Bolivia flexibiliza su cuarentena para evitar una situación de "coronahambre"

Bolivia flexibilizará la cuarentena después de cinco meses ante la necesidad de recuperar la economía, para evitar que del coronavirus se pase al "coronahambre", aseveró este viernes la presidenta interina del país, Jeanine Añez.


Fuente: EFE

“La gente necesita salir a trabajar”, sentenció Añez ante los periodistas durante un acto en La Paz.

La mandataria transitoria se refirió en estos términos a la decisión de que a partir de septiembre el país pase de la cuarentena decretada en marzo por la COVID-19 a lo que denomina una fase de “posconfinamiento”, con menos restricciones a fin de que se recupere la economía después de cinco meses.

La presidenta interina subrayó que “la gente tiene la necesidad de trabajar, porque si no es por el coronavirus, es por el coronahambre (...), uno se desespera cuando no tiene las condiciones económicas para llevar alimento a casa, preocupa no tener la platita para llevar a la casa”.

Jeanine Añez defendió la necesidad de “abrir la economía”, confiando en que no haya un rebrote de la enfermedad en el país, aunque en otros casos no han podido evitarlo ni potencias mundiales con más recursos.

Los fallecidos en el país por COVID-19 son 4.791 y 113.129 los casos confirmados, aunque en los últimos días el reporte de positivos ha llegado a bajar de los 1.000 diarios mientras que en jornadas anteriores superaba ligeramente los 2.000, según datos oficiales.

La economía boliviana experimentó una caída de casi el 8 % de enero a junio de este año, respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, mientras que hasta julio el desempleo creció al 11,8 %, cuando al término de 2019 fue del 4,8 %, según indicadores del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia.

La nueva fase de “posconfinamiento” aumenta las horas de lunes a viernes en que se puede salir a la calle y circular con vehículos, levanta parcialmente la prohibición para hacerlo en fin de semana y permite la reapertura del espacio aéreo a vuelos internacionales, pues solo operaban algunos de tipo humanitario para repatriación de bolivianos y residentes en el país.

El levantamiento de restricciones incluye también, entre otras medidas, la autorización de tránsito y del comercio en municipios fronterizos, en coordinación con los países vecinos.

 

Trump pide reelegirle para "salvar" a EE.UU. de los peligros de la izquierda

Washington.- El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió este jueves la concesión de un segundo mandato para "salvar" a Estados Unidos de un Partido Demócrata que describió como un "movimiento radical" y "socialista" cuyo candidato presidencial, Joe Biden, "destruiría" el sueño americano.

Trump utilizó el miedo a un país inseguro y controlado por una izquierda radical como eje principal de su discurso ante la Convención Nacional Republicana, en el que aceptó la nominación de su partido para optar a la reelección en los comicios del 3 de noviembre.

"Estas son las elecciones más importantes de la historia de este país", subrayó el mandatario en su discurso, pronunciado en el jardín sur de la Casa Blanca ante alrededor de 1.500 personas sentadas en sillas sin separación ni apenas mascarillas.

"Estas elecciones decidirán si salvamos el sueño americano o si permitimos que una agenda socialista demuela nuestro querido destino (...). Si le dan la oportunidad, Joe Biden será el destructor de la grandeza estadounidense", añadió.

LA CRISIS DE COVID-19

Los ataques a los demócratas ocuparon la mayor parte del largo discurso de Trump, de una hora y diez minutos, con apenas algunas breves menciones al final a lo que haría en un segundo mandato, y una larga defensa de su gestión de la crisis del COVID-19, incluida la promesa de que EE.UU. tendrá una vacuna antes de fin de año.

"Aplastaremos a este virus", sentenció el presidente del país más impactado por la pandemia, con más de 180.000 muertes y casi 6 millones de contagios por el coronavirus.

"El plan de Biden no es una solución al virus, sino una rendición", insistió el mandatario, al asegurar que su rival "cerraría" el país y eso llevaría a un aumento en las "sobredosis, depresión, alcoholismo, suicidios, infartos y devastación económica".

