El efecto Trump en el bitcoin: cómo su victoria influye en el sector de las criptomonedas
La reciente victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales en Estados Unidos significó un importante impulso para el bitcoin, generando un efecto positivo en esta popular criptomoneda.
La semana pasada fue noticia la victoria del expresidente Donald Trump en las elecciones en Estados Unidos, lo cual supone una segunda oportunidad para que pueda ocupar el sillón de la Casa Blanca.
Este logro tuvo repercusiones en diferentes ámbitos además del político, siendo uno de ellos el de las criptomonedas, principalmente en lo que respecta al Bitcoin (BTC).
El precio de esta criptodivisa este martes superó la franja de los 89.000 dólares, con un valor mayor al del kilo de oro, lo cual ocurrió en coincidencia con la consagración de Trump en las presidenciales en EEUU.
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Existen varios factores que podrían explicar esta disparada en el bitcoin. Uno de ellos es el fuerte respaldo brindado por el presidente electo durante su campaña electoral, a favor de las criptomonedas.
En ese sentido, cabe recordar que Donald Trump prometió convertir a Estados Unidos en la “capital mundial de las criptomonedas”, así como crear una reserva estratégica de bitcoin y nombrar reguladores que apostasen por los activos digitales.
Diversos medios especializados y especialistas avizoran un panorama alentador para los criptoactivos durante la presidencia del magnate republicano de 78 años. Según señala Alex Thorn, director de investigación de Galaxy Digital, el sector se prepara para la llegada de una “edad de oro” para los activos digitales.
En esta misma línea coincide el analista financiero Uttam Dey, quien sostiene que, con la nueva etapa presidencial de Trump, se logrará un impulso para las criptomonedas, y en especial para el bitcoin, que -según sus previsiones- podría llegar al umbral de 100.000 dólares o más allá, inclusive.
El retorno de Trump al poder, esta vez con una postura favorable hacia los criptoactivos, inspirará a empresas e inversionistas a ajustar sus estrategias para alinearse con las políticas del presidente entrante y aprovechar al máximo la “narrativa económica más amplia” que su gobierno pretende instaurar, explica Dey.
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Otro actor relevante en este contexto es Elon Musk, el multimillonario y aliado de Trump, que también se ha mostrado como un defensor activo de las criptomonedas, siendo uno de los referentes que más respaldo han brindado en los últimos años.
Las proyecciones de un ambiente regulatorio más favorable en EE.UU., sumado a las declaraciones y posturas de Trump, hacen que hoy día el segmento de las criptomonedas se muestre optimista, de cara a los próximos años.
La guerra entre Irán y EE.UU. se recrudece y paraliza el tránsito por Ormuz
El fuego cruzado entre Estados Unidos e Irán continuó el miércoles tras una semana de bombardeos, mientras el conflicto no da señales de ceder luego del bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz y los puertos iraníes.
Casi un mes después de que Washington y Teherán firmaran un protocolo de acuerdo con miras a poner fin a la guerra en Oriente Medio, ambas partes reanudaron los combates, con repercusiones en toda la región.
Estados Unidos lanzó el miércoles dos nuevas andanadas distintas de bombardeos sobre las costas de Irán y disparó contra un petrolero que intentaba romper su bloqueo a los muelles iraníes, restablecido la víspera.
Irán, que volvió a cerrar el estrecho de Ormuz el fin de semana pasado, prometió que esa vía marítima clave para el tránsito de hidrocarburos permanecería clausurada hasta el fin de las “agresiones” estadounidenses.
Teherán también ha atacado en represalia instalaciones estadounidenses en toda la región, lo cual socava cada vez más los esfuerzos diplomáticos para poner fin de manera duradera a la guerra desencadenada el 28 de febrero por los bombardeos israeloestadounidenses contra su territorio.
A primera hora de este jueves, Kuwait informó que estaba interceptando drones iraníes mientras que en Baréin sonaron las sirenas antiaéreas.
Esta nueva escalada de los enfrentamientos comenzó el 7 de julio tras varios ataques contra buques en el Golfo, atribuidos a Irán.
La ofensiva, sin precedentes desde el alto el fuego de abril, echa por la borda un protocolo de acuerdo firmado a mediados de junio, que debía poner fin a las hostilidades.
“Un protocolo de acuerdo solo tiene sentido cuando sus cláusulas son válidas y se aplican”, declaró el miércoles el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, en un comunicado.
