La sequía afecta a unas 70 millones de hectáreas de la cuenca del río Paraná

Unas 70 millones de hectáreas están afectadas por la sequía en el área de la cuenca del río Paraná, en Argentina, cuyas aguas registran una histórica bajada que complica varias actividades productivas.


Fuente: EFE


Según un informe difundido este martes por el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, el 75 % del área de la cuenca del Paraná está afectada por sequías moderadas a excepcionales.

"Esto equivale aproximadamente a 70 millones de hectáreas", precisa el informe.

Debido a la escasez de precipitaciones en la cuenca que alimenta al Paraná en Brasil, este río atraviesa una bajada histórica, con niveles no registrados desde 1944.

Este fenómeno también afecta al río Paraguay, afluente del Paraná.

Según el informe difundido este martes, el 62 % de la superficie de la cuenca del río Paraguay sufre sequías moderadas a excepcionales, lo que equivale a 68 millones de hectáreas.

Los impactos de este fenómeno se registran en múltiples sectores productivos.

"La navegación fluvial, las tomas de agua urbana, la generación de energía, la fauna íctica, el riesgo de incendios y la modificación de cauces y paisaje son solo algunos de los sectores que ya sienten el impacto de la sequía que afecta gran parte de la región", apuntó el Servicio Meteorológico Nacional.

De acuerdo con el organismo oficial, el pronóstico para el trimestre agosto-octubre de este año es de una "mayor probabilidad de ocurrencia de precipitación inferior a la normal" en el sur de la región del Litoral (noreste de Argentina) y en el este de la provincia de Buenos Aires.

Para los trimestres subsiguientes, hasta enero de 2022, los pronósticos coinciden en mantener mayores probabilidades de ocurrencia de precipitaciones inferiores a lo normal en esas zonas, mientras que para la naciente del río Paraná los modelos pronostican mayor probabilidad de ocurrencia de precipitaciones superiores a lo normal.

 

Hospitalizaciones vuelven a niveles de invierno en EEUU por la variante delta

El optimismo por la efectividad de las vacunas ha dado paso a la alarma en Estados Unidos, que está viendo cómo los ingresos hospitalarios han vuelto a niveles del invierno pasado debido a la expansión de la variante delta y el estancamiento de la campaña de inmunización contra la covid-19.


Fuente: EFE

A fecha de este martes hay 55.767 pacientes hospitalizados por la enfermedad en centros de EE.UU., después de que el lunes se superara la barrera de los 50.000, unas cifras no vistas desde finales de febrero pasado, según el Departamento de Salud y de Servicios Humanos (HHS, en inglés).

De hecho, los números de los últimos dos días triplican a los de hace un mes, cuando había unos 16.000 pacientes de covid-19 ingresados en centros sanitarios de EE.UU.

Los datos del lunes y el martes suponen una ocupación de más del 7,7 % del total de camas hospitalarias del país, aunque la situación es desigual dependiendo del estado.

De acuerdo con el HHS, el lugar de EE.UU. con el mayor porcentaje de ocupación es Florida, epicentro actual de la pandemia del país, donde más del 25 % de las camas está ocupadas por enfermos de covid-19.

De hecho, este martes se batió en Florida un nuevo récord con 11.515 personas ingresadas, de las que 2.400 están en cuidados intensivos.

Pese a que el panorama es dramático en ese estado, el gobernador, el republicano Ron DeSantis, trató este martes de minimizar el repunte de la pandemia y reiteró que no tomará medidas como ordenar el uso de tapabocas.

Los expertos atribuyen esta nueva ola de la pandemia en EE.UU. a la expansión de la variante delta, el estancamiento de la vacunación y a la reticencia en algunas zonas a adoptar medidas de prevención como el uso de las mascarillas, que se ha politizado en el país.

Ante estas perspectivas, el director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), el doctor Francis Collins, dijo este martes en una entrevista con la cadena CNN que puede que no sea posible lograr la inmunidad de rebaño.

"A lo mejor no es posible la idea de lograr que el 80 % de la gente no pueda albergar el virus, con la (circulación) de la variante delta", dijo el científico.

Aun así, insistió en que vacunarse de forma completa es la única manera de "mitigar la pandemia".

"Si ustedes están vacunados, la probabilidad de ser infectados y de expandir el virus se reduce de manera grande", apuntó.

Actualmente se ha administrado al menos una dosis de la vacuna contra la covid a más de 191,8 millones de personas en EE.UU., es decir, el 57,8 % de la población, frente a las 164,9 millones -el 49,7 %- que han recibido el esquema completo.

