Los robots asesinos centran negociaciones diplomáticas en Ginebra
¿Qué normas imponer a los Sistemas de Armas Letales Autónomas (SALA), también llamadas "robots asesinos" por sus adversarios? Prohibición total, utilización respetuosa del derecho humanitario o uso ilimitado, tales son las alternativas que 125 Estados van a debatir, en un foro que mezcla alta tecnología y ética.
La cuestión es difícil de abordar porque, pese a que el cine ha alimentado la imaginación popular con los Terminator, los especialistas no están de acuerdo sobre la definición de lo que es un arma autónoma.
Los debates se celebran toda esta semana en Ginebra, en el marco de la conferencia de examen del Convenio de Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC), bajo la presidencia de Francia.
El tema de los SALA tiene eco en la opinión pública, preocupada por el desarrollo de la inteligencia artificial, y sus consecuencias.
La conferencia “debe avanzar rápidamente en sus trabajos sobre las armas autónomas, que pueden designar objetivos y matar a gente sin intervención humana”, afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en un mensaje a los delegados.
Guterres pidió “un ambicioso plan de futuro para fijar las restricciones para el uso de ciertos tipos de armas autónomas”.
La campaña “Stop Killer Robots”, que agrupa a unas 180 oenegés, entre ellas Human Rights Watch y Amnistía Internacional, acaba de apoyar a decenas de países que desean la prohibición total de estas armas.
– Oportunidad-
En Ginebra, los Estados tienen la oportunidad de “fijar una línea roja contra máquinas asesinas de hombres, la forma postrera de la deshumanización digital” subraya “Stop Killer Robot”.
El Comité Internacional de la Cruz Roja—guardián del derecho humanitario internacional promulgado en las Convenciones de Ginebra- pide a los Estados que se pongan de acuerdo sobre los límites a imponer a los sistemas de armas autónomas “para garantizar la protección de civiles, el respeto del derecho internacional humanitario y la aceptabilidad ética de estos sistemas”.
Aunque ya existen armas parcialmente autónomas, los sistemas realmente autónomos en los campos de batalla, capaces de combatir sin intervención humana, siguen siendo teóricos, según la mayoría de los expertos.
– Consenso –
El problema—pero también la fuerza—de los debates en el seno de esta CCAC es que la convención funciona mediante consenso, explicaba recientemente el embajador de Francia, encargado de temas de desarme en Ginebra, Yann Hwang.
Si se halla un acuerdo en este marco, ello “englobaría a todas las principales potencias militares” y “cuando se debate y se negocia estamos seguros de que todo el mundo acepta las obligaciones”, subraya.
Pero por el momento parece muy difícil obtener un consenso.
Hay dos grupos de países, “los que consideran que hay que prohibir de forma preventiva” estas armas, “incluso su desarrollo por razones éticas, y luego países como Francia que piensan que sí hay riesgos pero que éstos pueden ser controlados”, explica el embajador galo.
“Para (…) muchos países europeos la perspectiva ética es legítima pero no suficiente como para elaborar una regulación que controle el armamento”, agrega.
Una de las dificultades estriba en el hecho de que las tecnologías presentes tienen un doble uso militar y civil.
Tradicionalmente los rusos no quieren atarse las manos y los estadounidenses quieren un texto no vinculante.
El viernes se sabrá si los Estados quieren proseguir estos debates o no.
Machado entrega la medalla del Nobel de la Paz a Trump, que alaba un “gesto maravilloso”
La líder opositora venezolana María Corina Machado le entregó este jueves su medalla del Nobel de la Paz al presidente estadounidense Donald Trump, que ansiaba ganar el galardón el año pasado, y que tildó el gesto de “maravilloso”.
La entrega tuvo lugar durante un almuerzo privado en la Casa Blanca, a donde Machado acudió para mantener vivas sus opciones ante el mandatario republicano, que ha decidido apostar por el gobierno actual en Caracas.
“Se lo merece. Fue un momento muy emotivo”, declaró Machado en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News.
Trump cambió el rumbo de Venezuela el pasado 3 de enero con la captura y el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, pero rápidamente enfrió cualquier expectativa de fin del régimen chavista.
La prioridad de Trump es el petróleo y las riquezas naturales venezolanas, así como la lucha contra el narcotráfico, temas sobre los que Machado no puede influir, y menos fuera del país.
El mandatario republicano suele vanagloriarse de sus éxitos, pero en esta ocasión no colgó ninguna foto de esa entrega simbólica de un premio que, según los estatutos del Instituto Nobel, es personal e intransferible.