“Si la República Islámica de Irán no va a obtener ningún beneficio (...), no tenemos ninguna razón para adherirnos”, afirmó.
- “Aterrorizados” -
La ciudad portuaria de Bushehr, sede de la única central nuclear de Irán, fue nuevamente atacada el miércoles, al igual que los alrededores de Iranshahr (sureste). Siete militares murieron allí, según el ejército iraní, que contabilizó 13 lanzamientos de misiles estadounidenses.
“Los bombardeos han reducido aún más la capacidad de Irán para atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz” y se prolongaron durante 90 minutos, indicó de su lado el ejército estadounidense.
Al final del día, Washington llevó a cabo una segunda andanada de ataques con el mismo objetivo.
Se oyeron explosiones en varias ciudades iraníes, entre ellas Bandar Abás (sur), Rask y Chabahar (sureste), así como en la isla de Qeshm, informaron los medios estatales.
Más de 30 civiles han muerto desde que se reanudaron los enfrentamientos, según Teherán.
En el marco del bloqueo de los puertos iraníes restablecido por Washington el martes, un avión militar estadounidense también disparó el miércoles contra un petrolero vacío de bandera de Curazao que intentaba cruzar y que quedó “neutralizado”.
En Irak, fuerzas kurdas aseguraron que la coalición liderada por Estados Unidos derribó ocho drones sobre Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde periodistas de la AFP oyeron explosiones y vieron humo cerca del consulado estadounidense.
- “Mataremos a Trump” -
Catar, blanco de ataques el domingo pese a desempeñar el papel de mediador en este conflicto, recibió al jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi.
En el estrecho de Ormuz, situado en aguas iraníes y omaníes y por el que antes de la guerra transitaba un 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) mundiales, el tráfico se redujo tras el ataque contra varios petroleros.
El miércoles, los precios del petróleo se mantuvieron estables tras la fuerte subida del inicio de semana, con el barril de Brent, referencia internacional, en torno a los 85 dólares.
Al reimponer el bloqueo de los puertos iraníes, el presidente estadounidense, Donald Trump, pretende presionar a Teherán, que quiere mantener el control del estrecho y solo autoriza un único corredor de navegación a lo largo de sus costas.
A última hora del miércoles, el magnate republicano confirmó que la república islámica liberó a una ciudadana estadounidense detenida desde diciembre de 2024. “¡Los Estados Unidos de América agradecen este gesto de buena voluntad por parte de Irán!”, escribió en su plataforma TruthSocial.
Ese mensaje contrastó con el ultimátum que había lanzado a los iraníes el martes: o retoman las negociaciones, o “la semana que viene las cosas se pondrán realmente muy feas para ellos”.
Las autoridades iraníes, lejos de dejarse intimidar, colocaron un afiche gigante en el centro de Teherán que muestra al mandatario en un ataúd con el mensaje “Mataremos a Trump”, según un video de AFPTV.
Fuente: AFP
Los argentinos desbordan las calles tras vencer a Inglaterra en histórica semifinal
Cuando Lautaro Martínez marcó el 2-1 en el minuto 90+2, Buenos Aires estalló. Cientos de miles de argentinos salieron a las calles entre banderas, cantos y bocinazos para celebrar el triunfo ante Inglaterra en una semifinal del Mundial cargada de simbolismo.
Fuente: AFP
La procesión hacia el emblemático Obelisco, epicentro de festejos en el centro de la capital argentina, comenzó inmediatamente después del pitazo final. “¡El que no salta es un inglés!”, cantaban y saltaban todos al unísono.
El partido estaba cargado de simbolismo.
Argentina y el Reino Unido libraron en 1982 la guerra de las Malvinas, cuya soberanía reclama Buenos Aires, y cuatro años después Diego Maradona eliminó a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México con dos goles que quedaron para la historia: la polémica “Mano de Dios” y el célebre “Gol del Siglo”.
Al finalizar un encuentro que para muchos argentinos importaba tanto como una final, los desconocidos se abrazaron, los automovilistas hicieron sonar las bocinas, la avenida 9 de Julio se tiñó de azul y blanco e incluso se vio al menos una propuesta de matrimonio en un bar del centro de la ciudad.
Las antes intimidantes vallas antidisturbios que había dispuesto la policía más temprano para evitar que se descontrolara la multitud, ya no eran visibles entre tantos cuerpos albicelestes.
“Todos los partidos nos pasa lo mismo. La remamos hasta el final y terminamos ganando. Es increíble lo que se puede lograr”, dijo Fabián Sidotti, un comerciante de 37 años, con dos banderas argentinas pintadas en las mejillas.
