OMS pide "extrema precaución" al levantar las restricciones contra el covid-19

La Organización Mundial de la Salud pidió el miércoles "extrema precaución" a los países que se levanten restricciones contra el covid-19, afirmando que la transmisión del virus aumentará independientemente de las altas tasas de vacunación.


Fuente: AFP/EFE

“Pido extrema precaución en el levantamiento completo de las medidas sociales y de salud pública en este momento, porque traerá consecuencias”, afirmó el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan, interrogado respecto a los planes de Inglaterra de eliminar la mayoría de sus restricciones contra el coronavirus a partir del 19 de julio.

El experto advirtió de que muchas vacunas evitan contraer casos graves de COVID-19 pero todavía se desconoce su eficacia en la prevención de infecciones, por lo que los inmunizados pueden todavía correr ciertos riesgos, especialmente de transmitir el virus a otros aún no vacunados.

Ryan indicó que las medidas individuales de prevención, desde llevar mascarilla a evitar grandes concentraciones de gente, siguen siendo eficaces para evitar la exposición y exponer a otros del coronavirus, y pidió "prudencia" a los gobiernos a la hora de reducir ese tipo de estrategias.

Cada individuo, matizó, "debe tomar sus propias decisiones, usar el sentido común", por ejemplo informándose del nivel de transmisión del virus en su comunidad.

Los gobiernos, por su parte, "deben ser cuidadosos para que no se pierdan los avances conseguidos", insistió Ryan, quien aseguró que "nadie quiere volver a los hospitales saturados".

La responsable técnica de la organización para la pandemia, Maria Van Kerkhove, añadió que las cifras de contagios globales no son buenas, con un importante aumento de casos en todas las regiones excepto en América, y avisó de que "más de una docenas de países tienen su curva de nuevos casos ascendiendo casi en vertical".

 

El mundo supera los cuatro millones de muertes por COVID-19

El número de muertos por la pandemia de COVID-19 acaba de superar la barrera de los cuatro millones, anunció hoy el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien reiteró su preocupación por el aumento de contagios en numerosas regiones del planeta.


Fuente: EFE

Esta cifra, matizó en una rueda de prensa, "seguramente es una estimación menor al número real" de muertos en una pandemia que "se encuentra en un momento peligroso", en palabras el experto etíope.

Tedros advirtió de que mientras muchos países con altas tasas de vacunación ya están relajando sus medidas de prevención sanitaria, en otras zonas aún hay aumentos de contagios y hospitalizaciones, lo que causa en ellos una preocupante escasez de oxígeno y otros tratamientos.

El máximo responsable de la OMS insistió en que la desigual distribución de vacunas y la aparición de variantes más contagiosas del coronavirus, que puede ser más rápida en comunidades con menor inmunización, son factores que explican la expansión de la enfermedad en diversas zonas de África, Asia y Latinoamérica.

La desigualdad en la vacunación "no tiene justificación moral y es una estrategia de sanidad pública ineficaz contra un virus respiratorio que está mutando rápidamente", aseguró Tedros.

Insistió en que "las variantes del coronavirus por ahora están ganando la carrera contra las vacunas", y afirmó que "el hecho de que millones de trabajadores sanitarios y cuidadores no hayan podido vacunarse aún es abominable".

De cara a la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 que se celebra esta semana, el director general de la OMS pidió que se tomen en ella medidas urgentes que permitan acelerar la producción y distribución de vacunas, tratamientos y otras herramientas contra la COVID-19.

En este sentido, Tedros celebró que se haya descubierto un nuevo tratamiento efectivo para los casos graves de COVID-19 (con interleucina-6, también llamada IL-6), pero advirtió de que en muchos países es de difícil acceso por su alto coste, algo que debe intentar solucionarse mediante cooperación internacional.

Los países con más fallecidos por COVID-19 desde el inicio de la pandemia son Estados Unidos (600.000), Brasil (525.000), la India (433.000), México (233.000) y Perú (193.000), según las estadísticas de la OMS.

La cifra global de fallecidos semanales ha ido descendiendo desde hace más de dos meses, pero se teme que la curva puede ascender debido al nuevo aumento de casos que a nivel mundial se ha producido en las dos últimas semanas, favorecido por el avance de la variante delta del coronavirus.

 

Encuentran 10 cuerpos más en restos de edificio derrumbado en Miami

Los equipos de rescate han recuperado otros 10 cuerpos de los escombros del edificio en Surfside, en Miami-Dade, lo que eleva la cuenta a 46 víctimas mortales por el derrumbe parcial del edificio ocurrido el pasado 24 de junio.


Fuente: EFE

En una rueda de prensa, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, señaló también que la cifra de desaparecidos se ubica ahora en 94, mientras que la de personas localizadas subió a 200 con nuevos reportes.

Hasta unos 200 socorristas se hallan en el sitio donde desde 1981 se erigía el Champlain Towers South, demolido completamente el pasado domingo debido a la inestabilidad de la parte que quedó en pie tras el colapso.

 

¿El más seguro del mundo?: Este lugar es campeón de la vacunación en EEUU

Vermont es conocido por ser el hogar del senador demócrata Bernie Sanders, la cuna del jarabe de arce y del helado Ben & Jerry's. Pero ahora también puede jactarse de ser el estado de Estados Unidos con más personas vacunadas contra el covid-19.


