Aprueban Ley de Teletrabajo en Argentina pese a cuestionamientos de empresas

El Parlamento de Argentina aprobó este jueves una ley que regula el teletrabajo, una modalidad que se generalizó a partir de la pandemia de coronavirus. Varias cámaras empresariales rechazan la nueva norma porque consideran que desalienta el empleo.


Fuente: EFE

El proyecto de ley, que ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados, recibió hoy el visto bueno del Senado por 40 votos a favor y 30 en contra.

La iniciativa, impulsada por el oficialismo y rechazada por Juntos por el Cambio, el mayor bloque opositor, establece un marco normativo general que luego debe ser adaptado a cada sector laboral.

El nuevo régimen legal del contrato de teletrabajo establece el derecho a la desconexión, a tener una jornada determinada y el carácter voluntario de esta modalidad para el trabajador.

Determina que los teletrabajadores tendrán los mismos derechos -salarios, licencias y vacaciones- que aquellos que trabajan en forma presencial.

En el pleno de este jueves, el senador oficialista Daniel Lovera sostuvo que era necesario regular esta modalidad porque, de lo contrario, "ocurren excesos", "conflictos y abusos".

Por su parte, la senadora Gladys González, de Justos por el Cambio, lamentó que el oficialismo se negara a introducir cambios en el proyecto a partir de las objeciones empresarias y advirtió que se perderán "oportunidades para generar empleos".

RECHAZO EMPRESARIAL

Varias entidades patronales han expresado su rechazo a esta ley, entre ellas la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que considera que la norma es "de muy difícil implementación".

Según señaló en un comunicado, a su juicio la regulación se diseñó sin tener presente el impacto para las empresas de "cuestiones vinculadas a la reversibilidad consensuada por ambas partes o con un marco de preaviso, jornadas flexibles, nuevos costos sobre el sector empleador, fiscalización e impacto en las alícuotas" de los seguros de riesgos del trabajo.

Por su parte, la Cámara Argentina de Centros de Contacto (CACC) advirtió que el nuevo marco normativo "sobreregulará, desincentivando la modalidad y atentando contra la generación de empleo federal, obstaculizando el desarrollo de nuevos puestos de trabajo en localidades del interior".

Según la CACC, además de las dificultades operativas y logísticas que conlleva la nueva ley, la norma causará un "fuerte impacto" sobre las estructuras de costes de las empresas.

 

Brasil abrirá sus fronteras y permitirá el ingreso de extranjeros vía aérea

A pesar de la enorme creciente de casos de covid-19, el gobierno de Jair Bolsonaro aprobó la apertura de las fronteras y el paso de aviones para la llegada de extranjeros.

La medida se contrapone a las disposiciones gubernamentales de los demás países de la región, que sólo permiten vuelos humanitarios y para arribo de cargas.

El Ejecutivo brasileño, que el 20 de marzo prohibió lo que hoy permite anuncia que la apertura de las fronteras será bajo estrictas normativas sanitarias y los que ingresen deben estar en óptimas condiciones de salud.

Eso significa que no podrán entrar al país en caso de ser portadores de covid-19. Las vías de acceso serán los aeropuertos de Guarulhos y Viracopos en Sâo Paulo.

También se podrá ingresar por Río de Janeiro a través de la estación aérea de Galeâo y por el Juscelino Kubitschek de Brasilia.

Hay prohibición para los aeropuertos de Mato Grosso dos Sul, Paraíba, Rondonia, Río Grande Do Sul y Tocantins. Estos no podrán operar por un mes.

La excepción se da para aquellas personas que deseen ingresar a Brasil mediante vías terrestre o acuática, según consta en la resolución emanada en la fecha.

La apertura llega en momentos en que Brasil es el segundo país en el mundo con mayor tasa de contagios y decesos. En cuanto al primero registra dos millones y medio de casos y las muertes superaron la barrera de las noventa mil.

 

Esposa del presidente brasileño Bolsonaro tiene Covid-19

Michelle de Paula Firmo, de 38 años y esposa del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha dado positivo de Covid-19, una enfermedad de la que el mandatario se recuperó el pasado fin de semana, informaron este jueves fuentes oficiales.


Fuente: EFE

«La primera dama Michelle Bolsonaro testó positivo de Covid-19 este jueves. Presenta un buen estado de salud y seguirá todos los protocolos establecidos, acompañada por el equipo médico de la Presidencia«, según una nota divulgada por el Gobierno.

