Las elecciones en Bolivia transcurren con gran afluencia de votantes y en calma

Tras un año de la anulación de los comicios, las elecciones generales en Bolivia se desarrollan con buen movimiento de votantes en medio de las medidas de bioseguridad por la pandemia de coronavirus.


Fuente: EFE

Las elecciones generales en Bolivia transcurren este domingo con tranquilidad y con gran afluencia de votantes en medio de las medidas de bioseguridad, tras una campaña electoral que evidenció la profunda polarización que aún se vive en el país desde que se anularon los comicios de hace un año.

A diferencia de 2019, cuando los bolivianos acudieron a las urnas en un clima de crispación política y tras protestas ante lo que se temía que ocurriría, el presunto fraude y la cuestionada candidatura del entonces presidente Evo Morales, hoy el país reporta a media jornada un parte de calma y sin incidentes.

 

Las cifras de la OMS y los cálculos de expertos muestran que el covid-19 es más letal que la gripe

Expertos y la propia Organización Mundial de la Salud explicaron a la AFP que la tasa de letalidad del covid-19 es más alta que la de la gripe estacional.

Publicaciones que circulan desde el 9 de octubre pasado en redes sociales y han sido compartidas más de 1.200 veces afirman que las estimaciones de la OMS sobre la cantidad de personas infectadas con el nuevo coronavirus muestran que no es más peligroso o letal que la gripe. Sin embargo, varios expertos y la propia Organización Mundial de la Salud explicaron a la AFP que la tasa de letalidad del covid-19 es más alta que la de la gripe estacional.

"La Organización Mundial de la Salud finalmente ha confirmado lo que nosotros (y muchos expertos y estudios) hemos estado diciendo durante meses: el coronavirus no es más mortal ni peligroso que la gripe estacional", señalan varias publicaciones en Facebook (1, 2, 3), Twitter (1, 2) e Instagram.

El texto, que también circuló en diferentes sitios web (1, 2, 3), manifiesta que la tasa de mortalidad del covid-19 es de 0,14% y que está “en línea con la gripe estacional y las predicciones de muchos expertos de todo el mundo”. “0.14% es más de 24 veces MÁS BAJO que la ‘cifra provisional’ de la OMS de 3.4% en marzo. Esta cifra se utilizó en los modelos que se utilizaron para justificar cierres y otras políticas draconianas”, añade.

Versiones similares también circulan en portugués, francés, polaco y alemán.

En los últimos meses, comparar el covid-19 con la gripe estacional se convirtió en un argumento popular entre quienes minimizan los efectos de la pandemia, destacando que la gripe, que en algunos casos también llega a ser fatal, no provoca la adopción de medidas como el confinamiento o el uso de mascarillas. Entre los principales impulsores de esta comparación se encuentran el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el de Estados Unidos, Donald Trump.

Los sitios que publicaron las afirmaciones en español citan como fuente un artículo del 8 de octubre de 2020 del portal en inglés Off Guardian.

¿Qué dice la OMS?

Las publicaciones virales se basan en las declaraciones hechas el 5 de octubre de 2020 por Mike Ryan, un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estimó que alrededor del 10% de la población mundial podría haber sido infectada con Sars-CoV-2, pese a que la cifra dada hasta esa fecha por los distintos países es de 35,5 millones de casos confirmados de covid-19.

La "letalidad" se refiere al número de muertes en relación con la cifra de personas infectadas con una enfermedad. No debe confundirse con "mortalidad", que se refiere al número de muertes por cualquier causa en toda una población.

Para el 6 de octubre, al día siguiente de las declaraciones de Ryan, más de 1,045 millones de personas habían muerto a causa de la pandemia del nuevo coronavirus, según un relevamiento de la AFP.

Basándose en la afirmación de que el 10% de la población mundial equivaldría a aproximadamente 780 millones de habitantes potencialmente infectados, las publicaciones calcularon una tasa de letalidad por infección (IFR, por sus siglas en inglés): 1,04 millones de muertes representan aproximadamente el 0,13 o 0,14% de 780 millones de personas infectadas.

