Caso Khashoggi: Erdogan, de mayor carcelero de periodistas a conciencia de la humanidad

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, es uno de los principales exponentes del caso Jamal Khashoggi, periodista opositor saudí que fue asesinado el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. Sin embargo, detrás de su figura defensora, el mandatario posee sus antecedentes con los comunicadores.

Erdogan asegura que el periodista opositor saudí Jamal Khashoggi murió asfixiado con una bolsa de plástico al tiempo que destacó la necesidad de una investigación internacional del caso.

"La bolsa que se colocó en la cabeza…. su sufrimiento posterior. Ya lo saben. Dejamos que todos escucharan esto", dijo Erdogan, en alusión a las grabaciones de audio del asesinato del reportero en el consulado saudí de Estambul que las autoridades turcas han compartido con varios gobiernos.

De acuerdo con EFE, el mandatario turco hizo estas declaraciones a un grupo de periodistas que lo acompañaban en el avión presidencial rumbo a Paraguay tras acudir a la cumbre del G20 en Buenos Aires.

Durante la cumbre del G20, Erdogan criticó que el asesinato de Khashoggi no fuera un tema de agenda en esa reunión de líderes y acusó al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, -presente en Buenos Aires- de intentar desligara su país del caso.EFE

Carcelero

Según El Diario, Recep Tayyip Erdogan está utilizando la gestión del caso Jamal Khashoggi en su propio beneficio, ya que el mundo tiene los ojos puestos en Arabia Saudí por un asesinato que tiene a todos en vilo. Entonces el presidente de Turquía no ha dudado en alzarse como el "representante de la conciencia de la humanidad".

Tras años de críticas constantes por sus violaciones de derechos humanos, por fin el mundo cierra la boca y confía en Erdogan como garante de justicia.

"Es repugnante oírle hablar de la conciencia de la humanidad cuando su gobierno ha encerrado a unas 60.000 personas solo en los últimos años bajo acusaciones falsas", señala a eldiario.es Abdullah Bozkurt, periodista turco exiliado en Suecia y fundador del Stockholm Center for Freedom.

"Está soltando grandes lágrimas de cocodrilo por el asesinato de un periodista e intenta manipular el caso en beneficio político y para mejorar su imagen. Antes de reivindicar credibilidad en materia de libertad de expresión y de prensa debería limpiar su propia casa", añade.

El matrimonio Güven conoce muy bien la persecución de Erdogan a los periodistas. Cevheri Güven fue director de la prestigiosa revista política Nokta, de tendencia progresista, y su esposa, Tuba Güven, trabajó durante 10 años como periodista en la televisión pública, TRT. La noche del intento de golpe de Estado en julio de 2016, cuentas de redes sociales relacionadas con la inteligencia difundieron el nombre de Cevheri en una especie de lista negra. Cevheri tuvo que salir de su casa y esconderse en la de amigos. "Dos semanas después, me echaron de mi trabajo sin ninguna explicación", cuenta Tuba a eldiario.es.

"La policía vino a casa dos veces. Registraron todo, pero no pudieron encontrar nada y se llevaron mi teléfono, el de mi marido y mi ordenador. Un mes después empezaron a encarcelar a gente como rehenes cuando buscaban a alguien y no lo encontraban, especialmente familiares. Por eso me escondí durante un mes en otra ciudad de Turquía con mis hijos", recuerda Tuba. Entonces el matrimonio decidió salir del país de manera ilegal. La situación era insostenible, "alguien tenía que trabajar para mantener a la familia". Fueron a la frontera, pagaron 15.000 euros a los traficantes por toda la familia y cruzaron el río Evros, frontera entre ambos países, en un pequeño bote de madera. Apenas fueron dos minutos de trayecto.

