Negocian un alto al fuego: Netanyahu dará un anuncio esta noche
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se expresará este martes a las 20H00 (18H00 GMT), en un momento en que crecen las expectativas de un alto el fuego con Hezbolá en Líbano.
El dirigente israelí está actualmente reunido con los ministros del gabinete de seguridad para hablar de los términos de un acuerdo de tregua presentado por mediadores estadounidenses, con participación francesa.
El gabinete de seguridad israelí nacional estaba reunido el martes por la tarde, indicó un funcionario de la oficina del Primer Ministro Benjamin Netanyahu.
“Creemos que hemos llegado al punto en el que estamos cerca”, aseguró por su parte John Kirby, un portavoz de la Casa Blanca.
Según el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, Israel “no tiene excusa” para rechazar un alto el fuego. Y la ONU reiteró su llamado a un “alto el fuego permanente " en Líbano, Israel y también en la Franja de Gaza.
Por su parte los ministros de Relaciones Exteriores del G7 expresaron su apoyo a “un alto el fuego inmediato entre Israel y Hezbolá” tras una reunión cerca de Roma.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que su país actuará “con fuerza” en caso de violación de un posible pacto.
La guerra que empezó en octubre de 2023 entre Israel y la Franja de Gaza se ha extendido a Líbano desde septiembre.
Decenas de miles de civiles han sido desplazados en las regiones fronterizas del norte de Israel y el sur del Líbano.
- Túneles y cohetes -
Según la web estadounidense Axios, el acuerdo se basa en un proyecto estadounidense que prevé una tregua de 60 días durante la cual Hezbolá y el ejército israelí se retirarían del sur de Líbano para permitir que las tropas libanesas se desplieguen en la zona.
Según Axios, Estados Unidos habría dado garantías sobre su apoyo a acciones militares israelíes en caso de actos hostiles de Hezbolá.
La mediación se basa en la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU que puso fin a la anterior guerra entre Israel y Hezbolá, en 2006, y que estipula que solo el ejército libanés y las fuerzas de paz pueden desplegarse en la frontera sur de Líbano.
Dorit Sison, una mujer de 51 años, que vive en el norte de Israel, teme un acuerdo como el de 2006 que, según ella, permitiría a Hezbolá “rearmarse”. “Tienen túneles, cohetes, toda la munición posible”, asegura.
Para Nahum Donita, un residente de Tel Aviv de 60 años, “está claro que no se puede confiar en Hezbolá, siempre lo demostraron. Pero aún peor, el gobierno israelí tampoco es fiable”.
Israel dice que quiere neutralizar al movimiento chiita en el sur de Líbano para asegurar su frontera y permitir el regreso de 60.000 residentes desplazados.
Según el Ministerio de Salud libanés, casi 3.800 personas han muerto en el país desde octubre de 2023, la mayoría desde septiembre.
Del lado israelí, 82 militares y 47 civiles murieron en 13 meses.
- Sigue la guerra en Gaza -
El ejército israelí también continúa sus ataques contra la sitiada Franja de Gaza, donde 11 personas murieron el martes de madrugada, según la Defensa Civil.
Con la llegada del invierno, miles de desplazados intentan protegerse de la lluvia con medios insignificantes.
“Intentamos todo lo que podemos para evitar que el agua de lluvia se filtre en las tiendas de campaña para que los niños no se empapen”, dice Ayman Siam, padre de una familia de refugiados en el campo de Yarmuk, en Ciudad de Gaza, en el norte del territorio.
La guerra estalló tras el ataque sin precedentes lanzado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que mató a 1.207 personas, en su mayoría civiles, según un recuento de AFP basado en datos oficiales, incluidos los rehenes muertos o en cautiverio.
La ofensiva israelí llevada a cabo en represalia en Gaza ha dejado al menos 44.249 muertos, la mayoría civiles, según datos del Ministerio de Salud del territorio, considerados fiables por la ONU.
Fuente: AFP
Brasil suspende una vacuna contra el dengue tras dos muertes sospechosas
El gobierno brasileño anunció este lunes la suspensión temporal de la primera vacuna de dosis única contra el dengue del mundo tras identificar dos muertes sospechosas.
Fuente: AFP
Desde principios de año, más de medio millón de personas, sobre todo profesionales de la salud, han recibido la vacuna desarrollada en Brasil por el instituto público Butantan y aprobada en noviembre por las autoridades sanitarias.
Transmitido a los humanos por el mosquito tigre, el dengue puede causar fiebre alta, dolores de cabeza, dolores musculares, náuseas y erupciones cutáneas. En casos excepcionales, puede ser mortal.
De las 501.000 personas vacunadas entre enero y mayo, unas 3.700 presentaron síntomas similares a los del dengue, lo que representa el 0,7% del total. Mientras que 42 experimentaron reacciones más severas, según el ministerio de Salud.
Se identificaron tres casos graves, dos de los cuales resultaron en la muerte de un hombre de 58 años y una mujer, de 48. Una mujer de 38 años fue ingresada en cuidados intensivos, pero ya recibió el alta.
“No existen datos suficientes para establecer una relación causal entre la vacuna y estos tres casos graves, pero es una señal de alerta”, declaró en rueda de prensa el ministro de Salud, Alexandre Padilha.
“Aunque los 42 casos más graves representan solo 8 casos por cada 100.000, hemos decidido suspender temporalmente la vacunación” por “precaución”, añadió.
El ministro afirmó que estos efectos adversos fueron “totalmente inesperados”, ya que “no se habían observado” durante los ensayos clínicos de la vacuna realizados con más de 16.000 voluntarios, donde se logró una eficacia del 91,6% contra la forma más grave de la enfermedad.
