Colombia recibe casi un millón de vacunas de AstraZeneca por medio de Covax

Colombia recibió este domingo 912.000 dosis de la vacuna de la farmacéutica AstraZeneca contra el covid-19, un lote con el que el país podrá acelerar el Plan Nacional de Vacunación en el que ya ha aplicado 4.318.314 sueros.

Las vacunas llegaron por medio del mecanismo multilateral Covax, el cual Colombia copreside, y según el Ministro de Salud, Fernando Ruiz, su distribución será clave para el país que atraviesa la tercera y más grave ola desde el inicio de la pandemia.

“Covax tiene un compromiso con Colombia y con el mundo entero, y Covax ha tenido la oportunidad de llegar hoy con 912.000 vacunas en un tiempo que es absolutamente oportuno”, aseguró el ministro al recibir el lote de AstraZeneca en Bogotá.

La meta del Gobierno es vacunar a lo largo de este año a 35,2 millones de personas, equivalentes al 70 % de la población nacional, para alcanzar la inmunidad de rebaño.

Según el ministro, el país tiene con estas nuevas dosis “una oportunidad muy importante para darle un impulso a nuestro Plan de Vacunación y poder avanzar en la etapa dos, que es la que cubre a los mayores de 60 años, que es la población con mayor riesgo”.

Agregó que “un mecanismo multilateral como Covax puede realmente hacer una diferencia para nuestras sociedades en la provisión de vacunas”.

El jefe de la cartera de Salud señaló además que la próxima semana llegarán al país un millón de vacunas de Sinovac y otras 549.000 dosis de Pfizer.

VACUNAS SEGURAS GRACIAS A LA COOPERACIÓN

Por su parte, la embajadora de la Unión Europea (UE) en Colombia, Patricia Llombart, quien asistió al recibimiento del nuevo lote, destacó que estas dosis suponen que más de 400.000 personas “van a encontrar la protección contra el virus y también la tranquilidad”, dado que la de AstraZeneca requiere dos dosis.

“Estamos muy felices de ver que el cargamento que llega hoy es fruto de la cooperación internacional”, agregó Llombart al subrayar que como en muchos países, incluida Colombia, “estamos sufriendo una nueva ola”, se debe acelerar la producción de vacunas, desafío con el que la UE sigue comprometida.

El tercer pico de la pandemia tiene en el alerta roja las redes de salud de todo el país por la ingente demanda de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI), que llegó al límite de su capacidad en ciudades como Medellín (noroeste) o Santa Marta y Barranquilla (norte).

Los contagios y muertes por coronavirus han aumentado drásticamente en las últimas semanas en Colombia, que acumula 2.757.274 de casos y 70.886 víctimas mortales.

“La vacuna que llega al país es una vacuna segura, eficaz, es una vacuna de calidad (…), tenga la certeza que cuando a ustedes les llegue la cita tienen que acudir y aplicársela, la que nos ofrezcan es la mejor vacuna que podemos tener contra la covid-19”, alentó por su parte la representante en Colombia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Gina Tambini.

El de hoy es el segundo lote de AstraZeneca que recibe Colombia, ya que el pasado 20 de marzo llegaron al país 244.800 vacunas de ese laboratorio, también por medio de Covax.

El candidato de extrema derecha José Antonio Kast es elegido presidente de Chile

José Antonio Kast, el candidato más a la extrema derecha desde el fin de la dictadura militar hace 35 años, arrasó en el balotaje del domingo para convertirse en el próximo presidente de Chile.

Fuente: AFP

Las bocinas de celebración de votantes de Kast explotaron en el centro de Santiago, frente a su comando electoral y en varios puntos del país, constató la AFP. El servicio electoral dio como presidente electo a Kast tras un rapidísimo conteo.

Kast, un abogado ultraconservador de 59 años, se impuso con un 58% frente a la comunista moderada Jeannette Jara, que representaba a una coalición de izquierdas y consiguió el 41%.

Kast, devoto católico y padre de nueve hijos, promete deportar a casi 340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la criminalidad.

“Estamos contentos, porque hace rato que venimos buscando una mejora. El país venía en decadencia. Tenemos confianza que con este candidato las cosas van a mejorar”, dijo a la AFP Ricardo Neves, estudiante de Construcción Civil de 31 años, que festejaba frente al comando central de Kast.

