Miles de personas tomaron la plaza Italia de Santiago en el primer aniversario de las protestas en Chile

La manifestación apoyó también la opción “Apruebo” en el plebiscito que consultará a los chilenos si cambian o no la Constitución heredada de la dictadura de Pinochet. Se registraron enfrentamientos aislados con la policía y un incendio y saqueo afectó a la Iglesia institucional de Carabineros.

Primero por cientos y después por miles, los manifestantes llegaron este domingo a la Plaza Italia de Santiago para conmemorar el primer aniversario del inicio de las protestas sociales en Chile en reclamo de una mayor igualdad social.

Los grupos de manifestantes comenzaron a llegar desde temprano y ya después del mediodía eran miles las personas reunidas en este lugar que se convirtió en el epicentro de las protestas que estallaron en Chile a partir del 18 de octubre de 2019, publica hoy el portal Infobae.

Hay expectativa sobre la forma en que terminará la que se prevé será una multitudinaria manifestación y que tiene lugar una semana antes de la realización del histórico plebiscito que consultará a los chilenos si cambian o no la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Si bien la Policía custodiaba desde temprano el lugar, a medida que fue creciendo el número de manifestantes se fueron retirando los efectivos policiales de la simbólica plaza, rebautizada al calor de estas manifestaciones como “Plaza Dignidad”.

Con carteles, banderas, mascarillas para previnir el coronavirus y otras para hacer frente a los gases lacrimógenos, las primeras horas de la manifestación se vivían como una fiesta ciudadana, con enfrentamientos aislados con la policía en los alrededores de la plaza.

“Es hermoso, muy bueno y positivo. Son puras cosas buenas desde acá para Chile en todo. Tenemos que unirnos; el pueblo de Chile se tiene que unir y tenemos que creer en que nosotros podemos hacer las cosas”, dijo a AFP Viviana Donoso, una manifestante de 43 años, quien junto a un grupo de amigos saltaba al ritmo de los tambores que no paraban de sonar en el centro de la plaza.

Puestos de venta de comida, de agua, gaseosas y de todos los artículos que tradicionalmente se venden en las manifestaciones callejeras, como gafas de protección o pañuelos, animaban también esta gran concentración, donde concurrieron además varios personajes disfrazados que se han convertido en un símbolo en este año de protestas, como la “Tía Pikachú” o el “Corredinasaurio”.

Para Víctor Hugo de la Fuente, periodista y director de la edición chilena de Le Monde Diplomatique, el sentimiento que predominaba en las primera horas de la manifestación era alegría “por la posibilidad de avanzar y conseguir un Chile más justo y democrático”, narró a AFP.

Temprano, un grupo volvió a pintar de rojo la estatua del general Baquedano que domina la plaza, como había ocurrido ya el viernes pasado y después de que fuera repintada por autoridades. También fue expulsado a gritos Daniel Jadue, alcalde comunista del barrio de Recoleta, vecino a Plaza Italia.

Más tarde, un incendio y saqueo afectó a la Iglesia institucional de Carabineros.

La plaza del “Apruebo”

A una semana de la realización del histórico plebiscito, acordado el 15 de noviembre pasado por las fuerzas políticas como una de las salidas a la crisis social tras semanas de violencia y un país semiparalizado, la manifestación apoyó también la opción “Apruebo” en el plebiscito.

“Nos convocamos con la finalidad de poder visibilizar lo que ha estado ocurriendo a lo largo de este año y con el tema de la pandemia hemos estado más en casa. Esta es la oportunidad de decir basta; estamos acá y vamos a ir a votar ‘Apruebo’”, dijo a la AFP, Paulina Villarroel, psicóloga de 29 años que se reconoció “emocionada” al ver a la gente unida.

El gobierno del presidente Sebastián Piñera, fuertemente cuestionado desde que empezó esta crisis, la más importante en 30 años de democracia, llamó a realizar la manifestación de forma pacífica y respetando las medidas sanitarias por la pandemia, que en Chile deja 491.760 casos y 13.635 fallecidos confirmados.

