Impactante ataque a modelo de OnlyFans en el funeral de su madre

Una creadora de contenido en la plataforma OnlyFans fue baleada a quemarropa mientras participaba del velorio de su madre en Brasil. El ataque, que quedó registrado en cámaras de seguridad, generó conmoción en la ciudad de Baependi, en el estado de Minas Gerais.

La víctima fue identificada como Amanda de Almeida Arantes, de 27 años, quien reside en Río de Janeiro, pero había viajado a Baependi para despedir a su madre.

Según informaron medios brasileños, el hecho ocurrió el viernes frente a la Iglesia Parroquial de Nossa Senhora do Montserrat, en el centro de Baependi. En el video se observa cómo la procesión fúnebre avanza por la calle cuando una motocicleta, con dos hombres vestidos de negro y con casco, se aproxima a gran velocidad.

La moto se detiene junto a Amanda, quien caminaba detrás del vehículo que trasladaba el ataúd. El acompañante descendió parcialmente y disparó varias veces a quemarropa antes de huir junto al conductor.

Peritos recogieron nueve vainillas servidas calibre .380 y un cartucho intacto en la escena.

La joven recibió tres disparos: uno en la médula espinal que quedó alojado en el diafragma y otros dos en ambos muslos.

Inicialmente fue trasladada al Hospital Cônego Monte Raso, en Baependi, y posteriormente derivada al Hospital Regional de Varginha, donde permanece internada en estado grave.

Según la Policía Militar, la víctima tenía dificultades para hablar y no podía mantener una conversación coherente, por lo que aún no pudo prestar declaración formal.

Horas después del ataque, la Policía Militar detuvo a uno de los sospechosos, quien fue reconocido por su vinculación frecuente con la motocicleta utilizada en el crimen. El hombre dio versiones contradictorias sobre la propiedad del vehículo y fue trasladado a la comisaría de la Policía Civil en São Lourenço.

La identidad del detenido no fue revelada y continúa la búsqueda del segundo implicado.

La Policía Civil abrió una investigación para esclarecer el móvil del ataque, que hasta el momento no fue determinado.

La victoria más amarga: un adolescente de 13 años murió durante los festejos en España

El derrumbe de una fuente durante las celebraciones por el título de España dejó un menor de 13 años fallecido y otros dos heridos de gravedad.

Un hecho lamentable ocurrió en Salamanca, España, durante los festejos por la victoria de la selección española en la Copa del Mundo. Los hinchas celebraron por lo largo y ancho de toda España con bocinas, vuvuzelas, cánticos y fuegos artificiales. Pero en la ciudad Rodrigo de la provincia de Salamanca, el jubilo se volvió desvelo tras el colapso de una fuente que no soportó el peso de la alegría hacia las 00:30 horas.

Lea también: Niño visto en la Expo se parece a Loan: estudio no concluyente muestra similitud

Según informaron los testigos, varias personas, incluyendo menores de edad, se subieron a una fuente de mampostería. La fuente sufrió una fractura y cayó sobre varias personas.

Los menores afectados fueron trasladados al centro de salud loca, uno de los afectados murió, otro se encontraba en grave estado por una fractura en la pierna y un tercero presentaba heridas menores.

Se activó el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias para prestar apoyo a los familiares del menor fallecido.

“¡Gracias igual!”, dicen miles de argentinos en torno al Obelisco

Miles de personas se congregaron en torno al Obelisco de Buenos Aires para alentar a la Albiceleste pese a la derrota contra España, aferrados hasta último minuto a otra remontada épica que nunca llegó. Pero después de la caída hubo aplausos, petardos y un mismo mensaje: “¡Gracias igual!”.

En el Obelisco, epicentro de toda clase de celebraciones en Buenos Aires, la multitud reunida desde horas antes de la final del Mundial de Norteamérica 2026 quedó inicialmente cabizbaja, pero pronto volvió a cantar en agradecimiento por lo logrado por “los muchachos”.

“Llegamos a la final y no es poco”, dijo Luciano Ortega, un estudiante de 20 años, con una sonrisa.

Conforme pasaban las horas, más personas se sumaron a la plaza y el ambiente comenzó a parecerse a un festejo: hubo cánticos de tribuna, tamboriles, bocinazos, petardos y fuegos artificiales pese a la derrota.

La algarabía en el Obelisco terminó abruptamente cerca de la medianoche, cuando un grupo de indiviuos comenzó a arrojar botellas a la policía, que respondió con camiones hidrantes, gases y balas de goma. La refriega acabó con 12 detenidos, informó la policía de la ciudad a la AFP.

La Asociación Argentina de Fútbol (AFA) informó que algunos futbolistas “partirán directamente desde Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso”, mientras otros jugadores, así como el cuerpo técnico, volverán a Argentina el lunes a las 17H00 locales (20H00 GMT).

En otras zonas de Buenos Aires las calles estaban casi vacías poco después de la derrota. Marco Moya, un mensajero en moto de 37 años que había visto el partido junto a su familia frente a una pantalla instalada afuera de un restaurante, repetía con los ojos húmedos: “¡Gracias igual, gracias, selección!”.

En un café del barrio de Caballito, al sur de Buenos Aires, nadie hacía comentarios al acabar la final. Las miradas permanecían clavadas en la pantalla del televisor, como si costara creer que esta vez la fiesta fuera de los españoles.

- 15 de Julio -

Argentina llegó a la cumbre después de varias remontadas agónicas y de vencer sobre la hora a Inglaterra en semifinales. Para muchos, aquel triunfo tuvo una carga especial por el diferendo con Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y por el recuerdo de los históricos goles de Diego Maradona en 1986.

