El Príncipe William ante la eventualidad de tener un hijo gay y sus temores como padre

El Duque de Cambridge visitó el centro Albert Kennedy Trust, una organización LGBTI que ayuda a jóvenes homosexuales, durante su estadía en el lugar abordó varios temas como las presiones y discriminación a las que estarían expuestos sus hijos en caso que estos manifiesten tendencia sexual gay.

El Príncipe William rompió con el esquema conservador de la realeza británica al visitar un centro que acoge y apoya a personas con diferentes tendencias sexuales. Durante su recorrido, William demostró su preocupación ante las situaciones por la que atravesaron los jóvenes, quienes acudieron a ‘Albert Kennedy Trust’ tras ser obligados a mendigar en las calles debido al rechazo social.

“Estaría absolutamente bien”, respondió el príncipe al ser consultado sobre su postura si alguno de sus hijos fuera homosexual. Sin embargo, confesó el temor que siente como padre ante cualquier tipo de persecución que ellos podrían enfrentar. Confesó que ya fue un tema conversado con su esposa, Kate Middleton, luego de la violencia que recibió una pareja de lesbianas en un bus de Londres. “Estaba realmente horrorizado por ese ataque”, dijo el príncipe.

La pregunta del joven fue, “si su hijo en un futuro le dice: ‘soy gay, o soy lesbiana’, cómo reaccionaría?”. El Duque de Cambridge respondió, “creo que nunca te pones a pensar en eso hasta que te conviertes en padre, y creo, obviamente, que estaría absolutamente bien por mi lado”, según informó The Guardian.

“Lo único que me preocuparía es cómo, en particular los roles que desempeñan mis hijos, se interpretarán y se verán. Así que Kate y yo hemos estado hablando mucho sobre eso para asegurarnos de que estén preparados”, reveló William.

“Me preocupa no porque sean gays, sino por cómo reaccionará el resto o cómo lo percibirán, y luego la presión sobre ellos”, manifestó luego de mencionar que empezó a reflexionar al respecto desde que nacieron George (5), Charlotte (4) y Louis (1).

“Apoyo plenamente cualquier decisión que tomen, pero desde el punto de vista de un padre, me preocupa cuántas barreras, palabras de odio, persecución y discriminación pueden llegar a sufrir. Eso es lo que realmente me preocupa un poco (…) Eso es para que todos nosotros tratemos de ayudar a corregir esto, poner eso en el pasado y no volver a ese tipo de cosas”, finalizó.

Por otra parte, el presidente ejecutivo del Albert Kennedy Trust declaró que el futuro monarca envía un importante mensaje a toda la sociedad y hace una gran diferencia, al decidir aceptar y apoyar a su hijo/a si uno de ellos llegara a ser gay.


 

Mujer trans denuncia discriminación del Shopping del Sol: "Me siento como un animal"

Una mujer trans denunció haber sido víctima de discriminación en el Shopping del Sol. El personal de seguridad le impidió el acceso.

Desde su cuenta en Facebook, la trans Lola Asunción expuso el mal momento que le tocó pasar en el mencionado centro comercial cuando le prohibieron el ingreso.

“Un guardia me preguntó frente de la entrada central qué quiero aquí. Estuve muy sorprendida”, expresó, indicando que quería comer, comprar algo e ir al sanitario.

El personal, de nombre Claudio Castillo, llamó por celular a su superior y de acuerdo a Asunción, dijo “una transexual quiere entrar, sí o no”. La respuesta fue la negativa.

“Me siento ahora como un animal o una persona indeseada sin valor y mega triste en Paraguay como mujer trans. Voy a quedarme en el microcentro (hay DDHH) hasta mi vuelta a Europa donde la sociedad me respeta a 99% sin discriminación”.

Aseveró que si el jefe de seguridad del Shopping del Sol estuviera en Alemania iría dos años a la cárcel, resaltando la diferencia entre el país europeo y el nuestro.

Acotó también que vestía ropa discreta, nada de minifaldas ni colorantes.

Llamativamente, Facebook eliminó el post de la Lola, pero varias capturas fueron hechas.


