Chile se acerca a 600 muertes por coronavirus tras reportar 45 nuevos decesos

Santiago de Chile.- La pandemia de coronavirus ha dejado ya en Chile un total de 589 personas fallecidas después de en las últimas 24 horas se reportaran 45 nuevos decesos, lo que supone un nuevo registro récord en el país, informaron este jueves las autoridades del Ministerio de Salud.


Fuente: EFE

Las personas contagiadas en las últimas 24 horas fueron 3.964, de las que 3.538 han presentaron síntomas y 426 fueron asintomáticas, lo que sitúa en 57.581 el número total de casos de coronavirus en Chile desde que el pasado 3 de marzo se confirmara el primer positivo.

Del total de casos presentados en este tiempo, 23.992 corresponden a personas que se han recuperado mientras que 33.000 siguen activos.

"Es evidente que el número de casos está aumentado, eso se traduce que en los próximos días más eso va a provocar presión en la red asistencial", dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich, en la comparecencia de prensa diaria en la que presenta los nuevos datos de la pandemia.

Al respecto, el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, informó de que los pacientes hospitalizados en unidades de cuidados intensivos son 943, de las cuales 795 se encuentran con ventilación mecánica y 148 de ellas permanecen en estado crítico.

"El día de ayer presentamos una ocupación hospitalaria a nivel nacional de un 83 %, con 2.162 camas de cuidados intensivos, aumentando en 53 las camas en relación al día anterior. Esto ha permitido mantener este nivel de ocupación", destacó.

LA CAPITAL CONCENTRA LA MAYORÍA DE CASOS

El Gobierno chileno decretó la semana pasada una cuarenta total obligatoria en Santiago de Chile y parte de su zona conurbana, medida que mantiene confinadas en sus casas a cerca de 7 millones de personas y que se prolongó este miércoles hasta el próximo 29 de mayo ante el avance de la pandemia.

La Región Metropolitana, en la que se ubica Santiago de Chile, concentra 44.635 del total de casos de coronavirus y 388 de las muertes. De hecho, 40 de los 45 últimos fallecidos pertenecían a este territorio.

Este tipo de megacuarentenas habían sido descartada hasta ahora por el Gobierno, que desde el inicio de la pandemia defendió los confinamientos "selectivos y estratégicos", con restricciones de movimiento que se imponen y se levantan en cada comuna (barrio) en función de los nuevos contagios.

Además de Santiago y su periferia, también renuevan durante una semana el confinamiento las localidades de Antofagasta, Iquique, Alto Hospicio y Mejillones -todas al norte de la capital-, y la sureña población de Lonquimay, en La Araucanía.

En total, en todo el país, quedarán en cuarentena casi 8 millones de personas.

PIÑERA PIDE UNIDAD

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, envió hoy un mensaje telemático a la población y dijo pidió "la unidad de todos los chilenos" para luchar contra el coronavirus.

"Hoy en que nuestra patria y el mundo entero, vivimos tiempos muy duros, quisiera (...) dar un mensaje de fe y esperanza, y pedir la unidad de todos los chilenos", indicó.

La pandemia está haciendo mella en el bolsillo de los chilenos y este lunes se registraron las primeras protestas por falta de trabajo y alimentos en los barrios más humildes de la periferia capitalina, pese a que el Gobierno prometió la entrega de 2,5 millones de canastas alimenticias.

Chile se encuentra bajo estado de excepción, con toque de queda nocturno desde mediados de marzo, con colegios, universidades y fronteras cerradas, así como la mayoría de los comercios que no sean de primera necesidad. EFE

 

Brasil, el nuevo epicentro de la pandemia y con Bolsonaro en el ojo de la tormenta

De un tiempo a esta parte, América Latina se ha convertido en el nuevo epicentro de la pandemia de coronavirus, teniendo a Brasil como el principal país afectado con más de 310.000 casos confirmados. El presidente Jair Bolsonaro es señalado como uno de los mayores responsables de esta crisis.

Desde el descubrimiento del primer caso positivo en Wuhan, el coronavirus ha ido extendiéndose a pasos agigantados por todo el mundo, llegando a prácticamente todos los rincones del planeta.

En un principio, el epicentro fue China por tratarse del país donde se originó el brote de COVID-19, trasladando este foco posteriormente a Italia, España y el resto de Europa donde se registró un “boom” de casos y fallecimientos entre febrero y marzo.

Ya entre los meses de abril y mayo, la atención se centró en Estados Unidos, nación en la que la cantidad de casos positivos y decesos fue aumentando de forma alarmante hasta llegar al punto de dejar prácticamente colapsado a su sistema sanitario.

