Los rebeldes de Yemen capturan un barco en el mar Rojo

Los rebeldes de Yemen capturaron este lunes un barco en el mar Rojo, afirmando que transportaba "material militar", pero Arabia Saudita denunció un acto de "piratería" contra un navío que, según Riad, contenía material civil.

Arabia Saudita interviene en Yemen desde 2015, al frente de una coalición militar para apoyar a las fuerzas gubernamentales contra los rebeldes hutíes, un grupo chiita, apoyado por Irán.

En la región, Irán, de mayoría chiita, y Arabia Saudita, sunita, son potencias rivales.

“El barco llamado ‘Rwabee’, con bandera de Emiratos Árabes Unidos […] fue secuestrado a las 23H57 (20H57 GMT) el domingo mientras navegaba frente a las costas de la provincia de Hodeida”, en el oeste de Yemen, declaró Turki al Maliki, portavoz saudita de la coalición.

El navío regresaba del archipiélago yemení de Socotra, frente a las costas meridionales de Yemen, y había transportado material destinado a un hospital de campaña situado en el citado archipiélago.

Se dirigía hacia Jizán, en Arabia Saudita, precisó el vocero en un comunicado citado por la agencia oficial saudita SPA.

Los rebeldes hutíes son “responsables de este acto criminal”, denunció el portavoz, e instó a los insurgentes a “liberar inmediatamente el barco”. Si no lo hacen, “las fuerzas de la coalición tomarán todas las medidas necesarias frente a esta violación”.

La AFP contactó con Turki al Maliki, pero este no pudo precisar cuántas personas iban a bordo de la embarcación.

Emiratos Árabes Unidos no respondió de momento a una demanda de comentario de la AFP. Por su parte, los rebeldes hutíes confirmaron que confiscaron el barco, y afirmaron que transportaba “material militar”.

La embarcación “penetró en aguas yemeníes sin autorización alguna” y estaba llevando a cabo “actos hostiles”, señaló en Twitter el portavoz militar de los rebeldes, Yahya Saree.
“La operación, exitosa y sin precedentes, se enmarca en la lucha contra la agresión” de la coalición, de la que forman parte los Emiratos, tuiteó un jefe rebelde, Mohamed Abdelsalam.

– Escalada –

En una rueda de prensa el lunes, el jefe rebelde difundió extractos de vídeos que mostraban supuesto material militar a bordo del barco.

“Esta incautación es inusual. Parece que es el primer caso de incautación por parte de los hutíes de un barco de la coalición desde hace más de dos años”, declaró a la AFP un responsable estadounidense, basado en el Golfo, que requirió el anonimato.

En los últimos años se han producido varios desvíos de barcos en las aguas del Golfo y en sus inmediaciones, muchos de ellos imputados a Irán, que hicieron aumentar las tensiones.

Irán y la marina de Estados Unidos, un aliado de Arabia Saudita, suelen acusarse mutuamente de llevar a cabo maniobras hostiles en el mar.

El conflicto entre la coalición y los rebeldes registró una escalada en las últimas semanas, con los bombardeos de la fuerza aérea saudita en territorios controlados por los hutíes en Yemen.

Los insurgentes, por su parte, intensificaron sus ataques con misiles y drones contra territorio saudita.

Según el analista Stéphane Lacroix, de Sciences Po Paris, les hutíes están “en una posición relativamente fuerte, sin estar dispuestos a negociar y tratan de hacer que la coalición abandonde”.

“Los sauditas (…) lanzaron una gran ofensiva para presionar al máximo a los hutíes para que acepten un compromiso. Por el momento, no está funcionando”, añadió, estimando que “la coalición no puede hacer mucho más por el momento”.

Según la ONU, la guerra, que estalló en 2014, ha provocado la muerte de 377.000 personas, la gran mayoría de las cuales fallecieron por causas indirectas del conflicto como el hambre, las enfermedades o la falta de agua potable.

