Sismo de magnitud 7.2 sacude Ayacucho y se siente en varias regiones del Perú

Un potente terremoto de magnitud 7.2 se registró este jueves 20 de agosto en la región andina de Ayacucho, al sur del Perú. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó cerca de Coracora, se sintió de manera prolongada en diversos puntos del país, incluida la capital, Lima. Tras la alerta inicial, las autoridades descartaron la amenaza de tsunami.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Sismológico Nacional (Censis), informó que el evento sísmico ocurrió a la 1:00 p.m. (hora local) de este jueves 20 de agosto. El epicentro del temblor se ubicó en la provincia de Parinacochas, departamento de Ayacucho, registrando una profundidad de 108 kilómetros.

Debido a su magnitud y profundidad, las ondas se propagaron con fuerza por el sur del territorio peruano, percibiéndose en regiones como Arequipa, Ica, Cusco, Apurímac y Huancavelica.

En Lima, el impacto se sintió con un movimiento ondulante y prolongado, generando zozobra entre los ciudadanos, especialmente en los pisos superiores de los edificios.

La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú confirmó que la magnitud del sismo no reúne las condiciones para generar un evento tsunámico en el litoral del país. Por su parte, la Dirección Nacional del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y las autoridades locales de Ayacucho iniciaron de inmediato el monitoreo en zonas vulnerables.

De forma preliminar, se reportaron deslizamientos de tierra en cerros y pequeñas fisuras en viviendas de áreas rurales de Coracora, sin que hasta el momento se confirmen víctimas mortales ni daños materiales de gran envergadura.

Brasil debate ampliar el descanso laboral, una apuesta de Lula para remontar

El Senado de Brasil discute desde este martes una ampliación del descanso semanal de los trabajadores, una de las apuestas del presidente Lula para remontar su desventaja electoral ante el derechista Flávio Bolsonaro de cara al balotaje.

El proyecto, conocido como “fin de la escala 6x1”, propone dos días de descanso remunerado por semana en lugar de uno.

Llega al pleno del Senado dos días después de la primera vuelta, en la que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro obtuvo una sorpresiva ventaja sobre el izquierdista Lula, de 47% frente a 45%.

Ambos se medirán en la segunda vuelta el 25 de octubre.

El mandatario de izquierda hizo de esta propuesta de reforma constitucional una de las principales banderas de su campaña por la reelección, con la mira en los sectores populares que históricamente han sido su base.

“Mi adversario va a tener que tomar una decisión. Si va a ordenar (o no) a la bancada de su partido que vote por el fin de la jornada laboral 6x1”, dijo Lula este martes a periodistas.

El proyecto fue aprobado en mayo por la Cámara de Diputados y se prevé un debate de varias sesiones en el Senado.

“En el momento en que el Senado empiece a votar, la máscara va a empezar a caer”, anticipó Lula, que acusó al Partido Liberal de Bolsonaro de intentar “obstaculizar” la votación.

No está claro que el gobierno reúna los apoyos suficientes para sacar la reforma adelante.

Además del nuevo esquema de cinco días de trabajo y dos de descanso, el texto reduce de 44 a 40 horas el límite de la jornada semanal.

Flávio Bolsonaro afirmó este martes que la propuesta oficial es “oportunista” y cuestionó que bajo el gobierno de Lula “el brasileño trabaja cada vez más para comprar cada vez menos”.

Lula cierra su tercer mandato no consecutivo con el desempleo en mínimos históricos, aunque a los trabajadores brasileños les preocupa la pérdida de poder adquisitivo, según sondeos.

Mientras Flávio Bolsonaro busca apoyos de candidatos conservadores eliminados en la primera vuelta, Lula reunió el lunes en Brasilia a su equipo de campaña para repasar errores y redefinir la estrategia.

Más allá de la contienda presidencial, las elecciones del domingo fortalecieron a la derecha en el Congreso, con un fuerte aumento de sus representantes en ambas cámaras.

Fuente: AFP

Reclusa que sobrevivió a ejecución fallida en EEUU está consciente y habla, según sus abogados

La reclusa que sobrevivió a una ejecución fallida en Estados Unidos la semana pasada está consciente y habla aunque su diagnóstico sigue siendo incierto, dijeron sus abogados el martes.