En la actualidad, el nuevo epicentro de esta pandemia es América Latina, que ya supera en número de nuevos contagios diarios a Europa y Estados Unidos, según los últimos reportes.

Puntualmente, es Brasil el que tiene hoy día la mayor incidencia de coronavirus, con más de 310.000 casos confirmados y un número de muertes que supera los 20.000 fallecimientos, teniendo en cuenta el más reciente reporte del gobierno local.

En un material publicado este miércoles, el Huffington Post analiza el contexto regional haciendo especial énfasis en el caso de Brasil, donde la “respuesta laxa” del presidente Jair Bolsonaro al coronavirus ha contribuido enormemente para que este panorama “fuera trágicamente inevitable”.

“La profunda desigualdad social y las grandes poblaciones ya vulnerables a las enfermedades infecciosas significaron que limitar la propagación del coronavirus en Brasil requería una respuesta agresiva. En cambio, Bolsonaro desestimó la pandemia como una conspiración mediática y a la enfermedad como una “pequeña gripe”, luchó con gobernadores y funcionarios estatales por medidas de distanciamiento social, despidió a un ministro de Salud y llevó a otro a renunciar, y en gran medida dejó a los brasileños -especialmente a los más pobres y vulnerables- valerse por sí mismos”, reza el artículo.

De acuerdo al portal norteamericano, “es probable que el desastre solo empeore en las próximas semanas a medida que Bolsonaro continúe minimizando la pandemia”. Los datos actuales dan cuenta de que los sistemas de salud pública estatales están llegando “a sus puntos de ruptura”.

Entre otras cuestiones, la publicación cita la desidia del gobierno hacia los pueblos originarios y las tribus indígenas -donde ya se han reportados varios fallecimientos por COVID-19-, la falta de previsión sobre el avance de la pandemia pese a las advertencias realizadas previamente, y también la difícil situación en los focos de pobreza de las favelas.

Igualmente, destaca que los líderes de países vecinos como Argentina y Paraguay se han preocupado abiertamente sobre cómo la negativa de Bolsonaro afectará a sus países, donde las medidas agresivas tienen brotes limitados.

 

Brasil supera las 20.000 muertes y 310.000 casos positivos de COVID-19

Brasil registró 1.188 muertes por COVID-19 en las últimas 24 horas, nuevo máximo diario desde el inicio de la pandemia, con lo que el balance total de fallecidos se elevó hasta los 20.047 fallecidos, informó este jueves el Gobierno.


Fuente: EFE

El Ministerio de Salud informó en su boletín diario que los casos confirmados de nuevo coronavirus subieron hasta los 310.087 en el país, tras un aumento de 18.508 contagios en el último día.

El martes, Brasil superó por primera vez la barrera del millar de óbitos diario al reportar 1.179, cifra que hoy rebasó y que refuerza al país como el epicentro latinoamericano y uno de los focos globales de la enfermedad.

En número de contagios, el gigante suramericano está cerca de sobrepasar a Rusia, que contabiliza 317.554 según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y convertirse así en el segundo país del mundo con mayor número de infectados, solo por detrás de Estados Unidos.

El ministro interino de Salud, el general Eduardo Pazuello, afirmó este jueves que, aunque han constatado “una reducción de casos en algunas capitales” regionales del norte y nordeste, el avance de la pandemia hacia el interior del territorio nacional “es inevitable”.

Desde el primer caso de coronavirus registrado en Brasil, el pasado 26 de febrero y que además fue el primero en Latinoamérica, el patógeno se ha propagado por todo la nación y ya ha llegado al 62 % de los 5.570 municipios del país, según el Ministerio de Salud.

Los datos indican además que el número de localidades con al menos un caso de COVID-19 aumentó casi doce veces en 53 días.

“Es la hora de acumular medios, estructurar las unidades de terapia intensiva, habilitar camas, adquirir insumos y equipamientos, y prepararse para el combate”, señaló Pazuello en una reunión con secretarios regionales y municipales de Salud.

Pazuello, sin experiencia en el área de la salud, asumió la cartera interinamente la semana pasada tras la renuncia del oncólogo Nelson Teich, el segundo ministro de Salud que abandonó el Gobierno en un mes por divergencias con el presidente Jair Bolsonaro, uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia.

El principal foco de la enfermedad en Brasil sigue siendo el populoso estado de Sao Paulo, el motor económico e industrial de la nación y que ya reporta 5.558 óbitos y 73.739 casos confirmados.