Entonces caminaron media hora hasta llegar a la primera comisaría y pidieron asilo. "Nos investigaron mucho porque estos casos de turcos entrando ilegalmente a Grecia eran nuevos para ellos", cuenta Tuba. Un año y medio después, Cevheri encontró trabajo en Alemania y dejó Grecia, donde se quedaron Tuba y sus dos hijos. "Yo no he ido porque mi marido ha viajado otra vez de forma ilegal porque no tenemos pasaporte y no podía ir legalmente. Para mí es suficiente y es demasiado riesgo, pero mi marido tenía que ir, alguien tiene que trabajar y mantener a la familia. Las condiciones en Grecia son muy difíciles y no hay ayuda a los refugiados", afirma Tuba, que trabaja como freelance.

"El discurso de Erdogan me produce risa… ojalá yo fuese una periodista internacionalmente reconocida para vivir mi vida y pensar o hablar libremente. En Turquía hay centenares de periodistas en prisiones en condiciones inhumanas, me pregunto de qué tipo de conciencia habla Erdogan", señala Tuba. "Turquía ahora es como el consulado saudí, porque nunca puedes estar segura de si seguirás con vida. Han muerto decenas de personas torturadas y bajo custodia", añade.

"Si Turquía representa la conciencia de la humanidad, ¿por qué estamos nosotros aquí? ¿Por qué la gente toma la arriesgada decisión de huir? ¿Por qué estamos en el exilio? ¿Por qué hay muchas familias separadas? ¿Por qué hay niños que han perdido a su madre o a su padre? ¿Por qué?", se pregunta.

Bozkurt, que conoció personalmente a Khashoggi y que recuerda que defendía en algunos aspectos el régimen de Erdogan, asegura que "aunque el presidente intente reconstruir su imagen sobre la libertad de prensa, será una misión imposible porque los números hablan por sí solos". "Haga lo que haga respecto al caso Khashoggi, es muy difícil que cambie su imagen como el peor carcelero de periodistas del mundo. Si quisiese cambiar su imagen, pondría en libertad a todos los periodistas y volvería a abrir los 180 medios que ha cerrado su gobierno".

"El cadáver de Khashoggi es una baza negociadora"

Erdogan controla la investigación, los tiempos y las noticias que salen. Aunque ha afirmado que su investigación es justa e imparcial, los relatores especiales de la ONU en libertad de expresión y en desapariciones forzadas han solicitado una "investigación independiente e internacional". También lo han hecho diversas ONG como Reporteros sin Fronteras, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y The Committee to Protect Journalists.

"Es preocupante que uno de los periódicos progubernamentales que ha publicado tantas historias falsas en el pasado ahora se está citando por todo el mundo sin contrastar su información", afirma Bozkurt. Día tras día, medios cercanos al Gobierno han publicado detalles de la investigación turca y sus informaciones han sido replicadas por todo el mundo. "En los últimos años he leído tantas acusaciones, especialmente contra periodistas, basadas en pruebas falsas y fabricadas que es muy difícil pensar que pueden investigar este caso con integridad. El Gobierno no tiene credibilidad", añade.

"Erdogan tiene una ventaja porque controla el territorio y puede filtrar la información que le interesa y manipular a la opinión pública. Así fortalece su posición en la mesa negociadora con los saudíes y los estadounidenses y utiliza la muerte de este pobre hombre como arma para ganar algún tipo de concesión de gobiernos extranjeros", añade. Bozkurt cree que el objetivo de Erdogan es aislar al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, del rey Abdulaziz y del resto de la corona y romper la línea de sucesión, porque ve a Bin Salmán como una amenaza a los intereses de Turquía.

Cevheri Güven coincide con Bozkurt. "De los mensajes que ha dado hasta ahora, entendemos que Erdogan intenta hacer del caso Khashoggi un asunto de negociación entre Turquía, Arabia Saudí y EEUU. Para él, el cuerpo sin vida del periodista saudí Jamal Khasoggi no es nada más que una baza negociadora".

 

Mató a su mujer para fugarse con su novio, pero sus aplicaciones lo delataron

Un farmacéutico de Middlesbrough, Reino Unido, podría ser condenado a prisión perpetua por el femicidio de su mujer, a quien mató con la intención de cobrar un seguro de vida y huir a Australia con su amante y los embriones congelados de la víctima.

