Brasil: detienen a menor por vínculo con terroristas

La Policía brasileña detuvo a un menor de edad al que acusa de estar vinculado al grupo de simpatizantes de grupos terroristas desmontado la semana pasada por supuestamente estar preparando atentados durante los Juegos Olímpicos que Río de Janeiro inaugurará el próximo viernes.

El adolescente de 17 años fue detenido en Morrinhos, una pequeña ciudad en el estado de Goiás (centro), y recluido en un centro especial para jóvenes infractores, informó la Policía Federal en un comunicado.

Tras verificar la participación del adolescente en el grupo investigado (por terrorismo), la Policía Federal notificó del hecho a las autoridades regionales de Goiás en cumplimiento de lo establecido por el Estatuto de la Infancia”, según el escrito.

De acuerdo con la nota, la reclusión del menor en un centro especial fue ordenada por el Juzgado de la Infancia y la Juventud de Goiás, ya que, por su edad, el acusado no puede ser arrestado por la Policía ni recluido en centro carcelario.

Hasta ahora las autoridades brasileñas han detenido a trece adultos acusados de asociación al terrorismo con el fin de evitar posibles atentados en los Juegos Olímpicos.

La semana pasada, el Ministerio de Justicia de Brasil informó de la detención de doce personas, todos brasileños, que supuestamente formaban lo que fue calificado como “célula” terrorista “aficionada” y “desorganizada”.

Según las autoridades, esas personas intercambiaban mensajes en las redes sociales en los que exaltaban al Estado Islámico (EI) e incluso buscaban adquirir armas a través de vendedores clandestinos que operan en Paraguay.

Las doce personas arrestadas fueron acusadas formalmente de apología al terrorismo y de emprender preparativos para posibles actos terroristas.

El jueves fue detenida otra persona, sin vínculos con los anteriores, acusada de ser simpatizante de grupos terroristas y que, según el Ministerio de Justicia, llegó a viajar a Siria para jurar lealtad al Estado Islámico.

Chaer Kalaoun, brasileño de 34 años, descendiente de libaneses, de religión musulmana y detenido este jueves en un suburbio de Río de Janeiro, era vigilado por la Policía por sus supuestos contactos con grupos terroristas desde 2014, cuando Brasil organizó el Mundial de fútbol.

Kalaoun es acusado formalmente de supuestos vínculos con el Estado Islámico, de hacer apología al terrorismo y de defender, en conversaciones en las redes sociales, las acciones violentas de esa organización.

Bolsonaro hace demostración de fuerza al reunir a una multitud en Sao Paulo

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro hizo este domingo una demostración de fuerza al movilizar a una gran multitud en un acto en Sao Paulo en el que cargó contra su inhabilitación y pidió una amnistía para sus seguidores detenidos por la asonada de 2023.

Fuente: AFP

Bolsonaro había convocado a sus simpatizantes a una manifestación en la megalópolis, en medio de las sospechas que pesan en su contra por planear un golpe de Estado tras perder las elecciones contra el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.

Vestido con una camiseta de la selección de fútbol, el expresidente se dirigió a una marea de seguidores, que ocuparon más de seis cuadras de la emblemática avenida Paulista, constató la AFP.

“No podemos aceptar que un poder elimine del escenario político a quien quiera que sea, a no ser por un motivo justo. No podemos pensar en elecciones apartando a los opositores”, dijo el ultraderechista, declarado en 2023 inelegible por ocho años por abuso de poder.

Bolsonaro pidió además a sus partidarios en el Congreso, donde tiene mayoría, “una amnistía para aquellos pobres desgraciados que están presos en Brasilia”.

El exmandatario hacía alusión a sus seguidores detenidos por la invasión y devastación de las sedes de los tres poderes el 8 de enero de 2023, contra la asunción de Lula una semana antes.

En su discurso, volvió además a decirse “perseguido”, especialmente desde que acabó su mandato en 2022, y negó una vez más cualquier implicación en un plan golpista.

“¿Qué es un golpe? Tanques en las calles, armas, conspiración. Nada de eso ocurrió en Brasil”, afirmó.

La policía lanzó el 8 de febrero la operación Tempus Veritatis (la hora de la verdad, en latín), contra Bolsonaro y varios de sus aliados, incluidos algunos de sus exministros. Hubo allanamientos, detenciones y quedó impedido de salir de Brasil.

Investigadores creen que los sospechosos planearon desacreditar el sistema de votación electrónica antes de las elecciones, y después prepararon un golpe de Estado -no concretado- contra el nuevo gobierno.

Interrogado el jueves por la policía, Bolsonaro guardó silencio.

“Bolsonaro es una persona honesta (...) Es importante apoyarlo, porque él representa a Dios, patria y familia”, dijo a la AFP Wilson Aseka, un constructor de 63 años que viajó unos 700 kilómetros desde el vecino estado de Minas Gerais para participar en el acto.

