Bolsonaro conversa con Putin interesado en la vacuna Sputnik V

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, conversó telefónicamente este martes con su homólogo ruso, Vladimir Putin, interesado en acelerar la adquisición de las vacunas Sputnik V, informaron fuentes oficiales.


Fuente: EFE

De acuerdo con una nota de la Presidencia, “los asuntos abordados fueron la adquisición y la fabricación de la vacuna Sputnik V en Brasil, el comercio entre ambos países, la cooperación en la industria defensa y en ciencia y tecnología”, así como el acceso de las carnes brasileñas al mercado ruso.

Junto a Bolsonaro, participaron el ministro de Salud, Marcelo Queiroga, y el director de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), Antonio Barra Torres, cuyo organismo debe autorizar el uso de la vacuna rusa en el país.

En Brasil, la empresa rusa Gamaleya, que desarrolló la vacuna, tiene un acuerdo con el laboratorio Unión Química, el cual incluye transferencia de tecnología y la posibilidad de elaborar el fármaco en el país.

Sin embargo, Anvisa aún no ha autorizado el uso de la vacuna rusa y ha pedido documentos y explicaciones más amplias de las que ya ha recibido para continuar con el trámite.

En ese sentido, fuentes oficiales dijeron que tanto el ministro Queiroga como Barra Torres se reunirán en los próximos días con representantes de la embajada rusa en el país, a fin de acelerar el proceso de aprobación de la vacuna.

Aún sin la autorización de Anvisa, el Gobierno brasileño ya firmó el pasado 12 de marzo un preacuerdo para la compra de diez millones de dosis de la vacuna Sputnik V al laboratorio Unión Química, que es de capital totalmente nacional.

Según ese acuerdo, Brasil deberá recibir desde Rusia un primer lote de 400.000 dosis hacia finales de abril, otro de dos millones en mayo y las 7,6 millones restantes hacia fin de junio.

Las previsiones de la firma brasileña apuntan a que la producción local comenzaría a mediados de este año, con capacidad de fabricar cerca de 150 millones de dosis anuales en una primera etapa.

En Brasil ya se envasan las vacunas Sinovac china y también la desarrollada por el laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford, a través de sendos acuerdos con el Instituto Butantan de Sao Paulo y la Fundación Oswaldo Cruz (FioCruz) de Río de Janeiro, que también producirán localmente en los próximos meses.

El Gobierno brasileño ha asegurado que contará con vacunas suficientes para inmunizar a los 210 millones de habitantes del país durante este año, pero el proceso avanza a cuentagotas y hasta ahora sólo ha sido vacunado el 10 % de la población.

El país es uno de los más golpeados por la pandemia, acumula ya más de 332.000 muertes, supera los 13 millones de casos, y además enfrenta una fase mucho más virulenta, que ha puesto al borde del colapso a toda la red hospitalaria nacional.

 

Amnistía denuncia "casi monopolio" de los países ricos de las vacunas anticovid

Frente al control por los países ricos de las vacunas contra el covid-19 a expensas de los más pobres, Amnistía Internacional denunció la incapacidad del mundo para cooperar contra la pandemia, una situación que llamó a corregir "inmediatamente".


Fuente: AFP

En su informe 2020/2021, la ONG hace un duro balance del año de la pandemia: un "sálvese quien pueda" generalizado que penaliza a los más vulnerables y agrava las desigualdades, al tiempo que aumenta la represión en algunos países so pretexto de la situación sanitaria.

"La pandemia ha arrojado luz sobre la incapacidad del mundo para cooperar de forma eficaz y equitativa", afirma en el preámbulo Agnès Callamard, nombrada nueva secretaria general de la oenegé de defensa de los derechos humanos a finales de marzo.

"Los países más ricos han establecido un casi monopolio sobre el abastecimiento de vacunas en el mundo, dejando que los países con menos recursos se enfrenten a las peores consecuencias para la salud y los derechos humanos, y por lo tanto a los mayores trastornos económicos y sociales", añadió.

Así, Amnistía pide "actuar inmediatamente para acelerar la producción y el suministro de vacunas para todos".

"Esta es la prueba más básica, aunque rudimentaria, de la capacidad del mundo para cooperar", añadió.

LA DESIGUALDAD AUMENTA

Más de un año después de la aparición del coronavirus en China a finales de 2019, el mundo sigue luchando contra la pandemia, que ha matado al menos a 2,8 millones de personas y ha infectado oficialmente a unos 130 millones.

Lejos de suscitar una ola de solidaridad, el coronavirus ha aumentado las tensiones y se está ampliando la brecha en materia de vacunación.

Según un recuento de la AFP, la mitad de los 680 millones de dosis administradas en todo el mundo correspondieron a países de "renta alta" tal como los define el Banco Mundial (16% de la población del planeta), como Estados Unidos, el Reino Unido e Israel, mientras que los países de "renta baja" (9% de la humanidad) sólo recibieron el 0,1% de las dosis.