La rival de Kast es una abogada de 51 años que fue ministra de Trabajo del gobierno de Gabriel Boric y redujo la jornada laboral a 40 horas. Prometía subir el sueldo mínimo y continuar el alza de las pensiones.

Kast garantizó un gobierno de unidad. “Quien gane (...) va a tener que ser presidenta o presidente de todos los chilenos”, dijo a periodistas luego de sufragar en Paine, a 40 km de Santiago.

“Ya estábamos bien cansados a nivel país del desgaste económico (...) Se extrañaba la derecha”, sostuvo por su lado Maribel Saavedra, una votante de Kast de 42 años que abría un champán frente a su comando de campaña. Dijo esperar que Kast “refuerce el país con trabajo” y “regularice el tema inmigratorio”.

Chile “se cae a pedazos”

Kast cree que Chile “se cae a pedazos”. Este fue su tercer intento de llegar a la presidencia, ahora como candidato del Partido Republicano que fundó hace cinco años, porque la derecha tradicional le parecía muy blanda.

En sus actos públicos, detrás de un vidrio blindado en uno de los países más seguros de la región, este exdiputado presentó a Chile casi como un Estado fallido dominado por el narco, que se aleja del “milagro económico” que lo tornó una de las naciones más exitosas de Latinoamérica.

Un 63% de los chilenos afirman que el crimen y la violencia son su mayor preocupación, seguidos por el bajo crecimiento económico, según un sondeo Ipsos de octubre.

Sin embargo, la percepción del miedo en Chile es mucho mayor de lo que indican las cifras reales de criminalidad.

Los homicidios se duplicaron en la última década, aunque están en baja hace dos años. No obstante, hay un alza de delitos como el secuestro y la extorsión, tras la irrupción de bandas venezolanas, colombianas y peruanas, como el Tren de Aragua.

El gobierno del izquierdista Boric, un exlíder estudiantil que llegó al poder tras las masivas protestas de 2019, fracasó en reformar la Constitución de Pinochet y eso “le quitó todo el piso político”, estimó Robert Funk, profesor de ciencia política de la Universidad de Chile.

Muchos chilenos reclamaban un cambio.

Favorito a pesar de Pinochet

Kast apoyó a la dictadura militar y asegura que, si estuviera vivo, Pinochet votaría por él. Pero en esta última campaña evitó hablar de este tema y de otros que puedan restarle votos, como su oposición al aborto bajo cualquier circunstancia.

Investigaciones periodísticas revelaron en 2021 que el padre de Kast, nacido en Alemania, fue miembro del Partido Nazi de Adolf Hitler.

Kast afirma, por el contrario, que su padre fue un conscripto forzado en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y niega que haya sido un partidario del movimiento nazi.

En la primera ronda electoral, hace un mes, tanto Jara como Kast obtuvieron un cuarto de los votos, con una ligera ventaja para la izquierdista. Pero los votos de derecha sumaron un 70%, y propulsaron a Kast al palacio presidencial de La Moneda.

Desde 2010 la derecha y la izquierda se alternan en el poder en Chile en cada elección presidencial. El voto es obligatorio en estas presidenciales por la primera vez en más de una década.

Si Kast gana “no hay que pensar que tiene un mandato súper fuerte para hacer lo que quiere”, porque mucha gente lo vota por temor a Jara, estimó el analista Robert Funk.

Chile elige presidente con la extrema derecha como favorita al cerrar la votación

Los chilenos votaron este domingo en un país polarizado entre el candidato más a la derecha desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet hace 35 años y una comunista moderada que representa a la izquierda.

Fuente: AFP.

Los resultados se esperan en pocas horas, pero los sondeos ya señalan como favorito a José Antonio Kast, un abogado de 59 años, devoto católico y padre de nueve hijos, que promete deportar a casi 340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la criminalidad.

Su rival es Jeannette Jara, una abogada de 51 años de origen humilde, exministra de Trabajo oficialista que redujo la jornada laboral a 40 horas. Promete subir el sueldo mínimo y las pensiones.

Tras votar en la comuna de Paine, a 40 km de Santiago, Kast fue ovacionado por una multitud a los gritos de “¡Presidente!”.

