Productores de Sinovac piden autorización a Brasil para usar vacuna en niños

El laboratorio que produce la vacuna china contra el covid-19 de Sinovac en Brasil solicitó este viernes autorización al regulador brasileño para usar el inmunizante en niños y adolescentes de entre 3 y 17 años en el país, uno de los más castigados por la pandemia en el mundo.


Fuente: EFE

La solicitud fue presentada por el Instituto Butantan, el laboratorio vinculado a la gobernación del estado brasileño de Sao Paulo y que produce la Coronavac en el país, informó este viernes la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa, regulador).

Coronavac, la primera vacuna utilizada en la campaña de inmunización en Brasil y la que más se utilizó en los primeros meses de vacunación, puede ser aplicada a mayores de 18 años en el país, según la autorización que recibió el pasado enero.

"Para incluir nuevos públicos en la receta de la vacuna, el laboratorio responsable tiene que conducir estudios que demuestran la relación de seguridad y eficacia para la determinada franja de edad que desea", aclaró la Anvisa en un comunicado.

"Esos estudios pueden ser conducidos en Brasil o en otros países. En el caso de la Coronavac, lo estudios fueron realizados fuera de Brasil", agregó el regulador.

Hasta el momento, la única vacuna contra la covid-19 autorizada por la Anvisa para ser aplicada en menores de 18 años es la Pfizer, que demostró la eficacia y la seguridad del uso de su inmunizante en menores de entre 12 y 17 años.

El laboratorio Janssen, que produce una vacuna de dosis única también usada en Brasil, fue autorizado por la Anvisa a realizar los estudios necesarios para demostrar que su producto es seguro y eficaz en menores de 18 años, pero hasta ahora no ha presentado los resultados.

La petición del Instituto Butantan para usar la vacuna desarrollada por Sinovac en niños y adolescentes se produce en momentos en que gran parte de Brasil ya vacunó, al menos con la primera dosis, a todos los grupos vulnerables y a casi todos los mayores de 30 años.

La proyección de gran parte de las capitales regionales del país es concluir a mediados de agosto la vacunación de todos los mayores de edad, por lo que ya programan el inicio de la inmunización de los adolescentes en la última quincena de agosto o como máximo en septiembre.

Brasil, el segundo país con más muertes y el tercero con más contagios de covid-19 en el mundo, acumuló hasta este viernes 555.460 víctimas y 19,9 millones de casos desde el inicio de la pandemia, el 26 de febrero del año pasado.

Pese a los elevados números, la pandemia viene desacelerándose en el país y el promedio de muertes en la última semana cayó este viernes hasta 1.017 diarias, el menor nivel en cinco meses, y el de contagios hasta 35.404 por día, el menor desde noviembre del año pasado.

La ralentización de la pandemia en Brasil, que tiene una población de unos 210 millones de habitantes, es un reflejo directo de la campaña nacional de inmunización, que arrancó lenta y tardíamente en enero, pero que se ha acelerado en las últimas semanas.

Según el Ministerio de Salud, ya fueron aplicadas más de 140,2 millones de vacunas contra el coronavirus en Brasil.

Hasta este viernes, el 47 % de los brasileños (99,6 millones) ya había sido inoculados con la primera dosis de los antígenos, mientras que un 19 % (40,6 millones) ya está completamente inmunizado con las dos dosis o la dosis única.

 

Bolivia recibe otro medio millón de vacunas chinas Sinopharm

Bolivia recibió este viernes otro medio millón de vacunas contra el covid-19 producidas por la farmacéutica china Sinopharm dentro de una compra de seis millones de dosis anunciada por el Gobierno de Luis Arce a fines de junio.


Fuente: EFE

La carga llegó en un avión de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) que aterrizó en el aeropuerto Jorge Wilstermann de la ciudad central de Cochabamba y fue recibida por el viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco.

Con la cantidad de fármacos que llegó en esta jornada ya son dos millones de vacunas recibidas en este mes dentro de un contrato firmado con Sinopharm para la provisión de seis millones de dosis, dijo Blanco a los medios.

"Estamos esperando otro vuelo que estaría llegando también a Cochabamba el lunes con otras 500.000 dosis de Sinopharm y con eso vamos a ir cumpliendo el objetivo que es traer hasta la primera semana de septiembre los 6 millones de Sinopharm", manifestó.

Según Blanco, Bolivia ha recibido hasta el momento más de 7,5 millones de vacunas incluidas la Sinopharm, la rusa Sputnik V y las obtenidas mediante el mecanismo Covax de las Naciones Unidas que son las Oxford-AstraZeneca, Pfizer y Janssen.

Esta cantidad permitirá inmunizar "al 51 % de la población" en edad vacunable "con primeras y segundas dosis y al 68 % con al menos la primera dosis", remarcó el viceministro.

Hasta septiembre se espera llegar a los ocho millones de dosis para alcanzar al 100 % de la población vacunable.

El avión de BoA también transportó una importante carga de insumos médicos que incluyen 512.000 jeringas, además de propofol y ácido nucleico que sirve para las pruebas PCR.

