pero su proyecto de corsarios llevaba meses varado.

El sudista se reunió con Washburn en la capital paraguaya y, si bien era técnicamente un prisionero, el diplomático solicitó al Mariscal López un subsidio ya que Manlove era prácticamente un indigente.

Y la cosa se complicó. En 1868, Washburn asiló en su legación a personas acusadas de conspirar contra López y el gobierno paraguayo lo acusó de ser cabecilla. Tras su renuncia, Washburn solicitó que el Congreso de los Estados Unidos investigara su gestión en Paraguay y su relación con López quedó irremediablemente rota, llegando a congraciarse con los diplomáticos de la Triple Alianza.

Pasó el tiempo y Manlove no consiguió más atención del Estado Mayor. A esas alturas Solano López se enfocó en la guerra total contra las fuerzas invasoras.

¿QUÉ FUE DE ÉL?

Es en este punto en el que el rastro de Manlove se diluye… y se pierde.

Algunas versiones indican que el desilusionado hombre fue puesto en libertad por las fuerzas brasileñas que llegaron a ocupar y saquear Asunción. Se dice que posteriormente lo habrían enviado ante la Corte de Pedro II en Río, que se lo vio luego por Buenos Aires y Montevideo y que un tiempo después volvió a los Estados Unidos, donde no se conocen más datos de su vida, ni de su muerte (habría fallecido en Golden, Illinois, en 1888).

Otras versiones indican que Manlove pudo haber sido devuelto al campamento del Ejército paraguayo por orden del Mariscal López (sobre esto no hay nada escrito), sometido a los procesos militares que comenzaron en octubre de 1868 en San Fernando y ajusticiado por orden de los Tribunales de Sangre.

La verdad queda en deuda.



¿Y SI LO IMAGINAMOS?

Sin embargo, y si usted, querido lector, permite una ‘salvedad’, en “Diagonal de Sangre” el grandioso Juan Bautista Rivarola Matto fantasea con una idea romántica, quizá buscando un digno final para tan seductor personaje.

Rivarola Matto se imagina el final de Manlove en palabras del coronel Juan Crisóstomo Centurión, así lo cuenta: “Al momento en que (Bernardino) Caballero se lanzaba a la última carga de la batalla de Ytá Ybaté, apareció de súbito un gigante semidesnudo, montado en un moro con rabincha, riograndense, blandiendo un enorme sable. Se abalanzó al entrevero, hizo un estrago terrible, y cuando el enemigo hubo sido puesto en fuga, se alejó un trecho, encabritó su caballo, saludó triunfalmente a los asombrados jinetes paraguayos, y partió al galope perdiéndose en la distancia en dirección a los esteros del Ypecuá. Y eso es todo lo que se pudo averiguar de James Manlove”.

¿HUBIESE FUNCIONADO?

Aunque el Estado Mayor de Francisco Solano López siempre desconfió de Manlove, su excéntrico proyecto sí podría haber funcionado.

Los forzadores de bloqueos, de los que constantemente hablaba en sus cartas, habían destruido millones de dólares en tráfico comercial de los Estados del Norte durante la Guerra Civil.

Si el mariscal López hubiese otorgado a Manlove la patente de corso, el conflicto con la Triple Alianza podría haberse tornado más complejo (considerando, también, que hubiese llegado a tiempo a los Estados Unidos) y, tal vez, con un carácter internacional más favorable.

Las cartas evidencian que Manlove planeaba azotar las costas de Brasil, en su paso hasta Río de Janeiro y propinar allí una destrucción a cañonazo limpio, con desembarco y saqueo, así la Flota imperial se vería obligada a desbaratar el bloqueo impuesto en los ríos paraguayos en auxilio de su propia capital.

Indudablemente, una flota corsaria con bandera paraguaya al ataque sorpresivo de las costas brasileñas hubiese llamado la atención de la prensa mundial e instado la intervención de las potencias (movidos por el interés de los bancos).

Pero López, al parecer, nunca llegó a considerar seriamente esta opción. No se conoce de documentos que demuestren que al menos lo llegó a debatir con su Estado Mayor. Lo cierto es que no pasó, no fue así.

Del rumbo de la Guerra Grande se sabe el final y sus consecuencias.

FUENTES

Thomas L. Whigham. “La Guerra de la Triple Alianza (el Triunfo de la Violencia; el Fracaso de la Paz)” (2011).

Charles A. Washburn. “The History of Paraguay with Notes of Personal Observations and Reminiscences of Diplomacy under Difficulties” (1871).

George Frederick Masterman. “Seven Eventful Years in Paraguay” (1869).

Claudio Velázquez Llano. “La Guerra Total. El salto tecnológico y la evolución de la guerra en el Siglo XIX” (2020).

Manuel Peña Villamil, “Los corsarios sudistas en la guerra de la Triple Alianza” (1966).