En segundo lugar vuelve a situarse Río de Janeiro, con 3.412 fallecidos y 32.089 contagios.

BRASIL TRABAJA PARA REDUCIR LA ENORME SUBNOTIFICACIÓN

No obstante, las cifras de Brasil podrían ser incluso mayores debido a la enorme subnotificación existente en este país de 210 millones de habitantes. Según recientes estudios académicos, los contagios podrían pasar del millón.

Para resolver ese problema, el Gobierno trabaja para “aumentar la capacidad de los laboratorios públicos”, según indicó el secretario sustituto de Vigilancia en Salud, Eduardo Macário.

El Ministerio de Salud también ultima una “estrategia integrada de vigilancia epidemiológica” en el ámbito de la atención primaria para monitorizar a pacientes y a las personas que tuvieron contacto con estos.

TREGUA ENTRE BOLSONARO Y LOS GOBERNADORES

Por otro lado, la tensión política generada por la crisis del coronavirus se redujo este jueves después de la reunión mantenida entre el presidente Jair Bolsonaro y los 27 gobernadores del país.

Las partes, enfrentadas desde el inicio de la emergencia sanitaria por la adopción de las cuarentenas, que el mandatario censura porque dice que van a arruinar el país, mostraron un tono más conciliador y apelaron a la unión para ganar “la guerra” contra el COVID-19.

En ese encuentro telemático, Bolsonaro y los gobernadores abordaron un programa de auxilio financiero a los estados y municipios, ya aprobado por el Parlamento pero aún no sancionado por el jefe de Estado.

El proyecto prevé que el Gobierno central distribuirá entre los estados y municipios un total de 120.000 millones de reales (unos 21.000 millones de dólares) para el combate al coronavirus.

Además, el jefe de Estado también obtuvo el apoyo de los gobiernos regionales para congelar el salario de los funcionarios de las tres esferas del poder hasta finales de 2021.

 

Otro golpe del COVID-19: pandemia dejará 11,5 millones de nuevos desempleados en América Latina

La crisis económica generada a consecuencia de la pandemia de COVID-19 traerá graves consecuencias a nivel del empleo, dejando a su paso alrededor de 11,5 millones de nuevos desempleados en América Latina este 2020, según la Cepal y la OIT.


Fuente: EFE

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en conjunto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentaron este jueves la última edición del informe "Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (COVID-19)".

En dicho documento, ambos organismos analizan el impacto que ha generado la pandemia de coronavirus en la región y los "fuertes efectos negativos" registrados en el mercado de trabajo.

Las consecuencias se estarían manifestando tanto en el sector formal (reducción de horas, caída de salarios y despidos) como en el ámbito informal (caída de empleo por distanciamiento y prohibición de circulación, menor acceso a compensaciones de ingreso).

Para este 2020, se espera la peor contracción económica en América Latina y el Caribe desde 1930, con una caída en el Producto Interno Bruto (PIB) regional estimada de -5,3 %, lo que tendrá efectos negativos sobre el mercado de trabajo.

En tal sentido, se proyecta un aumento de la tasa de desocupación de al menos 3,4 puntos porcentuales, hasta alcanzar un 11,5%, lo que equivale a más de 11,5 millones de nuevos desempleados. De profundizarse la contracción económica, la tasa de desocupación será mayor.

Cepal y la OIT también advirtieron que las mujeres trabajadoras son las más vulnerables y sectores intensivos en mano de obra como el turismo, comercio, manufactura, inmobiliaria y entretenimiento han sido altamente afectados. Además, las Micro y Pequeñas Empresas, que concentran 46,6 % del total del empleo en la región, tienen un "alto riesgo de experimentar quiebras".

Sobre la situación de ambas regiones y del mundo después de superada la enfermedad, el panorama descrito por Alicia Bárcena Ibarra, Secretaria Ejecutiva de la Cepal, no fue muy alentador. "No va a haber una vuelta a la normalidad como la conocíamos antes (...) A la salida de la pandemia, si es que llegamos a eso, vamos a tener un mundo más pobre, con más hambre y con más problemas sociales", señaló.

Respecto a en cuánto tiempo tardará el Caribe y Latinoamérica en recuperar todos los empleos destruidos, la representante del citado organismo expresó: "Es muy difícil hablar de tiempo en una incertidumbre tan grande como la que estamos viviendo, porque no sabemos cuándo termina, sobre todo en América Latina y el Caribe (el COVID-19) está en pleno desarrollo, está expandiéndose".