- Un “gesto maravilloso” -
“Le presenté al presidente de Estados Unidos la medalla del Premio Nobel de la Paz”, declaró Machado frente al Capitolio estadounidense tras su reunión con Trump.
“Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, añadió.
Machado es “una mujer extraordinaria que ha pasado por muchísimo”, reaccionó horas después Trump en su plataforma Truth Social.
La entrega de la medalla es “un gesto maravilloso de respeto mutuo”, añadió.
El republicano no ocultó su decepción, en repetidas ocasiones, desde que el Instituto Nobel anunció su elección el año pasado.
Trump reivindica que ha solucionado ocho conflictos en todo el mundo desde que inició su segundo mandato.
Machado considera por su lado que Trump es la mejor apuesta para un cambio radical en su país.
“Me impresionó mucho lo claro que está, cómo conoce la situación en Venezuela, cómo le importa lo que está sufriendo el pueblo de Venezuela, y yo le aseguré que la sociedad venezolana está unida”, aseguró en unas declaraciones dominadas por la desorganización, ante el Capitolio, donde se había reunido con senadores, constató la AFP.
Lo que debía ser una rueda de prensa a las puertas del Congreso se convirtió en un mítin descontrolado, con decenas de venezolanos partidarios suyos gritando y jaleando a la opositora.
La policía y los guardaespaldas la sacaron del lugar y la metieron en un coche, sin que se realizara la rueda de prensa anunciada.
- Primera venta de crudo venezolano -
Trump provocó un sismo dentro y fuera de Venezuela al lanzar un ataque para detener y trasladar a Estados Unidos al ahora depuesto presidente Nicolás Maduro y a su esposa, acusados de narcotráfico.
La operación fue recibida en un primer momento con euforia por la oposición. Pero Trump enseguida echó un balde de agua fría al declarar que Machado era una “persona muy amable”, pero que no la veía como líder del país.
Con la sustituta de Maduro, Delcy Rodríguez, mantuvo en cambio el miércoles una “larga” conversación telefónica, sobre petróleo, minerales, comercio o seguridad, reveló el presidente.
Rodríguez es una persona “formidable”, aseguró Trump.
La presidenta interina venezolana presentó este jueves un proyecto de reforma petrolera, para alentar la inversión en el sector vital del país, gravemente deteriorado.
Machado salió de Venezuela en diciembre, al cabo de casi un año de clandestinidad, gracias al apoyo logístico estadounidense.
Tras recibir el premio Nobel en Oslo, ha mantenido una agenda discreta, de contactos puntuales, como un encuentro con el papa León XIV en Roma.
- Los negocios continúan -
Estados Unidos considera oficialmente a Venezuela como un gobierno “narcoterrorista”, pero eso no impide los negocios.
Este jueves un responsable bajo anonimato confirmó una primera venta de crudo venezolano decomisado, por un valor de 500 millones de dólares.
Ese dinero pasará a cuentas controladas directamente por el Departamento del Tesoro.
Trump “protege” el continente americano “contra los narcoterroristas, los traficantes de drogas y los adversarios extranjeros que buscan sacar provecho”, declaró una portavoz de la Casa Blanca.
Fiel a su política de palo y zanahoria, el gobierno Trump anunció también la incautación en el Caribe de un sexto petrolero sometido a sanciones.
Para sus planes petroleros, Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, esperan contar con la colaboración de las multinacionales, que sin embargo piden que se aclare el marco legal y político.
Fuente: AFP
Bolsonaro es trasladado a una cárcel con mejores condiciones
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue trasladado el jueves a una cárcel en Brasilia, donde cumplirá su condena por intento de golpe de Estado en condiciones “más favorables”, según una decisión judicial obtenida por la AFP.
Fuente: AFP
El exmandatario ultraderechista fue condenado en septiembre pasado a 27 años de prisión tras ser declarado culpable de conspiración para aferrarse al poder de forma “autoritaria” tras su derrota ante el actual presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.
El traslado del exjefe de Estado (2019-2022), de 70 años y con problemas de salud, ocurre días después de que su defensa reiterara su pedido de prisión domiciliaria “humanitaria”.
Recluido desde finales de noviembre en una habitación de la sede de la Policía Federal en Brasilia, Bolsonaro fue llevado al centro penitenciario Papuda, en las afueras de la capital, según la decisión judicial, firmada por el magistrado de la corte suprema Alexandre de Moraes, a cargo del caso.