Argentina realiza testeos por covid-19 a toda persona que ingrese al país

Argentina informó este lunes que tanto sus ciudadanos como extranjeros que arriben al país deberán realizarse testeos por el covid-19 debido al incremento de casos por la variante ómicron, según informaron fuentes oficiales.

“A partir de la proliferación de ómicron, una variante con riesgo aumentado de transmisión y reinfección comparado con las que circularon previamente, es requisito de ingreso a la Argentina realizar un test diagnóstico”, según indicó un comunicado del Ministerio de Salud.

“Los argentinos y extranjeros residentes o no que ingresen al país, mayores a seis años de edad, que hayan acreditado estar vacunados deberán practicarse una prueba de diagnóstico de SARS-CoV-2 entre los días tercero a quinto de su llegada al país”, de acuerdo con la normativa publicada el 30 de diciembre de 2021 en el Boletín Oficial.

Aquellos que no estén testeados, no podrán concurrir a eventos masivos ni a reuniones sociales en espacios cerrados, la medida vale para quienes ingresen por vía aérea, fluvial y marítima.

La decisión se fundamentó en el aumento de casos que ha sufrido el país suramericano, de hecho a fines de diciembre se superó la barrera de los 50 mil contagios.

“Se debe reforzar la vigilancia epidemiológica para detectar de manera temprana y oportuna un cambio en la situación epidemiológica”, indicó el documento.

Por otra parte, este nuevo requisito se suma a los requisitos vigentes para los pasajeros que deseen ingresar al territorio, ya que deberán contar con una declaración jurada exigida por la Dirección Nacional de Migraciones.

Además, deberán presentar una prueba PCR negativa realizada en el país de origen dentro de las 72 horas previas al viaje, en caso de ser PCR positivo se requerirá un certificado de alta médica emitido tras 90 días de haber cursado la enfermedad.

También se requerirán los esquemas de vacunación completo, con catorce días antes del ingreso, y seguro de salud por la covid-19 para quienes resulten casos positivos o contactos estrechos.

El control de la documentación será realizado por las compañías de transporte previo al embarque.

Países Bajos reabrirán escuelas de primaria y secundaria el 10 de enero

Las escuelas de primaria, secundaria y las actividades extraescolares se reanudarán en Países Bajos a partir del 10 de enero, anunció el gobierno este lunes.

La medida es un primer paso hacia el desconfinamiento del país tras dos semanas de medidas para frenar a la variante ómicron de covid-19.

Los estudiantes universitarios tendrán que continuar sus cursos online “a causa de un aumento de las infecciones en esa franja de edad”, subrayó el gobierno.

El cierre de la enseñanza superior también dará “más tiempo para vacunarse con una dosis de refuerzo” contra el coronavirus, indicaron las autoridades, que volverán a analizar la situación el 14 de enero.

A partir del 11 de enero, el deporte para los jóvenes de hasta 17 años se reanudará hasta las 20h00 horas locales (19h00 GMT) al aire libre.

Las escuelas primarias fueron cerradas el 20 de diciembre a causa de una elevada tasa de infección entre niños, que podían contagiar a adultos en sus casas.

Jair Bolsonaro, la provocación y la negación como método de gobierno

Tras ser elegido con un discurso misógino, homófobo y nostálgico del régimen militar, el presidente brasileño Jair Bolsonaro, hospitalizado este lunes, ha mantenido la provocación como método para gobernar, negando desde la gravedad de la pandemia hasta la inexorable deforestación amazónica.

Este excapitán del Ejército, de 66 años, ha sufrido desde su llegada al poder en enero de 2019 varios problemas de salud, con cuatro cirugías importantes derivadas de la puñalada que recibió en el abdomen durante la campaña electoral en 2018. El último de ellos, una nueva obstrucción intestinal por la que fue ingresado el lunes en un hospital de Sao Paulo.

