La mansión de Trovato, ¿imitación del Palacio de López?: Los escándalos del exdirigente

La Secretaría de Prevención del Lavado de Dinero reveló dos informes confidenciales sobre operaciones sospechosas que involucran al expresidente de Olimpia, Marco Trovato. Los vínculos de la empresa Apostala, concesionaria exclusiva de las apuestas deportivas en Paraguay con la firma FastPay de la familia Trovato e indicios de presunta evasión impositiva en el flujo de dinero manejado a travéz de la Fundación Franjeada. La mansión propiedad de Trovato, ubicada en una coqueta zona de Chaco'i, es una semi réplica del Palacio de Lopez.

Conforme a los datos financieros que aparecen en uno de los reportes secretos de la Secretaria de Prevención de Lavado de Dinero se verificó que la firma DARUMA SAMS.A. para la marca Apostala, registra créditos de la firma Infinium S.A. (FastPay) propiedad de la familia Trovato. El monto total del crédito a favor de la empresa FastPay asciende a Gs 24.067.098.756.

El informe de carácter reservado y confidencial ya se encuentra en poder del Ministerio Publico. Confirma la introducción en el sistema de apuestas de DARUMA SAM S.A. de la firma FastPay, con la función de recepcionar las apuestas en la plataforma web permitiendo que el dinero de las apuestas se realice a través de plataformas de medio de pago electrónico y sistemas de pagos mediante tarjetas de crédito.

La firma Infinium S.A. fue constituida en la ciudad de Asunción el 16 de marzo del 2018 ante el escribano público Justo Germán Denis. La inscripción de la firma en el Registro Publico de Comercio se realizó en fecha 6 de abril del 2018. El capital de la firma es de Gs 120 millones confirmado por 12 acciones de 10 millones cada una. Entre los accionistas de la firma aparecen: Julio Cesar Trovato Retamozo y Marco Antonio Trovato Villalba, ex presidente del Club Olimpia y director titular de la firma FastPay.

De acuerdo al reporte de la Seprelad el 17 de mayo del 2018, apenas un mes después de comenzar a operar, la empresa de Trovato registra una transferencia Gs 100.826.816 a favor de la firma Apostala.

La empresa Fastpay es una multipasarela de pagos para cobros online con tarjetas y billeteras electrónicas. En un comunicado hecho público por la firma Daruma SAM se men­ciona que FastPay es un “medio electrónico de agi­lización de integración” que usa Tigo Money para hacer sus pagos y que pertenece a la firma Infinium, de Julio Trovato Retamozo. El comunicado incluso habla de que se firmó un contrato con la firma de los Trovato para hacer este servicio.

¿Por qué la empresa de Trovato, ligada a las apuestas deportivas, aparece bajo la lupa de la Seprelad?

La firma FastPay, perteneciente a la familia Trovato, aparece con reporte de operaciones sospechosas de la Seprelad en calidad de actor principal. El reporte se genera el 15 de noviembre de del 2019 y se refiere a movimientos financieros llevados a cabo entre los meses de mayo a noviembre del 2019 por un total de Gs 9.168.155.565.

La empresa Infinium S.A. recibe créditos en cuenta de Tigo Money Mobile Cash y posteriormente transfiere vía SIPAP el monto a su cuenta en una entidad bancaria para luego realizar los pagos a la firma DARUMA SAM (Apostala). La empresa de Trovato procesa el pago y se queda con el 5% del costo por el servicio.

La alerta que se activó en el sistema bancario se registró tras la no contestación por parte de la empresa FastPay a los pedidos de informes hechos desde la entidad bancaria sobre el beneficiario final de las operaciones y el control que se aplican a las transacciones realizadas en la pasarela de pagos. La empresa de Trovato no respondió qué controles se aplican a los pagos realizados en la plataforma.

Según el reporte de transferencias realizadas desde FastPay a favor de Apostala desde el mes de agosto del año 2018 hasta agosto del año 2020, las operaciones alcanzaron un monto de Gs 42.632.966.022

Los ingresos recibidos a través de FastPay no constituyen la totalidad de los ingresos obtenidos por Apostbala. Los pagos de apuestas en efectivo, que carecen de control, constituyen la principal vía de ingresos. El informe de la Seprelad destaca la precariedad del sistema para justificar el ingreso de los montos directamente desde la concesionaria de juegos de azar al sistema financiero.