El gobierno del presidente Sebastián Piñera, fuertemente cuestionado desde que empezó esta crisis, la más importante en 30 años de democracia, llamó a realizar la manifestación de forma pacífica y respetando las medidas sanitarias por la pandemia, que en Chile deja 491.760 casos y 13.635 fallecidos confirmados.
En diversos sectores hay temor de que se puedan repetir las imágenes del 18 de octubre de 2019, cuando tras un llamado a realizar evasiones en el pago del metro por estudiantes la jornada terminó en una noche de furia, con una decena de estaciones del ferrocarril incendiadas, edificios atacados, saqueos de comercios y violentos enfrentamientos.

En plena pandemia, la Policía anunció que desplegaría unos 40.000 funcionarios para resguardar la seguridad. Adicionalmente, al mantenerse el estado de emergencia, militares podrían también salir a las calles. El toque de queda comienza a las 23H00 locales (02H00 GMT, del lunes).

 

Eliminan tuit de asesor de COVID-19 de Trump sobre ineficacia de tapabocas

La empresa consideró una "violación a sus normas" el mensaje de Atlas que decía: "Funcionan las máscaras: NO", y en el que da a entender que su uso generalizado no ha detenido el brote y ha causado daño.


Fuente: EFE

La red social Twitter eliminó este domingo un tuit escrito el día anterior por el médico Scott Atlas, asesor del presidente estadounidense, Donald Trump, para el manejo de la pandemia, en el que decía que las máscaras "no" funcionan.

La empresa consideró una "violación a sus normas" el mensaje de Atlas que decía: "Funcionan las máscaras: NO", y en el que da a entender que su uso generalizado no ha detenido el brote y ha causado daño.

En ese sentido, el asesor del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la covid-19 menciona como ejemplos ciudades, estados y países como Los Ángeles, Miami, Hawaii, Alabama, Francia, Filipinas, Reino Unido, España e Israel.

Trump, que mantiene mítines políticos de su campaña a la reelección haciendo caso omiso de las medidas de distanciamiento y el uso de mascarillas, también ha puesto en entredicho la efectividad del uso de estos tapabocas.

Una vez removido el tuit, Atlas señaló en uno nuevo que "la política correcta" es la guía del presidente Trump: "use máscaras para el propósito previsto, cuando esté cerca de otras personas, especialmente de alto riesgo. De lo contrario, distancia social. Sin mandatos generalizados".

Atlas, que vinculó al tuit un artículo del Instituto Estadounidense de Investigación Económica que cuestionaba la efectividad de las máscaras, ya en el pasado había generado polémica al señalar que la "inmunidad colectiva" se puede lograr con un 20 % a 25 % de la población infectada.

Igualmente Atlas, que es radiólogo y no experto en epidemias, ha sugerido que están "equivocados" los pedidos de pruebas de la covid-19 y el rastreo generalizado.

Por el contrario, Brett Giroir, secretario adjunto del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), hizo un llamado en su cuenta de Twitter al uso de mascarillas.

"¿Las máscaras funcionan? ¡SÍ!", recordó Giroir este domingo en un tuit, en momentos en que el contagio está en alza en una decena de estados del país.

Agregó que aunque los casos y hospitalizaciones están aumentando, se puede "controlar" el contagio usando máscaras cuando no es posible el distanciamiento, evitando las multitudes, especialmente en interiores, buena higiene y el seguimiento de los contactos para identificar y aislar a los pacientes asintomáticos pero infecciosos.

Puso como ejemplo el caso de Arizona y agregó que lo que funcionó "tan eficazmente" en dicho estado, que bajó en un 75 % el contagio en el verano, fueron las máscaras, el distanciamiento social y el incremento de las pruebas de la covid-19, como también evitar espacios interiores abarrotados.

