La lucha contra la corrupción en Perú es "caiga quien caiga", dice presidente

La lucha contra la corrupción que emprendieron las autoridades de Perú es "caiga quien caiga", afirmó este jueves el presidente peruano, Martín Vizcarra, tras la detención de su ex primer ministro César Villanueva por tráfico de influencias.

El mandatario peruano acudió este jueves a la Conferencia Anual de Empresarios (CADE), en la ciudad de Paracas, para dirigirse a los más altos hombres de negocios del país que discutían sobre las condiciones para acceder a "una economía social de mercado para todos".

Precisamente, en esta semana se conocieron los aportes irregulares de los mayores conglomerados empresariales del país a la campaña electoral de la opositora Keiko Fujimori en 2011, investigada por lavado de activos, así como la detención de Villanueva, que fue primer ministro de Vizcarra entre 2018 y 2019.

VIZCARRA ALUDE A SU EX PRIMER MINISTRO

"Nos piden que nos pronunciemos ante los últimos sucesos, pero ¿queda algo en duda? Lo dijimos muchas veces, y lo repito hoy: La lucha contra la corrupción es un eje fundamental para este gobierno, y esa lucha es caiga quien caiga, así sea un alto exfuncionario de este gobierno", remarcó Vizcarra.

El jefe de Estado agregó que "si hay denuncias de hechos de corrupción en cualquiera de los poderes del Estado o en el sector privado, estas deben ser investigadas a fondo, sin blindajes (protección) y sin distinciones, porque esa es la única manera de que una democracia sólida funcione".

EX JEFE DE GABINETE CONTACTÓ FISCALES

Villanueva fue detenido este martes por un presunto tráfico de influencias al aparentemente haber contactado a dos fiscales inmersos en las investigación en su contra por un supuesto soborno de la constructora brasileña Odebrecht en 2008, cuando era gobernador de la región amazónica de San Martín.

El político ejerció de primer ministro desde marzo de 2018 a abril de 2019, durante el primer Consejo de Ministros nombrado por Vizcarra, quien desde el principio de su mandato declaró la guerra abierta a la corrupción.

CORRUPCIÓN AFECTA A LOS MÁS POBRES

El mandatario expresó que "el lema del CADE, en esta oportunidad, es 'una economía social de mercado para todos'; pero no debemos perder de vista que la corrupción se ha convertido hoy en el mayor obstáculo para lograrla y que la corrupción afecta sobre todo a los más pobres".

"Que quede claro, el Perú no podrá crecer de manera sostenida si tiene instituciones débiles y corruptas", insistió.

Vizcarra también se dirigió a los empresarios reunidos en la cita para decirles que las revelaciones de los últimos días "han mostrado a las claras el tipo de vínculo que ha existido durante décadas entre la política y las empresas", en relación a los aportes irregulares a la campaña de Fujimori y otros candidatos presidenciales.

"No tapemos el sol con un dedo y entendamos de una vez por todas, que no se ha actuado de la manera correcta. No podemos mercantilizar la política si se pretende desarrollar una verdadera economía de mercado para todos", añadió.

DIRIGENTE GREMIAL HACE MEA CULPA

Por su parte, la presidenta de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), María Isabel León, dijo durante su intervención en CADE que los empresarios que entregaron esos aportes deberían dar "un paso al costado" por el bien del país.

"Les digo con toda la sinceridad que (...) tengo 3 millones 650.000 razones para pedirles a estos empresarios que han hecho las cosas de manera irregular que den un paso al costado, por su país, por sus empleados, por la ética; demos el ejemplo, hagamos las cosas bien", expresó León.

La cifra de 3,6 millones mencionada por León es el monto en dólares que el grupo financiero Credicorp le entregó a Fujimori en la campaña del 2011, según confesó su gerente a la fiscalía.

La representante del mayor gremio empresarial en el país añadió que "apoyamos el trabajo que vienen haciendo la Fiscalía y el Poder Judicial, pero llamamos la atención de que no haya excesos y, sabiendo el riesgo, estoy aquí para trabajar por los empresarios".

 

Uruguay: la izquierda admite victoria electoral de candidato de centroderecha

El candidato del partido de gobierno (izquierda), Daniel Martínez, reconoció este jueves la victoria de su contrincante de centroderecha, Luis Lacalle Pou en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Uruguay celebradas el 24 de noviembre.


Fuente: AFP

“Saludamos al presidente electo @LuisLacallePou, con quien mantendré una reunión mañana”, escribió Martínez en su cuenta de Twitter, tras el reñido escrutinio primario del domingo que obligó al tribunal electoral a esperar por un recuento antes de dar a conocer el resultado oficial que se esperaba para el viernes.

Según el conteo inicial Lacalle Pou obtuvo 1,168 millones de sufragios, frente a 1,139 de Martínez, una diferencia de menos de 30.000 votos que era inferior al cómputo de los denominados votos “observados” -cuando los electores sufragan en circuitos que no les corresponden o no figuran en el padrón- que totalizaron 35.000 y que demoran en contabilizarse pues debe cotejarse la identidad del votante.

“Seguiremos defendiendo la democracia con más fuerza que nunca”, agregó en un tuit subsiguiente el candidato del gobernante Frente Amplio.

En su cuenta de Twitter, Lacalle Pou se limitó a republicar dos tuits de la cuenta oficial de su partido, el Partido Nacional.

Uno de ellos dice “El Uruguay ya tiene nuevo Presidente!! @LuisLacallePou”, acompañado de una imagen de Lacalle junto a la ahora vicepresidenta electa, Beatriz Argimón, y otro que reza “#AhoraSí Celebramos el Uruguay de todos!”, aludiendo al eslógan de campaña “Ahora sí” y publicado junto a un video con imágenes de militantes agitando banderas.

