Merkel pide a los alemanes permanecer en casa ante repunte del coronavirus

Berlín.- La canciller alemana, Angela Merkel, llamó este sábado a los alemanes a permanecer en casa en la medida de lo posible ante el nuevo repunte del coronavirus con nuevo máximo de contagios en los últimos tres días.

"Por favor, mientras sea posible permanezcan en casa y en el lugar donde viven. Sé que además de sonar duro en casos individuales representa un duro sacrificio", dijo la canciller en su acostumbrado videomensaje de los fines de semana.

"Reduzcan el número de personas con que se encuentran dentro y fuera de casa, prescindan de todo viaje que no sea estrictamente necesario, de toda fiesta que no sea estrictamente necesaria", agregó.

Merkel dijo que esos sacrificios deben hacerse en interés propio y en interés de la sociedad para hacer posible que los colegios y las guarderías sigan abiertos y para que la economía y los puestos de trabajo no se vean más afectados.

Alemana, según Merkel, está en una fase difícil de la pandemia y los contagios aumentan de manera más rápida que en primavera.

"La forma como viviremos el invierno y como celebraremos navidad es algo que se decide en estos días. Tenemos que hacerlo todo para que el virus de se difunda de modo descontrolado. Cada día es importante y cada uno puede hacer un aporte guardando distancia, respetando las normas de higiene y usando mascarillas", dijo.

"Pero hay que ir más allá: la ciencia nos muestra que la difusión del virus está relacionado con el número de contactos que tenemos", agregó.

Alemania registró este sábado 7.830 nuevos contagios de coronavirus lo que representa un nuevo máximo por tercer día consecutivo, según las cifras del Instituto Robert Koch (RKI) de virología.

Este viernes los nuevos casos fueron 7.334 y el pasado jueves 6.638. En las últimas 24 horas se registraron además 33 muertes a causa de la covid-19.

Desde el comienzo de la pandemia Alemania ha tenido 356.387 contagios confirmados. 9.767 personas han muerto y el RKI estima que 287.600 han superado la enfermedad.

Las cifras actuales están claramente por encima de las de primavera cuando el máximo de nuevos contagios se registró el 28 de marzo con 6.294, pero los datos son difícilmente comparables debido al aumento de los test realizados que hace que se descubran más casos.

El índice de reproducción de la enfermedad (R) se calculó en 1,22 lo que significa que cada diez personas afectadas contagian en promedio a otras 12,2. El día anterior R había estado 1,08.

La semana pasada la canciller Angela Merkel se reunió con los jefes de Gobierno de los 16 estados federados para coordinar medidas contra el repunte de la pandemia.

El resultado más importante de la reunión fue el consenso de que había que tomar medidas especiales cuando en un distrito o ciudad la incidencia semanal superase los 50 nuevos contagios por 100.000 habitantes.

En Berlín, donde la incidencia semanal es de 88 contagios, se había decretado que bares y restaurantes tendrían que cerrar a las 23:00 pero los tribunales han declarado esa medida desproporcionada.

También la prohibición a los hoteles de albergar personas provenientes de distritos con incidencia semanal superior a los 50 contagios por 100.000 habitantes ha sido impugnada por los tribunales en varios estados federados.

 

Argentina suma 16.546 nuevos casos de COVID-19 y 381 muertes

Argentina notificó este viernes 16.546 nuevos casos de COVID-19, que ya ha dejado un total de 965.609 positivos detectados en el país. De igual manera, se sumaron otros 381 fallecidos a causa de la enfermedad.


Fuente: EFE

En su informe vespertino diario, el Ministerio de Salud informó de que en las últimas 24 horas murieron 381 personas como consecuencia del nuevo coronavirus, y los fallecimientos alcanzaron los 26.723 desde el inicio de la pandemia.

Argentina es el quinto país del mundo con más casos de covid-19 detectados, según el centro de investigación sobre el coronavirus de la universidad estadounidense Johns Hopkins.