Fundación Franjeada

Trovato también aparece bajo la lupa de Seprelad por presunta evasión y manejos “extraños” del flujo de dinero del club Olimpia y la Fundación Franjeada.

Con la creación de la Fundación Franjeada y su acuerdo con el club Olimpia se comenzaron a mover grandes cantidades de dinero con fines mínimamente de evasión, es lo que concluye el informe secreto de Seprelad al que accedió La Caja Negra.

El análisis documental realizado por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Seprelad sobre del movimiento financiero del Club Olimpia y la Fundación Franjeada concluye que existen señales de alerta e indicios de evasión y presunto lavado de dinero.

Se verificó la inyección de dinero cuyo origen no encuentra justificación en las documentaciones vinculadas al Club Olimpia y a la Fundación Franjeada, ambas manejadas por Trovato.

El proyecto boliviano que amenaza uno de los ríos más importantes para el Chaco paraguayo

La propuesta hidroeléctrica “El Carrizal” en el sur de Bolivia divide a la sociedad civil. Expertos ambientales y pueblos originarios advierten un riesgo ecológico inminente para el río Pilcomayo y el sustento de miles de familias locales.

El proyecto contempla una presa de 160 metros de altura en la garganta del río Pilaya, un afluente clave de la cuenca del Pilcomayo. “El Carrizal” busca generar energía eléctrica y habilitar sistemas de riego, pero veinte científicos internacionales de seis países rechazan la iniciativa por su impacto ambiental. Los expertos señalan la sedimentación extrema como el mayor peligro técnico de la obra. El río Pilcomayo arrastra 200 millones de toneladas de materiales al año, una cifra récord a nivel mundial. Esta carga llena el embalse rápidamente y reduce la vida útil de la estructura de forma drástica.

Rio Pilaya, BoliviaRio Pilaya, Bolivia

Las naciones indígenas Weenhayek, Tapiete y Guaraní dependen del sábalo para su alimentación y economía. Uno de los puntos que se critica del proyecto, es que la represa actuaría como una barrera física que bloquea la ruta migratoria de los peces hacia sus zonas de reproducción.

Los líderes indígenas denuncian la falta de una consulta previa y obligatoria según las leyes locales. Francisco Nazario, capitán de la organización weenhayek, califica la obra como una sentencia de muerte para su cultura.

La construcción inunda también tierras agrícolas de comunidades como Camblaya y Los Sotos. Expertos ambientales descartan el éxito del sistema de riego prometido por las autoridades, argumentan que los canales sufren colmatación inmediata por la arena y el barro del río. El cañón del Pilaya, el sexto más profundo del mundo, corre riesgo de una alteración visual y biológica irreversible por la intervención.

Si bien los promotores defienden la obra como una respuesta a la crisis del gas, los científicos reiteran que el costo ambiental supera los beneficios energéticos. El destino del Pilcomayo y la biodiversidad de la zona permanecen hoy bajo una gran incertidumbre.

Informe del Proyecto Hidroelectrico CarrizalInforme del Proyecto Hidroelectrico Carrizal

Basado en el reportaje original de Iván Paredes Tamayo (Mongabay Latam)

Tacumbú cambia de nombre y será cárcel exclusiva para procesados

Tacumbú dejará de albergar condenados y funcionará solo para personas sin sentencia firme, dentro del plan de reforma penitenciaria impulsado por el Gobierno.

Desde hoy, la Penitenciaría Nacional de Tacumbú pasa a llamarse Centro Nacional de Prevenidos y será exclusivamente para personas procesadas. Este cambio se da bajo el nuevo modelo de gestión penitenciaria.

Asimismo, a partir de la vigencia, se dispone no recibir a nuevos ingresos ni hacer traslados de personas con condena firme. Bajo el operativo “Umbral 3.0″ las personas privadas de libertad en carácter de condenados se trasladarán gradual y planificadamente hasta la total desocupación de condenados a establecimientos penitenciarios destinados exclusivamente al cumplimiento de penas conforme a criterios de calificación y seguridad.

