Benedicto XVI defiende el celibato y rechaza idea del papa Francisco

Ciudad del Vaticano. El papa emérito Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah han escrito un libro, que se publicará el próximo 15 de enero, en el que el pontífice defiende el celibato de los sacerdotes, después de que en el último sínodo se propusiese ordenar a hombres casados en la Amazonía.


Fuente: EFE

Joseph Ratzinger rompe de nuevo el silencio que prometió tras su renuncia al pontificado en febrero de 2013 con este volumen titulado "De profondeurs de nos coeurs" (Desde el profundo de nuestro corazón) que será publicado en francés por la casa editorial Fayard, según anunció el editor Nicolas Diat y el mismo cardenal Sarah en su cuenta en Twitter.

"Creo que el celibato" de los sacerdotes "tiene un gran significado" y es "indispensable para que nuestro viaje hacia Dios siga siendo la base de nuestra vida" escribe en este libro Benedicto XVI, según adelantó por su parte el diario Le Figaro.

Según el diario francés, tanto Ratzinger como el cardenal de la República de Guinea y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos escriben: "No puedo callar", citando una frase de San Agustín para referirse a su postura contra la ordenación sacerdotal de los hombres casados.

El nuevo libro del papa emérito y del cardenal Sarah, uno de los mayores críticos con algunas posturas de Francisco, se adelanta a la exhortación apostólica que el papa argentino deberá publicar en los próximos meses sobre el Sínodo de la Amazonía y donde se esperaba una respuesta a las petición aprobada por la Asamblea de los obispos de ordenar a hombres casados para llegar a las zonas más remotas.

"Nos hemos encontrado y hemos intercambiado nuestras ideas y nuestras preocupaciones", escriben Ratzinger y Sarah, quienes aseguran que "lo hacen con un espíritu de amor y unidad en la Iglesia".

En abril del año pasado, Ratzinger, de 92 años, publicó un documento de 18 páginas en el que reflexionaba sobre la Iglesia y los abusos sexuales, lo que volvió a reabrir el debate sobre la delicada presencia de los dos papas en el Vaticano.

Con la publicación de este libro se reabrirá de nuevo el debate sobre cómo se debería comportar un papa emérito y el alcance que pueden tener sus textos. E

 

Trump pide frenar el juicio político: "No he hecho nada mal"

Washington.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, opinó que el juicio político en su contra no debería comenzar y que el Tribunal Supremo debería frenarlo, días antes del inicio previsto en el Senado de ese proceso relacionado con las presiones del mandatario a Ucrania.


Fuente: EFE

"No se debería permitir siquiera que empiece esta Farsa del 'impeachment'. No he hecho NADA mal", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

El mandatario publicó un enlace a un video en el que su abogado, Rudy Giuliani, argumentaba que el Tribunal Supremo debería declarar inconstitucional el juicio político, e impedir así que se celebre, un concepto que Trump pareció respaldar, al incluir en su tuit el comentario "gran idea".

Sin embargo, es muy improbable que el Supremo decida meterse en la disputa entre los poderes legislativo y ejecutivo, y no está del todo claro que tenga potestad para hacerlo en este caso.

Mientras, la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, evitó aclarar cuándo exactamente dará el relevo al Senado en el proceso contra Trump, después de anunciar el viernes que esta próxima semana enviaría a la Cámara Alta los cargos políticos.

Lo que sí aclaró Pelosi es que este martes se reunirá con los miembros de su partido para decidir cuándo se envían los cargos y quiénes serán los "managers of impeachment" en inglés, los miembros de ese hemiciclo que harán de fiscales en el proceso de destitución.

"Decidiremos en nuestra reunión cuándo los enviamos", explicó Pelosi en una entrevista con la cadena ABC News.

Una vez que se envíen esos artículos, el juicio político se pondrá en marcha rápidamente en el Senado, como pronto a partir del miércoles, aunque es probable que los primeros días se dediquen a la preparación del proceso.

Pelosi defendió hoy su decisión de retrasar varias semanas el envío al Senado de los cargos contra Trump, aprobados por la Cámara Baja el 18 de diciembre, con el fin de presionar a los republicanos para que convoquen testigos clave en el proceso.

"Ahora la pelota está en su campo: o hacen eso o pagan el precio", advirtió Pelosi, quien insinuó que ese precio podría notarse en las urnas durante las elecciones de noviembre.

