Ecuador retomará actividades pero bajo estrictos protocolos

Ecuador pasará desde el próximo 4 de mayo del aislamiento al distanciamiento social, que viene a ser la restauración paulatina de las actividades, pese a los múltiples casos de coronavirus que azotan al país.

Esta será la siguiente etapa de convivencia que establece el gobierno de Lenin Moreno. El anuncio lo hará en las próximas horas.

A la cuarentena ecuatoriana le queda una semana de vigencia y al término de la misma, el país pasará del aislamiento al distanciamiento social.

Esta disposición no implicará la reanudación de las actividades de manera absolutamente normal. Las mismas se irán recomponiendo de manera gradual.

Cada una de esas actividades se cumplirán bajo estrictos protocolos sanitarios. Una de las principales finalidades es evitar horarios pico.

Asimismo, la operatividad del transporte público sufrirá variaciones, ya que se les asignará nuevos turnos y nuevos horarios.

Ecuador casi alcanza 50 días de paro casi total de sus actividades en razón del coronavirus, que se cobró la vida de 576 personas y contagió a más de 22 mil.

Una de los mecanismos de cuidado personal será la utilización de mascarillas, sobre todo en sitios donde la concurrencia de gente sea prácticamente inevitable.

El gobierno ecuatoriano, por encima de que plantea pasar de una etapa a otra no descarta regresar a las restricciones de rebrotar los casos. Las medidas de restricción serían más duras.

 

Masturbación, segregación por sexos o "Gran Hermano" contra el COVID-19

Cuatro meses después de que se detectara el primer caso del COVID-19 en China y cuando la mitad de la humanidad está confinada, los países siguen luchando contra reloj con estrategias en ocasiones bien dispares pero con un único fin: contener la pandemia y evitar el colapso de sus hospitales.


Fuente: EFE

Desde la segregación por sexos de Panamá, Perú o Colombia y la masturbación recomendada por Argentina e Irlanda, hasta la "inmunidad del rebaño" de Suecia o la hipervigilancia tecnológica de los países asiáticos, los Gobiernos se afanan por vencer a un virus disruptivo que ha desbaratado la economía mundial, infectado a más de 2,4 millones de personas y ocasionado cerca de 165.000 muertes.

"Hasta que no haya vacuna o tratamiento, lo que único que funciona es el distanciamiento social, pero no hay estrategias mejores o peores para implantarlo porque depende de cada país y de sus realidades socioeconómicas", dijo a Efe la vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Epidemiología (SOCHEPI), María Paz Bertoglia.

De todos modos, agregó la experta en Salud Pública, "este es un virus global y no sirve de nada que a un país le vaya bien, si sus vecinos no son capaces de contener el brote".

EL "GRAN HERMANO" ASIÁTICO

Los países asiáticos son los que hasta ahora mejor han contenido el virus, consiguiendo en muchos casos el difícil equilibrio entre mantener la economía y proteger la sanidad, como Corea del Sur, Singapur o Hong Kong. Su principal aliado ha sido la tecnología y su estrategia, rastrear masivamente y separar a los positivos.

China, la zona cero del virus con 4.632 muertos y cerca de 83.000 contagios, ha desplegado toda su artillería tecnológica, que va desde drones que sobrevuelan ciudades para fumigar, hasta coches-termómetro que patrullan las calles y sensores de movimiento en las entradas de las viviendas para respetar las cuarentenas.

Pero su mayor apuesta son los códigos QR, que se asignan a los ciudadanos en función de su estado de salud y permiten a las autoridades monitorear los movimientos de toda la población.

El denominado "Gran Hermano" chino ha encendido, sin embargo, las alarmas de las organizaciones de derechos humanos, que denuncian que el Gobierno comunista quiere usar la pandemia como excusa para normalizar la vigilancia de la ciudadanía.

"La rápida adopción de políticas y herramientas tecnológicas estrictas puede acelerar la capacidad de China para rastrear el paradero de los ciudadanos y limitar aún más las libertades", alertó recientemente el editor para el gigante asiático de Amnistía Internacional, June Ko.

SUECIA, EL VERSO SUELTO DE EUROPA

Mientras Europa sigue cerrada a cal y canto y la mayoría de los Gobiernos se cuestionan si no hubiese sido mejor confinar antes a la población, hay un país donde los ciudadanos hacen cosas que en el resto del continente se antojan bien lejanas, como salir a cenar o ir a la peluquería: Suecia.

La estrategia del país nórdico es la que quiso implantar al inicio de la crisis el primer ministro británico, Boris Johnson, y que consiste en permitir que se contagie el mayor número de personas para hacerlas inmunes a posibles brotes futuros, lo que popularmente se ha denominado la "inmunidad del rebaño".