Estados Unidos alcanzó este sábado los 8.100.662 casos confirmados del coronavirus SARS-CoV-2 y los 219.156 fallecidos por la covid-19, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. EFE

 

Las elecciones en Bolivia transcurren con gran afluencia de votantes y en calma

Tras un año de la anulación de los comicios, las elecciones generales en Bolivia se desarrollan con buen movimiento de votantes en medio de las medidas de bioseguridad por la pandemia de coronavirus.


Fuente: EFE

Las elecciones generales en Bolivia transcurren este domingo con tranquilidad y con gran afluencia de votantes en medio de las medidas de bioseguridad, tras una campaña electoral que evidenció la profunda polarización que aún se vive en el país desde que se anularon los comicios de hace un año.

A diferencia de 2019, cuando los bolivianos acudieron a las urnas en un clima de crispación política y tras protestas ante lo que se temía que ocurriría, el presunto fraude y la cuestionada candidatura del entonces presidente Evo Morales, hoy el país reporta a media jornada un parte de calma y sin incidentes.

 

Las cifras de la OMS y los cálculos de expertos muestran que el covid-19 es más letal que la gripe

Expertos y la propia Organización Mundial de la Salud explicaron a la AFP que la tasa de letalidad del covid-19 es más alta que la de la gripe estacional.

Publicaciones que circulan desde el 9 de octubre pasado en redes sociales y han sido compartidas más de 1.200 veces afirman que las estimaciones de la OMS sobre la cantidad de personas infectadas con el nuevo coronavirus muestran que no es más peligroso o letal que la gripe. Sin embargo, varios expertos y la propia Organización Mundial de la Salud explicaron a la AFP que la tasa de letalidad del covid-19 es más alta que la de la gripe estacional.

"La Organización Mundial de la Salud finalmente ha confirmado lo que nosotros (y muchos expertos y estudios) hemos estado diciendo durante meses: el coronavirus no es más mortal ni peligroso que la gripe estacional", señalan varias publicaciones en Facebook (1, 2, 3), Twitter (1, 2) e Instagram.

El texto, que también circuló en diferentes sitios web (1, 2, 3), manifiesta que la tasa de mortalidad del covid-19 es de 0,14% y que está “en línea con la gripe estacional y las predicciones de muchos expertos de todo el mundo”. “0.14% es más de 24 veces MÁS BAJO que la ‘cifra provisional’ de la OMS de 3.4% en marzo. Esta cifra se utilizó en los modelos que se utilizaron para justificar cierres y otras políticas draconianas”, añade.

Versiones similares también circulan en portugués, francés, polaco y alemán.

En los últimos meses, comparar el covid-19 con la gripe estacional se convirtió en un argumento popular entre quienes minimizan los efectos de la pandemia, destacando que la gripe, que en algunos casos también llega a ser fatal, no provoca la adopción de medidas como el confinamiento o el uso de mascarillas. Entre los principales impulsores de esta comparación se encuentran el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el de Estados Unidos, Donald Trump.

Los sitios que publicaron las afirmaciones en español citan como fuente un artículo del 8 de octubre de 2020 del portal en inglés Off Guardian.

¿Qué dice la OMS?

Las publicaciones virales se basan en las declaraciones hechas el 5 de octubre de 2020 por Mike Ryan, un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estimó que alrededor del 10% de la población mundial podría haber sido infectada con Sars-CoV-2, pese a que la cifra dada hasta esa fecha por los distintos países es de 35,5 millones de casos confirmados de covid-19.

La "letalidad" se refiere al número de muertes en relación con la cifra de personas infectadas con una enfermedad. No debe confundirse con "mortalidad", que se refiere al número de muertes por cualquier causa en toda una población.

Para el 6 de octubre, al día siguiente de las declaraciones de Ryan, más de 1,045 millones de personas habían muerto a causa de la pandemia del nuevo coronavirus, según un relevamiento de la AFP.

Basándose en la afirmación de que el 10% de la población mundial equivaldría a aproximadamente 780 millones de habitantes potencialmente infectados, las publicaciones calcularon una tasa de letalidad por infección (IFR, por sus siglas en inglés): 1,04 millones de muertes representan aproximadamente el 0,13 o 0,14% de 780 millones de personas infectadas.