A pesar del compás de espera que se abrió el domingo, Lacalle Pou, de 46 años, ha avanzado ya en el armado de su futuro gabinete, que integrará a representantes de los partidos que participaron de la coalición a la que se atribuye la clave de su victoria: Partido Colorado (centro), Partido Independiente (centroizquierda), Partido de la Gente (centroderecha) y el recientemente constituido Cabildo Abierto (derecha).

Uruguay formó parte de un grupo de países que viró hacia administraciones de izquierda en la década pasada, cuando gobernaron Néstor y Cristina Kirchner en Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil o Rafael Correa en Ecuador.

 

En medio de suspicacias por politización de justicia brasileña, Tribunal aplica revés a Lula

La Justicia brasileña ratificó y aumentó este miércoles a 17 años y 1 mes de prisión una segunda condena dictada en febrero contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales.


Fuente: EFE

Los tres magistrados de un tribunal de segunda instancia de la ciudad de Porto Alegre votaron por unanimidad a favor de elevar a 17 años y 1 mes de prisión la pena de Lula frente a los 12 años y 11 meses de cárcel que le había sido impuesta en primera instancia.

Los miembros de la sala octava del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región fueron unánimes al concluir que quedó comprobado que Lula se benefició de las obras por cerca de un millón de reales (unos 236.000 dólares) que las constructoras Odebrecht y OAS hicieron en una casa de campo situada en el estado de Sao Paulo, a cambio de favorecer a las empresas en contratos con la estatal Petrobras.

Antes de iniciar sus respectivas consideraciones sobre el mérito de la condena, los tres jueces negaron los pedidos de la defensa de anular la sentencia con base en un reciente fallo de la Suprema Corte.

Según el mismo, en un proceso en que algún imputado coopera con la justicia en contra de otro acusado, este presentará su alegato final por último, lo que no ocurrió durante el juicio de Lula en primera instancia en el llamado “caso de Atibaia”.

No obstante, el instructor del caso, Joao Pedro Gebran Neto, manifestó que, en esta causa, “en momento alguno se demostró la existencia de cualquier tipo de perjuicio con la inversión del orden” de las declaraciones de los acusados, un argumento que fue respaldado por los otros dos jueces.

Sobre Lula, de 74 años, ya pesa otra condena ratificada en tercera instancia, después de que la justicia diera por probado que recibió un apartamento en una playa en la localidad de Guarujá, en el estado de Sao Paulo, a cambio de favores a la constructora OAS en contratos con la petrolera Petrobras.

Por ese caso, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) llegó a pasar 580 días en prisión, pero quedó en libertad hace cerca de tres semanas tras verse beneficiado por una decisión de la máxima corte del país, que revisó su propia jurisprudencia y consideró que un condenado no puede comenzar a cumplir la pena hasta que sean agotados los todos los recursos.

En ese proceso, conocido como el “caso del triplex”, Lula, quien ya cumplió un sexto de la pena, todavía tiene una alegación pendiente en el Supremo, mientras que en el “caso de Atibaia” le restan dos recursos que podrá llevar a cabo en libertad.

 

El papa dice que hay "Gobiernos débiles" detrás de las protestas en Latinoamérica

El papa explicó hoy que en las crisis sociales desatadas en Latinoamérica "hay Gobiernos débiles que no han conseguido poner orden y paz", y se mostró partidario de "llamar al diálogo, a la paz, para que se resuelva los problemas".


Fuente: EFE

Francisco realizó estas declaraciones a bordo del avión papal durante la rueda de prensa de regreso de su viaje a Japón, en la que fue preguntado por las protestas sociales que sacudieron varios países de Latinoamérica en los últimos meses.

"Hay Gobiernos débiles, muy débiles, que no han conseguido poner orden y paz dentro y por esto se crea esta situación", señaló el pontífice cuando se le pidió comentar las últimas protestas que se están produciendo en países como Chile, Colombia, Bolivia o Nicaragua.

Francisco señaló que alguien durante una conversación le comparó la actual situación en Latinoamérica con la de los años desde el 74 a los 80 en Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia cuando se puso en marcha el plan Cóndor (operativo militar para acabar con los disidentes), pero él afirmó que "no sabía si esto era así".

Lo que constató es que en estos momentos "en Latinoamérica no hay declaraciones precisamente de paz".

Se refirió en detalle a Chile al asegurar que la situación "lo asusta" porque, dijo: "el país acaba de salir de un problema de los abusos que nos ha hecho sufrir tanto y ahora está este problema que no entendemos".

"Pero Chile está en llamas", aseveró a los cerca de 70 periodistas que viajaron con él, en esta visita a Tailandia y Japón.

Apuntó la necesidad en estos momentos de buscar "el diálogo, pero también el análisis" de los que está pasando.

Ante la posibilidad de que el Vaticano pudiera mediar en algunas de estas crisis, el papa recordó que "ya Venezuela a su tiempo lo había pedido y que Bolivia ha pedido algo parecido", y aseguró que la Santa Sede "estará siempre presente cuando sea necesario".

Ante una pregunta sobre las protestas en Hong Kong, el papa señaló que es algo que se está produciendo en otras ciudades que también "tienen problemas" y nombró el caso de los "chalecos amarillos en la democrática Francia" o en España, sin precisar a lo que se refería.

"Conviene relativizar las cosas y llamar al diálogo, a la paz, para que se resuelva los problemas", concluyó.