LA VIOLENCIA POLICIAL

Trump también aludió a las protestas contra el racismo y la violencia policial que han inundado EE.UU. desde el homicidio de George Floyd en mayo, pero lo hizo para condenar la "débil" respuesta de los demócratas a lo que describió como una "turba", sin diferenciar entre las manifestaciones mayoritariamente pacíficas y los contados episodios de saqueos.

"Su voto decidirá si protegemos a los estadounidenses que cumplen la ley o si damos rienda suelta a anarquistas violentos, agitadores y criminales que amenazan a nuestros ciudadanos", subrayó.

"Nadie estará seguro en el Estados Unidos de Joe Biden", alertó, al alegar que, si su contrincante llega al poder, "la izquierda radical quitará fondos a los departamentos de Policía de todo el país", a pesar de que el candidato demócrata se opone a esa idea.

El mandatario condenó rotundamente los "disturbios" en Kenosha (Wisconsin) sin referirse a su causa, los siete disparos en la espalda que un policía blanco dio el domingo al afroamericano Jacob Blake, que podría quedar tetrapléjico.

LA FRONTERA Y EL MURO

En el plano migratorio, Trump defendió que "las fronteras de Estados Unidos hoy son más seguras que nunca", y añadió sobre su promesa estrella de campaña, que ha cumplido parcialmente: "El muro (en la frontera con México) pronto estará completo, y está funcionando de una forma que supera todas nuestras expectativas".

Si es reelegido, prometió que seguirá atacando a las ciudades santuario, que protegen a los indocumentados, y asegurará que los inmigrantes sin papeles no tienen acceso a "los seguros médicos federales", mientras que Biden "eliminaría las fronteras de Estados Unidos en medio de una pandemia global".

CHINA Y BIDEN

Trump no mencionó su política hacia Venezuela o Cuba, que es importante en el estado clave de Florida, y apenas se refirió a México para defender el tratado comercial T-MEC. En el apartado de política exterior, prefirió hablar de sus medidas hacia Israel, su combate al Estado Islámico (EI) y su guerra comercial con Pekín.

"China se apoderaría de nuestro país, si Joe Biden es elegido. Yo les haré rendir cuentas por la tragedia que han causado en todo el mundo", prometió en referencia al origen chino de la pandemia.

El presidente volvió a perfilarse como alguien ajeno al aparato político de Washington, al afirmar a sus seguidores: "Vienen a por mí porque lucho por ustedes".

El hecho de que Trump pronunciara su discurso de la convención desde la Casa Blanca, a pesar de que los presidentes no deben celebrar actos partidistas en edificios federales, generó polémica, y llevó a cientos de manifestantes a congregarse fuera de la mansión y hacer sonar bocinas y silbatos, que en ocasiones se oyeron desde el jardín.

Su discurso cerró una convención republicana que duró cuatro días y discurrió de forma virtual, tras los planes frustrados de Trump de celebrarla en persona en Carolina del Norte o Florida.

La encargada de presentar a Trump en la convención fue su hija mayor y asesora, Ivanka Trump, quien le describió como un "presidente del pueblo" que "ha cambiado Washington".

 

Argentina registra más de 10.000 nuevos casos de COVID-19 y 211 muertes diarias

Argentina registró este jueves 10.104 casos de COVID-19, una cantidad cercana al récord que se produjo en la jornada anterior, mientras que en el país hubo 211 víctimas mortales en las últimas 24 horas, informaron fuentes oficiales.


Fuente: EFE

Según el reporte vespertino del Ministerio de Salud, los contagios de coronavirus en Argentina totalizan 380.292 y las muertes rebasaron hoy las 8.000, al haberse producido ya 8.050 decesos a causa de la enfermedad.

Hasta la fecha, el total de altas es de 274.458 personas que han superado el virus, lo que supone el 72,1 % del total de quienes han enfermado.

Aunque el foco principal de contagios es el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), formada por la capital y su amplio cordón urbano, en las últimas semanas los brotes de circulación comunitaria se han esparcido por toda Argentina y ya los hay activos en al menos 15 provincias, según el Ministerio de Salud.