La pandemia del covid-19, la peor que ha sufrido el planeta en más de un siglo, afecta ante todo a los países ricos. Tan solo Estados Unidos y Europa, con cerca de 75 millones de casos detectados, representan más de la mitad del total de contagios mundial.

Sin embargo, la enfermedad se ha propagado rápidamente a los países pobres.

Amnistía Internacional apoya iniciativas como la plataforma de intercambio (C-TAP) establecida por la OMS para compartir conocimientos técnicos, propiedad intelectual y datos.

La plataforma está todavía infrautilizada y podría utilizarse para encontrar nuevas capacidades de producción y ayudar a construir centros de fabricación adicionales, especialmente en América Latina, África y Asia, según la agencia de la ONU.

REPRESIÓN Y MARGINALIZACIÓN

Más allá de la desigualdad de las vacunas, Amnistía considera señala como prueba de este "sálvese quien pueda" la "irresponsabilidad grave" de China, que trató de censurar a los trabajadores sanitarios y a los periodistas que dieron la voz de alarma al principio de la pandemia, la decisión del entonces presidente estadounidense Donald Trump de sacar a su país de la OMS en medio de la crisis -luego revocada por su sucesor Joe Biden- o "medias insuficientes" como la suspensión parcial del servicio de la deuda de los países más pobres por parte del G20.

"La pandemia de covid-19 ha puesto de manifiesto, amplificando las desigualdades, la discriminación y la represión", resumió Callamard en una entrevista con la AFP.

"Nuestros gobiernos no han superado la prueba de 2020, nuestras instituciones internacionales no han aprobado el examen de 2020. ¿Qué van a hacer cuando nos llegue una pandemia mayor? (...) ¿Qué vamos a hacer cuando la crisis climática esté ahí frente a nosotros?", preguntó.

Marginando aún más a los que ya lo estaban, como las mujeres y los migrantes, el coronavirus también ha provocado un aumento de la represión y de las violaciones de los derechos humanos, denunció Amnistía.

La organización señala el aumento de las restricciones a la libertad de expresión en países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Hungría, que tratan de silenciar las críticas a la gestión de la crisis tachándolas de "información falsa".

El informe también cita una escalada de violencia policial en Brasil y las protestas de #EndSARS en Nigeria reprimidas de forma violenta.

Acusa asimismo a algunos líderes de intentar "normalizar las medidas de emergencia autoritarias" introducidas para combatir el covid-19 e incluso de verlas como "una oportunidad para consolidar su propio poder".

 

Brasil rompe su récord diario al registrar más de 4.000 muertes por COVID-19

Brasil registró 4.195 muertes asociadas al covid-19 en las últimas 24 horas, nuevo máximo diario, y acumula 336.947 fallecidos desde el inicio de la pandemia hace poco más de un año, informaron este martes fuentes oficiales.


Fuente: EFE

El Ministerio de Salud reportó 86.979 nuevos contagios de coronavirus, con lo que el balance total de infectados se elevó hasta los 13.100.580, en momentos en que el país afronta la peor fase de la pandemia, con el sistema público de salud al borde del colapso.

Brasil es el segundo país con más fallecidos y casos confirmados de la enfermedad, tan solo por detrás de Estados Unidos, aunque actualmente es el lugar del planeta donde más se muere por covid-19, con un promedio en la última semana que supera los 2.500 decesos diarios .

El anterior máximo diario de decesos por el coronavirus en el país fue el pasado 31 de marzo, cuando alcanzó 3.869.

Los datos confirman un agravamiento de la pandemia en este país de 212 millones de habitantes, donde la campaña de vacunación, que empezó el pasado 17 de enero, sigue a un ritmo lento, pues apenas ha recibido la primera dosis un 10 % de la población.

Sao Paulo, el estado más rico y desarrollado de Brasil, con una población de 46 millones, similar a la de países enteros como Argentina o España, volvió a registrar este martes un nuevo récord diario de fallecimientos al llegar a los 1.389 en las últimas 24 horas.

Casi el 90 % de las unidades de cuidados intensivos de la región paulista están ocupadas y en la capital homónima, ante el crecimiento de los decesos, las autoridades locales se han visto obligadas a autorizar entierros nocturnos y contratar autobuses escolares para el traslado de los cadáveres.

La misma situación se vive prácticamente en los otros 26 estados del país, donde la red pública de hospitales está al límite de su capacidad y además lidia con la falta de medicamentos esenciales para la intubación de los pacientes con covid-19 más graves.

Además, preocupa la circulación de variantes del coronavirus consideradas más infecciosas, como la que surgió en el estado de Amazonas (norte), conocida como P.1 y ya predominante en varias entidades federativas del país, como Río de Janeiro y Sao Paulo.

De esta nueva variante, que según el Ministerio de Salud es "hasta tres veces" más contagiosa, se han detectado casos en 21 de los 27 estados brasileños, y de la variante británica en 13 de ellos, según datos de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), centro de investigación médica referencia en Latinoamérica.

Fiocruz alertó este martes en su último boletín que la pandemia "puede permanecer en niveles críticos a lo largo del mes de abril", lo que presionaría aún más al casi colapsado sistema público de salud.