La provincia de Buenos Aires, el distrito más rico y poblado del país, continúa a la cabeza de las regiones con más casos confirmados hasta el momento (491.449, 5.199 en las últimas 24 horas), seguida por la capital del país, la ciudad de Buenos Aires, con 138.843 casos confirmados, 952 de ellos notificados en la jornada de hoy.

La provincia de Buenos Aires y la ciudad de Buenos Aires pasaron de concentrar más del 90 % de los nuevos casos de covid-19 en mayo a representar menos de un tercio a día de hoy debido al fuerte incremento en los últimos dos meses de los contagios en diversas provincias del interior del país.

En las últimas horas, las jurisdicciones que más casos reportaron además de la provincia de Buenos Aires fueron la provincia de Santa Fe (centro este), que tuvo 2.582 casos nuevos y la céntrica Córdoba, que agregó 2.045 contagios, mientras que por detrás de ellas apareció Tucumán (norte), con 1.514 casos.

En cuanto al número de internados en unidades de terapia intensiva, actualmente hay 4.346 personas ingresadas con diagnóstico confirmado por covid-19.

En ese sentido, el porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva por todo tipo de patologías es del 64,5 % a nivel nacional, 0,1 puntos porcentuales más que ayer.

En el caso de Buenos Aires y su populoso cinturón urbano, que integran el área metropolitana de Buenos Aires -la región más golpeada por la pandemia en Argentina-, el porcentaje de internados es del 63,5 por ciento, 1,2 puntos porcentuales menos que la jornada anterior.

En las últimas 24 horas, las autoridades sanitarias realizaron 27.412 test y desde la irrupción del coronavirus en el país ya se han realizado 2,33 millones de pruebas diagnósticas para esta enfermedad, lo que equivale a 51.538,5 muestras por millón de habitantes.

El Gobierno argentino anunció el pasado viernes que mantiene las medidas de aislamiento y distanciamiento obligatorios en función de la situación epidemiológica de cada distrito, unas restricciones que estarán en vigor, como mínimo, hasta el próximo 25 de octubre.

La situación sanitaria es especialmente delicada en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, La Rioja, Salta, Jujuy, Río Negro y Neuquén.

 

Brasil sobrepasa los 153.000 muertos y 5,2 millones de casos de COVID-19

Brasil sumó 754 nuevas muertes por coronavirus en las últimas 24 horas, con lo que el total de fallecidos llegó a 153.214, en tanto que los casos confirmados sobrepasaron los 5,2 millones, informó este viernes el Gobierno.


Fuente: EFE

De acuerdo con el boletín diario divulgado por el Ministerio de Salud, en el mismo periodo las autoridades sanitarias fueron notificadas de 30.914 nuevos contagios, por lo que el total de infectados por covid-19 asciende ya a 5.200.300.

Se trata de la tercera jornada consecutiva que la cifra de muertos diarios en el país sudamericano se ubica por encima de las 700, tras mantenerse por cinco días por debajo de ese nivel.

En su boletín, la cartera informó además que 4.619.560 personas ya están recuperadas del nuevo coronavirus en el país, lo que equivale a un 88,8 % del total de infectados.

Otros 427.526 pacientes permanecen bajo acompañamiento médico, mientras que 2.323 decesos son investigados por las autoridades por su posible relación con el virus.

Pese a los elevados números, que sitúan a Brasil como el segundo país con más muertos en el mundo, detrás de Estados Unidos, y tercero con más casos confirmados, después de Estados Unidos y de India, la pandemia del SARS-CoV-2 muestra una tendencia a la baja desde hace varias semanas.

Sin embargo, la comunidad médica y científica ha alertado de que la situación del coronavirus en Brasil es todavía bastante preocupante y pidió cautela a los ciudadanos, que siguen llenando bares, playas y restaurantes en todo el país semana tras semana.

Asimismo, los expertos no descartan la posibilidad de que el gigante sudamericano atraviese en los próximos meses, al igual que diversos países de Europa, una segunda ola de covid-19, sobre todo tras el levante de gran parte de las medidas de distanciamiento social adoptadas por los Gobiernos regionales y municipales.