- “Mayor perseguido político” -

Bolsonaro se mantiene como líder de la oposición en las encuestas, aunque fue inhabilitado a participar de elecciones hasta 2030 precisamente por criticar sin pruebas las urnas electrónicas.

El gobernador de Sao Paulo y aliado, Tarcisio de Freitas, dijo en su discurso que el expresidente “representa un movimiento” de quienes luchan “por la familia, patria y libertad”.

También el alcalde de la megalópolis, Ricardo Nunes, participó en la marcha.

El influyente pastor evangélico Silas Malafaia criticó al Supremo Tribunal Federal y al juez Alexandre de Moraes, quien encabeza las investigaciones contra Bolsonaro.

“Si ellos lo detienen, saldrá engrandecido (...) Jair Messias Bolsonaro es el mayor perseguido político de nuestra historia”, exclamó.

Gleisi Hoffman, presidenta del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, escribió en X que el acto “es una amenaza más de Bolsonaro a las instituciones y una afronta a la Justicia, a la que está cerca de tener que rendir cuentas”.

Desde que dejó el poder, Bolsonaro enfrenta numerosas investigaciones. Por caso, en 2023 compareció por sospechas de haber instigado la asonada en Brasilia.

- “Verdeamarelo” -

La mayoría de los manifestantes en la avenida Paulista cumplieron con la consigna del expresidente, quien pidió usar los colores de la bandera de Brasil, que buscó apropiarse durante su mandato.

Además, solicitó que no llevaran pancartas ni banderolas con críticas.

Giovanna Bruneta, una abogada de 36 años vistió una camiseta amarilla de la “canarinha”: “Brasil está con él; no nos preocupan los demás, sino que vuelva a representarnos, lo conseguimos una vez y creemos que volveremos a conseguirlo”, dijo, con su hijo en brazos.

Bolsonaro también pidió que no haya manifestaciones en otras ciudades del país, lo que atrajo a simpatizantes de otros estados a Sao Paulo.

- Banderas de Israel -

Tras las polémicas declaraciones de Lula en que comparó la campaña militar de Israel en Gaza con el Holocausto, Bolsonaro y sus seguidores mostraron su apoyo al Estado hebreo.

El exmandatario sostuvo una bandera de Israel en el palco montado sobre un camión.

“El pueblo brasileño no concuerda con los dichos de Lula sobre Israel”, dijo a la AFP Edivan Batista Borges, vendedor de seguros de 43 años, con una insignia israelí colgada en la espalda.

Israel afirma que lanzará una ofensiva contra Rafah aunque se logre una tregua

Israel prometió este domingo que lanzará una ofensiva terrestre en la superpoblada ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, pese a las negociaciones en marcha para alcanzar una nueva tregua en la guerra contra Hamás.

Doha acoge una nueva ronda de negociaciones para una cese el fuego en las que participan “expertos de Egipto, Catar, Estados Unidos e Israel” y representantes del movimiento islamista palestino Hamás, informó una televisión egipcia.

Pero, sin embargo, una eventual ofensiva contra la ciudad de Rafah, fronteriza con Egipto, solo se vería “demorada” en caso de alcanzar un acuerdo de alto el fuego, declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una entrevista con con la cadena estadounidense CBS.

Si no tenemos un acuerdo, lo haremos de todos modos”, señaló Netanyahu, refiriéndose a la ofensiva contra Rafah, donde sobreviven hacinados 1,4 millones de civiles, según la ONU.

“Tiene que hacerse porque la victoria total es nuestro objetivo y la victoria total está al alcance, no a una distancia de meses, sino de semanas, una vez que comencemos la operación”, añadió.

En la Franja de Gaza, la situación no deja de empeorar y 2,2 millones de personas, la inmensa mayoría de la población, se enfrentan a una “hambruna masiva”, según la ONU.

“NO TENGO PALABRAS”

Los bombardeos no cesan y la ayuda humanitaria entra a cuentagotas por el paso de Rafah, en el extremo sur del enclave, donde depende del visto bueno de Israel, que impuso un asedio total a la Franja.

Encaminar la ayuda hacia el norte es casi imposible debido a los combates que se libran a lo largo y ancho del territorio.

Una gran parte de la población ya había huido de esa zona tras las órdenes de evacuación del ejército israelí en octubre.

Pero esta vez es la falta de alimentos la que obliga a los gazatíes a huir.

Un corresponsal de AFP dio cuenta de cientos de personas abandonando sus hogares para dirigirse a otras zonas del territorio, gobernado por Hamás desde 2007 y sometido a intensos bombardeos israelíes desde el 7 de octubre.

La guerra estalló ese día cuando milicianos islamistas mataron a unas 1.160 personas, en su mayoría civiles, en el sur de Israel, y secuestraron a unas 250, según un balance de AFP basado en datos israelíes.

En respuesta al ataque, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre que ya provocó 29.692 muertos en Gaza, en su gran mayoría civiles, según el Ministerio de Salud del territorio palestino.