El exparacaidista, que prometió “restablecer el orden”, ha encadenado las crisis en el seno de su gobierno, con una docena de ceses o renuncias de ministros en medio de polémicas, y se ha enfrentado a otras instituciones, especialmente el poder judicial.

Sus declaraciones “políticamente incorrectas” llegaron a su paroxismo a lo largo de la pandemia, que calificó de “gripecita”, cuestionando la eficacia de las vacunas, que podían convertir a la gente en “cocodrilo”, y oponiéndose a las medidas de confinamiento, alegando sus efectos económicos negativos.

Una comisión senatorial (CPI) pidió su inculpación por “crímenes contra la humanidad”, entre otros delitos, por su caótica gestión de la pandemia, que ha dejado casi 620.000 muertos en el país.

– Pedidos de impeachment –

Y los pedidos de impeachment contra el mandatario de ultraderecha se han multiplicado.

Bolsonaro reacciona a menudo de forma irascible: “Me cago, me cago en la CPI. No voy a responder nada”, lanzó en julio de 2021, en respuesta a senadores que le pedían explicaciones.

Según las encuestas, el mandatario sería derrotado por amplio margen en los comicios del próximo octubre por el expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), que todavía no confirmó su candidatura.

Su confrontación con la prensa es constante y privilegia las conversaciones con sus partidarios a la salida de su residencia oficial y el uso de las redes sociales a exponerse en conferencias de prensa.

“¡Cállate la boca!”, espetó a una periodista que le preguntó por qué estaba sin mascarilla en un acto oficial; a otro le dijo que tenía una “cara de homosexual terrible” y calificó al poderoso grupo mediático Globo de “prensa de mierda”.

En julio de 2021, ingresó en la lista de “depredadores de la libertad de prensa” de la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) por su “retórica sucia y beligerante”.

Durante su presidencia, la deforestación amazónica se disparó, alentada por el debilitamiento de los organismos de control y la promoción de leyes de apertura de zonas protegidas a actividades agropecuarias y mineras.

Esas posturas provocaron crisis diplomáticas con países europeos y complicaron el inicio de sus relaciones con el estadounidense Joe Biden.

– Apoyo de los “lobbies” –

Bolsonaro fue diputado durante 27 años, pero fue electo prometiendo el fin de la “vieja política” de intercambio de favores, así como mano dura contra la corrupción y la flexibilización del porte de armas en un país con altos índices de violencia.

Un discurso que encontró el terreno abonado después de la megaoperación anticorrupción Lava Jato y el desgaste de los gobiernos de izquierda después de 13 años en el poder.

Como parlamentario, justificó en varias ocasiones la tortura durante la dictadura (1964-1985) y ya presidente insinuó que podría recurrir al ejército para resolver crisis institucionales.

A poco de subir al poder, rompió con el partido que le había servido de base electoral y trató de gobernar con el apoyo de los poderosos “lobbies” del Congreso, en particular de los representantes del agronegocio y de las iglesias pentecostales, a una de las cuales pertenece su esposa, Michelle.

En su condición de católico, algunos se sorprendieron de que sus cinco hijos (los tres primeros políticos como él) fueran fruto de tres matrimonios.

Nacido en 1955 en Campinas, cerca de Sao Paulo, en una familia de origen italiano, Bolsonaro siguió una carrera militar marcada por episodios de insubordinación.

Con su padre Percy Geraldo Bolsonaro aprendió a “garimpar”, a buscar oro.

Pasó la mayor parte de su carrera política en Rio, donde fue elegido concejal en 1988 y diputado federal tres años después.

En 2014, provocó un escándalo al enfrentarse violentamente a la diputada izquierdista Maria do Rosario, diciéndole que “no merecía” ser violada por ser “demasiado fea”.

En una entrevista con la revista Playboy en 2011, dijo que prefería tener un hijo “muerto en un accidente” en lugar de homosexual.