Yren Rotela fundará "Escuela Transformando", la primera institución educativa trans en Paraguay

Yren Rotela impulsa los preparativos para la primera escuela trans en Paraguay. La activista dio a conocer algunos detalles en sus redes.

“Estoy tan feliz con tantas emociones encontradas. Viene a mi mente todos los momentos que me tocó vivir en mi adolescencia en el ámbito educativo”, empieza su post Yren en la red social Facebook.

La excandidata a diputada recordó al asumir su identidad sufrió discriminaciones, violencia, exclusión. “Pero hoy todo ese dolor se compensa viendo como cada día voy concretando un reto y sueño más en la lucha por los derechos humanos”.

Considera que la educación es vital para el desarrollo de las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) y aseveró que todas las experiencias adquiridas, ya sea en la educación formal o informal, logran la formación de manera integral y permiten saber cómo actuar ante diversas circunstancias.

“El conocimiento es la puerta que conduce al desarrollo y al bienestar social”, expresó.

Agradeció a las personas e instituciones que están apoyando al desarrollo del primer círculo educativo para las personas LGBTI+, la cual llevará por nombre Escuela Transformando, “en memoria de todas las personas trans asesinadas en Paraguay”.

Aseveró que reciben la donación de pupitres, escritorios, pizarras de parte de mil solidarios el Pa’i Oliva.

 

Chile da paso "histórico" hacia la aprobación del matrimonio igualitario

Santiago de Chile. Chile dio este miércoles un importante paso hacia el matrimonio igualitario, luego de que el Senado del país austral aprobara legislarlo próximamente, un hecho que las asociaciones LGTBI y gran parte del espectro político calificaron de "histórico".


Fuente: EFE

“El logro de hoy tiene como gran responsable a las organizaciones que llevan décadas exigiendo sus derechos. Desde esa primera manifestación pública en 1973 hasta la última marcha del Orgullo. Un honor poner al Senado a disposición de la igualdad y el amor”, dijo el presidente de la Cámara Alta, el opositor Jaime Quintana.

Por 22 votos a favor, 16 en contra y una abstención, el Senado aprobó el proyecto “en general”, término que se usa en Chile cuando se da luz verde a la idea de legislar sobre un tema concreto, pero aún faltan más trámites parlamentarios hasta que se convierta en ley y articular la iniciativa, lo que se iniciará en marzo y podrá demorar varios meses.

Aún así, nunca antes un proyecto sobre el matrimonio igualitario había llegado tan lejos en el país austral, donde las uniones civiles (pareja de hecho) entre personas del mismo sexo están permitidas desde 2015.

“Si bien este es un primer paso de muchos, era uno difícil. Este avance abre definitivamente la puerta para la aprobación total”, indicó Óscar Rementería, portavoz del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), uno de los colectivos LGTBI más activos de Chile.

“Hoy concretamos un pequeño pero importante avance en la legislación que nos acerca a ser un país más justo. Es una buena señal para la democracia en Chile y para la igualdad de derechos de todos sus habitantes”, agregó por su parte la presidenta de la Fundación Iguales, Alessia Injoque.

El Estado chileno se comprometió en 2016 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a legislar a favor del matrimonio igualitario y en contra de la discriminación contra el colectivo LGTBI luego de una denuncia del Movilh.

El proyecto aprobado este miércoles fue presentado en el parlamento en 2017 por la entonces presidenta Michelle Bachelet (2014-2018), pero su discusión fue progresivamente pospuesta hasta ahora.

“Quiero pedir disculpas a todas las organizaciones y a las personas, chilenas y extranjeras, que han tenido que irse de Chile a contraer matrimonio, porque este país se los ha impedido”, indicó el senador Felipe Harboe, del centroizquierda Partido por la Democracia (PPD).

En el mismo sentido se manifestó Felipe Kast, uno de los pocos senadores oficialistas y conservadores que votó a favor del proyecto y que lamentó “lo tarde que llegamos a este paso” y “no haber entendido antes la importancia del respeto y la diversidad”.

“El matrimonio igualitario es un avance civilizatorio que lleva a respetarnos”, agregó por su parte el senador y presidente del Partido Socialista (PS), Álvaro Elizalde.