Fuente: AFP

Con sus granjas rojas de madera y carteles en la carretera que alertan a los conductores sobre los alces, el segundo estado menos poblado del país se convirtió recientemente en el primero en vacunar con al menos una dosis al 80% de sus residentes elegibles.

"Eso nos torna probablemente en el lugar más seguro en el país y quizás en el mundo", dijo el comisionado de salud Mark Levine, que en su despacho tiene un muñequito del principal asesor estadounidense para la pandemia, Anthony Fauci.

Este estado rural del noreste del país ha inoculado con al menos una dosis de la vacuna al 82% de sus residentes de más de 12 años, bastante por encima de la tasa nacional, el 64%.

Su tasa de vacunación más que duplica la del estado que tiene la tasa más baja, Misisipi (sur).

Funcionarios y residentes creen que el éxito de Vermont se debe a los numerosos sitios de vacunación que fueron instalados, a la confianza en los líderes locales y en la ciencia y al fuerte sentido de responsabilidad de los residentes hacia su comunidad.

"Los habitantes de Vermont priorizan su salud, lo cual es un buen punto de partida", dijo a la AFP Levine en las oficinas del departamento de Salud local en Burlington, a orillas del lago Champlain, que separa Vermont de Canadá.

"Y encima de eso, los habitantes de Vermont cooperan y cumplen", añadió, citando una tradición de reuniones ciudadanas y "compromiso cívico" a través de la región conocida como Nueva Inglaterra, que incluye los estados de Maine y Massachusetts, donde las tasas de vacunación también son altas.

Vermont, cuya población es blanca en un 94% y que tiene uno de los mayores niveles de educación en Estados Unidos, solo ha registrado 250 muertes por el coronavirus.

En todo Estados Unidos más de 605.000 personas han muerto debido a la pandemia.

El gobernador, Phil Scott, un republicano moderado, levantó las últimas restricciones impuestas debido al virus cuando Vermont alcanzó el umbral de 80% el mes pasado, tras eliminar la obligatoriedad del uso de máscara en mayo.

Evan David Warner, un músico que toca en la calle Church de Burlington, concuerda en que la población de apenas 640.000 habitantes del estado fue clave para el rápido regreso a la normalidad.

"Los habitantes de Vermont creen que todos tenemos la responsabilidad de mantenernos seguros unos a otros. Es un código moral y social", dijo a la AFP el guitarrista de 23 años entre un par de canciones.

La población dispersa de Vermont y el territorio montañoso, popular entre los practicantes de senderismo en verano y de esquiadores en invierno, plantearon a los vacunadores el reto de llegar a todos.

Cuando las vacunaciones se desaceleraron en las clínicas tradicionales, se instalaron sitios de vacunación temporarios en granjas, parques nacionales y hasta pistas de carreras de automóviles para llegar a la población en áreas rurales, incluidos trabajadores agrícolas inmigrantes.

- "Conveniencia" -

"Nos dimos cuenta de que teníamos que ir a ellos", explicó la enfermera Ellen Monger mientras aguardaba a pacientes en una feria de frutas y verduras en Northfield, un pueblo de 6.000 habitantes.

"A veces eso implica viajar por caminos de tierra en la mitad de la nada e ir a la casa de alguien, cuando esa persona no puede salir".

"Literalmente he ido a sitios que pensé que nunca iría como enfermera", añadió mientras los residentes locales compraban té orgánico, encurtidos y fresas frescas.

A 24 km de allí, en Websterville, soldados de la Guardia Nacional administran la vacuna Johnson&Johnson de una sola dosis en la fábrica de productos lácteos Vermont Creamery.

La empresa pidió ayuda a los soldados para mejorar la tasa de vacunación de su personal, que oscilaba en torno al 55%.

"Estamos tratando de eliminar todas las barreras" a la vacunación, explicó la directora de marketing, Kate Paine. Destacó que como incentivo, la empresa ofrece tacos gratis.

La jornada de trabajo, hogares en lugares remotos y responsabilidades en el cuidado de los niños han impedido a algunos empleados encontrar tiempo para inmunizarse.

"Fue la facilidad de la conveniencia", dijo el supervisor de quesos Jason Stride, de 30 años, al explicar por qué se vacunó en su puesto de trabajo.

En Burlington, la mayor ciudad de Vermont, la alta tasa de vacunación es un alivio para residentes y dueños de comercios.

"Es genial ver rostros normales y sonrientes otra vez", dijo Aida Arms, empleada de una tienda de ropa.

"También hay un impulso económico que viene con una mayor tasa de vacunación", añadió esta joven de 21 años.

Vermont no ha ofrecido grandes incentivos para vacunarse, destaca el comisionado de Salud Levine.

No hubo billetes de lotería como en otros estados, apenas un helado cremoso conocido localmente como "creamees" de vez en cuando.

Levine cree que quienes no se han vacunado aún no lo hacen por "apatía" más que por dudas sobre los efectos de la vacuna.

Pero está determinado a vacunar a todos, especialmente debido a la ansiedad que generan las mutaciones del virus como la variante Delta.

"Perseverancia: otro buen valor de Nueva Inglaterra", afirmó.