“Vine caminando (...) No tengo palabras para describir el tipo de hambruna que se extiende ahí (...)”, contó Samir Abd Rabbo, de 27 años, que llegó a Nuseirat, en el centro de Gaza, junto a su hija de un año y medio.

No hay leche [para mi hija]. Trato de darle pan que preparo a partir de forraje, pero no puede digerirlo (...) nuestra única esperanza es la ayuda de Dios”, contó.

NEGOCIACIÓN PARA UNA TREGUA

Representantes de Egipto, Catar, Estados Unidos y de Israel y Hamás reanudaron este domingo en Doha unas negociaciones de cara a una tregua, a las que seguirán unas “reuniones en el Cairo”, según el canal AlQahera News, próximo a los servicios egipcios de inteligencia.

Las conversaciones, según la cadena, “aseguran el seguimiento de lo que se habló en París”, adonde se desplazó el viernes el jefe del Mosad, el servicio de inteligencia exterior de Israel, David Barnea.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, afirmó el domingo que los representantes de Israel, Estados Unidos, Egipto y Catar, reunidos en París, “llegaron a un entendimiento” respecto a “cuáles deberían ser los contornos básicos de un acuerdo sobre rehenes para un cese el fuego temporal”.

Tendrán que ocurrir discusiones indirectas de Catar y Egipto con Hamás, pues en última instancia tendrán que acordar liberar a los rehenes”, declaró a la CNN, insistiendo en que “ese trabajo está en marcha”.

Según una fuente de Hamás, catalogado como organización “terrorista” por Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, el plan contiene una tregua de seis semanas y un intercambio de entre 200 y 300 presos palestinos por 35 y 40 rehenes.

Tras un canje que tuvo lugar en noviembre, las autoridades israelíes calculan que aún hay 130 rehenes en Gaza, de los cuales 31 habrían muerto.

Entre esos fallecidos, figura un soldado israelí de 19 años, anunció el ejército este domingo.

Israel, que afronta crecientes presiones internas, exige “la liberación de todos los rehenes, empezando por todas las mujeres, y que dicho acuerdo no signifique el fin de la guerra”, afirmó Tzachi Hanegbi, asesor de seguridad nacional del primer ministro Benjamin Netanyahu.

Hamás, en cambio, exige un “alto el fuego total” y una retirada de las tropas israelíes de Gaza.

Taiwán celebra el fin del Año Nuevo lunar lanzando petardos contra una deidad

Con pantalones cortos y lentes protectores, cuatro hombres colocan un palanquín con un deidad de la fortuna en sus hombros, y atraviesan una nube de petardos dirigidos hacia ellos, una tradición que marca el fin del Año Nuevo lunar en Taiwán.

Fuente: AFP

La insólita celebración es conocida como “el bombardeo del maestro Han Dan” y se practica desde hace más de un siglo en Zhunan, en el noroeste de la isla.

La tradición consiste en lanzar petardos sobre una divinidad y sobre los que la cargan, con riesgo de resultar heridos. La fiesta nació tras una epidemia de peste, explica Chen Chien-long, encargado del comité organizador.

“Maestro Han Dan bajó del cielo y le dijo a la gente: ‘Deben bombardear la peste con petardos’”, prosigue. “Los petardos también le dieron calor a maestro Han Dan, que temía el frío”, cuenta.

Desde entonces, maestro Han Dan es una deidad de la buena fortuna y las pequeñas detonaciones se consideran de buen augurio.

“Cuantos más petardos lancemos, más prósperos seremos”, dice Chen.

La celebración suelen tener lugar al 15º día del Año Nuevo lunar y este año se desarrollaron el sábado, con cientos de espectadores observando el acto.

Tapándose los oídos para protegerse de las fuertes explosiones, intentaron grabar la escena con sus teléfonos inteligentes.

A su lado, unas personas vestidas de amarillo con sombreros, guantes y máscaras protectoras encendieron los petardos y los lanzaron contra la procesión.

En el centro, cuatro hombres cargaban la divinidad en sus hombros, decorado con algunas hojas de palma. Los responsables de cargar maestro Han Dan también traían una escoba para ahuyentar a los malos espíritus.

Uno de ellos, Chao Jen-hao, contó que siguió una dieta vegetariana y evitó todo pecado durante tres días con el fin de prepararse al evento.

“Para mí, cargar el palanquín es mostrar mi dedicación”, declaró, insistiendo en que “no hay dolor” cuando las explosiones de los petardos rozan su piel tatuada.

“Mientras mi corazón esté con el maestro Han Dan, todo irá bien”, afirmó el joven de 28 años.

Lien Chong-liang, en cambio, explicó que caminar en la procesión es como “estar en medio de un tiroteo”. Pero “no temo nada”, dijo el hombre, de 63 años y que lleva 15 años cargando la divinidad.

“Obviamente habrá algunas heridas en el cuerpo, es normal. Pero para mí no es grave”, sostuvo.