Bolsonaro se recuperó el pasado fin de semana de la enfermedad que había llegado a tildar de «gripecita» y por la que permaneció recluido veinte días, después de dar positivo el 7 de julio.

El resultado del examen de la primera dama fue conocido en momentos en que el mandatario se encuentra en un viaje oficial por el noreste del país, el primero que realiza desde su recuperación.

Este mismo jueves, el Gobierno confirmó que también ha dado positivo el ministro de Ciencia y Tecnología, Marcos Pontes, quien es el quinto miembro del gabinete de Bolsonaro que contrae Covid-19.

Brasil, con 210 millones de habitantes, es en números absolutos el segundo país del mundo más afectado por la emergencia sanitaria, por detrás de Estados Unidos, y ya acumula más de 90.000 muertos y 2,55 millones de contagiados por coronavirus.

Cinco meses después de la confirmación del primer caso, la pandemia todavía no da señales de estabilización en el país, que volvió a registrar la víspera un nuevo récord tanto en el número de muertes como de casos en una sola jornada.

Según el último boletín del Ministerio de Salud, divulgado el miércoles, Brasil contabilizó 1.595 nuevos decesos y 69.074 nuevos contagios en 24 horas.

 

Brasil registra récord diario de muertes y casos positivos de COVID-19

Brasil, el segundo país del mundo más afectado por la pandemia del nuevo coronavirus después de Estados Unidos, registró en las últimas 24 horas 69.074 casos confirmados y 1.595 muertes por COVID-19, cifras que son un nuevo récord diario, según divulgó este miércoles el Ministerio de Salud.


Fuente: EFE

En su más reciente boletín epidemiológico diario, el Gobierno informó que el total de contagiados ascendió a 2.552.265 personas, superando la barrera de los 2,5 millones, mientras que el número de fallecidos se elevó a 90.134, por primera vez por encima de los 90.000 decesos.

Los registros diarios superan los 1.473 muertos del 4 de junio y los 67.860 casos del pasado 22 de julio, que eran las cifras récord de fallecidos y contagios en el país suramericano.

El balance incluye los datos consolidados del estado amazónico de Pará, en el norte del país, correspondientes al martes, debido a un problema de cómputo que la Secretaría de Salud regional notificó la víspera al Ministerio.

El gigante suramericano, que continúa como el epicentro de la pandemia en Latinoamérica, registraba este miércoles una tasa de mortalidad de 42,9 decesos por cada 100.000 habitantes.

Asimismo una incidencia de 1.214,5 personas contagiadas por cada 100.000 habitantes, promedios levemente superiores a los del día anterior.

Las datos también muestran que hasta este miércoles 1.787.419 pacientes se han recuperado del nuevo coronavirus, entre ellos el presidente de la República, Jair Bolsonaro, varios gobernadores y ministros, lo que supone el 70,0 % del total de infectados en la nación de 210 millones de habitantes.

Otros 675.712 pacientes se encuentran en acompañamiento médico después de haber dado positivo en las pruebas clínicas.

Los estados de Sao Paulo (514.197 casos confirmados y 22.389 muertes), Río de Janeiro (161.647 y 13.198) -ambos en la región Sudeste- y Ceará (169.072 y 7.643), en la empobrecida del Nordeste, se mantienen como los más afectados por el patógeno, que sigue desplazándose para el sur y el centro-oeste.

A pesar de los números elevados en las últimas 24 horas y de mantener un promedio superior de 1.000 muertes por día desde finales de mayo, Brasil pasa por una relativa estabilidad de la pandemia y algunos de los estados más afectados en el comienzo, como Pernambuco y Amazonas, comienzan a evidenciar una desescalada.

Mientras la pandemia no da tregua a pesar de su desacelerada, Brasil apuesta por la efectividad de las vacunas que están siendo probadas en el país.

El laboratorio chino Sinovac, en asocio con el estatal Instituto Butantán, referente latinoamericano de inmunología, prueban una vacuna desarrollada en el país asiático con 9.000 voluntarios brasileños del sector de la salud que conviven diariamente con la exposición frente al COVID-19.

Otro grupo de brasileños, en tanto, está recibiendo la vacuna de la universidad británica de Oxford, de la cual el Gobierno federal ya encomendó cien millones de dosis y el primer lote con quince millones deberá llegar en diciembre si se comprueba la efectividad del fármaco, según anunció la víspera el Ministerio de Salud.