Ministerio de Educación argentina alista la vuelta a clases para el 2021

Nicolás Trotta, ministro de educación de Argentina anunció que están apuntalando la vuelta a clases para el año que viene. Desde la cartera a su cargo impulsan a que la presencialidad sea la regla.

Si bien admite que el regreso no implicará una normalidad parecida a la que había antes de la pandemia, no obstante el Ministerio apuntala la vuelta a clases.

Trotta habló con medios de prensa de su país y explicó que "estamos listos para que el retorno a las escuelas sea la regla el año que viene".

"El enorme desafío que hay con los docentes esta en manos del Estado e implica un proceso de priorización de la inversión educativa", añadió el funcionario de gobierno.

En Argentina, las clases presenciales han sido suspendidas como en todo el mundo y el regreso a la normalidad en el escenario covid-19 aún está en proceso super lento.

En cuanto a la educación, Trotta dijo que "hay provincias como Formosa en las que unos cincuenta mil estudiantes van a las escuelas, pero con reglas que varían según la realidad de cada zona".

"Hay que superar esta situación que no es productiva ni positiva para nuestras escuelas", dijo el ministro, quien además mencionó que hay que mejorar los salarios, formación e infraestructura para los docentes.

Añadió que "hoy la mitad de las provincias tienen clases presenciales de alguna forma, principalmente los últimos grados del primario y secundario", pero insistió en que la vuelta es según el transcurso de la pandemia en el país.

 

Cómo el COVID-19 generará la mayor deuda pública mundial de la historia

Los países en todo el mundo han aplicado distintas estrategias para combatir la pandemia del coronavirus, pero casi todos han hecho algo en común: aumentar su gasto público para hacer frente a la crisis sanitaria.


Fuente: BBC News Mundo

Además de los gastos en salud, la mayoría de los gobiernos han ofrecido ayuda financiera a las personas y los negocios afectados económicamente por la parálisis que trajo la pandemia.

En un informe sobre la situación fiscal de la economía mundial publicado en octubre pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que a nivel mundial se han gastado unos US$12 billones en "amortiguar el golpe" del covid-19.

Estas medidas fiscales "han salvado vidas y medios de subsistencia", resaltó el organismo.

Sin embargo, semejante incremento del gasto público internacional, sumado a la fuerte caída en los ingresos tributarios como consecuencia de la parálisis de la actividad, también ha generado algo inédito.

Ha llevado a que la deuda pública mundial alcance su máximo histórico y por primera vez sea cercano al 100% del Producto Interno Bruto (PIB) internacional.

Dicho de otra forma, ha provocado que por primera vez en la historia la deuda pública global iguale al tamaño de la economía mundial.

No obstante, lejos de lo que podría pensarse, el FMI no aconseja recortar el gasto.

Por el contrario. La directora del organismo, Kristalina Georgieva, ha enfatizado repetidamente los riesgos de una reducción prematura del estímulo.

"Donde persiste la pandemia, es fundamental mantener líneas de vida en toda la economía, para las empresas y los trabajadores, como aplazamientos de impuestos, garantías de crédito, transferencias de efectivo y subsidios salariales", señaló Georgieva.

"Es igualmente importante la acomodación monetaria continua y las medidas de liquidez para asegurar el flujo de crédito, especialmente a las empresas pequeñas y medianas, apoyando así el empleo y la estabilidad financiera", dijo en un discurso a comienzos de octubre.

"Corta las líneas de vida demasiado pronto y el largo ascenso (de la recuperación) se convierte en una caída precipitada", advirtió.

Déficit

A pesar de que el FMI estima que los déficits presupuestarios de los gobiernos aumentarán del 3,9% del PIB al 12,7% en 2020, lo considera algo transitorio.

"Lo que vemos es un aumento único de la deuda en 2020, luego una estabilización después de 2021, e incluso una ligera tendencia a la baja en 2025", le dijo a Reuters el director de Asuntos Fiscales del FMI, Vitor Gaspar.

El organismo incluso está incentivando a algunos países, reacios a aumentar el gasto, a aprovechar las bajas tasas de interés para invertir en infraestructura.

Sus estimaciones sugieren que una inversión en infraestructura pública del 1% del PIB podría impulsar la producción en un 2,7%, creando entre 20 y 33 millones de puestos de trabajo.

Según Gaspar, la reanudación del crecimiento económico y las tasas de interés extremadamente bajas ayudarán a aliviar los déficits presupuestarios primarios.

"La diferencia entre las tasas de interés y el crecimiento no solo es negativa, sino más negativa, en nuestras proyecciones, de lo que era antes del covid-19. Por lo tanto, las bajas tasas de interés juegan un papel importante en la dinámica de la deuda", aseguró.