 

La comunidad LGTBIQ+ inunda Viena de colores y despide al EuroPride 2019

Viena. Centenares de miles de personas vestidas con los colores del arco iris y acompañados de tamborileros y gaiteros han salido este sábado a las calles de Viena para reivindicar los derechos de la comunidad LGTBIQ+, en un desfile que ha puesto punto y final a la celebración del festival EuroPride.


Fuente: EFE/Hugo Barcia

Bajo el lema “Together&Proud” (JuntosyOrgullo), la capital austríaca ha acogido en este certamen europeo, desde el 1 de junio, numerosos eventos para luchar contra la discriminación sexual.

Las nubes predominaban en el cielo de una ciudad azotada por una bochornosa canícula, pero ni las elevadas temperaturas, en torno a los 33 grados a la sombra, del día más caluroso hasta ahora del año, ni la amenaza de un chaparrón que no llegó a caer, mermaron la afluencia.

El número de participantes en la vigésimo cuarta versión vienesa de la Marcha del Orgullo batió todos los récords de sus antecesoras.

Entre 300.000 y 500.000 personas, según la televisión pública austríaca y los organizadores, respectivamente, formaron un ancho y largo, alegre y ruidoso corso de unos dos kilómetros de largo que se puso en marcha hacia el mediodía, atascando el tráfico urbano mientras una multitud de turistas se agolpaba para verlo.

“Es una oportunidad de visibilidad muy importante y sobre todo de ver la alegría con la que la gente vive su vida”, comentó a Efe una turista peruana que visita la ciudad con su pareja.

Ambas contaron que asistieron a varios talleres relacionados de este festival que ayuda a romper “con el estereotipo de que la comunidad LGTBI es completamente enfermiza”.

Desde el punto de partida, la explanada del Ayuntamiento, la marcha recorrió la majestuosa avenida del Ring (Anillo) que circunvala el casco histórico de Viena pasando delante de muchos de sus más emblemáticos edificios, como el Parlamento, la Plaza de los Héroes, el Kunsthistorisches Museum y la Ópera Estatal.

Entre los 107 grupos y asociaciones que se apuntaron hoy con sus carrozas y viandantes desfilaron numerosas internacionales como la Asociación Europea de Organizadores del Pride (EPOA), entre las que se encontraban la de Tesalónica, sede del EuroPride en 2020.

“A pesar de que el Pride de Barcelona empezaba hoy, para nosotros era importante estar aquí para dar apoyo”, dijo a Efe Dani Morales, coordinador general de Pride Barcelona.

Barcelona compite con otras ciudades, como la canaria de Maspalomas, Dublín o Belgrado, por albergar el EuroPride en 2022.

La ganadora de Eurovisión en 2014, Conchita Wurst, ha sido una de las grandes protagonistas de la fiesta.

Vestida con un ajustado traje de látex blanco y a bordo de una carroza propia promocionaba el lanzamiento de su nuevo álbum danzando al ritmo de la música.

Muchos aplausos se llevó la delegación de la organización “Afro Rainbow Austrian” que, fundada por inmigrantes LGTBIQ+ de África, lucha contra la discriminación que sufre este colectivo en los diez países con los que colabora.

“La violencia es el arma de los débiles” o “Luchar con nosotros por un mundo que sea amigable con la gente” eran algunos de los carteles que portaban los participantes para recordar que la marcha no es una mera fiesta, sino una manifestación por la igualdad de derechos de las personas con diferentes orientaciones sexuales.

Con motivo del EuroPride, Viena ha tenido otros detalles con el colectivo, como un paso de peatones con los colores del arco iris que conecta el edificio del Ayuntamiento con el prestigioso Burgtheater y que permanecerá así pintado de forma permanente.

Esta edición del certamen, la segunda que tiene lugar en Austria, ha servido también para homenajear el 50 aniversario de los disturbios de Stonewall, que se desencadenaron hace 50 años en Nueva York tras una redada en un pub de gays y que dieron origen al movimiento civil por la igualdad de derechos de las personas de diversa orientación sexual. EFE

 

Ecuador desafía su tradición conservadora y aprueba matrimonio igualitario

Ecuador dio vía libre este miércoles al matrimonio igualitario tras un histórico fallo de su máximo tribunal que modifica la Constitución y desafía a la Iglesia católica en un país históricamente conservador.