El lunes, Estados Unidos llegó al 70 % de su población adulta con al menos una dosis de la vacuna, un mes después de la fecha que se había marcado como objetivo el presidente Joe Biden.

Es por eso, precisamente, que la Casa Blanca defiende que "ha llegado la hora" de extender las obligaciones de vacunarse, algo que el Gobierno federal ya ha hecho con sus empleados y estudia aplicar también en las Fuerzas Armadas.

En el marco de estas medidas el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció este martes que va a requerir una prueba de vacunación a toda persona que quiera comer en el interior de un restaurante, entrar a una sala de conciertos o usar un gimnasio, entre otros.

"La gente va a recibir un mensaje muy claro: si quieres participar plenamente en nuestra sociedad, tienes que vacunarte", dijo De Blasio en una rueda de prensa, en la que subrayó la importancia de que más ciudadanos den este paso dado el avance de la variante delta del virus.

Nueva York es la primera ciudad de Estados Unidos que anuncia este tipo de requisito, con lo que busca dar un nuevo impulso a la campaña de inmunización, que se ha ralentizado en los últimos meses por las reticencias de muchos ciudadanos a vacunarse.

Tal es la situación que algunos medios del país están hablando de que el país cuenta con millones de dosis que posiblemente expirarán antes de que acabe el verano sin ser utilizadas.

En este contexto, la Casa Blanca informó este martes que EE.UU. ha donado más de 110 millones de dosis a más de 60 países, entre los que figuran algunos latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Colombia y Ecuador.

Ya en junio, Biden se comprometió a entregar al menos 80 millones de vacunas a otras naciones, y aseguró que continuaría compartiendo dosis siempre y cuando fuera posible.

Las vacunas compartidas están aprobadas para uso interno en EE.UU. -las de Moderna, Pfizer y Johnson & Johnson-, y se suman a otras 60 millones de dosis que EE.UU. ya donó en mayo de AstraZeneca, que aún no ha recibido el visto bueno de los reguladores estadounidenses.

 

Ciudad china de Wuhan anuncia test masivos tras detectar tres positivos

La ciudad china de Wuhan, en el centro del país, anunció hoy una campaña de test masivos entre su población, de 11 millones de personas, tras detectar tres contagios locales de covid y cinco casos asintomáticos, los primeros desde hace más de un año.


Fuente: EFE

Se trata de los primeros casos locales que se detectan desde junio de 2020 en Wuhan, la ciudad en la que se notificaron los primeros contagios de covid a finales de 2019.

Asimismo, la ciudad ha confinado parcialmente el barrio de Zhuankou, ahora considerado de "riesgo medio", según una circular emitida hoy por la comisión sanitaria local.

La alta capacidad de contagio de la variante delta ha puesto a prueba las estrictas medidas de prevención de las autoridades para poner coto a la covid, aunque los expertos locales han expresado que la tasa de vacunación y la experiencia acumulada impedirán un rebrote a larga escala por todo el país.

En total, la Comisión Nacional de Sanidad china notificó hoy 61 contagios por transmisión local, 45 de ellos en la provincia oriental de Jiangsu, donde la semana pasada se desató un brote en el aeropuerto de Nankín que se ha propagado a otras provincias del país, si bien por el momento a pequeña escala.

La comisión también informó de casos locales en las provincias de Hunan (centro, 6), Hubei (centro, 3), Henan (centro, 2), Yunnan (suroeste, 2) y Fujian (sureste, 1), además de en Pekín (norte, 1) y Shanghái (este, 1), ciudad que no registraba un positivo por transmisión local desde hacía seis meses.

Según informó hoy la comisión sanitaria local de Shanghái, este último positivo no está relacionado con el rebrote desatado en Nankín, asociado a la variante delta.

Por su parte, la capital china ha confinado comunidades residenciales en dos distritos y restringido la entrada a la ciudad de personas provenientes de zonas consideradas de riesgo para así protegerse de los rebrotes, mientras que otras localidades como Nankín y Zhengzhou, en Henan, también están realizando pruebas de ácido nucleico a todos sus habitantes.

Asimismo, la ciudad de Yangzhou, en Jiangsu, anunció hoy confinamientos en todos los complejos residenciales situados en áreas urbanas tras confirmar 94 casos en los últimos días.

El número total de contagiados activos en la China continental es de 1.157, 24 de los cuales se encuentran graves -según los datos ofrecidos hoy por la Comisión Nacional de Sanidad-, además de 499 infecciones asintomáticas y 31.783 personas que permanecen en observación.