Deuda récord

El FMI no es el único que afirma que el inédito nivel de deuda pública no es algo necesariamente malo.

Son varios los actores económicos que coinciden en que, lejos de generar pánico, este gasto récord es exactamente lo que se necesita para reactivar la economía global.

"La pandemia parece estar cambiando lo que muchos piensan sobre una deuda pública considerable", observa John Letzing, editor digital de Inteligencia estratégica del Foro Económico Mundial.

"Aquellos que alguna vez pudieron haberse asustado con el concepto parecen ahora estar de acuerdo con él, si el dinero se utiliza bien y los intereses adeudados siguen siendo relativamente bajos".

Según Letzing, hace no tanto existía un consenso generalizado de que la carga de la deuda pública de un país debía mantenerse muy por debajo del tamaño de su economía.

"En Estados Unidos la deuda pública ascendía a aproximadamente el 60% del PIB en vísperas de la crisis financiera mundial hace poco más de una década", detalla.

"Y el tratado de fundación de la Unión Europea (UE) de hecho estableció un límite de deuda pública del 60% del PIB".

"Pero al igual que otras cosas que alguna vez se dieron por sentadas, la pandemia ha eliminado, al menos temporalmente, esa directriz de la UE, mientras los responsables políticos se apresuran a apuntalar las economías", afirma.

Las mayores deudas

Según los cálculos del FMI, 30 países superarán el 100% de deuda respecto a su PIB en 2020, debido a su respuesta a la pandemia.

Al tope de la lista está Japón, que ya era el país más endeudado, con una deuda pública del 238% del PIB. Este año, la cifra ascendería casi 30 puntos más, a 266%, según ese organismo.

También Sudán y Grecia tendrán deudas por encima del 200% de su PIB, de acuerdo con las estimaciones. El país africano pasaría de 202% a 259% y el europeo de 181% a 205%.

Completan el ranking de los 20 países más endeudados Eritrea, Líbano, Italia, Portugal, Cabo Verde, Belice, Barbados, EE.UU., Singapur, Baréin, España, Mozambique, Bután, Angola, Francia, Chipre y Bélgica.

Estas perspectivas han llevado a algunos legisladores en estos países a exigir a los gobiernos que empiecen a recortar el gasto relacionado con el covid, antes de que la creciente deuda genere un problema.

Muchos de estos políticos proponen que, en vez, se levanten las cuarentenas y restricciones y se reabran las economías.

Sin embargo, think tanks como el Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas de EE.UU. advierten que esto sería un error.

"Contrariamente a algunas teorías previas, no hay evidencia de que una cierta proporción de deuda con respecto al PIB precipite una crisis de deuda", señaló el instituto en un informe.

"La reapertura de la economía ha fracasado como estrategia para fortalecer las finanzas familiares y estatales, y esta estrategia no puede justificar el retiro a nivel federal de la sólida ayuda fiscal para las familias y los estados", agregó.

El centro de investigación también advirtió que "un giro equivocado y prematuro hacia la austeridad fiscal impidió la recuperación después de la Gran Depresión, y los legisladores deben evitar cometer el mismo error ahora".

Riesgo para los más pobres

No obstante, los mismos actores que consideran que la histórica deuda pública mundial no debería causar alarma ni llevar a los gobiernos a reducir su gasto durante la pandemia, también advierten que la situación no será igual para todos.

Letzing, del Foro Económico Mundial, reconoce que "los niveles récord de deuda pública crearán desafíos financieros en muchas partes del mundo".

"Los países en desarrollo, por ejemplo, podrían ser incapaces de aprovechar los mismos recursos que sus pares más ricos, y es probable que pronto se vean obligados a pagar miles de millones de dólares en pagos de deuda", alerta.

También Georgieva, la directora del FMI, ha advertido que "muchos países se han vuelto más vulnerables" debido a sus niveles de deuda.

La economista sostiene que se debe actuar de forma coordinada para ayudar a estos países a "lidiar con su deuda".

"Entraron en esta crisis con niveles de deuda ya elevados y esta carga solo se ha vuelto más pesada. Si quieren luchar contra la crisis y mantener un apoyo político vital; si quieren evitar la reversión de los avances en desarrollo logrados durante décadas, necesitarán más ayuda y rápido", señaló.

"Esto significa acceso a más subsidios, crédito en condiciones favorables y alivio de la deuda, combinado con una mejor gestión de la deuda y transparencia", detalló.

Georgieva adelantó que "en algunos casos, será necesaria la coordinación global para reestructurar la deuda soberana, con la plena participación de los acreedores públicos y privados".

