Atentado contra estación de Policía en Colombia deja al menos 14 heridos

Las autoridades colombianas investigan el atentado con explosivo de este lunes contra una estación de la Policía en la ciudad de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander y fronteriza con Venezuela, en el que resultaron heridos al menos 12 uniformados y dos civiles.

Los oficiales y patrulleros lesionados, que comenzaban la jornada en las instalaciones del distrito de la Policía de la ciudadela Juan Atalaya, en el norte de Cúcuta, fueron trasladados a centros de salud con heridas leves por esquirlas, aturdimiento y traumas.

“Criminales dejaron un artefacto explosivo improvisado debajo de una de las sillas (banca) del mobiliario urbano, ocasionando afectaciones a la parte física de nuestras instalaciones”, confirmó el comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, brigadier general Óscar Moreno Miranda.

“Personal que salía o va a iniciar su jornada laboral fueron afectados, tienen algunos traumas acústicos y fueron trasladados a centros asistenciales. De la misma manera, a dos ciudadanos que pasaban también por el lugar les ocasionaron esos traumas y esperamos en el transcurso de la mañana tener un diagnóstico más claro”, aseguró el comandante.

En el departamento de Norte de Santander hay fuerte presencia de la guerrilla del ELN, de las disidencias de las FARC y otros grupos criminales que se disputan el control de las siembras de coca y de las rutas del narcotráfico.

“Rechazo el cobarde atentado con un artefacto explosivo lanzado a la estación de nuestra Policía de Cúcuta en Juan Atalaya. Atendemos a los lesionados, a quienes les expreso mi solidaridad, y trabajamos con las autoridades en la investigación de los hechos”, aseguró el alcalde de la ciudad, Jairo Yáñez.

El pasado 15 de junio un atentado terrorista contra una brigada militar en Cúcuta, en la que había personal de EE.UU., dejó 36 heridos, entre ellos dos civiles.

Además, el 25 de junio seis disparos impactaron el helicóptero presidencial en el que viajaba el presidente colombiano Iván Duque, dos de sus ministros y varios funcionarios regionales, que salieron ilesos cuando se aproximaba a Cúcuta.

“Expresamos nuestra solidaridad con los heridos del atentado a las instalaciones de la Policía en la ciudadela Juan Atalaya de Cúcuta. Nuestra solidaridad con toda la fuerza pública y los cucuteños, frente a un acto criminal que rechazamos”, manifestó por su parte la Defensoria el Pueblo.

De ministro en Afganistán a repartidor en Alemania

En Afganistán era ministro del gobierno. Ahora, en Alemania, Sayed Sadaat se gana la vida en bicicleta repartiendo comida a domicilio.

La jornada es de seis horas de lunes a viernes, de mediodía hasta las 22H00 el fin de semana. Sayed lleva un uniforme de color naranja chillón, característico de su empresa, y la mochila donde transporta los pedidos de sus clientes.

“No hay que tener vergüenza, es un trabajo como cualquier otro”, explica a la AFP en las calles de Leipzig, en el este de Alemania.

“Si hay empleo, es que hay cierta demanda y que alguien debe encargarse de satisfacerla”, reflexiona este hombre a sus 50 años.

Sin embargo, la transición fue dura para él, cuya historia puede servir de advertencia a los miles de afganos recientemente evacuados por las fuerzas alemanas tras la llegada al poder de los talibanes.

O para aquellos que pueden llegar por sus propios medios en contingentes todavía mayores en los próximos meses o años.

– La barrera del idioma –

Los afganos son desde hace años el segundo grupo más numeroso de migrantes en Alemania detrás de los sirios, con unas 210.000 demandas de asilo presentadas desde 2015.

Sayed Sadaat llegó meses antes del hundimiento del gobierno de Kabul frente a los talibanes. Entre 2016 y 2018, había ocupado el ministerio de comunicaciones del país.

Dejó el puesto porque estaba harto de la corrupción dentro del gobierno y encontró trabajo como consultor en el sector de las telecomunicaciones, explica.

En 2020, la seguridad empieza a deteriorarse. “Entonces, decidí marchar”, indica.

Aunque tiene las nacionalidades afgana y británica, se decantó por instalarse en Alemania a finales de 2020, justo antes de que el Brexit hiciera más difícil esta marcha para los ciudadanos del Reino Unido.

En su opinión, la economía alemana, la más potente de Europa, le brinda mayores oportunidades en su sector.

Pero sin conocer alemán es difícil encontrar trabajo. Y la pandemia del covid-19 y las medidas de confinamiento no le facilitaron el aprendizaje.

Ahora dedica a este idioma cuatro horas diarias, antes de salir con la bici para repartir a través de la empresa Lieferando.

Cobra 15 euros por hora (17,7 dólares), un salario modesto aunque sea bien superior al salario mínimo en Alemania (9,50 euros, 11,2 dólares). Él asegura poder cubrir sus necesidades.