La única otra vacuna contra el dengue disponible a nivel mundial es la TAK-003, que requiere dos dosis administradas con tres meses de diferencia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una sola dosis podría acelerar y facilitar las campañas de vacunación masiva.
En 2024, Brasil registró más de 6.000 muertes por dengue, casi la mitad del total mundial. La situación mejoró significativamente el año pasado, cuando los decesos cayeron a cerca de 1.800, según cifras oficiales.
Elecciones en Perú: Keiko saca leve ventaja, pero sigue el conteo
El resultado de la elección presidencial de Perú seguía incierto en la madrugada del lunes, con la derechista Keiko Fujimori en empate técnico frente al izquierdista Roberto Sánchez para ser el noveno presidente del país en una década.
Fujimori está solo tres puntos arriba con 82% de actas escrutadas por el órgano electoral, insuficiente para una tendencia irreversible; y uno abajo de Sánchez en una muestra de conteo rápido de dos encuestadoras.
Ondeando banderas de sus partidos, miles de seguidores se congregaron en dos sectores de la capital peruana para celebrar por adelantado a sus candidatos.
“Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador. Serán días largos”, afirmó Fujimori, ante sus seguidores a quienes pidió paciencia.
Entre cantos de “¡Sí se pudo!, Sánchez dijo reconocer que hay un “empate”. “Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente”, expresó en una plaza llena de seguidores.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político de exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Muchos votantes dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó a Perú con ocho presidentes desde 2016.
- Festejos en los dos bandos -
Administradora de 51 años, Fujimori apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
“Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre”, aseguró Gladys Silva, ama de casa de 56 años, en la concentración en Lima.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó al expresidente Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó este domingo en la cárcel.
“Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)”, dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en el otro festejo.
La votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril.
- “Débil legitimidad” -
Bajo la palabra “orden”, Keiko, como la llaman, prometió “orden” y prosperidad, y advirtió del peligro del “comunismo”.
Sánchez moderó su discurso de “cambio radical”, se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a AFP que quiere una relación “respetuosa” con Washington.
El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la “dictadura” del poderoso Congreso -donde ella tiene influencia- que derriba presidentes.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad pero queda vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
“El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad” por lo que, sin mayoría legislativa, deberá “construir una coalición para gobernar”, dijo a AFP el politólogo Paulo Vilca.
El ganador sustituirá, a partir del 28 de julio, al mandatario interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.
- Delincuencia imparable -
Pese al hartazgo político, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad pues proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la criminales con la “misma fuerza” con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propuso encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que, de 2020 a 2025, triplicó la tasa de homicidios hasta llegar a 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4%. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori aboga por el neoliberalismo, la propiedad privada y la atracción de inversiones, y Sánchez ofreció alzas salariales y una economía más estatal.
Fuente: AFP
Perú elige en reñido balotaje a su noveno presidente en 10 años
Los peruanos eligen este domingo a su noveno presidente en diez años entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en un reñido balotaje al que acuden hartos del caos político y la imparable criminalidad.
Lima, Perú
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), enfrenta en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, quien repuntó en la última recta hasta llegar al empate en las encuestas.
Unos 27 millones de electores deben acudir a las urnas para un mandato de cinco años, tras una caída récord de presidentes desde 2016.
“Hay mucho desorden y corrupción y vamos a votar, como siempre, por el ‘mal menor’”, resume a AFP Hugo Vásquez, de 67 años, vendedor de artesanías en Lima.
Los dos candidatos, juntos, no superaron el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por fallos logísticos y denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
“Aún hay un antifujimorismo fuerte, aunque menor; y Sánchez, poco conocido, es una incógnita. Quien gane deslegitimará el resultado si apretado. Eso trae más inestabilidad”, según el analista David Sulmont.
Fujimori, administradora de 51 años, apela al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindica la herencia campesina del exmandatario Pedro Castillo, un maestro rural preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
- “Comunismo” o “dictadura” -
Fujimori promete prosperidad y advierte del peligro del “comunismo”. “Esta elección es entre orden o retroceso”, repite.
“Prefiero la derecha. Tengo miedo que Perú sea una Cuba o Venezuela”, expresó a la AFP Benilda Trujillo, comerciante de 64 años.
El izquierdista moderó su discurso de “cambio radical” de la primera ronda, se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a AFP que quiere una relación “respetuosa” con Washington.
“Si gana Keiko no dejará el poder. Soy de provincia y espero que Sánchez vea por el pueblo”, declaró Roxana Montes, vendedora ambulante de 28 años.
Sánchez, que porta siempre el sombrero que le regaló Castillo, a quien piensa indultar, acusa a su rival de ser parte de la “dictadura” del poderoso Congreso derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por un caso de antiguas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque vulnerable en un parlamento inclinado a la derecha.
Ni Sánchez ni Fujimori tienen mayoría legislativa. Quien gane debe tejer alianzas si quiere concluir su mandato, según el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
- Matan y piden “cupo” -
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación del peruano es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Ante eso, Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la “lacra social” con la “misma fuerza” -dice- con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
“Matan, descuartizan, piden cupo (extorsión). ¡Ya basta!”, dijo exasperado Roberto Lovatón, taxista de 58 años.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que en 2025 triplicó la tasa de homicidios con 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones estadounidenses.
Sánchez prometió alzas salariales y trató de tranquilizar a los inversionistas al decir que mantendrá la apertura económica e independencia del estratégico banco central.
La votación abrirá a las 07H00 locales (12H00 GMT) y concluirá diez horas después.
AFP