"El análisis muestra que el virus Sars-CoV-2 y sus variantes siguen circulando de forma intensa en todo el país", indicó la institución.

 

Estados Unidos, al borde de la cuarta ola por las menores restricciones

El Gobierno de Estados Unidos aceleró este martes un calendario de vacunación que alienta la esperanza, pero advirtió que el país se encuentra al "borde" de una cuarta ola de contagios, que están subiendo por la variante británica y a medida que los estados eliminan sus restricciones.


Fuente: EFE

Con un ritmo récord de tres millones de vacunas contra la covid-19 administradas al día y un tercio de la población que ya ha recibido al menos la primera dosis, el optimismo y la fatiga pandémica han generado un cóctel delicado en Estados Unidos, donde se está expandiendo la citada variante y otras locales.

"Estamos al borde" de una cuarta ola, alertó este martes el principal epidemiólogo del Gobierno de Estados Unidos, Anthony Fauci, durante una conferencia en el National Press Club de Washington.

El experto y asesor del presidente estadounidense, Joe Biden, explicó que el país se encuentra en una "meseta precaria" después de varios meses de descenso en la incidencia de contagios de coronavirus, y la tendencia ahora es "al alza".

Eso presenta un desafío para la Casa Blanca, que debe promover y destacar el rápido ritmo de vacunación al tiempo que pide a los estadounidenses que no levanten todavía las medidas para mitigar los contagios, algo que ya han hecho varios estados con líderes conservadores.

CITAS PARA TODOS EL 19 DE ABRIL

Biden adelantó este martes la fecha en la que espera que todos los estadounidenses puedan pedir cita para vacunarse contra la covid-19, que era el 1 de mayo y que ahora es el 19 de abril.

"Con los suministros que tenemos disponibles, con el número de centros de vacunación y de profesionales que vacunan, creemos que todo el mundo en el país debería poder ponerse a la fila para el 19 de abril", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa diaria.

El anuncio es posible porque todos los estados del país han confirmado ya que abrirán citas para cualquier adulto en las próximas semanas, alentados por un ritmo de vacunación que, según la Casa Blanca, es ya el más rápido del mundo.

Un tercio de los estadounidenses y el 40 % de los mayores de 18 años del país han recibido ya al menos la primera dosis de la vacuna; mientras que el 23,2 % de los adultos ya están completamente inmunizados, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, en inglés).

En total se han administrado ya más de 167 millones de dosis, entre ellas 150 millones desde que Biden llegó al poder en enero, de acuerdo con el Gobierno.

"SACRIFICIO" PARA EVITAR LA CUARTA OLA

La Casa Blanca presume a diario de esa velocidad a la hora de administrar dosis, un mensaje que a veces eclipsa el otro que siguen repitiendo tanto Biden como sus asesores: es prematuro cantar victoria y bajar la guardia.

"Es difícil, es duro, pero él (Biden) está pidiendo a la gente que se sacrifique un poco más de tiempo" para evitar un repunte de las infecciones, subrayó este martes Psaki.

El mandatario ya ha criticado a estados como Texas y Misisipi por levantar restricciones como la obligatoriedad del uso de mascarillas, pero su margen de maniobra es limitado en un país donde los territorios tienen mucho poder para gestionar sus asuntos internos.

California, el estado más poblado del país y el primero que implementó una orden de confinamiento hace más de un año, anunció este martes que, si sigue en la trayectoria actual, levantará todas las restricciones relacionadas con la covid-19 el 15 de junio, excepto el uso de mascarilla.

Aunque la media de muertes diarias por covid-19 en Estados Unidos ronda las 800, el nivel más bajo desde noviembre; los contagios están subiendo en varios estados del noreste y el medio oeste: en Michigan, las hospitalizaciones por covid-19 se han triplicado en el último mes.

La media de nuevos casos diarios supera los 64.000, lo que supone el 20 % más que hace dos semanas y un nivel similar al del pasado verano, cuando hubo una ola de contagios después de que varios estados relajaran sus restricciones, según un análisis del diario The New York Times.

La variante británica, más contagiosa, ya es la predominante en buena parte de Estados Unidos, aunque otras variantes regionales, como una detectada en Nueva York y otra en California, también se están expandiendo.

SIN PASAPORTE DE VACUNACIÓN FEDERAL

Pese a las presiones para volver a la normalidad, Estados Unidos no tendrá un pasaporte de vacunación respaldado por el Gobierno como los que se están planteando en la Unión Europea (UE), aseguró este martes la Casa Blanca.

Aunque el sector privado podrá desarrollar sus propios certificados al respecto, ninguno de ellos estará respaldado por el Gobierno federal, una idea que había generado una fuerte resistencia entre los conservadores del país y que ya han prohibido tanto Florida como Texas.

"No habrá ninguna base de datos federal sobre vacunaciones, ni ningún mandato federal que requiera que todo el mundo obtenga una credencial de vacunación única", subrayó la portavoz de Biden.