Fuente: AFP

La resolución de la Corte Constitucional desató el júbilo de grupos LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales) y activistas de derechos humanos en el sector de la plaza Foch, en el centro moderno de Quito, así como en el puerto de Guayaquil (suroeste).

Pero también generó la reacción en contra del sector conservador. La política de derecha Poly Ugarte estimó que el máximo tribunal "NO puede cambiar la Constitución, debe haber una reforma".

"Si quieren ideología de género, matrimonio igualitario o aborto, VAMOS a una consulta popular. Decisiones que afecten a nuestra vida y familia deben ser consultadas al pueblo", señaló la exdiputada y activista de la lucha contra el cáncer de mama a través de su cuenta en Twitter.

En la Foch, varias decenas de personas ondeaban una gigante bandera arcoiris del movimiento LGBTI, mientras Pamela Troya y Gabriela Correa, quienes mantienen una relación de pareja desde hace una década, se unían simbólicamente en matrimonio.

La pareja de mujeres impulsaba el matrimonio igualitario desde 2013.

Seis años después festejaron. Sobre sillas, y en plena calle, Troya le dio el "sí, acepto" a su pareja: "Hoy te doy un sí, un sí grande, un sí gigante, quiero ser tu esposa", dijo desatando gritos de alegría de otros homosexuales, que se abrazaban y daban besos.

Con cinco votos a favor y cuatro en contra, la Corte Constitucional aprobó el matrimonio civil entre personas del mismo sexo en una sesión reservada, según informó el tribunal en un comunicado.

Al expresar su opinión disidente en el mismo fallo, los jueces que se opusieron sostuvieron que la "vía adecuada para reconocer el matrimonio igualitario es el procedimiento de reforma constitucional que le compete a la Asamblea Nacional".

"El pronunciamiento es obligatorio en el país porque las decisiones de la Corte Constitucional obligan a las autoridades ecuatorianas" a acatarlas, dijo a la AFP el constitucionalista Gustavo Medina.

La resolución "es vinculante y obligatoria", por lo que "tendrá que aplicarse en el país", enfatizó Medina, expresidente de la Suprema Corte de Justicia y exprocurador (abogado) del Estado.

Ecuador, un Estado laico pero donde el clero ejerce fuerte influencia, se sumó así a Argentina, Brasil y Colombia en el reconocimiento de derechos de los homosexuales en Latinoamérica.

- "Mi vida, te amo" -

En 2015, ya había dado un primer paso al validar la unión de hecho de parejas del mismo sexo mediante una reforma al código civil.

La Corte Constitucional se pronunció a favor del matrimonio homosexual al examinar las demandas de dos parejas de hombres que alegaban el derecho a contraer matrimonio ante las autoridades civiles. Una de esas parejas la integran Efraín Soria y Javier Benalcázar.

"Quiero saludarle a Javier, está en Guayaquil. Mi vida, te amo", exclamó Soria a la prensa en Quito.

Agregó sentirse alegre por "poder alcanzar la igualdad" y animó a los homosexualesa no esconderse más y "disfrutar de esa dicha de ser iguales que cualquier otro".

Para Christian Paula, abogado de la Fundación Pakta, que asesora legalmente a casi una decena de parejas del mismo sexo que buscan casarse en el país, la decisión de la corte "implica que el Ecuador es más igualitario, es más justo que ayer, que se reconoce que los derechos humanos deben caber para todas las personas sin discriminación".

En 2008, el entonces presidente Rafael Correa sacó adelante una nueva Constitución, de corte socialista, que ratificó el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, dando continuidad a la versión anterior de la Carta Magna.

También prohíbe la adopción para parejas del mismo sexo.

Sin embargo, los jueces constitucionales se acogieron a principios "favorables a la igualdad de la persona" y en rechazo a "todo tipo de discriminación".

En medio de vivas por la comunidad LGBTI y la familia diversa, Troya, quien es vocera de la campaña Matrimonio Civil Igualitario Ecuador, recordó que "ha sido un camino muy duro, muy largo, difícil también".

"Finalmente hoy es un día histórico para el Ecuador porque es un poco más justo e igualitario", afirmó la activista.

En agosto pasado y después de seis años de luchar contra el prejuicio, una pareja de lesbianas inglesas logró inscribir legalmente en Ecuador a sus dos hijos con el apellido de ambas tras un fallo del ente constitucional.