La tasa resulta más baja que si se calcula la proporción de muertes en relación al número de casos oficiales (tasa de letalidad por caso, CFR), es decir, 35,5 millones. Una de las publicaciones que circuló en francés establece una comparación con la letalidad de la influenza: "1 millón de muertes en el mundo por 780 millones de personas 'infectadas', representa una tasa de letalidad del 0,13% mientras que en la gripe estacional es del orden del 0,3%".

Ante una consulta de la AFP durante una conferencia virtual el 12 de octubre pasado, la OMS fue muy clara en este punto: "Varios de estos análisis han utilizado resultados de estudios epidemiológicos publicados o preimpresos y todos convergen en torno a una estimación puntual de alrededor del 0,6%. Puede que no parezca mucho, pero es mucho más alto que el de la influenza, y la tasa de mortalidad por infección aumenta drásticamente con la edad", dijo Maria Van Kerkhove, responsable del manejo del covid-19 en la OMS.

IFR y CFR

El IFR es el “índice de letalidad por infección” y el CFR el “índice de letalidad por caso” o “tasa de letalidad”. Las publicaciones virales confunden estos términos.

Sibylle Bernard-Stoecklin, epidemióloga de Salud Pública de Francia, explicó a la AFP que hay dos formas de contabilizar a las personas afectadas por la enfermedad. “Los casos (confirmados oficialmente), es decir, las personas a las que se les ha diagnosticado la enfermedad" por un lado y los “infectados” por otro.

El IFR "es la tasa de letalidad entre todas las personas que han sido infectadas con la enfermedad", pero algunas de ellas "no han sido detectadas por los sistemas de vigilancia" porque, por ejemplo, "no fueron a ver a su médico, no se hicieron una prueba, etcétera”, indicó.

En apariencia, podría parecer lógico calcular el IFR según el número de muertes (alrededor de un millón) y el número estimado de personas infectadas (10% de la población mundial, según la OMS). Pero los epidemiólogos no proceden de esa forma porque la pandemia aún está en marcha y las cifras son provisionales, demasiado imprecisas y varían según países y métodos de conteo.

En la conferencia del 12 de octubre, la OMS también especificó que las cifras son estimaciones en base a los exámenes de seroprevalencia, es decir, las personas que han desarrollado anticuerpos contra el nuevo coronavirus, señaló Mike Ryan para explicar sus palabras del 5 de octubre.

​“El IFR es más amplio (que los casos) y considerablemente más difícil de estimar”, explicó Bernard-Stoecklin, especificando que no es suficiente dividir una estimación del número de personas infectadas por los muertos declarados.

"Esa no es la forma correcta de calcular la letalidad, preferimos el seguimiento de la cohorte de pacientes infectados, que llegan al 0,5% -1% de letalidad", apuntó también el especialista en estadísticas sobre causas médicas de muerte Grégoire Rey, director del Centro de Epidemiología del instituto Inserm francés.

Esto también fue explicado por la OMS el 12 de octubre, citando un IFR en torno al 0,6%, lo que reduce considerablemente el sesgo vinculado a las cifras globales de casos o muertes, que son demasiado dispares.

En el cálculo que da un resultado de IFR del 0,13 o 0,14%, ni las infecciones ni las muertes declaradas "están bien estimadas", señaló Dominique Costagliolia, biomatemática y epidemióloga del Inserm, quien recordó la "importante falta de notificación en muchos países, incluido Estados Unidos, por ejemplo" en términos del aumento de muertes relacionadas con el covid-19.

Las estimaciones de mortalidad imprecisas “no valen nada”, concluyó la especialista.

"Debemos tener en cuenta que probablemente a nivel internacional el número total de muertes reportadas está subestimado, incluso si no sabemos en qué proporciones", agregó Bernard-Stoecklin. Entonces, "usar las estimaciones de la OMS sobre la totalidad de personas infectadas más allá del número de personas confirmadas y relacionarlas con el número de muertes hoy, no es una buena manera de hacerlo", añadió.

"Estamos seguros de que los datos estadísticos que obtendremos a partir de estas cifras estarán muy por debajo de la realidad, por lo que es demasiado pronto para sacar conclusiones", coincidió Frédéric Altare, director de investigaciones del Inserm,

entrevistado por la AFP."El covid-19 tiene una tasa de mortalidad mucho más alta que la gripe estacional y todos los datos de vigilancia lo muestran", dijo Bernard-Stoecklin y explicó que no es relevante comparar la influenza con el nuevo coronavirus, ya que este último ha dado lugar a medidas sin precedentes para limitar su propagación (confinamiento, máscaras, lavado de manos, distanciamiento físico, etc.), contrario a lo que sucede con la gripe estacional.