La líder demócrata no descartó emitir una citación judicial para que testifique el exasesor de seguridad nacional, John Bolton, si el Senado no lo hace; y tampoco dejó fuera de la mesa la posibilidad de impulsar más cargos políticos contra Trump en un futuro.

Alertó, además, de que los republicanos incurrirían en un "encubrimiento" si desestiman los cargos contra Trump antes de iniciar el juicio político, una idea que los conservadores han barajado pero que es inviable, porque se necesitarían dos tercios de los votos en la cámara.

El juicio político contra Trump se basará en dos cargos, los de abuso de poder y obstrucción al Congreso, relacionados con sus presiones a Ucrania para que investigara a uno de sus posibles rivales en las elecciones de 2020, el exvicepresidente Joe Biden.

Según la oposición demócrata, Trump condicionó la entrega de casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania y también la programación de una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a su exigencia de que Kiev anunciara que planeaba investigar a Biden.

Es improbable que los demócratas reúnan la mayoría de dos tercios necesaria para destituir a Trump, dado que los republicanos controlan 53 de los cien escaños del Senado y ninguno de ellos se ha vuelto contra el presidente.

 

Demócratas entregarán al Senado los cargos contra Trump

Washington.- El juicio político contra el presidente estadounidense, Donald Trump, por las presiones a Ucrania podría comenzar la semana que viene, cuando los demócratas enviarán finalmente los cargos a un Senado cuya mayoría republicana quiere zanjar el proceso cuanto antes.


Fuente: EFE

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunció este viernes que la próxima semana entregará al Senado los cargos políticos contra Trump que su hemiciclo aprobó a mediados de diciembre, después de casi un mes de negociaciones y dudas sobre si el proceso tendrá suficientes garantías bajo la batuta republicana.

"He pedido al presidente del Comité Judicial (de la Cámara Baja), Jerry Nadler, que esté preparado para traer al hemiciclo la próxima semana una resolución para designar a los jefes (del juicio político) y transmitir los cargos políticos al Senado", dijo Pelosi en una carta dirigida a los demócratas.

JUICIO POLÍTICO EN CUESTIÓN DE DÍAS

Todavía no está claro cuándo se enviarán esos cargos, conocidos formalmente cómo artículos para un juicio político, pero el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha dado señales de querer iniciar el proceso inmediatamente, por lo que es posible que el llamado "impeachment" comience la próxima semana.

"Ya era hora", afirmó McConnell a los periodistas tras conocer el anuncio de Pelosi.

La Cámara Baja, de mayoría progresista, acusó a Trump el pasado 18 de diciembre de dos cargos políticos -abuso de poder y obstrucción al Congreso-, relacionados con las presiones a Ucrania para que investigara a uno de sus posibles rivales en las elecciones de 2020, el exvicepresidente estadounidense Joseph Biden.

Según la oposición demócrata, Trump condicionó la entrega de casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania y la programación de una reunión en la Casa Blanca con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a su exigencia de que Kiev anunciara públicamente que planeaba investigar a Biden, algo que el mandatario ha negado.

PROCESO Y REPERCUSIONES

Antes de entregar los cargos al Senado, los demócratas de la Cámara Baja nombrarán la semana que viene a los llamados "managers of impeachment", que son los miembros de ese hemiciclo que harán de fiscales en el proceso de destitución.

A continuación, Pelosi entregará finalmente los cargos políticos contra Trump a McConnell, quien decidirá cuándo empieza el proceso.

Trump se convertirá entonces en el tercer presidente que enfrenta un juicio político, después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton entre 1998 y 1999, ambos absueltos en el Senado.

La Cámara Alta funcionará como un tribunal político, con un grupo de legisladores que harán las veces de fiscales, mientras que el resto actuará como "jurado".

Es improbable que los demócratas reúnan la mayoría de dos tercios necesaria para destituir a Trump, dado que los republicanos controlan 53 de los cien escaños del Senado.

Por otra parte, el juicio político interferirá con las primarias demócratas, que comienzan con los caucus de Iowa el 3 de febrero, lo que dificultará que los cinco senadores que compiten por la candidatura demócrata -Bernie Sanders, Elizabeth Warren, Cory Booker, Amy Klobuchar y Michael Bennet- hagan campaña.

