Gobierno húngaro decapita al servicio de meteorología por falsos pronósticos

Budapest, (EFE).- El Gobierno húngaro ha despedido a dos directores del Servicio Nacional de Meteorología (OMSZ) tras fallar su pronóstico de tempestades que habrían motivado la cancelación de fuegos artificiales en la fiesta nacional del 20 de agosto, una medida calificada hoy por la entidad de "inaceptable" y "sin fundamentos".


Fuente: EFE

“Es inaceptable y sin fundamentos que los directores del OMSZ hayan sido despedidos”, afirma el servicio en un comunicado publicado este martes, en reacción a los despidos de la presidenta del servicio, Kornélia Radics, y el vicepresidente, Gyula Horváth, anunciados el lunes por el ministerio de Tecnología e Industria.

Aunque el comunicado del ministerio de Tecnología e Industria no ha justificado el despido, la prensa y los políticos locales dan por seguro que las razones estaban relacionadas con ese pronóstico.

Es “indigno que toda la responsabilidad (de la cancelación de los festejos) se haya transferido al OMSZ”, añade la nota, recordando que “desde el 19 de agosto hasta la cancelación de los fuegos artificiales hubo presiones y expectativas políticas que ignoraban las inseguridades de los pronósticos”.

Un cuerpo operativo creado por el Gobierno en vista de las predicciones de fuertes temporales decidió al mediodía del 20 de agosto cancelar los fuegos artificiales planificados después de que la OMSZ pronosticara unas tormentas que finalmente no han ocurrido.

Previamente, el Gobierno del ultranacionalista había prometido que esos fuegos artificiales en Budapest iban a ser “los más grandes de Europa”.

El pasado día 21, el OMSZ pidió las disculpas de la población por el pronóstico erróneo, aunque señalando que los datos indicaban una alta probabilidad de tormenta y fuertes vientos.

El 20 de agosto de 2006, decenas de miles de espectadores de estos tradicionales fuegos artificiales se vieron sorprendidos por una tormenta que generó pánico y la muerte de cinco personas en las orillas del Danubio.

Hungría celebra cada año la beatificación de San Esteban (975-1038), fundador del Estado húngaro, el 20 de agosto de 1083.

Colombia incauta un récord de 671 toneladas de cocaína en 2022

La cifra superó en más de una tonelada y media las incautaciones logradas en 2021, que fueron de 669,3 toneladas.

La Policía y las Fuerzas Militares de Colombia incautaron 671 toneladas de cocaína en 2022, una cifra récord desde que se empezó a hacer registros en 2010, informó el sábado el ministro de Defensa del país, Iván Velásquez.

“Hay que combatir los ingresos ilícitos que vienen del narcotráfico, el cual genera males en nuestro país”, aseveró el ministro, e indicó que “la Fuerza Pública utiliza la inteligencia y aumenta la incautación e interdicción para lograr grandes resultados en términos de destrucción de sustancias como cocaína, marihuana, insumos líquidos y sólidos, entre otros”.

La cifra récord del año pasado superó en más de una tonelada y media la lograda en 2021, que fue de 669,3 toneladas. Entre los departamentos donde más cocaína se incautó estuvieron Nariño, con 80 toneladas; Bolívar, con 48,7 toneladas, y Valle del Cauca, con 43,7 toneladas.

También aumentaron en 2022 las incautaciones de bazuco, con más de una tonelada y media; de base de coca, con 87,3 toneladas, y las de insumos líquidos para la producción de drogas ilícitas, con 12.084.676 galones hallados. Mientras, las incautaciones de marihuana registraron una cifra similar a la del año anterior, con 484 toneladas.

En 2021, el país suramericano registró un aumento histórico en extensión de cultivos de coca, con 204.000 hectáreas, llegando a su punto más alto en los últimos 22 años, según los datos presentados el año pasado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) para la región andina y el cono sur. Esta cifra representó un aumento de 43 % respecto a 2020, cuando se detectaron 143.000 hectáreas.

Narco peligroso de Río de Janeiro se fuga de la cárcel junto a otros dos reos

Escaparon de la prisión con la ayuda de una cuerda hecha de sábanas, a la que se le conoce como 'teresa'.


Fuente: RT en español

Tres narcotraficantes se fugaron la madrugada del domingo de la Penitenciaría Lemos de Brito, que se encuentra dentro del Complejo Gericinó, en Bangu, un barrio de la zona oeste de Río de Janeiro, en Brasil.

Entre los fugados está Jean Carlos Nascimento dos Santos, conocido como ‘Jean do Morro do 18’, quien es considerado como uno de los narcotraficantes “más peligrosos y violentos” del estado, según dicen las autoridades.

Nascimento es señalado de encabezar el tráfico de drogas en Morro do Dezoito —por eso su alias—, en Agua Santa, en el norte de Río de Janeiro; asimismo, es conocido por ser el responsable de comandar la invasión del Foro Bangu en 2013, en un intento fallido por liberar a dos delincuentes que prestaban testimonio en el lugar y ejecutar a un juez.

El ahora prófugo cumplía una condena desde 2017 en la Penitenciaría Lemos de Brito. En 2016 fue procesado por ordenar la muerte de su propio abogado, Roberto Rodrigues, asesinado por no haber liberado a dos cómplices que estaban en prisión.

Los otros dos reos fugados fueron identificados como Lucas Apostólico da Conceição y Marcelo de Almeida Farias Sterque, también clasificados como presos de alta peligrosidad.

De acuerdo con información del programa Procurados (buscados), Apostólico –de 28 años y apodado ‘Índio do Jardim Novo’– fue detenido en 2014, en compañía del criminal Átila Silva Tavares, alias ‘Quinzinho’, el mayor receptor de vehículos robados en las áreas de Realengo, Sulacap, Bangu, Campo Grande y Santa Cruz.