El plan sueco no ha estado exento de críticas -más de 2.000 académicos firmaron una carta abierta en la que exigían medidas más estrictas- y tampoco parece que este dando grandísimos resultados.

Con más de 14.000 casos y cerca de 1.600 muertos, Suecia es el país nórdico más afectado por el coronavirus, tanto en términos absolutos como relativos.

"Es sorprendente que los nórdicos hayan tenido una respuesta tan diferente a esta crisis. Suelen actuar de manera similar y, para el resto del mundo, suelen ser indistinguibles de uno a otro", publicó en sus redes Marlene Riedel, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

"Si ni siquiera socios tan cercanos pueden ponerse de acuerdo, ¿cómo lo hará nunca una Unión Europea de 27 miembros tan diversos?", se preguntó la investigadora del think-tank con sede en Berlín.

Más al sur, los países más afectados por la pandemia como Francia (casi 20.000 muertos), España (21.000) e Italia (más de 23.600) registran día a día una disminución del número de enfermos y sus gobiernos empiezan a plantearse las primeras medidas de desconfinamiento para las próximas semanas.

LA AMÉRICA PRECAVIDA

"En América hemos tenido una ventana de oportunidad con respecto a Europa y hay que países que lo han aprovechado, iniciando el 'lock-down' (suspensión de actividades) muy temprano, como Perú, Argentina o Panamá. Otros, en cambio han desperdiciado esa oportunidad", lamentó la experta chilena.

La mayoría de los países latinoamericanos han decretado cuarentenas totales o parciales y toques de queda para frenar la pandemia, que ya ha causado más de 100.000 infecciones y 5.000 muertes en la región.

Sin embargo, hay algunas medidas que han llamado más la atención que otras, como la segregación por sexos que han adoptado Perú, Colombia o Panamá y que consiste en dejar salir a mujeres y hombres en días alternos a la compra.

También ha sido comentada la ley seca en el país canalero para evitar que se dispare el consumo de alcohol durante la cuarentena o la invitación de Argentina a realizar "sexting" (sexo virtual) o masturbarse para cumplir con el distanciamiento social, algo por lo que opta asimismo Irlanda.

"Es más importante que nunca el lavado de manos después de las relaciones sexuales, después de la masturbación o después del sexo virtual", puntualizó en una rueda de prensa el infectólogo del Ministerio argentino de Salud, José Barletta.

Chile, posiblemente el país que más testeos hace de la región, ha destacado por implementar una estrategia un tanto distinta que consiste en "cuarentenas dinámicas y específicas", es decir las autoridades van confinando o liberando barrios o ciudades en función del número de contagios por kilómetro cuadrados, entre otras razones.

"El éxito de las estrategias también depende de cuando se toman. No es lo mismo tener un brote en una comuna (barrio) rica, donde se puede hacer cuarentena efectiva y distanciamiento dentro de los hogares, a que lo tengas en una humilde, con alto hacinamiento", agregó Bertoglia.

LOS DESMANES

Si hay dos países que están llamando la atención por sus desmanes constantes durante la pandemia son Filipinas y Nicaragua, aunque Brasil, México y Estados Unidos tampoco se quedan cortos.

El pasado 2 de abril, el presidente filipino, Rodrigo Duterte, ordenó a las fuerzas de seguridad "disparar a matar" contra todo el que se salte el estricto confinamiento que ha impedido que millones de personas que subsisten día a día en los barrios más pobres encuentren cómo ganarse la vida.

"Mis órdenes son para la Policía y el Ejército, si surge una situación en que la gente pelea y sus vidas están en peligro, disparen a matar", dijo el polémico mandatario horas después de que una protesta en un suburbio de Manila terminara con varios detenidos que reclamaban comida para pasar la cuarentena.

En Nicaragua, sin embargo, las autoridades parecen sentirse inmunes a la pandemia y se niegan a imponer restricciones, suspender las clases o establecer cuarentenas y aluden para ello que hasta ahora solo se han confirmado nueve casos.

A tal punto llega su actitud que el Gobierno organizó ferias, instó a los ciudadanos a irse a la playa y convocó pocos días después de que se registrara el primer caso una multitudinaria marcha bajo el lema "Amor en tiempos del COVID-19", lo que escandalizó a la OMS y a su vecina Costa Rica.

Quienes también han dado mucho que hablar por sus reticencias a reconocer la gravedad de la pandemia han sido México -que poco a poco ha ido rectificando su conducta-, y Brasil, cuyo presidente sigue desafiando las recomendaciones sanitarias y se prodiga repartiendo abrazos entre sus seguidores.