"El largo ascenso"

Según la jefa del FMI, el mundo atraviesa en este momento un "largo ascenso" para salir de la crisis que trajo el coronavirus.

Este difícil ascenso será "desigual, incierto, y propenso a contratiempos", advirtió.

"Mientras nos embarcamos en este 'ascenso', todos estamos unidos por una sola cuerda, y somos tan fuertes como los escaladores más débiles. Necesitarán ayuda para subir", concluyó.

 

La OMS desaconseja el uso de remdesivir para pacientes con COVID-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejó hoy el uso en pacientes hospitalizados con COVID-19 del antiviral remdesivir, uno de los principales tratamientos contra la enfermedad con los que se experimentó este año, al no hallarse evidencias de que cause mejoras en los enfermos.


Fuente: EFE

Un panel internacional de expertos de la OMS concluyó que no hay pruebas de que el fármaco, producido por la farmacéutica estadounidense Gilead y que anteriormente se usó en enfermos de ébola, reduzca la mortalidad en los casos más graves de COVID-19 o disminuya la necesidad de ventilación.

Los resultados, publicados en el British Medical Journal de la Asociación Médica Británica, se obtuvieron tras analizar datos de cuatro ensayos con 7.000 pacientes hospitalizados con COVID-19.

El fármaco "no tiene efectos significativos en la mortalidad o en otros importantes indicadores en los pacientes, tales como la necesidad de ventilación mecánica o el tiempo de mejora clínica", recalcaron los expertos.

Aclararon que los resultados no indican que el remdesivir carezca de ciertos efectos beneficiosos para los pacientes, pero desaconsejan su uso ante el alto coste y los posibles daños a la salud de un fármaco que debe suministrarse por vía intravenosa.

También matizaron que apoyan que los ensayos clínicos con este fármaco, algunos de ellos apoyados en su día por la OMS, continúen en grupos específicos de pacientes para continuar el acopio de evidencias sobre sus efectos.

La OMS recomienda desde hace meses especialmente el uso de dexametasona, un corticoesteroide muy asequible en el mercado internacional, para el tratamiento de casos graves de COVID-19, ya que fue el que ha ofrecido mejores resultados hasta la fecha.

 

Pfizer y BioNTech presentarán hoy solicitud para autorizar de emergencia la vacuna contra el COVID-19

Ambas empresas pretenden el uso de emergencia de la vacuna contra el virus entre mediados y finales de diciembre para EEUU.

La presentación se basa en una tasa de eficacia de la vacuna del 95 por ciento demostrada en el estudio clínico de fase 3 de las empresas en participantes sin infección previa por SARS-CoV-2 (primer objetivo principal) y también en participantes con y sin SARS previo -Infección por CoV-2 (segundo objetivo primario), medido en cada caso a partir de los 7 días posteriores a la segunda dosis, publica hoy en su portal la firma Pfizer.

El primer análisis del objetivo principal se basó en 170 casos confirmados de COVID-19.

Esta presentación también está respaldada por datos de seguridad solicitados de un subconjunto aleatorio de aproximadamente 8.000 participantes mayores de 18 años de edad y datos de seguridad no solicitados de aproximadamente 38.000 participantes del ensayo que han sido seguidos durante una mediana de dos meses después de la segunda dosis de la vacuna candidata.

La presentación también incluye datos de seguridad solicitados sobre aproximadamente 100 niños de 12 a 15 años de edad.

Aproximadamente el 42 por ciento de los participantes globales y el 30 por ciento de los participantes de EE. UU. en el estudio de Fase 3 tienen antecedentes raciales y étnicos diversos, y el 41 por ciento de los participantes de todo el mundo y el 45 por ciento de los EE. UU. tienen entre 56 y 85 años de edad.

Hasta la fecha, el Comité de Monitoreo de Datos (DMC) del estudio no ha reportado ningún problema de seguridad serio relacionado con la vacuna.

“Nuestro trabajo para ofrecer una vacuna segura y eficaz nunca ha sido más urgente, ya que seguimos viendo un aumento alarmante en el número de casos de COVID-19 a nivel mundial. La presentación en los EE. UU. representa un hito crítico en nuestro viaje para entregar una vacuna COVID-19 al mundo y ahora tenemos una imagen más completa de la eficacia y el perfil de seguridad de nuestra vacuna, lo que nos da confianza en su potencial ”, dijo el Doctor Albert Bourla, presidente y director ejecutivo de Pfizer.

“Esperamos con interés la próxima discusión del Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos Relacionados y continuamos trabajando en estrecha colaboración con la FDA y las autoridades reguladoras de todo el mundo para asegurar la autorización de nuestra vacuna candidata lo más rápido posible”.