Al estar considerado como ciudadano británico, Sayed no puede solicitar el estatuto de refugiado ni las prestaciones pertinentes.

El exministro, que no quiere hablar de su familia en Afganistán, no se arrepiente de su decisión.

– Para un periodo limitado –

El puesto de repartidor “es para un periodo limitado, hasta que encuentre otro empleo”, afirma.

Sonriente, celebra que le ha servido para ponerse en forma, recorriendo alrededor de 1.200 kilómetros en bicicleta cada mes.

Con la retirada de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, Sayed piensa que podrá ser útil en Alemania.

“Puedo aconsejar al gobierno alemán y tratar que el pueblo afgano saque provecho, porque puedo darles una imagen realista del terreno”, asegura.

Por ahora, sin embargo, no dispone de contactos, con lo que la prioridad es el reparto a domicilio.

Su jornada acaba de comenzar y en su teléfono móvil empiezan a entrar los primeros pedidos.

“Ahora me tengo que ir”, se despide antes de perderse bajo la lluvia hacia la primera entrega del día.

EEUU evacúa a 1.200 personas de Kabul a un día del fin de la misión

Estados Unidos evacuó a 1.200 personas de Afganistán en las últimas 24 horas, lo que confirma la ralentización con respecto a jornadas anteriores a un día del fin de la misión en el país centroasiático, indicó este lunes un alto funcionario de la Casa Blanca.

La cifra de 1.200 evacuados es mucho menor a la de 2.900 del domingo y 6.800 del sábado.

En concreto, y según informó el funcionario que pidió mantener el anonimato, 26 aviones de EE.UU. evacuaron a 1.200 personas y dos aeronaves de la coalición sacaron de Afganistán a otras 50.

El menor ritmo de evacuación coincide con el anuncio de este sábado del Pentágono de que ya había comenzado la fase final del repliegue con la salida de material militar y el inicio de la evacuación de algunos de los 5.000 soldados estadounidenses que permanecían en el aeropuerto Kabul.

La Casa Blanca avisó el viernes que el inicio de esa nueva fase supondría una reducción de las evacuaciones.

Asimismo, las nuevas evacuaciones se producen en un momento en el que Estados Unidos se encuentra en máxima alerta ante la posibilidad de que se repita un atentado como el del jueves contra el aeropuerto de Kabul.

Ese día, al menos un atacante suicida del Estado Islámico (EI) hizo detonar una carga explosiva entre la multitud que esperaba para abordar uno de los vuelos de evacuación para huir del país, lo que dejó al menos 170 muertos, además de decenas de heridos.

El Pentágono, además, informó de que 13 soldados habían perdido la vida y 18 resultaron heridos.

Según la Casa Blanca, Washington ha organizado la evacuación de Afganistán a más de 116.000 personas desde el 14 de agosto, cuando aceleró las labores de salida ante el avance de los talibanes.

Un día después, el grupo insurgente se hizo con el control de Kabul después de que sus combatientes entraran en la capital sin encontrar resistencia, con casi todas las provincias bajo su control, y tras la huida del entonces presidente afgano, Ashraf Ghani.

China limita a 3 horas semanales el acceso de menores a videojuegos en línea

Las autoridades chinas anunciaron hoy que limitarán a unas 3 horas semanales el acceso de los menores de edad a los videojuegos en línea para evitar que "se entreguen" a ellos.

En un comunicado, la Administración Nacional de Prensa y Publicaciones -órgano regulador de las publicaciones impresas y digitales- especifica que las compañías proveedoras de videojuegos ‘online’ solo podrán permitir el acceso a los menores entre las 20.00 y las 21.00 los viernes, sábados y domingos.

Esta limitación a tres horas semanales podrá aumentar durante los festivos nacionales, días en los que los menores de edad podrán jugar en línea otra hora adicional en ese mismo horario.

El documento prohíbe a las compañías de videojuegos en línea que den ese tipo de servicios “en cualquier forma durante otros horarios”, y establece directamente que se debe impedir cualquier acceso a los usuarios que no se hayan registrado verificando su identidad real.

El objetivo es “proteger de forma efectiva la salud mental y física” y el “crecimiento sano” de los menores, algo para lo que la institución también reclama la participación “activa” de familias, escuelas y otros actores sociales.

La medida supone un paso más en la campaña de restricción al uso de videojuegos ‘online’ para los menores en China, cuyo Gobierno ya lo limitó en 2019 a 90 minutos al día en un horario entre las 8 de la mañana y las 10 de la noche, elevándolo a tres horas en los días de vacaciones.

Pekín ha vuelto a poner a los juegos en línea en su punto de mira en las últimas semanas, ya que a principios de mes las compañías del sector se desplomaron en bolsa después de que un medio oficial los describiese como “opio espiritual” y “droga electrónica”.

Las críticas del Gobierno o de los medios estatales se remontan a principios de siglo, cuando las autoridades prohibieron la importación de videoconsolas, veto que se mantuvo hasta 2014, por su “influencia negativa” sobre los jóvenes.