Dueño de firma de moda Bestseller pierde 3 hijos en los ataques de Sri Lanka

Los tres daneses muertos en los atentados del domingo en Sri Lanka, en los que han fallecido 290 personas, son hijos de Anders Holch Povlsen, dueño de la firma de moda Bestseller y uno de los hombres más ricos de Dinamarca, confirmó este lunes la compañía.


Fuente: EFE

"Por desgracia podemos confirmar que es cierto. Pedimos respeto a la vida privada de la familia. No haremos más comentarios", señaló la firma danesa en un comunicado enviado a varios medios, entre ellos el canal "TV2".

Bestseller, propiedad de la familia Holch Poulsen, posee marcas como Only, Vero Moda y Jack&Jones, además de contar con una red de 2.700 tiendas y presencia en más de 15.000 establecimientos multimarca en Europa, América, Oriente Medio, Australia e India.

La compañía danesa tiene asimismo importantes participaciones en dos gigantes de la venta de moda a través de internet, como la británica Asos y la alemana Zalando.

Las autoridades danesas confirmaron el domingo que había tres nacionales entre las víctimas de la serie de atentados que golpearon tres iglesias durante las celebraciones del Domingo de Resurrección, además de cuatro hoteles y un complejo residencial.

Según informaron este lunes fuentes oficiales en Colombo a Efe al menos 290 personas han muerto y otras 500 han resultado heridas en unos ataques en los que han sido detenidas 24 personas hasta ahora, aunque ningún individuo ni grupo armado ha asumido la autoría.

La Policía de Sri Lanka ha estimado que entre los fallecidos hay al menos 32 extranjeros y otros 30 más están hospitalizados.

 

Sri Lanka apunta a grupo yihadista nacional como autor de ataques

Las autoridades creen que los terroristas contaron con la ayuda de una red internacional para perpetrar los atentados que han causado 290 muertos y 500 heridos. Una furgoneta estalla este lunes cerca de una de las iglesias atacadas el domingo.


Fuente: El País

Según publica El País, el Gobierno de Sri Lanka señala al grupo yihadista local National Thowheeth Jama'ath (NTJ) por estar detrás de la cadena de atentados que se sucedieron en la principal ciudad del país, Colombo, y en otras localidades y que causaron 290 muertos y 500 heridos. El portavoz del Ejecutivo, Rajitha Senaratne, ha declarado durante una rueda de prensa que los ataques se ejecutaron con la ayuda de una red internacional de terroristas. "No creemos que estos ataques hayan sido llevados a cabo por un grupo de personas de este país", ha asegurado.

Poco después de mediodía, una furgoneta ha estallado cerca de una de las Iglesias atacadas en Colombo cuando los artificieros trataban de desactivarla. Se ignora por ahora si esta explosión ha causado víctimas y hasta qué punto estaba controlada por los artificieros. El estado de máxima alerta se mantiene en esta pequeña isla del Índico un día después de las explosiones que se sucedieron en la capital, Colombo, durante el Domingo de Resurrección en tres hoteles de lujo, un hostal y tres iglesias cristianas. Las autoridades han hallado 87 detonadores de bomba en la principal estación de autobuses de Colombo. También desactivaron este lunes una bomba en el aeropuerto de la ciudad.

El Consejo de Seguridad Nacional del país ha ordenado como medida de precaución un segundo toque de queda nocturno en Colombo, que tendrá lugar desde las ocho de la tarde de este lunes (hora local) hasta las cuatro de la madrugada del martes. Otra de las medidas ha sido bloquear el acceso a las redes sociales para evitar la propagación de noticias falsas y los mensajes de odio.

La Policía de Sri Lanka ya ha detenido a 24 personas, pero nadie se ha atribuido todavía la autoría de los atentados. Las autoridades forenses han identificado los cuerpos de siete terroristas suicidas. El departamento de Estado de Estados Unidos ha advertido de que grupos terroristas podrían estar planeando nuevos ataques.

El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, dijo este domingo en un discurso a la nación que las autoridades habían recibido advertencias de posibles ataques, pero reconoció que "no se había prestado suficiente atención". El mandatario también alertó de que los servicios de seguridad del país no descartan la posibilidad de nuevos atentados. Este domingo por la noche, los militares despejaron una zona del aeropuerto de Colombo y desactivaron una bomba de fabricación casera.

Mientras, decenas de familias se agolpan en el principal depósito de cadáveres de Colombo a la espera de poder identificar a los fallecidos. La gran mayoría de los muertos son ciudadanos de Sri Lanka, incluidos decenas de cristianos que se encontraban en las tres iglesias cristianas —dos católicas y una evangélica— donde estallaron las bombas. Según el ministerio de Exteriores del país, 36 de las víctimas mortales son extranjeros.