“Hasta el último minuto puede pasar cualquier cosa”, agregó. Pero mirando a la final del domingo ante España, pidió no subestimar al rival y “alentar hasta el último minuto, pase lo que pase”.
- “Impresionante” -
Cerca, junto al histórico Teatro Colón, alguien lanzaba fuegos artificiales. El sonido de los bombos se mezclaba con el olor a pólvora y el cántico de los fans.
Un joven trepó a un semáforo para ondear la bandera. Abajo, la muchedumbre lo alentaba con el himno de este Mundial 2026: “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo...”.
En tanto, en un “fan zone” que congregó a miles, volaron agua y cerveza por el aire en los festejos. “Ahora me voy caminando hasta la 9 de Julio”, dijo un aficionado a su grupo de amigos, emprendiendo la caminata de siete kilómetros hacia el Obelisco.
En varios puntos de la ciudad, los autobuses avanzaban abarrotados de hinchas, que hacían temblar los vehículos con sus saltos anti-ingleses, y los vagones del metro llegaban a las estaciones dando bocinazos.
“Fue impresionante este partido y este resultado. La felicidad que me da”, dijo a la AFP Rogelio Díaz, un productor agropecuario de 30 años.
“Contra España tengo toda la fe en la selección. Se sufre siempre, todos los partidos sufrí, pero que siga así, que nos merecemos otro Mundial”, añadió.
- El partido de Gladys -
Más al sur, en el barrio de Caballito, un vecino envuelto de pies a cabeza en una bandera argentina gritaba en una esquina: “Las Malvinas son nuestras, ¡el Mundial también! ¡Olé, olé, olé, Messi, Messi!”.
Cuando el partido todavía estaba 1-0 a favor de Inglaterra, Gladys, una jubilada de 70 años que veía el juego en un pequeño bar cerca del Obelisco, empujaba imaginariamente la pelota hacia el arco rival haciendo un gesto leve con una mano, mientras con la otra tocaba una fotografía de Maradona pegada a la pared.
“Internamente, esto a mí esto me funciona”, contó a la AFP. “Además, hay una carga subjetiva importante con este partido”, agregó, en alusión a Maradona y Malvinas.
El gol de Anthony Gordon, a los 55 minutos, interrumpió de golpe los cantos en el bar. El tamboril que antes no cesaba, dejó de sonar. Se hizo un silencio absoluto y sólo se escuchó un cubierto golpear un plato. Varios se llevaron las manos a la cabeza.
Gladys, que no quiso decir su apellido, siguió empujando la pelota imaginariamente durante todo el partido, mientras el reloj avanzaba y el resto de la hinchada fruncía el ceño y miraba el televisor con preocupación.
Al cabo del juego, cuando todos en el bar se abrazaban como si se conocieran, Gladys mantuvo la misma serenidad.
“Estoy tranquila, porque yo sabía que ganábamos”, dijo. “Y con España también vamos a ganar”.
Caos, protestas y detenidos en Francia por la derrota ante España
Tras concretarse la derrota ante la selección de España en las semifinales del Mundial de fútbol 2026, la frustración en Francia desató una serie de disturbios que terminaron con el arresto de 160 personas, en una noche que ya se perfilaba compleja debido a las tradicionales celebraciones del 14 de julio por el Día de la Bastilla.
La mayor parte de los incidentes se focalizó en la capital del país, donde la Prefectura de Policía reportó un total de 141 arrestos en medio de violentos enfrentamientos.
Grupos de manifestantes chocaron contra las fuerzas del orden utilizando morteros pirotécnicos y arrojando objetos contundentes, obligando a los efectivos policiales a replegarse en varios puntos estratégicos de las avenidas parisinas.
La ciudad de Lyon también fue escenario de graves altercados que derivaron en la detención de 20 personas. Los disturbios en esta localidad se concentraron en las inmediaciones de la céntrica plaza Bellecour, sitio donde cientos de aficionados se habían reunido para presenciar el encuentro deportivo ante pantallas gigantes. La situación requirió el uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes antimotines para dispersar a los atacantes.
A pesar de las imágenes de las cargas policiales y la quema aislada de mobiliario urbano, las autoridades de seguridad confirmaron que el despliegue de 70.000 efectivos en todo el territorio nacional evitó desmanes de mayor envergadura.
El balance oficial de la jornada cerró sin registrar heridos de gravedad ni daños materiales de gran consideración.