Christa Pike, de 50 años, recibió dos dosis de pentobarbital en una prisión de Tennessee hace una semana, y desde entonces se encontraba en estado crítico, inconsciente con respiración asistida.

La mujer había sido condenada a muerte por un asesinato que cometió cuando era adolescente.

Los abogados de Pike dijeron que “contra todo pronóstico” está “consciente, habla y continúa recibiendo atención médica crítica”.

“A pesar del grave daño que sufrió en los brazos, sigue esposada y encadenada a la cama”, señalaron en un comunicado.

“Su recuperación no tiene precedentes desde el punto de vista médico. Su pronóstico sigue siendo incierto pero, como mínimo, prevemos una larga recuperación”, agregaron.

Sus abogados reiteraron el llamado al gobernador de Tennessee, Bill Lee, para que conmute la condena de Pike a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

El director de prisiones del estado sureño dimitió y Lee suspendió la aplicación de la pena de muerte tras la ejecución fallida, a la espera de una investigación independiente.

Pike fue condenada a muerte por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años, una de sus compañeras en un centro de formación profesional. Pike tenía entonces 18 años. Sus dos cómplices, también adolescentes, se salvaron de la pena capital.

Habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.

Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte de Estados Unidos, Pike es la primera reclusa que sobrevive “tras recibir inyecciones con dosis letales de fármacos utilizados en ejecuciones”.

Fuente: AFP.

El petróleo baja gracias a buenas noticias sobre el suministro

Los precios del petróleo cayeron el lunes ante la solidez de las exportaciones de Oriente Medio y la perspectiva de una liberación de reservas estratégicas, factores que tranquilizaron a los inversores pese a que el conflicto sigue sin dar señales de distensión.

El precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en diciembre, perdió un 1,89% y quedó en 100,32 dólares.

Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate, para entrega en noviembre, retrocedió un 1,84% hasta 89,43 dólares.

Las exportaciones de crudo de los países de Oriente Medio, excepto Irán, superaron la semana pasada su nivel anterior a la guerra, a pesar de los ataques en el estrecho de Ormuz, según los datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler.

Estos más de 18 millones de barriles diarios incluyen flujos que transitan por el mar Rojo, una ruta cada vez más utilizada para sortear el bloqueo que Teherán intenta imponer en Ormuz.

El mercado se prepara para recibir nuevos barriles procedentes de las reservas estratégicas mundiales, tras el compromiso de los miembros del G7 de liberar 100 millones, tanto de crudo como de diésel.

“No obstante, existe un importante riesgo de nueva escalada tanto por parte de Irán como de Estados Unidos, lo que podría provocar rápidamente nuevos repuntes de los precios”, advirtieron los expertos de Eurasia Group.

Negociar con Estados Unidos “no tiene ningún sentido”, afirmó el lunes el presidente iraní, Masud Pezeshkian, según la televisión estatal Irib.

Más de siete meses después de los primeros bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, las conversaciones entre Washington y Teherán parecen estar estancadas.

Más allá de esa posibilidad, los analistas de Eurasia prevén que los precios seguirán elevados debido a nuevas interrupciones de los flujos regionales provocadas por ataques contra infraestructuras petroleras sauditas y por los persistentes intentos de Irán de ejercer control sobre el estrecho de Ormuz.

Una fuente del sector energético indicó el lunes a la AFP que el transporte de petróleo por el oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudita volvió a interrumpirse, tras un ataque el domingo reivindicado por los hutíes de Yemen.

Esta arteria estratégica, que conecta los campos petrolíferos del este de Arabia Saudita con el mar Rojo, ya había quedado paralizada del 11 al 22 de septiembre tras unos bombardeos lanzados desde Irak, según Riad.

Las preocupaciones por la oferta aumentaron luego de que el director ejecutivo de la petrolera saudita Aramco, Amin Nasser, advirtiera el lunes en Londres que las reservas mundiales de petróleo están “peligrosamente bajas”.

Fuente: AFP