"Hubo una potencialización de las consecuencias del virus. Llevaron pavor para la opinión pública, histeria, y eso no es verdad. Lamentamos las consecuencias, pero la vida es así y personas van a morir", dijo el lunes el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro, quien al inicio de la crisis se refería al virus como "gripecita" y la semana pasada destituyó a su ministro de Sanidad por defender las cuarentenas.

El negacionismo parece haber poseído también a algunas autoridades de Estados Unidos, como el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, que invitó a los adultos mayores a sacrificarse a favor de la economía o el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que ordenó la reapertura de las playas.

Los desmanes también han llegado al presidente estadounidense, Donald Trump, que con reticencias terminó aceptando la recomendaciones internacionales y el cierre de la economía, aunque ya está deseando abrirla de nuevo.

El fin de semana, el mandatario -en plena carrera por la reelección- llegó incluso a arengar varias manifestaciones que pedían el fin del confinamiento, pese a que EE.UU es el epicentro actual del virus, con cerca de 760.000 contagios y 41.000 muertes. EFE

 

Hoteles COVID Free: así planean reabrir las puertas tras el coronavirus

Aplicaciones móviles, medidas sanitarias extremas, mandos de TV envasados al vacío, certificados... Así planean abrir sus puertas los establecimientos hoteleros, según publica el portal de National Geographic.


Fuente: National Geographic

Aún no se sabe muy bien cómo, pero poco a poco volverá la normalidad. Pasado el primer revés del coronavirus, los empresarios del sector hotelero se han puesto manos a la obra y ya trabajan en planes para cuando llegue el fin del confinamiento. No en vano, es uno de los sectores económicos más golpeados por la crisis sanitaria.

De momento, no hay directrices oficiales. Así lo confirma la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) en un comunicado enviado a Viajes National Geographic. No obstante, ya trabaja en el desarrollo de un protocolo que, bajo el nombre 'Hoteles COVID Free', funcionará como un certificado para los establecimientos asociados (más de 317 hoteles en Madrid) con el fin de transmitir la plena confianza a los viajeros y empleados en relación al máximo cumplimiento de las garantías sanitarias.

No se conocen las normas que se habrá que implementar y ni siquiera hay fecha para la reapertura, pero todo apunta a que la solución pasará por lograr espacios controlados, reducir el contacto social y garantizar la seguridad de clientes y trabajadores. En ese sentido, Franck Gervais, director General de Europa de la cadena Accor, declaraba hace poco: “es nuestro deber anticiparnos a las necesidades y responder a los requisitos de salud y seguridad cumpliendo con las normas más estrictas”.

Dicha red hotelera ha unido fuerzas con Bureau Veritas para lanzar una etiqueta basada en medidas sanitarias. Dicha etiqueta servirá tanto para la parte de alojamientos como la de la restauración, estableciendo normas sanitarias a todos los establecimientos del grupo. El desarrollo del proyecto se ha llevado a cabo con la colaboración de médicos y epidemiólogos.

Y es que, ante todo, primará la garantía de seguridad. Al respecto, también se pronunciaba Javier Pérez, director general de VP Hoteles, al afirmar: “hemos tomado la decisión de abrir solo con el 100% de las garantías. Para que los clientes tengan la tranquilidad y la máxima seguridad de que una vez que entren en nuestros establecimientos, se sometan al test y el resultado sea negativo, podrán llevar una vida normal en el mismo”.

Esta cadena hotelera afirma que se realizarán test rápidos a todas las personas que deseen entrar a sus establecimientos hoteleros y al Ginkgo Sky Bar como medida de precaución previa. Así mismo, los clientes que se alojen recibirán unos amenities especiales compuestos por una mascarilla FFP2, guantes y un bote de gel hidroalcohólico para uso personal, además de los diferentes dosificadores que habrá repartidos en todos los espacios comunes. La dirección también apuesta por reducirán las mesas del restaurante y sala de desayunos, dejando una distancia de seguridad mínima de 1,5 m entre mesas y se habilitarán mamparas protectoras para separar las mesas de las zonas comunes y restaurantes.

Otra clave para VP Hoteles es la información que recibirán los clientes. Se apuesta por la existencia de un teléfono directo en las recepciones para consultas que tengan que ver con información actualizada las 24h sobre posibles medidas restrictivas en la ciudad o país, situación de vuelos o medios de transporte.