El pasado 28 de diciembre se celebró el décimo aniversario del primer enlace homosexual en Latinoamérica, que se celebró en la ciudad argentina de Ushuaia.

Desde entonces, varios países de la región han seguido la estela de Argentina y han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, entre ellos Brasil, Ecuador, Colombia, Uruguay o algunos estados de México.

 

El primer banco digital LGTBI+ del mundo nace en Brasil

Sao Paulo. Brasil, un país donde una persona muere al día por homofobia, será la sede del primer banco digital LGTBI+ del mundo, una entidad bautizada como Pride Bank y que destinará el 5 % de sus ingresos brutos para acciones sociales en favor de este colectivo.


Fuente: EFE/Carla Samon Ros

"No estamos aquí exclusivamente para ganar dinero, sino para devolverlo a las personas LGTBI+ a través de acciones sociales", explicó en una entrevista con Efe en Sao Paulo el primer ejecutivo del Pride Bank, Marcio Orlandi.

Este banco digital nació con el propósito de lograr un cambio social y lo hizo de la mano del Instituto Pride, una organización que recibe el 5 % de los ingresos brutos del banco para revertir "parte del beneficio" en acciones que "beneficien a la comunidad".

"Nuestro objetivo es que todos seamos tratados de la misma forma, como merecemos" y tener la oportunidad de "ser quienes realmente queremos ser", explicó.

Por ahora, el banco trabaja en tres proyectos sociales, uno de los cuales está centrado en ayudar a jóvenes de la comunidad que necesitan "orientación y apoyo" en el barrio paulista de Arouche, en el centro de Sao Paulo y uno de los históricos "reductos gay de la ciudad".

La entidad también pretende apoyar a la organización "Eternamente Sou", dedicada a la integración de personas LGTBI+ de la tercera edad, y quiere financiar la reforma de la "Casa de Brenda Lee", un albergue de Sao Paulo que desde hace más de tres décadas acoge a transexuales y travestis sin hogar.

En un futuro, la idea es ayudar a "centenas o miles de organizaciones" de todo Brasil y, en concreto, del norte y el nordeste del país, donde la comunidad LGTBI+ "sufre mucho más" por el hecho de vivir en sociedades "más machistas y conservadoras", lamentó Orlandi.

Entre todos sus sueños, el CEO de Pride Bank destacó la pretensión de ofrecer a los clientes planes de salud "específicos", por ejemplo en relación a las hormonas que toman las personas transgénero.

Para garantizar a los Priders - como son llamados los clientes de la entidad- la transparencia, el banco eligió a la empresa tecnológica Welight, que ofrece "abiertamente al público" la visibilidad completa de como cada céntimo fue distribuido y aplicado en cada causa social.

Para aumentar su visibilidad, una parte de los ingresos del banco irá destinada a las labores de promoción de las actividades del propio colectivo, a través de "eventos culturales o creando un festival de música propio", desveló el director del banco.

"En Brasil tuvimos un retroceso muy grande relativo a la inversión en la cultura de la comunidad LGTBI+", criticó Orlandi, quien considera "importante" que el arte del país ofrezca "referencias positivas" a todas aquellas personas que puedan tener "miedo" a asumir su identidad o su orientación sexual.

El Pride Bank, que empezó a operar el pasado día 13 de noviembre, ofrece servicios de cuenta corriente digital, como transferencias, pagos de cuentas e impuestos y tarjeta de crédito prepago, en la que los Priders pueden colocar su nombre social, sin la necesidad de usar su denominación de nacimiento.

Como muchos otros bancos digitales, esta entidad bancaria inició su actividad en modo Beta y por ahora solo se pueden abrir cuentas a través de invitaciones, aunque el "feedback, tanto de la comunidad como fuera de la misma, está siendo maravilloso", concluyó Orlandi.

 

Cambiar vidas a pesar del “freno” en educación, el desafío de AI en Paraguay

La organización global Amnistía Internacional (AI) trabaja para la promoción y defensa de los derechos humanos en 50 países en el mundo, incluyendo Paraguay donde lleva casi 30 años de permanencia. En esta nota compartimos un poco más sobre la entidad, sus desafíos y metas.