El tribunal indicó que Bolsonaro “ya está en la Papudinha”, un predio de la policía militar ubicado dentro del enorme complejo carcelario de Papuda.
Apuntó que allí tendrá más tiempo para recibir visitas, podrá tomar sol y hacer ejercicios en cualquier momento del día, y dispondrá de una cinta de correr y una bicicleta, siguiendo recomendaciones médicas.
- “Tamaña maldad” -
Bolsonaro tendrá uso exclusivo de un espacio reservado normalmente para cuatro personas, con cocina, televisión, cama matrimonial y área externa privada, añadió la corte.
Aunque Moraes calificó las nuevas condiciones de reclusión de “aún más favorables” respecto a las anteriores, Carlos Bolsonaro, uno de los hijos del expresidente, criticó un traslado a un “ambiente carcelario severo”.
En su cuenta de X, denunció una “tamaña maldad” del juez contra su padre.
La familia, los abogados y aliados de Bolsonaro emprendieron en las últimas semanas una campaña para cuestionar las condiciones de reclusión del exmandatario y reclaman que le sea autorizada la prisión domiciliaria por motivos de salud.
El líder de la extrema derecha brasileña, que sufre las secuelas de un ataque con arma blanca en 2018, estuvo por más de una semana en diciembre hospitalizado para una cirugía de hernia inguinal, y recibió atención médica tras golpearse la cabeza durante una caída en la prisión, que no le causó lesiones graves.
El juez Moraes respondió a las críticas “carentes de veracidad”, señalando que el expresidente ya se beneficiaba de “condiciones absolutamente excepcionales y privilegiadas” en la sede policial, incluyendo el servicio de entrega de comida negado al resto de presos en Brasil.
- Nueva evaluación médica -
Moraes ha negado en varias oportunidades los pedidos de prisión domiciliaria para Bolsonaro. Para decidir sobre el más reciente, presentado esta semana, el juez autorizó el jueves una nueva evaluación médica del detenido.
Ya inhabilitado para postularse a un cargo público antes de su juicio, el excapitán del ejército siempre ha negado cualquier intento de golpe de Estado y ha denunciado “persecución política”.
Según la norma vigente, Bolsonaro debería permanecer encarcelado aproximadamente ocho años antes de poder optar a una flexibilización de la pena.
Pero el Congreso, de mayoría conservadora, aprobó en diciembre una ley que podría reducir ese periodo a poco más de dos años.
Aunque fue vetado la semana pasada por Lula, los legisladores pueden derribar el veto con una votación.
Lula, de 80 años, no ha ocultado su intención de presentarse a un cuarto mandato en las elecciones de octubre.
Como rival podría enfrentar nuevamente a un Bolsonaro: el hijo mayor del expresidente, el senador Flavio Bolsonaro, apoyado por su padre desde la prisión para llevar su legado en las urnas.
EEUU completa su primera venta de petróleo venezolano
Estados Unidos ha concluido una venta de petróleo venezolano, la primera desde que Washington tomó el control del sector tras la captura del presidente depuesto Nicolás Maduro, indicó el jueves a la AFP un responsable estadounidense.
Fuente: AFP
Según esta fuente, el monto de la operación asciende a 500 millones de dólares y podrían concretarse otras ventas en los próximos días o semanas.
“El presidente Trump ha negociado un acuerdo energético histórico con Venezuela, inmediatamente después del arresto del narcoterrorista Nicolás Maduro, que beneficiará a los pueblos estadounidense y venezolano”, declaró el jueves una portavoz de la Casa Blanca.
La semana pasada, el presidente estadounidense había anunciado que “las autoridades interinas de Venezuela (iban) a entregar a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado y de alta calidad”, es decir, entre uno y dos meses de producción.
Trump ha dejado clara su intención de “controlar” los ingresos derivados de la venta de esos barriles.
El presidente también instó a las grandes petroleras a lanzarse al asalto de las vastas reservas del país sudamericano.
“Ustedes tratan directamente con nosotros, no queremos que traten con Venezuela”, advirtió Trump a los ejecutivos de esas empresas en un encuentro en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense firmó este fin de semana un decreto de emergencia destinado a colocar bajo protección especial los activos venezolanos, incluidos los ingresos petroleros, ubicados en territorio estadounidense, a fin de impedir, en particular, que sean embargados por tribunales o acreedores.
El republicano “protege” el continente americano “contra los narcoterroristas, los traficantes de drogas y los adversarios extranjeros que buscan sacar provecho”, estimó el jueves una portavoz de la Casa Blanca.