Prometió un gobierno de unidad si gana el balotaje. “Quien gane (...) va a tener que ser presidenta o presidente de todos los chilenos”, dijo a periodistas luego de sufragar.

Jara votó en Conchalí, el barrio humilde de Santiago donde creció, y pidió un Chile sin odio ni miedo. Garantizó “combatir de frente el narcotráfico, la corrupción”.

“Voy a votar por Kast porque me da más confianza. El comunismo en ninguna parte del mundo ha sido positivo”, dijo a la AFP José González, un transportista de 74 años, en una fila de votación en el centro de Santiago.

Kast cree que Chile “se cae a pedazos”. Este es su tercer intento de llegar a la presidencia, ahora como candidato del Partido Republicano que fundó hace cinco años, porque la derecha tradicional le parecía muy blanda.

En sus actos públicos, detrás de un vidrio blindado en uno de los países más seguros de la región, este exdiputado presenta a Chile casi como un Estado fallido dominado por el narco, que se aleja del “milagro económico” que lo tornó una de las naciones más exitosas de Latinoamérica.

“Lo importante, más que los beneficios sociales, es el trabajo, la seguridad. Que la gente pueda salir de su casa sin tener miedo y regresar en la noche y no pensar que en las esquinas le va a pasar algo”, declaró a la AFP Úrsula Villalobos, una ama de casa de 44 años que apoyó a Kast.

“Un Pinochet sin uniforme”

Un 63% de los chilenos afirman que el crimen y la violencia son su mayor preocupación, seguidos por el bajo crecimiento económico, según un sondeo Ipsos de octubre.

Sin embargo, la percepción del miedo en Chile es mucho mayor de lo que indican las cifras reales de criminalidad.

Los homicidios se duplicaron en la última década, aunque están en baja hace dos años. No obstante, hay un alza de delitos como el secuestro y la extorsión, tras la irrupción de bandas venezolanas, colombianas y peruanas, como el Tren de Aragua.

El gobierno izquierdista de Gabriel Boric, un exlíder estudiantil que llegó al poder tras las masivas protestas de 2019, fracasó en reformar la Constitución de Pinochet y eso “le quitó todo el piso político”, estimó Robert Funk, profesor de ciencia política de la Universidad de Chile.

Muchos chilenos reclaman un cambio.

Cecilia Mora, una jubilada de 71 años, votará a Jara para preservar los beneficios sociales y porque Kast le parece “un Pinochet sin uniforme”.

“Quiero que mi país vuelva a ser tranquilo, que uno pueda caminar por las calles libremente sin el temor que te quiten la cartera. (...) Kast me recuerda mucho a la dictadura” que dejó 3.200 muertos y desaparecidos entre 1973 y 1990, dice.

Favorito a pesar de Pinochet

Kast apoyó a la dictadura militar y asegura que, si estuviera vivo, Pinochet votaría por él. Pero en esta última campaña evitó hablar de este tema y de otros que puedan restarle votos, como su oposición al aborto bajo cualquier circunstancia.

Investigaciones periodísticas revelaron en 2021 que el padre de Kast, nacido en Alemania, fue miembro del Partido Nazi de Adolf Hitler.

Kast afirma, por el contrario, que su padre fue un conscripto forzado en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y niega que haya sido un partidario del movimiento nazi.

En la primera ronda electoral, hace un mes, tanto Jara como Kast obtuvieron un cuarto de los votos, con una ligera ventaja para la izquierdista. Pero los votos de derecha sumaron un 70%, y analistas creen que propulsarán a Kast al palacio presidencial de La Moneda.

Desde 2010 la derecha y la izquierda se alternan en el poder en Chile en cada elección presidencial. El voto es obligatorio en estas presidenciales por la primera vez en más de una década. Casi 16 millones de ciudadanos están registrados para votar.

Si Kast gana “no hay que pensar que tiene un mandato súper fuerte para hacer lo que quiere”, porque mucha gente lo vota por temor a Jara, estimó Funk.

Dos personas muertas y varios heridos graves por un tiroteo en una universidad de EEUU

La policía de Estados Unidos detuvo a una persona el domingo en relación con el tiroteo en la Universidad de Brown que dejó dos muertos y nueve heridos el sábado, todos estudiantes, anunciaron autoridades locales.