LA BATALLA POR LOS TESTIGOS

La reticencia de Pelosi a enviar hasta ahora los cargos al Senado tuvo que ver con su insistencia en que McConnell garantizara que en el juicio político testificarían dos figuras que los demócratas consideran claves en la trama: el exasesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, y el jefe de gabinete, Mick Mulvaney.

Ambos se negaron a testificar ante la Cámara Baja durante la fase de investigación, y Bolton incluso pidió a un juez que decidiera sobre si estaba obligado a hacerlo, aunque este lunes afirmó que está dispuesto a comparecer en el Senado.

Sin embargo, McConnell no ha garantizado que vaya a permitir el testimonio de Bolton y Mulvaney, y todo apunta a que prefiere convocar un juicio político rápido y con menos testigos, que llegue pronto a la probable absolución de Trump y refuerce a los republicanos de cara a la campaña electoral.

En su carta, Pelosi insistió en que el Senado debería garantizar "un juicio (político) justo con testigos y documentos", y en que "el presidente debería dejar a sus principales asistentes que testifiquen", tras prohibir a Bolton y a otros hacerlo ante la Cámara Baja.

 

Irán admitió derribo de avión comercial (176 muertos) y Ucrania exige indemnización

Las Fuerzas Armadas iraníes reconoció que derribó “involuntariamente” el avión ucraniano siniestrado el pasado miércoles donde fallecieron todos los ocupantes, un total de 176 personas.


Fuente: El País - Agencias

Irán afirmó que confundieron la aeronave comercial con una “hostil”. Ucrania pide una indemnización y disculpas oficiales por los canales diplomáticos.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes confirmó en la televisión estatal del país Oriente Próximo que Irán derribó “involuntariamente” el avión ucraniano tras despegar del aeropuerto de Teherán y en el que murieron todos sus ocupantes, 176 personas.

Hassan Rouhani, presidente de Irán, calificó el derribo como una “gran tragedia y un error imperdonable”.

Hasta el momento, las autoridades iraníes afirmaron que se produjo un fallo mecánico y habían negado tajantemente la posibilidad de que sus misiles alcanzaran el aparato pese a que países como Canadá o Estados Unidos aseguraran era “altamente probablemente” que la aeronave fuese derribada por un cohete tierra-aire.

Los responsables del “error” serán remitidos a un departamento judicial dentro de las Fuerzas Armadas de Irán y rendirán cuentas, según el comunicado del Ejército iraní difundido a primera hora de este sábado. “El accidente del avión ucranio a principios de esta semana fue causado por un error humano y por el atrevimiento de Estados Unidos”, escribió el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, en su cuenta de Twitter. Después de días de tensión y de gran presión internacional para que Irán realizase una investigación transparente y asumiese responsabilidades, su admisión de culpabilidad sobre el siniestro del vuelo PS752 de Ukraine International Airlines que cubría la ruta Teherán-Kiev es un cambio que ha llegado por sorpresa.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha reclamado este sábado una disculpa oficial por los canales diplomáticos y también una compensación. “Incluso antes de que finalizase una comisión internacional, Irán se declaró culpable del siniestro en el avión ucranio, pero insistimos en la admisión total de la culpa. Esperamos de Irán garantías de que la investigación va a ser completa y abierta, que lleven a los responsables ante la justicia, devuelvan los cuerpos de los muertos, el pago de una indemnización y disculpas oficiales a través de los canales diplomáticos”, ha dicho Zelenski en un comunicado, en el que ha pedido que el equipo de 45 expertos enviados por Ucrania para tratar de esclarecer la tragedia tenga pleno acceso y cooperación. Zelenski tiene previsto hablar con Rouhani a lo largo de este sábado.

La oficina del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, muy implicado en la investigación del accidente que acabó con la vida de 57 canadienses, ha emitido un comunicado en el que asegura que “seguiremos trabajando con nuestros socios en todo el mundo para asegurar que se lleva a cabo una investigación completa y el Gobierno canadiense espera la total cooperación de las autoridades iraníes”.

Hasta ahora, Irán había controlado la investigación, aunque los especialistas enviados por Ucrania han tenido acceso a las cajas negras (no está claro de si a su contenido). Sin embargo, en otro cambio sustancial, Teherán ha asegurado este sábado que enviará las cajas negras a Francia (que han acordado con las partes como un lugar “neutral”) para que sean analizadas allí, debido a que no tiene las tecnologías adecuadas para evaluar los datos.