Hasta el momento 1.563.658 personas han completado el esquema de vacunación contra la covid-19 en Bolivia y otras 2.863.296 recibieron la primera dosis, según datos oficiales.

Bolivia está a la espera de las consultas a expertos y entidades internacionales sobre la posibilidad de aplicar una combinación de vacunas tras la falta de segundas dosis de Sputnik V que se acabaron hace unos días.

Al respecto, el viceministro Blanco señaló que por el momento no tienen "mayor información respecto a la fecha" de envío de las segundas dosis, aunque aseguró que el Ejecutivo boliviano realiza gestiones "a todo nivel para poder garantizar" estos fármacos.

El país acumula 17.784 decesos y 471.958 casos confirmados de la enfermedad desde marzo de 2020. EFE

 

La Casa Blanca no impondrá, de momento, un mandato de vacunación

La Casa Blanca negó este viernes que esté estudiando, de momento, la posibilidad de imponer un mandato nacional para exigir que los estadounidenses se vacunen contra el coronavirus, a pesar del aumento de casos de la variante delta.


Fuente: EFE

"Un mandato nacional de vacunación no está bajo consideración en este momento", dijo hoy la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, durante una rueda de prensa.

Jean-Pierre matizó así las palabras del presidente estadounidense, Joe Biden, quien el día anterior dejó la puerta abierta a una norma federal.

"La cuestión es si el Gobierno federal puede ordenarlo a todo el país. Aún no lo sé", afirmó Biden en respuesta a la pregunta de una periodista.

Jean-Pierre indicó que la Casa Blanca no está barajando esa posibilidad y aseguró que "no tenía nada más que añadir" cuando se le preguntó si el presidente ha consultado con el Departamento de Justicia la viabilidad legal de ese hipotético mandato.

La portavoz insistió en que el mensaje prioritario del Gobierno estadounidense es alentar a la población a que se vacune.

"Es la única manera en la que detendremos la expansión de la variante delta y, como todos sabemos, salvaremos vidas", sostuvo tras dejar claro que los estados, localidades y empresas sí tienen el poder para imponer mandatos de vacunación o de uso de mascarillas.

También descartó la necesidad de ordenar nuevos confinamientos, a pesar del último documento firmado por el Centro de Control de Enfermedades (CDC) que afirma que las personas que han completado la vacunación para la covid-19 pueden transmitir la variante delta tanto como las no vacunadas, aunque tienen menos riesgo de presentar síntomas severos.

"Tenemos las herramientas para luchar contra esta variante. No nos dirigimos a un confinamiento", apuntó.

Aunque la idea de obligar a la vacunación es muy polémica en un país como Estados Unidos, donde la libertad individual se valora enormemente, cada vez más empresas se están planteando la idea.

Esta semana, compañías como Google, Facebook o Lyft exigieron que todos los trabajadores que vuelvan a sus oficinas estén vacunados, y la Casa Blanca confía en que el mandato a los empleados federales anunciado por Biden inspire a más empresas a seguir ese ejemplo.

No está claro cuántos trabajadores del Gobierno están ya vacunados, pero el anuncio de Biden generó críticas en algunos sectores del personal federal, entre ellos el sindicato de empleados del servicio postal y una asociación de agentes de seguridad y aplicación de la ley.

 

Reino Unido comienza el envío de 9 millones de vacunas a países en desarrollo

El Reino Unido ha comenzado a enviar hasta nueve millones de vacunas contra la covid-19 a países en desarrollo como Indonesia, Jamaica, Kenia o Belice, informó hoy el ministerio británico de Exteriores.


Fuente: EFE


De ese total, cinco millones de dosis irán dirigidas a COVAX, el programa internacional de acceso global a las vacunas, que a su vez las destinará a los países receptores. Los otros cuatro millones serán enviados directamente por Reino Unido.

En un comunicado, Exteriores destaca que Indonesia recibirá 600.000 dosis; Kenia, 817.000; y Jamaica, 300.000, entre otros países.

En un vídeo difundido por el Gobierno británico, las autoridades muestran cómo un avión rumbo a Belice y Guyana recibe un cargamento de vacunas de Oxford/AstraZeneca, que son los que Reino Unido va a donar.

Se trata, señala la nota, de la primera remesa de las cien millones de dosis que el primer ministro británico, Boris Johnson, prometió destinar países en desarrollo durante la pasada cumbre del G7 en Cornualles (sureste de Inglaterra).

Se espera que el Reino Unido envíe hasta 30 millones de dosis antes de final de año.

"Hacemos esto para ayudar a los más vulnerables, pero también porque sabemos que nadie estará a salvo hasta que todo el mundo lo esté", señaló el ministro de Exteriores, Dominic Raab.

Por su lado, el ministro de Sanidad, Sajid Javid, apuntó que su gobierno ha asegurado suficientes dosis para todos los residentes en el Reino Unido, de forma que también se puedan administrar inyecciones de refuerzo, por lo que ahora pretenden que "los países en desarrollo puedan levantar un muro de defensa contra el virus como hemos hecho en Reino Unido.