 

Tres ensayos de tratamiento para COVID-19 fueron suspendidos por falta de confiabilidad

Los expertos en ensayos clínicos dijeron que, de alguna manera, estas demoras eran reconfortantes: demuestran que los investigadores han estado siguiendo los procedimientos de seguridad adecuados.

Debido a posibles problemas de confiabilidad, esta semana fueron suspendidos dos ensayos clínicos de gran repercusión, los cuales ya estaban en las últimas fases: la prueba para una vacuna contra el coronavirus de Johnson & Johnson y el estudio de Eli Lilly de un medicamento para combatir el COVID-19. Solo un mes antes, se suspendió el ensayo para la vacuna de AstraZeneca porque dos voluntarios se enfermaron de gravedad.

Los expertos en ensayos clínicos dijeron que, de alguna manera, estas demoras eran reconfortantes: demuestran que los investigadores han estado siguiendo los procedimientos de seguridad adecuados. Pero, por el momento, son pocos los detalles acerca del carácter de la enfermedad de los voluntarios. Y pese a que las suspensiones de ensayos para vacunas son comunes, algunos expertos afirmaron que es más inesperado, y quizás más preocupante, suspender las pruebas de tratamientos (como la del medicamento de anticuerpos de Eli Lilly), replica el portal Infobae del The New York Times.

Ese ensayo estaba probando un tratamiento en pacientes hospitalizados: un grupo de personas que ya estaban enfermas y en el que no sería sorprendente un deterioro de su salud. Así que, para que se suspendiera un ensayo de ese tipo, las preocupaciones de seguridad debieron ser significativas, dijeron.

“He trabajado en más de 50 comités de monitoreo, y es algo que no se hace muy a menudo”, comentó Tim Friede, bioestadístico del Centro Médico Universitario de Gotinga, en Alemania, al referirse a su participación como evaluador de seguridad en las pruebas de medicamentos.

Por el momento, las empresas responsables de los ensayos no han dicho gran cosa. En un comunicado de septiembre, AstraZeneca afirmó que suspendió sus pruebas para investigar “un solo evento de una enfermedad inexplicable”. Pero se dice que dos voluntarios vacunados desarrollaron la misma enfermedad, una inflamación de la médula espinal llamada mielitis.

Johnson & Johnson mencionó que la suspensión del ensayo clínico de su vacuna se debía a que se presentó una enfermedad “que no tenía explicación”. El ensayo del tratamiento con anticuerpos de Eli Lilly se suspendió porque hubo una diferencia— hasta ahora no divulgada— en la salud del grupo que recibió el fármaco y el grupo que recibió un placebo.

Cuando las personas se ofrecen como voluntarios en un ensayo que está en las últimas etapas, llamadas fase tres, se les administra un tratamiento o un placebo de manera aleatoria, y ni ellos ni su médico saben cuál de los dos recibieron, luego se les hace un seguimiento estricto durante las semanas siguientes. Tal vez a las personas que participan en el ensayo de una vacuna se les practique un chequeo completo cada mes y cualquier síntoma que experimenten se registre en una bitácora. Es posible que a las personas que reciben un medicamento mientras están hospitalizadas se les realicen pruebas de sangre y exámenes médicos.

Los síntomas moderados, como un salpullido leve o un dolor de cabeza, no son suficientes como para suspender un ensayo clínico. Pero cuando los investigadores observan un problema grave —conocido como “evento adverso”— tienen que informarlo a las empresas patrocinadoras. Y luego estas deben informarlo tanto a la Administración de Alimentos y Medicamentos como a sus asesores independientes, conocidos como comités para la evaluación de los datos y la confiabilidad.

Si el comité de la empresa considera que el evento adverso es muy preocupante, quizás suspenda el ensayo, incluso sin saber todavía si el evento se presentó en alguien que recibió el tratamiento o el placebo.

Cuando se suspende un ensayo, es posible que un comité de confiabilidad solicite que se “desenmascare” al voluntario del estudio de doble ciego que sufrió el evento adverso, es decir, que se sepa si el voluntario recibió el placebo o el tratamiento. Si el voluntario recibió el placebo, quiere decir que el tratamiento no fue la causa del evento, y el ensayo puede proseguir.