Según el artículo 5, las medidas adoptadas tienen por objeto cumplir con lo que dice la Constitución Nacional, el Código de Ejecución Penal del Paraguaya y los estándares internacionales en materia de Derechos Humanos.

La redistribución y el traslado estará bajo la organización del Viceministerio de Justicia.

“Paraguay está viviendo un nuevo amanecer”, dijo el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora. Con ello, resaltó, se da un paso sin precedentes en la reforma del sistema penitenciario nacional.

Atlas “confisca” millones de IPS amparado en un contrato leonino

Un jugoso contrato entre el banco Atlas y el Instituto de Previsión Social (IPS) genera millonarios beneficios para el banco de los Zuccolillo mediante el control que tiene la entidad financiera sobre el dinero destinado a la salud de todos los asegurados.

LA CAJA NEGRA

Este acuerdo se firmó en el año 2017 mediante la figura del fideicomiso, que en términos más sencillos consiste en una caja de seguridad o contrato de confianza donde uno entrega bienes, dinero o propiedades a un banco para que los cuide, gestione y use específicamente para un fin definido en el contrato.

En este caso, el IPS y Atlas acordaron que debía servir para financiar la construcción de cuatro hospitales: el Hospital Ingavi, la Policlínica, el Hospital Día y el Centro Hemato-Oncológico. Y para ese objetivo se fijó la suma de 828.000 millones de guaraníes.

A simple vista todo parecería conveniente para el IPS, sin embargo, en la práctica es otra la situación, ya que todo el dinero que la previsional recauda para salud pasa primero por el banco.

¿Cómo funciona el mecanismo? Cada mes, el IPS recibe aportes de trabajadores y empleadores para el fondo de salud. Según el contrato, el 100% de ese dinero se deposita primero en las cuentas administradas por el banco durante 30 días. Durante ese tiempo, el banco debe separar una reserva mínima de hasta 160.000 millones de guaraníes. Recién después de ese proceso, el resto del dinero vuelve al IPS para ser utilizado.

En pocas palabras, el banco actúa como una especie de aduana financiera. El dinero entra primero allí, se retiene una parte y luego se libera lo restante.

El contrato del IPS otorga grandes ventajas al banco Atlas porque el plazo de este acuerdo es de nada más y nada menos que de 30 años, es decir, durante ese periodo cada mes el banco tiene en sus cuentas sumas muy grandes de dinero provenientes de los aportes de los asegurados. Eso significa que la entidad financiera dispone de una enorme liquidez, y que puede utilizar dentro de sus operaciones habituales, sin asumir riesgos con su propio capital.

En el acuerdo firmado en el año 2017 y que sigue vigente, se fijó que los gastos de administración del contrato no los paga el banco Atlas. Es así que los honorarios profesionales, auditorías, impuestos o gastos legales se cubren con el propio dinero del IPS o con los fondos administrados en esa cuenta especial. Con esto el banco de los Zuccolillo no gasta ni arriesga su capital.

El principal problema de este contrato leonino es que los aportes de los trabajadores quedan retenidos cada mes en el banco, mientras los hospitales y servicios que debían construirse con ese dinero todavía siguen inconclusos o demorados.

Hay que recordar que los actuales administradores del IPS realizaron auditorías internas y externas por este contrato con Atlas, que derivaron en cuatro denuncias penales por las irregularidades detectadas en su manejo.

Uno de los informes reveló que solo el 26% del dinero de este pacto con Atlas se utilizó para los proyectos originales, que eran los cuatro hospitales, mientras que el 74% restante se destinó a obras o refacciones no previstas inicialmente. Para poder hacer esta jugarreta, se hizo una pequeña pero decisiva modificación al contrato para incluir un punto llamado “otros centros de salud” y así se comenzó a desviar la plata.

Pero lo más grave de todo es que algunos de estos supuestos trabajos para obras no previstas inicialmente no se ejecutaron; lo que a simple vista demuestra que se desviaron millones a obras fantasmas.

Como consecuencia, dos hospitales no se terminaron en tiempo y forma. El Hospital Día tuvo un avance mínimo y el Centro Hemato-Oncológico ni siquiera comenzó con esos fondos, lo que obligó a las actuales autoridades del IPS a buscar después recursos propios para continuar las obras, que se esperan que terminen recién este año.