“Solicitar una autorización de uso de emergencia en los EE. UU. Es un paso fundamental para que nuestra vacuna candidata esté disponible para la población mundial lo más rápido posible”, dijo Ugur Sahin, MD, director ejecutivo y cofundador de BioNTech.

“Tenemos la intención de continuar trabajando con agencias reguladoras en todo el mundo para permitir la rápida distribución de nuestra vacuna a nivel mundial. Como empresa ubicada en Alemania, en el corazón de Europa, nuestras interacciones con la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) son de particular importancia para nosotros y les hemos proporcionado datos continuamente como parte de nuestro proceso de revisión continua “.

Las compañías ya han iniciado presentaciones continuas con varias agencias reguladoras de todo el mundo, incluida la EMA y la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) en el Reino Unido, y tienen la intención de enviar solicitudes a otras agencias reguladoras en todo el mundo en los próximos días. En algunos casos, los gobiernos pueden tener vías regulatorias similares a una EUA. Las empresas estarán listas para distribuir la vacuna candidata pocas horas después de la autorización.

Pfizer y BioNTech están extremadamente agradecidos con los voluntarios del estudio y el personal del sitio de investigación en el programa de ensayos clínicos, ya que su participación fue crucial para el importante hito de hoy en los esfuerzos de las empresas para abordar la pandemia global de COVID-19.

La vacuna candidata BNT162b2 no está aprobada actualmente para su distribución en ningún lugar del mundo. Ambos colaboradores están comprometidos con el desarrollo de esta novedosa vacuna con datos preclínicos y clínicos a la vanguardia de toda su toma de decisiones.

Capacidades de fabricación y entrega

Mientras Pfizer y BioNTech esperan una posible autorización o aprobación de las agencias reguladoras, las empresas continúan trabajando en colaboración con los gobiernos y los Ministerios de Salud de todo el mundo que distribuirán la vacuna, sujeta a autorización o aprobación, para ayudar a garantizar que pueda llegar a la mayoría de las personas en Necesita lo más rápido posible.

Pfizer está aportando sus principales capacidades de fabricación interna a este esfuerzo, con la capacidad y la experiencia para escalar, fabricar y distribuir rápidamente grandes cantidades de vacunas de alta calidad, aprovechando múltiples sitios en los EE. UU. Y Europa, y complementando la experiencia de fabricación de ARNm de BioNTech, ganado durante casi una década.

La red de fabricación combinada de Pfizer y BioNTech tiene el potencial de suministrar hasta 50 millones de dosis de vacunas a nivel mundial en 2020 y hasta 1.300 millones de dosis para fines de 2021 (sujeto al éxito clínico, la capacidad de fabricación y la aprobación o autorización regulatoria).

Pfizer tiene una vasta experiencia y conocimientos en el envío de la cadena de frío y tiene una infraestructura establecida para suministrar la vacuna en todo el mundo, incluidos centros de distribución que pueden almacenar dosis de vacuna hasta por seis meses.

La empresa ha desarrollado transportadores de temperatura controlada especialmente diseñados para la vacuna candidata BNT162b2, que pueden mantener las condiciones de almacenamiento recomendadas (-70 ° C ± 10 ° C) hasta 15 días. Cada remitente contiene un sensor térmico con GPS para rastrear la ubicación y la temperatura de cada envío de vacuna. Una vez descongelado, el vial de la vacuna puede almacenarse hasta por 5 días en condiciones de refrigeración (2 - 8 o C).

Desde el inicio del programa de investigación a principios de este año, Pfizer y BioNTech han suministrado y distribuido con éxito su vacuna en investigación a más de 150 sitios de ensayos clínicos en los EE. UU., Así como en Europa, América Latina y Sudáfrica. Con base en su experiencia colectiva, las empresas creen en su capacidad para distribuir la vacuna a nivel mundial tras su aprobación o autorización.

Sobre el estudio

El ensayo clínico de fase 3 de BNT162b2, que se basa en la tecnología de ARNm patentada de BioNTech, comenzó el 27 de julio y ha inscrito a 43,661 participantes hasta la fecha, 41,135 de los cuales han recibido una segunda dosis de la vacuna candidata al 13 de noviembre de 2020. Un desglose de la diversidad de participantes de ensayos clínicos se puede encontrar aquí en aproximadamente 150 sitios de ensayos clínicos en los EE.UU., Alemania, Turquía, Sudáfrica, Brasil y Argentina.

Los participantes continuarán siendo monitoreados para la protección y seguridad a largo plazo durante dos años adicionales después de su segunda dosis.

Pfizer y BioNTech planean enviar los datos de eficacia y seguridad del estudio para revisión por pares en una revista científica una vez que se complete el análisis de los datos.pf