Ecuador vacuna contra el covid-19 a niños de 5 a 11 años
Ecuador, séptimo país latinoamericano con más muertos debido a la pandemia, empezó este lunes a vacunar contra el covid-19 a niños de entre cinco y once años en medio de un aumento de casos, que suman más de millón.
“Estamos en el proceso de vacunación para llegar a la inmunidad colectiva”, dijo el vicepresidente ecuatoriano, Alfredo Borrero, al canal Teleamazonas durante el inicio de la campaña de inoculación en una escuela del sur de Quito.
Los niños de cinco años recibirán las dosis anticovid una vez que tengan completo el esquema de vacunación contra otras enfermedades, anticipó el Ministerio de Salud la semana pasada.
“No corríamos solo las personas adultas el riesgo sino (también) los niños. Me parece buena opción que nos hayan ayudado con las vacunas” contra el virus, dijo a la AFP Karina Chusde, madre de una niña de once años que estuvo entre las primeras inoculadas.
Los menores de entre cinco y once años representan un 13% de los 17,7 millones de habitantes de Ecuador, donde se han reportado cerca de 514.000 casos y de 33.000 muertos.
La nación es la séptima de América Latina con más fallecidos por la pandemia, detrás de Brasil, México, Perú, Colombia, Argentina y Chile, según un conteo de la AFP basado en cifras oficiales.
La ministra de Salud, Ximena Garzón, alertó el jueves que el país atraviesa un incremento de contagios en comparación con las semanas anteriores.
“Los niños de entre 6 y 11 años (11 meses y 29 días) recibirán la vacuna (china) Sinovac con dos dosis separadas por un intervalo de 28 días. De esta forma los niños podrán regresar a clases presenciales con mayor seguridad”, indicó la cartera el lunes por Twitter.
Está previsto que la población de cinco años reciba la vacuna del dúo estadounidense-alemán Pfizer-BioNTech.
En Ecuador unos diez millones de personas han recibido el esquema completo de vacunación anticovid, mientras que casi 1,3 millones tienen la primera dosis.
Los argentinos desbordan las calles tras vencer a Inglaterra en histórica semifinal
Cuando Lautaro Martínez marcó el 2-1 en el minuto 90+2, Buenos Aires estalló. Cientos de miles de argentinos salieron a las calles entre banderas, cantos y bocinazos para celebrar el triunfo ante Inglaterra en una semifinal del Mundial cargada de simbolismo.
Fuente: AFP
La procesión hacia el emblemático Obelisco, epicentro de festejos en el centro de la capital argentina, comenzó inmediatamente después del pitazo final. “¡El que no salta es un inglés!”, cantaban y saltaban todos al unísono.
El partido estaba cargado de simbolismo.
Argentina y el Reino Unido libraron en 1982 la guerra de las Malvinas, cuya soberanía reclama Buenos Aires, y cuatro años después Diego Maradona eliminó a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México con dos goles que quedaron para la historia: la polémica “Mano de Dios” y el célebre “Gol del Siglo”.
Al finalizar un encuentro que para muchos argentinos importaba tanto como una final, los desconocidos se abrazaron, los automovilistas hicieron sonar las bocinas, la avenida 9 de Julio se tiñó de azul y blanco e incluso se vio al menos una propuesta de matrimonio en un bar del centro de la ciudad.
Las antes intimidantes vallas antidisturbios que había dispuesto la policía más temprano para evitar que se descontrolara la multitud, ya no eran visibles entre tantos cuerpos albicelestes.
“Todos los partidos nos pasa lo mismo. La remamos hasta el final y terminamos ganando. Es increíble lo que se puede lograr”, dijo Fabián Sidotti, un comerciante de 37 años, con dos banderas argentinas pintadas en las mejillas.
“Hasta el último minuto puede pasar cualquier cosa”, agregó. Pero mirando a la final del domingo ante España, pidió no subestimar al rival y “alentar hasta el último minuto, pase lo que pase”.
- “Impresionante” -
Cerca, junto al histórico Teatro Colón, alguien lanzaba fuegos artificiales. El sonido de los bombos se mezclaba con el olor a pólvora y el cántico de los fans.
Un joven trepó a un semáforo para ondear la bandera. Abajo, la muchedumbre lo alentaba con el himno de este Mundial 2026: “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo...”.
En tanto, en un “fan zone” que congregó a miles, volaron agua y cerveza por el aire en los festejos. “Ahora me voy caminando hasta la 9 de Julio”, dijo un aficionado a su grupo de amigos, emprendiendo la caminata de siete kilómetros hacia el Obelisco.