Solo en Francia "se estiman entre 25.000 y 30.000 muertes por covid-19 en un período de tiempo relativamente corto, sumado al confinamiento", dijo.

Sin embargo, "a pesar de este confinamiento excepcional, tuvimos un número de muertos (por covid-19) en Francia que supera la peor epidemia de gripe estacional que hemos tenido en mucho, mucho tiempo", prosiguió.

"Decir que tuvimos tantas muertes por covid-19 durante la primera ola, para relacionarlo con una epidemia de gripe estacional, eso no tiene sentido", afirmó además la epidemióloga.

El covid-19 es más peligroso

La teoría de que el covid-19 es menos grave que la gripe no sólo enfrenta los problemas de validez estadística, sino que hay otros criterios que desmontan estas afirmaciones.

“La idea no es minimizar la gripe, porque para las personas en riesgo es una enfermedad grave, pero comparar un virus pandémico como el covid-19 con una epidemia de gripe estacional no tiene mucho sentido”, dijo Bernard-Stoecklin.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que "el covid-19 parece propagarse más fácilmente que la gripe y causar enfermedades más graves", con complicaciones más frecuentes y más severas.

Las consecuencias graves incluyen, por ejemplo, la aparición de una reacción inflamatoria desproporcionada y peligrosa llamada tormenta de citoquinas.

“En cuanto a las complicaciones, estamos muy por debajo con la gripe, aunque también hay infecciones respiratorias agudas en algunos casos”, explicó Frédéric Altare, del Inserm.

“La enfermedad es mucho más grave que la gripe, no es una 'gripecita' como se había dicho al principio. No es una hipótesis: es lo que observamos en cuidados intensivos”, prosiguió el especialista.

Sybille Bernard-Stoecklin añadió que "el virus de la influenza es mucho menos contagioso" y, a diferencia del nuevo coronavirus, en este caso hay una vacuna "que permite limitar el daño".

También señaló que las personas con mayores complicaciones por el covid-19 son en promedio más jóvenes que en el caso de la gripe, excepto los niños, que parecen ser relativamente inmunes al coronavirus, pero son población de riesgo para la gripe.

Otro aspecto a considerar es que "el covid-19 causa una mayor mortalidad prematura que la gripe estacional, la proporción de muertes entre los menores de 75 años está lejos de ser insignificante, incluso entre los menores de 65", dijo.

Además, "se necesitan meses para recuperarse de una estadía en cuidados intensivos, más aún cuando la internación fue larga" y "una cierta cantidad de personas que han tenido el covid-19 mantienen síntomas o secuelas meses después de la enfermedad", señaló Dominique Costagliola, miembro de la Academia de Ciencias de Francia.

Por último, debido a la intensa afluencia de pacientes graves en los hospitales, el covid-19 genera el riesgo de saturación de los sistemas sanitarios, algo que no sucede con la influenza.

En conclusión, es falso que el covid-19 sea menos letal y grave que la gripe. El cálculo de tasa de letalidad por infección que hicieron las publicaciones virales no es correcto porque las estimaciones de infectados aún son imprecisas y las muertes están subestimadas. La estimación considerada más precisa gira actualmente en torno a una tasa de letalidad del nuevo coronavirus de al menos 0,6%, mientras que la de la gripe es de alrededor del 0,3%.

 

Candidato del partido de Morales asegura respeto a la democracia en comicios de Bolivia

El candidato presidencial Luis Arce, delfín del expresidente Evo Morales, garantizó este domingo que su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), llegará al poder en Bolivia por la vía democrática y no por las armas, tras censurar la suspensión de la difusión de resultados preliminares por la corte electoral.


Fuente: AFP.

"Nosotros no tomamos el poder con las armas, tomamos el poder por esta vía democrática", afirmó Arce luego de emitir su voto en un establecimiento educativo de la zona central de la ciudad de La Paz.

Durante la campaña, algunos dirigentes del MAS advirtieron con protestas en las calles para "recuperar la democracia" si hay fraude en los comicios.