El papa Francisco ha condenado hoy los ataques, que ha definido como "actos injustificables e inhumanos de terrorismo". "Pido a todo el mundo que no dude en ofrecer toda la ayuda necesaria a esta querida nación. Espero que todo el mundo condene estos atentados", ha añadido.

Este ataque ha sido el más devastador que ha sufrido Sri Lanka desde 2009, cuando terminó una guerra civil de casi 30 años que enfrentó a la mayoría budista y a la minoría hindú tamil —segunda etnia del país concentrada en el norte y noreste—, y que causó 100.000 muertos.

Con una población cercana a los 21 millones de habitantes, Sri Lanka es mayoritariamente budista. Suponen el 70% de la población del país, que tiene además un 12% de hindúes, un 10% de musulmanes y un 7% de cristianos. La matanza terrorista golpea a un país marcado por la tensión étnico-religiosa y una guerra que ha lastrado su desarrollo.

 

Suben a 290 los muertos por atentados en Sri Lanka

Colombo.- Al menos 290 personas han muerto y otras 500 resultaron heridas en la serie de atentados que golpearon tres iglesias durante las celebraciones de la festividad cristiana, cuatro hoteles y un complejo residencial, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.

El portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, confirmó la última cifra oficial de víctimas mortales en una intervención pública en la que también anunció que 24 personas han sido detenidas y permanecen en custodia policial en relación con los atentados.

Los detenidos están siendo interrogados por la división de investigación criminal de la Policía, añadió.

Sri Lanka vivió ayer un Domingo de Resurrección sangriento cuando se produjeron seis explosiones de forma simultánea hacia las 08.45 hora local (02.45 GMT) en tres hoteles de lujo en Colombo y también en una iglesia de la capital, otra en Katana, en el oeste del país, y la tercera en la oriental ciudad de Batticaloa.

Horas después, una séptima detonación tuvo lugar en un pequeño hotel situado a unos cien metros del zoo de Dehiwala, a unos diez kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial en Dematagoda, también en Colombo.

Además, artificieros del Ejército de Sri Lanka detonaron también el domingo de manera controlada un explosivo localizado en las proximidades del principal aeropuerto internacional del país.

Al menos 32 extranjeros se encuentran entre los fallecidos en los atentados de este domingo y 30 más están hospitalizados.

Entre los muertos hay nacionales de Bélgica, Estados Unidos, China y el Reino Unido, entre otros países.

En Sri Lanka la población cristiana representa el 7,4 %, mientras que los budistas son el 70,2%, los hinduistas el 12,6 % y los musulmanes el 9,7 %, según datos del censo de 2011.

Sin embargo, atentados de esta magnitud no habían tenido lugar en Sri Lanka desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno, un conflicto que duró 26 años y finalizó en 2009, y que dejó, según datos de la ONU, más de 40.000 civiles muertos.

 

Más de 200 muertos tras ocho explosiones en Sri Lanka

El Ministerio de Exteriores de Sri Lanka cree que podría haber al menos 27 extranjeros entre los 207 fallecidos por la serie de atentados de este domingo en el país, aunque el momento sólo ha podido confirmar cinco.


Fuente: EFE

El secretario de Exteriores de Sri Lanka, Ravinatha Aryasinha, informó en una rueda de prensa en Colombo que 27 de los cadáveres parecen ser de extranjeros, aunque por el momento sólo han podido confirmar la identidad de cinco de ellos.

Además, otros cinco extranjeros se encuentran en paradero desconocido, añadió, sin aportar más detalles sobre las nacionalidades de las posibles víctimas.

Hasta ahora el número de muertos por la serie de ocho explosiones ocurridas hoy en Sri Lanka asciende a 207, mientras que otras 450 personas resultaron heridas, según afirmó el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, en una rueda de prensa en Colombo.

Las primeras seis explosiones se produjeron de forma simultánea hacia las 8.45 horas (2.30 GMT) en al menos tres hoteles de lujo en Colombo y también en una iglesia de la capital, otra en Katana, en el oeste del país, y la tercera en la oriental Batticaloa.

Horas después, una séptima detonación tuvo lugar en un pequeño hotel situado a unos cien metros del zoo de Dehiwala, a una decena de kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial en Dematagoda, también en Colombo.

Las autoridades locales vincularon las dos últimas explosiones a que los posibles autores de las masacres estaban intentando escapar de las fuerzas de seguridad y aseguraron que por ahora hay al menos siete arrestos.