En varios puntos de la ciudad, los autobuses avanzaban abarrotados de hinchas, que hacían temblar los vehículos con sus saltos anti-ingleses, y los vagones del metro llegaban a las estaciones dando bocinazos.
“Fue impresionante este partido y este resultado. La felicidad que me da”, dijo a la AFP Rogelio Díaz, un productor agropecuario de 30 años.
“Contra España tengo toda la fe en la selección. Se sufre siempre, todos los partidos sufrí, pero que siga así, que nos merecemos otro Mundial”, añadió.
- El partido de Gladys -
Más al sur, en el barrio de Caballito, un vecino envuelto de pies a cabeza en una bandera argentina gritaba en una esquina: “Las Malvinas son nuestras, ¡el Mundial también! ¡Olé, olé, olé, Messi, Messi!”.
Cuando el partido todavía estaba 1-0 a favor de Inglaterra, Gladys, una jubilada de 70 años que veía el juego en un pequeño bar cerca del Obelisco, empujaba imaginariamente la pelota hacia el arco rival haciendo un gesto leve con una mano, mientras con la otra tocaba una fotografía de Maradona pegada a la pared.
“Internamente, esto a mí esto me funciona”, contó a la AFP. “Además, hay una carga subjetiva importante con este partido”, agregó, en alusión a Maradona y Malvinas.
El gol de Anthony Gordon, a los 55 minutos, interrumpió de golpe los cantos en el bar. El tamboril que antes no cesaba, dejó de sonar. Se hizo un silencio absoluto y sólo se escuchó un cubierto golpear un plato. Varios se llevaron las manos a la cabeza.
Gladys, que no quiso decir su apellido, siguió empujando la pelota imaginariamente durante todo el partido, mientras el reloj avanzaba y el resto de la hinchada fruncía el ceño y miraba el televisor con preocupación.
Al cabo del juego, cuando todos en el bar se abrazaban como si se conocieran, Gladys mantuvo la misma serenidad.
“Estoy tranquila, porque yo sabía que ganábamos”, dijo. “Y con España también vamos a ganar”.
Caos, protestas y detenidos en Francia por la derrota ante España
Tras concretarse la derrota ante la selección de España en las semifinales del Mundial de fútbol 2026, la frustración en Francia desató una serie de disturbios que terminaron con el arresto de 160 personas, en una noche que ya se perfilaba compleja debido a las tradicionales celebraciones del 14 de julio por el Día de la Bastilla.
La mayor parte de los incidentes se focalizó en la capital del país, donde la Prefectura de Policía reportó un total de 141 arrestos en medio de violentos enfrentamientos.
Grupos de manifestantes chocaron contra las fuerzas del orden utilizando morteros pirotécnicos y arrojando objetos contundentes, obligando a los efectivos policiales a replegarse en varios puntos estratégicos de las avenidas parisinas.
La ciudad de Lyon también fue escenario de graves altercados que derivaron en la detención de 20 personas. Los disturbios en esta localidad se concentraron en las inmediaciones de la céntrica plaza Bellecour, sitio donde cientos de aficionados se habían reunido para presenciar el encuentro deportivo ante pantallas gigantes. La situación requirió el uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes antimotines para dispersar a los atacantes.
A pesar de las imágenes de las cargas policiales y la quema aislada de mobiliario urbano, las autoridades de seguridad confirmaron que el despliegue de 70.000 efectivos en todo el territorio nacional evitó desmanes de mayor envergadura.
El balance oficial de la jornada cerró sin registrar heridos de gravedad ni daños materiales de gran consideración.
Ormuz seguirá cerrado hasta que EE.UU. deje de atacar, advierte Irán
Los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron este miércoles que el estratégico estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que cesen los “actos de agresión” de Estados Unidos, que lanzó nuevos ataques contra Irán y restableció el bloqueo a sus puertos.
“Las operaciones de represalia de los combatientes continuarán, y el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos ponga fin a sus actos de agresión”, indicó el ejército ideológico de la república islámica en un comunicado difundido por la televisión estatal iraní Irib.
“El enemigo (...) también debe esperar el cierre de otras vías de exportación de petróleo y gas que sirven a los intereses de Estados Unidos y sus aliados”, continuó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (IRGC).
“Las exportaciones de petróleo y gas de la región serán accesibles para todos o para nadie”, añadió.
Estados Unidos lanzó el martes por la noche nuevos bombardeos contra Irán y reimpuso su bloqueo a los puertos de la república islámica, que ha respondido con ataques hacia objetivos vinculados con Washington en los países del Golfo.
Fuente: AFP