El candidato recordó que su partido ya había planteado sus observaciones sobre ese sistema a los observadores internacionales.

"Tenemos un sistema de cómputo propio al cual le vamos a dar prioridad para saber los resultados", anotó el candidato, que encabeza las encuestas electorales.

David Choquehuanca, binomio de Arce, habló sobre el supuesto retorno de Morales, exiliado en Argentina y que tiene decenas de causa judiciales en su contra, desde fraude electoral hasta pederastia.

"Hay mucha especulación. Lo que quieren es generar incertidumbre y sembrar dudas", manifestó sobre las publicaciones que daban cuenta que el MAS estaba preparando el retorno del exgobernante indígena por la frontera con Argentina.

La jornada electoral en Bolivia comenzó este domingo con normalidad y con gran afluencia de personas en un marco atípico provocado por la pandemia de coronavirus, que exige el cumplimiento de medidas de bioseguridad en los recintos de votación.

Salvador Romero, Presidente del Tribunal Electoral, defendió la decisión de suspender el sistema de difusión rápida de resultados, argumentando que había que priorizar la fiabilidad de los resultados en unas elecciones que definió "como las más complejas de la historia democrática del país".

 

Los bolivianos comienzan a votar para elegir presidente y nuevo Parlamento

La jornada de elecciones generales en Bolivia, en la que se elegirá al presidente y vicepresidente y se renovará el Legislativo para el próximo quinquenio, comenzó este domingo con la apertura de las mesas electorales donde más de siete millones de bolivianos podrán sufragar.


Fuente: EFE

Los 5.134 recintos electorales dispuestos en todo el país empezaron a abrir a las 08.00 hora local (12.00 GMT) y funcionarán nueve horas ininterrumpidas hasta las 17.00 (21.00 GMT), cuando se prevé el cierre de los colegios.

A diferencia de otros comicios, en esta ocasión se abrieron más recintos electorales y se amplió una hora el tiempo de votación para evitar aglomeraciones por la pandemia de la covid-19, disponiendo además que la gente asista a sufragar en dos turnos, según la terminación de sus cédulas de identidad.

En total, 7.301.294 bolivianos han sido habilitados para votar en unas elecciones en las que concurren cinco candidaturas, entre ellas las del exministro Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales, y el expresidente Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana.

Arce y Mesa parten como favoritos en estos comicios, con posibilidades de disputar una segunda vuelta que tendría que realizarse en noviembre próximo si ninguno alcanza los porcentajes suficientes para adjudicarse el triunfo en primera.

También compiten por la silla presidencial el exlíder cívico Luis Fernando Camacho, el pastor presbiteriano Chi Hyun Chung y el minero Feliciano Mamani.

LA LOGÍSTICA

Unos 35.000 policías y militares garantizarán el desarrollo normal de los comicios en una jornada con severas y tradicionales restricciones que impiden viajes por el territorio nacional, la circulación de vehículos sin autorización expresa, el consumo y venta de alcohol y los espectáculos públicos.

Restricciones a las que se suman nuevas medidas de bioseguridad contra la covid-19, como el uso de barbijos o mascarillas, o respetar la distancia física al hacer fila para votar.

Además, el Tribunal Supremo Electoral ha habilitado a 301.631 personas residentes en cerca de una treintena de países, la mayoría en Argentina, España y Brasil.

En Chile, donde está la cuarta comunidad boliviana con más habilitados para votar, solamente podrán hacerlo los residentes en Santiago por restricciones contra la pandemia que aún rigen en el norte chileno.

Tampoco podrán votar los 142 habilitados en Panamá, cuyo Gobierno no autorizó el desarrollo de los comicios bolivianos en su territorio.

Las primeras mesas electorales fueron las de Japón, Corea del Sur, China e India, debido a la diferencia horaria.

El voto es obligatorio para los residentes en Bolivia, pero no para quienes viven fuera.

Los comicios son vigilados por observadores internacionales de entidades como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), la Unión Interamericana de Organismos Electorales y el Centro Carter.

También se encuentran al menos cuatro delegaciones invitadas por el MAS, según han confirmado sus propios voceros, incluidas una encabezada por el expresidente paraguayo Fernando Lugo, una del Parlamento del Mercosur (Parlasur) y grupos de parlamentarios europeos y argentinos.