Fuente: Aizar Arar (@AizarArar)

Cincuenta y ocho años pasaron desde que en 1961 el abogado inglés Peter Benenson, lograra mediante la recolección de gran cantidad de firmas la liberación de dos estudiantes que fueron presos tras brindar por la libertad. Aquel acontecimiento marcó el inicio de Amnistía Internacional, actualmente con 7 millones de miembros en todo el mundo.

Con la investigación, al incidencia, la educación y la movilización de derechos humanos, AI activa en nuestro país desde tiempos de la dictadura, de la mano de cinco personas de manera confidencial.

“Documentaban casos y remitían en la sede central en Londres y a partir de ahí se llevaba adelante la defensa de las personas violentadas. Fueron más de 500 casos en durante el régimen”, expresa Rosalía Vega, Directora Ejecutiva de AI en Paraguay.

A lo largo de los años y ya en la era democrática, la organización sigue enfrentando diversas dificultades para impulsar la defensa de los derechos humanos, como los grupos conservadores o fundamentalistas que, a palabras de la directora, actúan con aquiescencia del Estado, fomentando discursos del odio.

“La labor de Amnistía Internacional se centra en exigir a los Estados que cumplan en su rol de garante de los derechos humanos, el trabajo va relacionado a crear políticas públicas, en ese ámbito realizamos varias acciones, en la que entran movilizaciones, sentatas y marchas, en las plazas y oficinas de autoridades”, comenta María José Garcete, Gerente de Acción de AI.

Los derechos de las niñas y niños, de las mujeres, el de los pueblos indígenas y la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros/ transexuales e intersexuales), son algunas de las principales preocupaciones de la organización. “La meta de Amnistía es el cambio en la vida de las personas que están siendo violentadas en sus derechos”.

Ambas destacan la solidaridad internacional: “Cuando en Paraguay pasa algo, miles de activistas se movilizan en el mundo”. En ese sentido AI también se ocupa de formar defensores y defensoras de derechos humanos, para ello imparten educación en derechos humanos, talleres, charlas y en colegios y universidades.

Así también, recurren al arte como herramienta fundamental para extender su mensaje y hacer activismo, a través del teatro y sus exponentes principalmente. “Nos ayuda a amplificar las voces de las víctimas”, dice Rosalía.

Vega y Garcete cuentan que cada caso en los distintos países requiere de un proceso de investigación y en lo que hechos respecta, recientemente se dio uno al que consideran paradigmático. Se trata de la presentación de la Acción de Incostitucionalidad con relación de la resolución de la Junta Municipal y el Intendente de Hernandarias, Rubén Rojas, de prohibir la manifestación de la comunidad LGBTI en la ciudad.

Esta acción representa el primer litigio de Amnistía Internacional en Paraguay.

“Nos quieren echar del país, pero AI va a estar siempre al lado de las personas que necesitan, no distingue orientación religión, edad y raza. Paraguay no puede seguir negando derechos a las personas”, remarca María José.

Rosalía resalta la importancia de las personas conozcan los mecanismos para recurrir ya sea a nivel nacional e internacional en caso de no encontrar justicia. “En Paraguay tenemos un freno en la educación. Es una obligación del Estado garantizar la educación sobre derechos con un enfoque de igualdad y sin discriminación, basada en la ciencia y no en la cuestión religiosa”.

Uno de los grandes desafíos de AI nuestro país es la restitución de los derechos para los pueblos indígenas, la cual se da por la falta de prioridad por parte de los sucesivos gobiernos, además de los derechos de las niñas y los niños. “El Estado paraguayo no está pudiendo prevenir casos de abusos sexuales en menores”.

La ciudadanía puede ser parte de Amnistía Internacional y sumarse al activismo. Están disponibles distintas plataformas como las redes sociales y el sitio web.

“Los estados tienen que tomar decisiones difíciles pero lo tienen que hacer porque tienen que comprender que su acción u omisión tienen efectos de manera de directa en la vida de la gente”, finaliza Rosalía Vega.