Entretanto, sobre Farias, conocido como ‘Marcelinho da Merindiba’, detallan que ya había salido una vez de la prisión, en 2015, para delinquir, y luego volvió a la cárcel.

En concreto, con la ayuda de agentes penitenciarios corruptos, salió de prisión para intentar matar a una mujer de 31 años, y regresó a su celda después de dispararle 13 tiros. La víctima sobrevivió, reseña G1.

La fuga

Los tres narcotraficantes escaparon de la prisión con la ayuda de una cuerda hecha de sábanas, a la que se le conoce como ‘teresa’, que fue lanzada junto a la base del Servicio de Operaciones Especiales, en la parte trasera del complejo penitenciario, donde hay un vertedero.

La Secretaría de Estado de Administración Penitenciaria (SEAP) informó que al momento de la fuga, ocurrida alrededor de las 03:00 (hora local), siete inspectores de la Policía Criminal se encontraban de guardia en Lemos Brito.

Los inspectores señalaron, según la SEAP, que al momento de la fuga las cámaras de seguridad estaban apagadas.

“Una fuerte lluvia en la noche ocasionó un corte de energía —luego restablecido por medio de un generador— que, según ellos, pudo haber afectado el sistema de monitoreo de la unidad, que no registró el momento de la fuga”, detalló la SEAP.

Sin embargo, la institución indica que el caso está siendo investigado por al Policía Judicial y que Asuntos Internos se encargará de indagar la conducta de los servidores, puesto que no descartan las hipótesis de negligencia o facilitación de la fuga.

Más de 60 muertos en una explosión dentro de una mezquita en Pakistán

Al menos 61 personas murieron y 150 resultaron heridas en una explosión en una mezquita dentro del cuartel general de la policía de Peshawar, en el noroeste de Pakistán, lo que llevó a las autoridades a decretar alerta máxima en todo el país.


Fuente: AFP

La explosión se produjo durante la plegaria dentro de la mezquita, ubicada en un recinto que además del cuartel de policía también alberga las sedes de las agencias de inteligencia.

La ciudad de Peshawar está cerca de la frontera con Afganistán. Tras el ataque, las autoridades paquistaníes decretaron alerta máxima en todo el país.

Muchos policías están sepultados bajo los escombros“, dijo el jefe de la policía de Peshawar, Muhammad Ijaz Khan, que calcula que entre 300 y 400 agentes solían asistir a las oraciones en la mezquita. “Se están haciendo esfuerzos para sacarlos sanos y salvos”, añadió.

Los socorristas se lanzaron en una frenética operación de rescate para intentar salvar a personas que estén debajo de los escombros, después de que un muro de la mezquita y parte del techo quedaran destruidos.

En el lugar hay una vasta operación de rescate en marcha, lanzada por los bomberos con la ayuda de maquinaria para despejar los escombros.

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Pero al caer la noche, había al menos cuatro hombres atrapados, visibles entre las grietas, junto con cuerpos que todavía no han sido retirados.

“GRITABAN PIDIENDO AYUDA”

Las autoridades decretaron alerta máxima en la capital y en todo el país. En Islamabad, se colocaron francotiradores para proteger algunos edificios y en los puntos de acceso.

Los terroristas quieren generar miedo golpeado a quienes tienen la labor de defender a Pakistán”, dijo el primer ministro Shehbaz Sharif en un comunicado.

“Quienes luchen contra Pakistán van a ser borrados de la faz de la tierra“, agregó.

Según la policía, la explosión se produjo en la segunda fila de los fieles que estaban rezando. Al lugar fueron movilizados equipos de desminado por los temores de que el ataque fuera un atentado suicida.

Shahid Ali, un policía de 47 años que sobrevivió a la explosión contó a AFP que la detonación se produjo unos segundos después de que el imán comenzara la plegaria.

Vi una humareda negra subir al cielo. Salí corriendo para salvarme“, relató. “Todavía escucho en mi cabeza los gritos de la gente. Gritaban pidiendo ayuda“.

El incidente se produjo el mismo día en que estaba programada una visita a Islamabad del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed ben Zayed Al Nahyan. El desplazamiento fue anulado a última hora este lunes, oficialmente debido a las lluvias.

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UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

En marzo de 2022, un ataque suicida contra una mezquita de la minoría chiita en Peshawar reivindicado por EI-K, la rama local del grupo yihadista Estado Islámico, dejó 64 muertos. Este atentado fue el peor sufrido por Pakistán desde 2018.

Peshawar, a unos 50 kilómetros de la frontera con Afganistán, fue golpeado por atentados casi a diario en la primera mitad de los años 2010, pero la seguridad mejoró en los últimos años.

Sin embargo, en los últimos meses la ciudad ha sufrido ataques, sobre todo contra las fuerzas de seguridad.

El país en general enfrenta en los últimos meses un deterioro de la situación de seguridad, en particular desde que los talibanes recuperaron el poder en Afganistán en agosto de 2021.

Tras varios años de una calma relativa, volvieron a producirse atentados de la rama pakistaní de los talibanes, Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), del EI-K y de grupos separatistas baluches.

Pakistán reprocha a los talibanes que deja que estos grupos utilicen su territorio para planificar los ataques, algo que las autoridades de Kabul niegan.

Los talibanes de Pakistán es un movimiento separado del de los dirigentes afganos pero tiene raíces comunes.

El grupo ha reivindicado varios ataques en los últimos meses, pero una de sus peores atrocidades que marcó a la opinión pública en Pakistán fue la masacre de 150 personas en una escuela en Peshawar en diciembre de 2014.