Once ucranios -incluida toda la tripulación, de nueve miembros- murieron al estrellarse el Boeing 737-800. El siniestro se produjo en un momento de grandes tensiones entre Washington e Irán después del asesinato ordenado por Washington de un alto cargo militar iraní, que Teherán respondió lanzando cohetes a bases que EE UU tiene en Irak el mismo día que el avión se estrelló. Un conflicto al que ahora se han sumado de manera tangencial los países afectados: a bordo volaban una mayoría de iraníes y canadienses, además de suecos, alemanes, británicos y ucranios.

El ejército iraní ha declarado que el Boeing 737 ucranio fue tomado por un “avión hostil”. “En una situación de crisis y delicada, el vuelo ucraniano 752 despegó del aeropuerto Imam Jomeini [en Teherán], y en el momento de giro [parecía estar acercándose] a un centro militar sensible”, han dicho en un comunicado hecho público en la televisión estatal, en el que han asegurado que habían detectado una mayor actividad aérea estadounidense y aviones de combate en su radar después de sus ataques contra las fuerzas de Washington en Irak. “En estas condiciones”, debido a un “error humano, y sin querer, el avión [fue] golpeado”, han agregado. El Ejértito ha asegurado que emprenderá una “reforma importante en todas las Fuerzas Armadas” para asegurarse de que nada similar vuelva a ocurrir.

La Guardia Revolucionaria de Irán ha recibido la orden de aparecer en los medios estatales para dar una explicación. Y los responsables iraníes están difundiendo mensajes en las redes sociales en los que admiten lo ocurrido y se disculpan. En las redes sociales, los iraníes han mostrado su enojo hacia el ejército, después de que la ciudadanía apoyase a las autoridades a raiz del asesinato por parte de EEUU del general Qassem Suleimani. “Se suponía que debían vengarse de EE UU, no del pueblo”, ha escrito el periodista Mojtaba Fahti. La mayoría de las víctimas de la catástrofe son iraníes o iraníes-canadienses.
El comandante de las fuerzas aeroespaciales iraníes, Amir-Ali Hajizadeh ha abundado más en esa explicación, y ha declarado este sábado que el avión ucranio fue confundido con un misil de crucero. “El operador tenía solo 10 segundos para tomar una decisión”, ha dicho en una comparecencia televisado por el canal estatal iraní. Debía obtener una confirmación y comunicarse con la aeronave. “En estas condiciones hubo un fallo en el sistema de comunicación y no pudo obtener confirmación y tomó esta terrible decisión. Se disparó el cohete y se derribó el avión”, ha añadido Hajizadeh.

CONFUNDIDO CON UN MISIL DE CRUCERO

El responsable militar ha asegurado que las fuerzas armadas habían hecho varias solicitudes para que el espacio aéreo iraní estuviera despejado de aviones civiles. Una afirmación que suscita todavía más dudas y críticas sobre por qué no se cerró el principal aeropuerto del país y el espacio aéreo en medio de la escalada en la que Teherán lanzó cohetes contra las bases estadounidenses en Irak.

Hajizadezh ha asegurado que asume “toda la responsabilidad” de lo ocurrido. “Me enteré de la terrible tragedia en el oeste del país después de la finalización de la operación de misiles contra las bases estadounidenses. Cuando estaba convencido de que esto sucedió, me deseé la muerte, porque preferiría morir”, ha dicho. “Seremos responsables de la muerte de esas personas toda nuestra vida y hoy nuestro honor está expuesto ante el Señor”.

El fiscal general de Irán, Mohammad-Jafar Montazeri, en una directiva al fiscal militar, exigió investigaciones “rápidas y meticulosas” para identificar todas las causas y las personas involucradas en el incidente, según la agencia de noticias semioficial ISNA.

Lo sucedido con el vuelo PS752 eleva la tensión entre Irán y Estados Unidos, particularmente tras el asesinato con un dron estadounidense del poderoso general Soleimani la madrugada del 3 de enero. Este viernes, el Gobierno de Donald Trump activó nuevas sanciones a Irán, las cuales golpean a sectores clave de la economía iraní como el industrial, minero textil y a una serie de altos cargos del régimen. “Había información sobre una amenaza inminente”, dijo Mike Pompeo, secretario de Estado. “Soleimani planeaba un extenso ataque a intereses estadounidenses en la región, incluidas embajadas”, agregó.