“Aún no se ha notificado a todas las familias de las víctimas”, declaró Brett Smiley, alcalde de Providence, capital del pequeño estado nororiental de Rhode Island, en una conferencia de prensa.

Previamente había dicho que las medidas de confinamiento impuestas en la Universidad de Brown se levantarían “con efecto inmediato”, tras anunciar el arresto de un individuo.

Hablando junto al alcalde en una rueda de prensa, el coronel de policía Oscar Pérez dijo que la persona fue arrestada “más temprano esta mañana” y que, por el momento, las fuerzas del orden “no están” buscando a nadie más en relación con el ataque. La persona detenida ronda los veinte años, dijo.

La Universidad de Brown es una de las más prestigiosas de Estados Unidos.

Ocho de los nueve heridos se encuentran en estado grave pero estable, dijo el alcalde Smiley.

Unos 400 policías fueron desplegados para buscar al sospechoso.

En Providence, las calles alrededor de la universidad se llenaron de vehículos de emergencia horas después de que el tirador abriera fuego el sábado en un edificio donde se estaban realizando exámenes.

Este episodio de violencia es el más reciente de una larga serie de ataques en centros de estudio en Estados Unidos, donde los intentos de restringir el acceso a las armas de fuego enfrentan oposición política.

“Aterrador”

Katie Sun, testigo del tiroteo, dijo al periódico universitario Brown Daily Herald que estaba estudiando en un edificio cercano cuando escuchó los disparos.

Corrió a su residencia, dejando todas sus pertenencias atrás. “Fue, honestamente, bastante aterrador. Los disparos parecían venir de (...) donde están las aulas”, afirmó.

Joseph Oduro, asistente docente que se encontraba en el aula cuando ocurrió el tiroteo, relató la escena a CNN.

“Estaba de pie en el aula, y él entró por detrás, así que nos miramos. En cuanto ocurrió, miré a mis alumnos y les hice un gesto para que pasaran al frente del aula. Luego, simplemente me agaché”, dijo.

El tirador “entró, apuntó con su arma y gritó algo”, explicó Oduro. “No sé qué dijo, y ninguno de los otros estudiantes sabe qué dijo, y entonces empezó a disparar”.

La policía difundió 10 segundos de video del sospechoso caminando a paso rápido por una calle desierta. Es visto de espaldas después de abrir fuego dentro de un aula en la planta baja.

Según el Archivo de Violencia con Armas, que define un tiroteo masivo como un evento en el que cuatro o más personas resultan heridas por disparos, se han registrado más de 300 tiroteos masivos en Estados Unidos desde principios de año.

Nadie a salvo

“Es, por desgracia, un día como el que la ciudad de Providence y el estado de Rhode Island rezaban para que nunca llegara”, lamentó Smiley en referencia a las tragedias recurrentes provocadas por las armas de fuego en todo Estados Unidos.

El ataque ocurrió en el edificio Barus and Holley, sede de los departamentos de ingeniería y física, donde se realizaban varios exámenes en ese momento.

En el video que publicó la policía el presunto autor de los disparos sale del edificio vestido con ropa oscura.

Testigos señalaron que también llevaba una máscara de camuflaje gris.

El presidente Donald Trump manifestó en su red Truth Social que fue informado del tiroteo y que el FBI se encontraba en el lugar.

“Qué cosa tan terrible”, escribió. “Todo lo que podemos hacer ahora mismo es rezar por las víctimas”.

Esta prestigiosa universidad de la Ivy League está ubicada cerca de Boston y tiene alrededor de 11.000 estudiantes.

Armas de fuego en EEUU

Con más armas de fuego en circulación que número de habitantes, Estados Unidos presenta la tasa de mortalidad por armas más alta de todos los países desarrollados.

Las matanzas son un flagelo recurrente que los sucesivos gobiernos no han logrado contener hasta ahora, ya que muchos estadounidenses siguen muy apegados al porte de armas, garantizado por la Constitución.

En 2024, más de 16.000 personas, sin contar los suicidios, murieron por arma de fuego en Estados Unidos, según la ONG Gun Violence Archive.