Mitesh Patel, de 37 años, estranguló a su mujer, Jessica, con una bolsa de supermercado. El crimen ocurrió en la casa del matrimonio, que está ubicada a unos pocos metros de la farmacia que ambos atendían, informó el sitio Daily Mail.

Tras matar a Jessica, Mitesh dio vuelta la casa para que pareciera que alguien había intentado desvalijarla y había matado a la mujer en vez. Pero fue traicionado por la aplicación iPhone Health, que lo mostró desplazándose por la vivienda a un ritmo frenético.

Los peritos lograron determinar que el hombre había subido y bajado las escaleras de su casa y había movido muebles mientras el cuerpo de su mujer yacía en la sala.

El crimen ocurrió el 14 de mayo, cuando Mitesh decidió matar a Jessica para cobrar los 2.5 millones de libras de su seguro de vida y escapar a Sidney, Australia, con su amante, el doctor Amit Patel.

"¿Lo amarías como si fuese tuyo?"

Ese fue el razonamiento de Mitesh a su amante antes de decidirse a matar a su mujer una vez que ella diera a luz. El matrimonio había pasado por tres tratamientos fallidos de fertilización in vitro y en el cuarto habían resuelto congelar varios embriones.

Una vez que llegaron a este punto, Mitesh decidió que no necesitaba más a su mujer para convertirse en padre, expresó el fiscal de la causa, Nicholas Campbell.

También los investigadores hallaron en el celular del farmacéutico una aplicación para citas entre hombres. Al parecer, la mujer sabía de estas aventuras que tenía su esposo.

Mitesh fue declarado culpable por un jurado de 12 personas pero aún falta saber cuál será la pena que enfrente.

 

El presidente de Ecuador echa a su vicepresidenta, vinculada a un caso de corrupción

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, eximió hoy de sus funciones a la vicepresidenta del país, María Alejandra Vicuña, salpicada por un caso de supuesto cobro irregular en la financiación de su partido izquierdista ABA.

"He decidido liberar de sus funciones a la señora vicepresidenta, María Alejandra Vicuña, para que pueda ejercer sin interferencia a su derecho a la legítima defensa", anunció Moreno en una decisión que no supone su relevo del cargo.

El mandatario dijo que, "por la delicadeza de esas funciones", decidió encargar esa labor al secretario general de la Presidencia, José Augusto Briones.

El presidente hizo el anuncio en una ceremonia en la que hoy tomaron posesión varios cargos ministeriales, dentro del que es el segundo reajuste de su gabinete este año.

Vicuña explicó en su perfil de Twitter que, por la mañana, había pedido al jefe del Ejecutivo que se la eximiera de sus funciones, entre las que destacan los programas de economía popular y solidaria y la reconstrucción por el devastador terremoto de 2016.

"Esta mañana he solicitado licencia al presidente Lenín para ejercer mi legítimo derecho a la defensa y no afectar la gestión de gobierno, especialmente las funciones a mí encomendadas", indicó Vicuña, quien el viernes, en una entrevista con Efe, aseguró que no renunciará a su cargo.

La hasta ahora vicepresidenta de Ecuador se encuentra bajo una investigación de la Fiscalía General después de que la semana pasada medios locales informaran de supuestas contribuciones indebidas que habría recibido en su cuenta bancaria cuando se desempeñó como legisladora, y que antiguos asesores le habrían depositado.

El Parlamento de Ecuador solicitó el jueves su renuncia tras conocerse los extremos y varios legisladores pidieron que fuera sometida a juicio político, mecanismo de censura parlamentaria a un funcionario o cargo público.

Vicuña, que negó cualquier irregularidad en los cobros, había sido designada vicepresidenta de Ecuador en octubre de 2017.

Lo hizo en sustitución del vicepresidente electo Jorge Glas, que en esa fecha entró en prisión preventiva por un caso de corrupción en la trama de sobornos de la firma brasileña Odebercht.

En enero de este año el Parlamento ecuatoriano aprobó su nombramiento como vicepresidenta del país tras el abandono efectivo del cargo de Glas, tras haber sido elegida entre una terna de tres aspirantes.