La tasa resulta más baja que si se calcula la proporción de muertes en relación al número de casos oficiales (tasa de letalidad por caso, CFR), es decir, 35,5 millones. Una de las publicaciones que circuló en francés establece una comparación con la letalidad de la influenza: "1 millón de muertes en el mundo por 780 millones de personas 'infectadas', representa una tasa de letalidad del 0,13% mientras que en la gripe estacional es del orden del 0,3%".

Ante una consulta de la AFP durante una conferencia virtual el 12 de octubre pasado, la OMS fue muy clara en este punto: "Varios de estos análisis han utilizado resultados de estudios epidemiológicos publicados o preimpresos y todos convergen en torno a una estimación puntual de alrededor del 0,6%. Puede que no parezca mucho, pero es mucho más alto que el de la influenza, y la tasa de mortalidad por infección aumenta drásticamente con la edad", dijo Maria Van Kerkhove, responsable del manejo del covid-19 en la OMS.

IFR y CFR

El IFR es el “índice de letalidad por infección” y el CFR el “índice de letalidad por caso” o “tasa de letalidad”. Las publicaciones virales confunden estos términos.

Sibylle Bernard-Stoecklin, epidemióloga de Salud Pública de Francia, explicó a la AFP que hay dos formas de contabilizar a las personas afectadas por la enfermedad. “Los casos (confirmados oficialmente), es decir, las personas a las que se les ha diagnosticado la enfermedad" por un lado y los “infectados” por otro.

El IFR "es la tasa de letalidad entre todas las personas que han sido infectadas con la enfermedad", pero algunas de ellas "no han sido detectadas por los sistemas de vigilancia" porque, por ejemplo, "no fueron a ver a su médico, no se hicieron una prueba, etcétera”, indicó.

En apariencia, podría parecer lógico calcular el IFR según el número de muertes (alrededor de un millón) y el número estimado de personas infectadas (10% de la población mundial, según la OMS). Pero los epidemiólogos no proceden de esa forma porque la pandemia aún está en marcha y las cifras son provisionales, demasiado imprecisas y varían según países y métodos de conteo.

En la conferencia del 12 de octubre, la OMS también especificó que las cifras son estimaciones en base a los exámenes de seroprevalencia, es decir, las personas que han desarrollado anticuerpos contra el nuevo coronavirus, señaló Mike Ryan para explicar sus palabras del 5 de octubre.

​“El IFR es más amplio (que los casos) y considerablemente más difícil de estimar”, explicó Bernard-Stoecklin, especificando que no es suficiente dividir una estimación del número de personas infectadas por los muertos declarados.

"Esa no es la forma correcta de calcular la letalidad, preferimos el seguimiento de la cohorte de pacientes infectados, que llegan al 0,5% -1% de letalidad", apuntó también el especialista en estadísticas sobre causas médicas de muerte Grégoire Rey, director del Centro de Epidemiología del instituto Inserm francés.

Esto también fue explicado por la OMS el 12 de octubre, citando un IFR en torno al 0,6%, lo que reduce considerablemente el sesgo vinculado a las cifras globales de casos o muertes, que son demasiado dispares.

En el cálculo que da un resultado de IFR del 0,13 o 0,14%, ni las infecciones ni las muertes declaradas "están bien estimadas", señaló Dominique Costagliolia, biomatemática y epidemióloga del Inserm, quien recordó la "importante falta de notificación en muchos países, incluido Estados Unidos, por ejemplo" en términos del aumento de muertes relacionadas con el covid-19.

Las estimaciones de mortalidad imprecisas “no valen nada”, concluyó la especialista.

"Debemos tener en cuenta que probablemente a nivel internacional el número total de muertes reportadas está subestimado, incluso si no sabemos en qué proporciones", agregó Bernard-Stoecklin. Entonces, "usar las estimaciones de la OMS sobre la totalidad de personas infectadas más allá del número de personas confirmadas y relacionarlas con el número de muertes hoy, no es una buena manera de hacerlo", añadió.