“Mucha gente ya se había conformado con ganarle a Inglaterra y, pese a la derrota contra España, les ganamos a todos los demás rivales. En parte puede considerarse una victoria, porque Argentina volvió a demostrar que puede estar entre los mejores”, contó Ortega, con restos de pintura albiceleste en el rostro.

A los pocos minutos comenzó a circular un meme con las tres estrellas de Argentina y los años de sus títulos mundiales (1978, 1986 y 2022), seguidos por la silueta de las Malvinas y una nueva fecha: 15 de Julio de 2026, el día de la victoria ante Inglaterra.

En una plaza del acomodado barrio de Palermo, donde miles de personas siguieron el partido en una pantalla gigante, el silbatazo final fue recibido con aplausos generalizados y gritos de “Argentina, Argentina”.

“Estoy triste, pero igual quiero darle las gracias a la selección y, sobre todo, a Lionel Messi, porque nos dio su vida”, dijo Nahuel Tudela, un estudiante de 22 años.

- “Lo dieron todo” -

En Rosario, la ciudad natal de Messi 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, cientos de personas se reunieron ante el monumento a la Bandera para agradecerle a la selección haber llegado hasta la final.

Allí también la torre, iluminada de celeste y blanco, quedó rodeada de hinchas con camisetas, banderas y fotografías del capitán, entre fuegos artificiales y canciones.

“Una copa ya ganamos, no podemos largarnos a llorar, hay que festejar. Messi ya nos puso en lo más alto del mundo”, dijo a la AFP Sergio Irrazábal, que llegó con su familia y llevaba una peluca celeste y blanca.

Pese a la derrota, muchos hinchas prometen volver a salir a las calles para recibir a los jugadores que viajen a Buenos Aires.

“Lo dieron todo hasta el final. No llegaron hasta el último segundo para que ahora no vayamos a recibirlos. Sigue siendo fútbol, no los vamos a menospreciar”, dijo Ortega.

En Barracas, un barrio popular al sur de Buenos Aires, un grupo de unos 30 amigos vio todos los partidos del Mundial reunidos alrededor de un asado, esta vez bajo una carpa improvisada para proteger la parrilla del frío y la lluvia.

Tras la derrota hubo llanto y rabia, pero cuando la cámara enfocó a Messi todos aplaudieron y varios gritaron “¡Gracias, Leo!”.

Fuente: AFP

El “cuento perfecto”: La increíble historia de la foto de Messi bañando a Lamine Yamal

El fotógrafo Joan Monfort relató a la BBC los secretos detrás de la icónica imagen de 2007. El destino cruzó a un tímido Messi de 20 años con un bebé de cinco meses que hoy, con 19, lo enfrenta en el partido más importante del planeta.

Este domingo, en el escenario más imponente del planeta, la final del Mundial 2026, Lionel Messi (39) y Lamine Yamal (19) se verán las caras en la cancha por primera vez. El choque representa el duelo entre el considerado mejor de todos los tiempos y el heredero de su trono en el Barcelona. Sin embargo, el destino ya los había unido hace casi dos décadas en una imagen que hoy cobra tintes proféticos.

En 2007, cuando Messi apenas se consolidaba como titular en el Barça y Lamine Yamal tenía solo cinco meses de vida, una sesión de fotos inmortalizó al astro argentino bañando y sonriendo junto al pequeño bebé.

“Si me hubiera sentado a escribir una historia, no habría podido inventar una mejor”, confesó Joan Monfort, el fotógrafo detrás del clic, en una entrevista con la BBC. “Todo lo que hay detrás de esta fotografía; quiénes son ellos, cómo se hizo, cómo reapareció años después y hasta dónde han llegado, parece un cuento perfecto”.

Lea también: Expertos piden incorporar protección contra incendios desde el diseño de edificios

La foto, que se hizo viral en 2024 cuando el padre de Lamine la publicó, ocurrió en los vestuarios del Camp Nou. Se trataba de un calendario solidario organizado por el diario Sport y Unicef, que buscaba reflejar una sociedad diversa y plural.

La familia de Lamine Yamal —su padre Mounir Nasraoui (marroquí) y su madre Sheila Ebana (ecuatoguineana), residentes en Cataluña— ganó un lugar en la sesión por puro azar en un sorteo. El destino hizo que les tocara posar junto a Lionel Messi.

Monfort recordó que la idea de la bañera se le ocurrió en su casa mientras bañaba a su propia hija. “Pensé: ‘Bingo’. Me llevaré la bañerita, el patito de goma, un poco de jabón y unas toallas”, relató. Al llegar, se encontró con un Messi extremadamente reservado. “Tenía apenas 20 años y era muy tímido. Entró esperando encontrarse con un niño y, de repente, vio que era un bebé de pocos meses. Su reacción fue como diciendo: ‘¿Y ahora qué hacemos aquí?’”, recordó el fotógrafo entre risas. Gracias a la complicidad de la madre, la tensión se disolvió y la foto capturó un momento tierno y natural.

Además, HOY: Acceso al aeropuerto tendrá seis carriles y nuevo puente sobre el Itay

Para Monfort, quien hoy tiene 58 años, verlos enfrentarse este domingo en la final de la Copa del Mundo es el broche de oro de una narrativa que empezó en su lente. El fotógrafo admite que el corazón se le parte en dos: como hincha del Barcelona, anhela que Messi cierre su carrera ganando su segundo Mundial consecutivo, pero sabe que para Lamine sería el inicio de una era gloriosa.

Fuente: BBC News