 

Trump congela su plan de subir los aranceles a China y abre un diálogo con Xi Jinping

El presidente de EE.UU., Donald Trump, accedió a suspender durante 90 días su plan de subir al 25 % los aranceles estadounidenses a cientos de productos chinos, y abrió una ambiciosa e incierta negociación con China sobre su política económica.


Fuente: EFE

El acuerdo con China fue el colofón de la visita de dos días de Trump a Buenos Aires con motivo de la cumbre del G20, que marcó el primer viaje a Latinoamérica de su mandato y que culminó sin ninguna polémica como las que caracterizaron sus últimos encuentros multilaterales, entre ellos la cita del G7 en junio pasado.

"Creo que, en algún momento, acabaremos consiguiendo algo que será bueno para China y bueno para EE.UU.", opinó Trump al iniciar su cena de trabajo con Xi en un lujoso hotel de Buenos Aires.

Casi seis horas más tarde, con Trump ya volando de vuelta a Washington, la Casa Blanca anunció un acuerdo con China destinado a contener la guerra comercial que EE.UU. inició en julio y que ha tenido en vilo desde entonces a los mercados internacionales.

"Los presidentes Trump y Xi han accedido a comenzar inmediatamente negociaciones sobre cambios estructurales" en la economía china, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado.

Las conversaciones tratarán, en concreto, "sobre la transferencia forzada de tecnologías, la protección de la propiedad intelectual, las barreras comerciales no aduaneras, las intrusiones cibernéticas y el robo cibernético, los servicios y la agricultura", precisó.

Ambas potencias tratarán de completar esas negociaciones "en los próximos 90 días", y, mientras dura el diálogo, Trump ha accedido a "dejar en el nivel del 10 % los aranceles a productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares a partir del 1 de enero de 2019, y no subirlos por ahora al 25 %", como estaba previsto.

Ese era el gran objetivo de Xi en la reunión de hoy, dado que esos aranceles afectan a más de un tercio de las exportaciones chinas anuales a EE.UU., entre ellos productos como frutas y verduras, cereales, textiles, material de construcción, productos químicos, combustibles, tabaco y alcohol.

"Si cuando acabe ese periodo (de 90 días), las partes no han conseguido alcanzar un acuerdo, los aranceles del 10 % se subirán al 25 %", advirtió Sanders.

A cambio, China se comprometió a aumentar "sustancialmente" sus compras de "productos agrícolas, energéticos, industriales y de otro tipo" procedentes de Estados Unidos, aseguró la portavoz.

"China ha accedido a comenzar inmediatamente a comprar productos agrícolas" a Estados Unidos para "reducir el desequilibrio comercial" bilateral, garantizó.

El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, aseguró por su parte que ambas partes pactaron no aplicar aranceles adicionales a partir del 1 de enero.

Wang, citado por la agencia estatal de noticias Xinhua, aseguró que el acuerdo marca la dirección de las relaciones chino-estadounidenses para el futuro, que estarán basadas en la "cooperación" y la "estabilidad".

En total, Washington ha impuesto aranceles a productos chinos por valor de 250.000 millones de dólares desde julio, y Trump había amenazado con sancionar bienes por otros 267.000 millones de dólares, lo que superaría con creces el volumen de importaciones de China a EE.UU., que en 2017 se situó en 506.000 millones.

China ha aplicado como represalia medidas recíprocas a más de 60.000 millones de dólares en importaciones estadounidenses, casi la mitad de los 130.000 millones que compró en 2017.

Trump percibe los déficits comerciales de EE.UU. con varios países como una amenaza a los intereses estadounidenses, pero en el caso de China, su Gobierno está preocupado además por las políticas económicas chinas, que a su juicio violan las reglas de la Organización Mundial del Conercio (OMC).

Está por ver si las negociaciones generarán cambios significativos en el sistema chino, cuyos fuertes subsidios a las compañías estatales y límites a la propiedad intelectual han llevado a Washington a acusar a Pekín de perjudicar a sus empresas. EFE