 

Sólo los vacunados podrán ir a bares, restaurantes o gimnasios en Nueva York

Únicamente las personas vacunadas contra el covid-19 podrán entrar a los bares, restaurantes, gimnasios o salas de espectáculos de Nueva York, según anunciaron este martes las autoridades locales, que buscan así dar un nuevo empujón a una campaña de inmunización que ha perdido fuelle en los últimos meses.


Fuente: EFE

La Gran Manzana es la primera ciudad de Estados Unidos en dar a conocer una medida de este tipo y lo hace en un momento en el que los contagios vuelven a aumentar como consecuencia del avance de la variante delta del virus.

En un lugar en el que la hostelería y los eventos culturales figuran entre los grandes atractivos de la vida cotidiana, las autoridades esperan que estos nuevos requisitos animen a muchos residentes que aún no se han vacunado a hacerlo.

"La gente va a recibir un mensaje muy claro: si quieres participar plenamente en nuestra sociedad, tienes que vacunarte", dijo el alcalde, Bill De Blasio, en una conferencia de prensa para dar a conocer las nuevas directrices, que estarán plenamente en vigor para mediados de septiembre tras un periodo de transición que arrancará este mes.

Bares, restaurantes, salas de conciertos o gimnasios serán algunos de los establecimientos que tendrán que exigir prueba de vacunación a sus empleados y clientes, según la orden ejecutiva que prepara el Ayuntamiento y que llega después de que algunos negocios comenzaran en los últimos días a aplicar la medida a título individual.

Para facilitar el proceso, la ciudad anunció hoy la creación de una aplicación móvil con la que los ciudadanos podrán demostrar haber sido vacunados, aunque también se aceptarán otras fórmulas como la app que ya han puesto en marcha las autoridades estatales o la simple tarjeta en papel que se entrega en todo el país en el momento del pinchazo.

En la hostelería, los no vacunados podrán ser atendidos en las terrazas, con las que cuentan la mayoría de establecimientos desde el estallido de la pandemia del covid-19.

El alcalde aseguró que la medida fue consultada con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y que cuenta con un sólido respaldo jurídico, a pesar de que por ahora las vacunas contra el covid-19 sólo cuentan con autorización de emergencia.

CONVENCER A LOS NO VACUNADOS

De Blasio defendió que las vacunas son la herramienta clave para frenar la variante delta y acabar de una vez por todas con la pandemia, que ha matado a más de 33.000 personas en la ciudad.

"Si no estás vacunado, desafortunadamente no vas a poder participar en muchas cosas", insistió el alcalde, que dijo que el objetivo de esta nueva medida es "convencer a todo el mundo de que este es el momento de detener la variante delta y que eso significa vacunarse ahora".

De Blasio reconoció que la decisión no gustará a algunos, pero se mostró convencido de que aumentará de forma muy importante la tasa de vacunados y, por tanto, salvará muchas vidas.

Actualmente, un 55 % de la población de Nueva York ha completado su vacunación y un 60 % se ha puesto al menos una dosis, porcentajes que suben al 66 % y al 72 %, respectivamente, si sólo se tiene en cuenta a los adultos.

En total, se han administrado en la ciudad algo más de diez millones de dosis, pero sigue habiendo algunas zonas en las que la tasa de vacunados es relativamente baja.

La semana pasada, la Gran Manzana comenzó a incentivar con 100 dólares en efectivo a quien se vacune en un centro municipal, un programa que según dijo hoy el alcalde está funcionando y ya ha sido aprovechado por unas 11.000 personas en tan sólo unos días.

De Blasio defendió la importancia de seguir sumando incentivos de todo tipo e insistió en presentar bajo ese prisma la decisión de exigir la vacuna para entrar en muchos establecimientos.

"¿Quieres disfrutar todo lo bueno del verano en Nueva York? Vete a vacunarte", insistió el alcalde, con un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes.

Los casos de covid-19 han vuelto a aumentar recientemente en la ciudad y actualmente se están detectando unos 1.200 positivos diarios, según la media de los últimos siete días, en los que la tasa de pruebas positivas ha repuntado al 3 %.

Por ahora, el número de hospitalizaciones se mantiene estable, en torno a 30 diarias, lo mismo que el de muertes, con una media de tres fallecimientos al día, muy lejos de los niveles más altos registrados durante la pandemia.

Este lunes, De Blasio ya había recomendado a todos los neoyorquinos volver a usar mascarilla en los espacios interiores, pero sin llegar a exigirlo.