Este jueves, 21 de las 24 jurisdicciones administrativas argentinas (hay 23 provincias más la capital) sumaron casos de coronavirus.

La provincia de Buenos Aires apareció de nuevo al frente de la trágica lista de muertes que se notificaron en el día, con 143 decesos, así como de contagios producidos, con 6.402, y por detrás se situó la ciudad de Buenos Aires, con 34 muertes y 1.220 positivos por coronavirus.

Un total de 12 jurisidicciones registraron fallecimientos de pacientes de COVID-19, y además del AMBA la que más contagios tuvo fue Santa Fe (centro este), con 471 positivos, y la que más fallecimientos registró además de ese área metropolitana capitalina fue Río Negro (sur), que reportó siete muertes.

Las camas de cuidados intensivos en todo el país austral que están ocupadas son el 59,2 % de las que hay dispuestas, mientras que ese porcentaje sube al 66,6 % si se tiene en cuenta solo las del AMBA.

Hay 2.075 pacientes de coronavirus internados en camas de cuidados intensivos en estos momentos, según los datos oficiales, lo que supone que son 53 más que en la jornada anterior.

 

Brasil suma casi 1.000 nuevas muertes por COVID-19

Brasil registró 984 muertes asociadas al COVID-19 en las últimas 24 horas y suma en total 118.649 fallecidos por la enfermedad, mientras que el número de contagiados camina hacia los 3,8 millones, informó este jueves el Gobierno.


Fuente: EFE

De acuerdo con el último boletín del Ministerio de Salud, se notificaron 44.235 casos positivos en el último día, con lo que el balance total de infectados llega hasta los 3.761.391 en el país.

Brasil, el segundo país más azotado por la pandemia en números absolutos, por detrás de Estados Unidos, continúa como uno de los epicentros globales de la enfermedad y uno de los principales focos en Latinoamérica seis meses después de confirmar su primer caso.

La tasa de mortalidad por la enfermedad en el país subió ligeramente hasta los 56,5 óbitos por cada 100.000 habitantes.

Las estadísticas podrían aumentar en los próximos días pues están bajo investigación otros 2.731 decesos que pueden estar vinculados con el SARS-CoV-2.

La pandemia entró hace varias semanas en una fase de cierta "estabilización" en la media de óbitos, que suele rondar el millar diario, y de infectados, con incrementos diarios del orden de 40.000 aproximadamente.

De acuerdo con especialistas epidemiológicos, la dimensión continental del país y su enorme población, estimada en unos 212 millones de personas, hacen imposible prever cuál será el comportamiento de la curva en el corto plazo.

Con el virus aún fuera de control en algunas zonas del país, la mayoría de los 27 estados brasileños ha ido retomando sus actividades económicas desde junio, aunque aún hay restricciones en vigor, y muchos de ellos no saben cuándo volverán, por ejemplo, las clases en los colegios de forma presencial.

Por otro lado, el número de pacientes recuperados subió hasta los 2.947.250, lo que representa un 78,4 % del total de contagiados, mientras que otros 695.492 aún continúan bajo cuidados médicos.

El Ministerio de Salud informó además que desde el inicio de la crisis sanitaria ha repartido 10.711 respiradores y habilitado 12.166 camas de terapia intensiva, medidas que han supuesto una inversión de 1.700 millones de reales (300 millones de dólares).

También indicó que hasta la fecha ha realizado 11 millones de test de diagnóstico para el nuevo coronavirus y repartido 5,4 millones de unidades de cloroquina, el polémico antipalúdico que el presidente Jair Bolsonaro defiende como cura de la enfermedad, pese a que su eficacia no está probada científicamente.

El líder ultraderechista, que el mes pasado padeció la enfermedad, a la que llegó a tildar de "gripecita", censura el uso de mascarillas y ha contrariado en multitud de ocasiones las recomendaciones sanitarias, además de criticar las medidas de distanciamiento social.