HIGIENE TECNOLÓGICA

En definitiva, se trataría de adaptar la filosofía de cada establecimiento a unos estándares de higiene y salud más rigurosos, distintos a los utilizados previamente a la afectación por el coronavirus. En ese sentido, desde la gerencia de Baobab Suites, explican que ellos han puesto el foco en el concepto in-suite y su propio sello “libre de virus” para garantizar la seguridad y tranquilidad de sus huéspedes, que consiste en seguir cuidando la personalización, pero integrando medidas de distanciamiento social. Incluso, contemplan la posibilidad de llevar a cabo el check-in (y check-out) directamente en la suite.

Parece ser que la tecnología será fundamental para controlar las nuevas medidas. Así lo cree Beatriz Ferreira, colaboradora de Control H&S, una empresa canaria que ha desarrollado una aplicación que asegura han presentado ya al Ministerio de Sanidad y que sirve como un control integral del establecimiento y de todos los requisitos que debe cumplir higiénico-sanitarios a tiempo real. Con varios años en tareas de dirección hotelera, indica que dentro de los hoteles se siguen protocolos de higiene y seguridad que a día de hoy están desfasados o, sencillamente, son “muy complicados de llevar a cabo”.

Mediante la app el cliente sabrá en todo momento qué medidas está aplicando el establecimiento. Algo que se hace a través de códigos QR que el cliente puede escanear y le van a proporcionar toda la información actualizada. Según explica a Viajes National Geographic, “al cliente ya no le valdrá saber que la camarera ha pasado por la habitación, que no hay polvo o que está la cama hecha. Eso ya no sirve, el cliente querrá saber qué productos se han aplicado, qué proceso se ha seguido, qué se ha limpiado, a cuántos grados se han lavados las cortinas o que el mando a distancia se ha envasado al vacío”.

 

Trump sugiere tratar COVID con “inyección de desinfectante”: expertos pegan grito al cielo

La compañía que fabrica el desinfectante Lysol y numerosos médicos y científicos se apuraron este viernes a advertir al público que no ingiera o se inyecte este tipo de productos después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriese que podría ser un tratamiento contra el coronavirus.


Fuente: EFE

En el curso de su casi diaria conferencia de prensa acerca de la pandemia de COVID-19, Trump especuló este jueves sobre supuestos métodos que podrían matar el virus, cuya infección ha afectado ya en Estados Unidos a más de 800.000 personas y ha causado casi 50.000 muertes.

"Supongamos que golpeamos al cuerpo con una luz, ya sea ultravioleta o muy poderosa y luego, digo yo, supongamos que llevamos la luz adentro del cuerpo, lo cual puede hacerse a través de la piel o de alguna otra forma", indicó Trump en la rueda de prensa.

"Y, además -prosiguió-, yo veo que el desinfectante, que lo noquea (al coronavirus) en un minuto, un minuto, y si hay una forma de hacer algo como eso inyectándolo adentro (del cuerpo), casi como una limpieza".

"Porque ¿ven ustedes? se mete en los pulmones y hace un número tremendo en los pulmones, por eso sería interesante investigar eso", añadió. "Habrá que usar a los doctores médicos pero a mí me suena interesante".

Las advertencias sobre lo insensato de la idea no se hicieron esperar entre la comunidad científicas y el fabricante de uno de los desinfectantes más populares de Estados Unidos.

Reckitt Benckiser, la compañía británica que fabrica el desinfectante hogareño Lysol, se refirió hoy en una declaración a "recientes especulaciones y actividades en los medios sociales" para negar que se pueda ingerir o inyectar .

"Como líderes globales en productos de higiene y para la salud debemos dejar en claro que, bajo ninguna circunstancia, nuestros productos desinfectantes han de administrarse adentro del cuerpo humano (sea por inyección, ingestión o cualquier otra ruta", indicó la empresa.

Stephen Hahn, comisionado de la gubernamental Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés), y miembro del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre COVID-19, dijo por su parte que él "ciertamente no recomendaría la ingestión de un desinfectante".

Por su parte Esther Choo, médico de la sala de emergencias en la Universidad de Salud y Ciencias en Oregón, dijo a la cadena de televisión MSNBC que "la idea de introducir en el cuerpo algo que una toxina conocida como alcohol isopropilo o desinfectantes… ésas son las cosas que nos preocupan que los niños puedan ingerir accidentalmente, o que personas que tratan de dañarse deliberadamente tragarían accidentalmente".

Craig Spencer, médico de salud global en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, señaló que a él lo que le preocupa es "que muera gente por esto".

"Habrá quienes piensen que es una buena idea", añadió en una entrevista con el diario The Washington Post. La sugerencia de Trump "no es algo algo nimio, algo dicho al pasar, una idea de que quizá esto funcione. Es peligrosa", agregó.