"Estamos seguros de que los datos estadísticos que obtendremos a partir de estas cifras estarán muy por debajo de la realidad, por lo que es demasiado pronto para sacar conclusiones", coincidió Frédéric Altare, director de investigaciones del Inserm,

entrevistado por la AFP."El covid-19 tiene una tasa de mortalidad mucho más alta que la gripe estacional y todos los datos de vigilancia lo muestran", dijo Bernard-Stoecklin y explicó que no es relevante comparar la influenza con el nuevo coronavirus, ya que este último ha dado lugar a medidas sin precedentes para limitar su propagación (confinamiento, máscaras, lavado de manos, distanciamiento físico, etc.), contrario a lo que sucede con la gripe estacional.

Solo en Francia "se estiman entre 25.000 y 30.000 muertes por covid-19 en un período de tiempo relativamente corto, sumado al confinamiento", dijo.

Sin embargo, "a pesar de este confinamiento excepcional, tuvimos un número de muertos (por covid-19) en Francia que supera la peor epidemia de gripe estacional que hemos tenido en mucho, mucho tiempo", prosiguió.

"Decir que tuvimos tantas muertes por covid-19 durante la primera ola, para relacionarlo con una epidemia de gripe estacional, eso no tiene sentido", afirmó además la epidemióloga.

El covid-19 es más peligroso

La teoría de que el covid-19 es menos grave que la gripe no sólo enfrenta los problemas de validez estadística, sino que hay otros criterios que desmontan estas afirmaciones.

“La idea no es minimizar la gripe, porque para las personas en riesgo es una enfermedad grave, pero comparar un virus pandémico como el covid-19 con una epidemia de gripe estacional no tiene mucho sentido”, dijo Bernard-Stoecklin.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que "el covid-19 parece propagarse más fácilmente que la gripe y causar enfermedades más graves", con complicaciones más frecuentes y más severas.

Las consecuencias graves incluyen, por ejemplo, la aparición de una reacción inflamatoria desproporcionada y peligrosa llamada tormenta de citoquinas.

“En cuanto a las complicaciones, estamos muy por debajo con la gripe, aunque también hay infecciones respiratorias agudas en algunos casos”, explicó Frédéric Altare, del Inserm.

“La enfermedad es mucho más grave que la gripe, no es una 'gripecita' como se había dicho al principio. No es una hipótesis: es lo que observamos en cuidados intensivos”, prosiguió el especialista.

Sybille Bernard-Stoecklin añadió que "el virus de la influenza es mucho menos contagioso" y, a diferencia del nuevo coronavirus, en este caso hay una vacuna "que permite limitar el daño".

También señaló que las personas con mayores complicaciones por el covid-19 son en promedio más jóvenes que en el caso de la gripe, excepto los niños, que parecen ser relativamente inmunes al coronavirus, pero son población de riesgo para la gripe.

Otro aspecto a considerar es que "el covid-19 causa una mayor mortalidad prematura que la gripe estacional, la proporción de muertes entre los menores de 75 años está lejos de ser insignificante, incluso entre los menores de 65", dijo.

Además, "se necesitan meses para recuperarse de una estadía en cuidados intensivos, más aún cuando la internación fue larga" y "una cierta cantidad de personas que han tenido el covid-19 mantienen síntomas o secuelas meses después de la enfermedad", señaló Dominique Costagliola, miembro de la Academia de Ciencias de Francia.

Por último, debido a la intensa afluencia de pacientes graves en los hospitales, el covid-19 genera el riesgo de saturación de los sistemas sanitarios, algo que no sucede con la influenza.

En conclusión, es falso que el covid-19 sea menos letal y grave que la gripe. El cálculo de tasa de letalidad por infección que hicieron las publicaciones virales no es correcto porque las estimaciones de infectados aún son imprecisas y las muertes están subestimadas. La estimación considerada más precisa gira actualmente en torno a una tasa de letalidad del nuevo coronavirus de al menos 0,6%, mientras que la de la gripe es de alrededor del 0,3%.