Si resulta que el voluntario sí recibió el tratamiento, el comité realiza una serie de labores detectivescas. Los miembros revisan los expedientes médicos. Tal vez soliciten más información acerca de las condiciones de salud de los voluntarios o incluso ordenen otras pruebas, no solo para las personas en las que se presentaron los eventos adversos, sino para todas las del ensayo clínico.

El comité usa estos datos para concluir si lo más probable es que el tratamiento haya tenido alguna relación con el evento. Por ejemplo, en muy pocas ocasiones, algunas vacunas pueden provocar un trastorno nerviosos llamado síndrome de Guillain-Barré. Pero la enfermedad tarda semanas en desarrollarse. Si un voluntario presenta síntomas de Guillain-Barré el día que le aplicaron la vacuna, esa no puede ser la causa.

Posteriormente, los reguladores evalúan la decisión de los comités y pueden aceptarla o solicitar más información. Para los ensayos que se realizan en varios países al mismo tiempo, esta evaluación puede hacer que la suspensión de un ensayo plantee un desafío aún mayor. Después de que el 6 de septiembre AstraZeneca suspendió sus ensayos a nivel global para una evaluación, los reguladores de Brasil, India, Japón, Sudáfrica y el Reino Unido dieron luz verde para que se reanudara el ensayo. Pero los reguladores estadounidenses siguen analizando los datos y mantienen suspendido el ensayo en Estados Unidos.

Si un comité de confiabilidad determina que lo más probable sea que un evento adverso no haya sido resultado de una vacuna ni de un tratamiento, puede autorizar a que se reanude el ensayo. Si, por otro lado, existe algún problema urgente —por ejemplo, un lote de medicamentos contaminados— el ensayo tendría que detenerse. Cuando los datos no son tan claros, es posible que el comité permita que se reanude el ensayo, pero que se realicen más pruebas o estudios. Quizás un segundo caso del mismo evento ya no sea algo casual, y esto obligaría a que se diera por concluido el ensayo clínico.

No obstante, existen diferencias importantes en la manera en que se suspenden los ensayos para las vacunas —como los de Johnson & Johnson y de AstraZeneca— y los de los fármacos, como los de Eli Lilly. Las vacunas están diseñadas para administrarse a millones o miles de millones de personas sanas, así que se requiere una inocuidad extrema. Con solo una persona que se enferme en un ensayo para vacuna se tiene que realizar un escrutinio más minucioso.

“No es poco común que esto suceda”, afirmó Anna Durbin, profesora de Salud a nivel Internacional en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins. “En la gran mayoría de los casos, el ensayo continúa”.

Sin embargo, las suspensiones en las pruebas para tratamientos no son tan comunes. Existe una sencilla razón de esta diferencia: las personas que reciben los fármacos tienen una enfermedad, en ocasiones, muy seria. Por ejemplo, para el ensayo de Eli Lilly, los investigadores solo están reclutando personas que ya están hospitalizadas con COVID-19. En ese grupo de personas muy enfermas, incluso un deceso, tristemente, no sería una gran sorpresa.

Es por eso que a menudo se deben tener mayores indicios de un evento adverso para suspender el ensayo de un medicamento. De hecho, ese parece ser el caso de los ensayos que se han suspendido para los fármacos contra el COVID-19. Tan solo un paciente hizo que Johnson & Johnson detuviera su ensayo. Pero un vocero de los Institutos Nacionales de Salud afirmó que las pruebas de Eli Lilly se suspendieron porque el comité de confiabilidad descubrió que los pacientes que recibieron los anticuerpos presentaron una “situación clínica” diferente a la que presentaron quienes recibieron un placebo.

Independientemente del resultado de las suspensiones, muchos expertos consideraron que esta precaución era alentadora. “Esto me indica que la inocuidad se está tomando muy en serio”, comentó Durbin. “Es un ejemplo de la manera en que se deben hacer las cosas”.