Renunció todo el Gabinete de Putin tras propuesta de cambio constitucional

Moscú.- El Gobierno ruso del primer ministro Dmitri Medvédev dimitió este miércoles después de que el presidente, Vladímir Putin, anunciara una serie de cambios políticos en su discurso sobre el estado de la nación.

Medvédev asumió la jefatura del Gobierno en mayo de 2018 después de que Putin fuera reelegido dos meses antes como jefe del Kremlin. EFE

Estas son las principales propuestas de las enmiendas que el mandatario quiere introducir en la Constitución de 1993 y que tienen como fin otorgar mayores poderes al Parlamento al tiempo que mantienen el actual sistema presidencialista:

1.- Putin se muestra de acuerdo con limitar a dos los mandatos presidenciales. La Constitución vigente únicamente obliga al presidente a dejar el cargo tras ejercer dos mandatos consecutivos, pero no le impide regresar al Kremlin posteriormente.

Esa cláusula permitió a Putin presidir Rusia durante ocho años (2000-2008), ejercer el puesto de primer ministro durante los siguientes cuatro y regresar al Kremlin al ganar las elecciones en marzo de 2012.

2.- El mandatario quiere que a partir de ahora la Duma del Estado o Cámara Baja del Parlamento vote la candidatura del primer ministro, cuando hasta ahora se limitaba a dar el visto bueno. Lo mismo ocurrirá con los viceministros y el resto de miembros del Ejecutivo.

El jefe del Kremlin no puede rechazar la de la Cámara Baja, aunque seguirá conservando el derecho de destituir al Gobierno. También conservará el mando directo sobre las Fuerzas Armadas y los órganos de seguridad.

3.- Sólo podrán postular como candidatos a la Presidencia aquellos rusos que hayan vivido en este país durante los últimos 25 años -hasta ahora eran 10- y carezcan de ciudadanía extranjera o permiso de residencia en otro país, tanto en el momento de la votación como antes.

Ello inhabilita a un buen número de aspirantes que se han ido de Rusia en los últimos años o pasado una estancia en el extranjero.

4.- Tampoco podrán tener doble ciudadanía ni permiso de residencia los funcionarios del Estado, desde ministros a jueces o jefes regionales.

5.- Putin propone que a partir de ahora los tratados internacionales sólo serán aplicados si no se contradicen con la Carta Magna y no limitan los derechos y libertades de los rusos.

6.- El presidente ruso quiere validar estas reformas por medio de un referéndum

 

Benedicto XVI defiende el celibato y rechaza idea del papa Francisco

Ciudad del Vaticano. El papa emérito Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah han escrito un libro, que se publicará el próximo 15 de enero, en el que el pontífice defiende el celibato de los sacerdotes, después de que en el último sínodo se propusiese ordenar a hombres casados en la Amazonía.


Fuente: EFE

Joseph Ratzinger rompe de nuevo el silencio que prometió tras su renuncia al pontificado en febrero de 2013 con este volumen titulado "De profondeurs de nos coeurs" (Desde el profundo de nuestro corazón) que será publicado en francés por la casa editorial Fayard, según anunció el editor Nicolas Diat y el mismo cardenal Sarah en su cuenta en Twitter.

"Creo que el celibato" de los sacerdotes "tiene un gran significado" y es "indispensable para que nuestro viaje hacia Dios siga siendo la base de nuestra vida" escribe en este libro Benedicto XVI, según adelantó por su parte el diario Le Figaro.

Según el diario francés, tanto Ratzinger como el cardenal de la República de Guinea y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos escriben: "No puedo callar", citando una frase de San Agustín para referirse a su postura contra la ordenación sacerdotal de los hombres casados.

El nuevo libro del papa emérito y del cardenal Sarah, uno de los mayores críticos con algunas posturas de Francisco, se adelanta a la exhortación apostólica que el papa argentino deberá publicar en los próximos meses sobre el Sínodo de la Amazonía y donde se esperaba una respuesta a las petición aprobada por la Asamblea de los obispos de ordenar a hombres casados para llegar a las zonas más remotas.

"Nos hemos encontrado y hemos intercambiado nuestras ideas y nuestras preocupaciones", escriben Ratzinger y Sarah, quienes aseguran que "lo hacen con un espíritu de amor y unidad en la Iglesia".

En abril del año pasado, Ratzinger, de 92 años, publicó un documento de 18 páginas en el que reflexionaba sobre la Iglesia y los abusos sexuales, lo que volvió a reabrir el debate sobre la delicada presencia de los dos papas en el Vaticano.

Con la publicación de este libro se reabrirá de nuevo el debate sobre cómo se debería comportar un papa emérito y el alcance que pueden tener sus textos. E

 

Trump pide frenar el juicio político: "No he hecho nada mal"

Washington.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, opinó que el juicio político en su contra no debería comenzar y que el Tribunal Supremo debería frenarlo, días antes del inicio previsto en el Senado de ese proceso relacionado con las presiones del mandatario a Ucrania.


Fuente: EFE

"No se debería permitir siquiera que empiece esta Farsa del 'impeachment'. No he hecho NADA mal", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

El mandatario publicó un enlace a un video en el que su abogado, Rudy Giuliani, argumentaba que el Tribunal Supremo debería declarar inconstitucional el juicio político, e impedir así que se celebre, un concepto que Trump pareció respaldar, al incluir en su tuit el comentario "gran idea".

Sin embargo, es muy improbable que el Supremo decida meterse en la disputa entre los poderes legislativo y ejecutivo, y no está del todo claro que tenga potestad para hacerlo en este caso.

Mientras, la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, evitó aclarar cuándo exactamente dará el relevo al Senado en el proceso contra Trump, después de anunciar el viernes que esta próxima semana enviaría a la Cámara Alta los cargos políticos.

Lo que sí aclaró Pelosi es que este martes se reunirá con los miembros de su partido para decidir cuándo se envían los cargos y quiénes serán los "managers of impeachment" en inglés, los miembros de ese hemiciclo que harán de fiscales en el proceso de destitución.

"Decidiremos en nuestra reunión cuándo los enviamos", explicó Pelosi en una entrevista con la cadena ABC News.

Una vez que se envíen esos artículos, el juicio político se pondrá en marcha rápidamente en el Senado, como pronto a partir del miércoles, aunque es probable que los primeros días se dediquen a la preparación del proceso.

Pelosi defendió hoy su decisión de retrasar varias semanas el envío al Senado de los cargos contra Trump, aprobados por la Cámara Baja el 18 de diciembre, con el fin de presionar a los republicanos para que convoquen testigos clave en el proceso.

"Ahora la pelota está en su campo: o hacen eso o pagan el precio", advirtió Pelosi, quien insinuó que ese precio podría notarse en las urnas durante las elecciones de noviembre.

La líder demócrata no descartó emitir una citación judicial para que testifique el exasesor de seguridad nacional, John Bolton, si el Senado no lo hace; y tampoco dejó fuera de la mesa la posibilidad de impulsar más cargos políticos contra Trump en un futuro.

Alertó, además, de que los republicanos incurrirían en un "encubrimiento" si desestiman los cargos contra Trump antes de iniciar el juicio político, una idea que los conservadores han barajado pero que es inviable, porque se necesitarían dos tercios de los votos en la cámara.

El juicio político contra Trump se basará en dos cargos, los de abuso de poder y obstrucción al Congreso, relacionados con sus presiones a Ucrania para que investigara a uno de sus posibles rivales en las elecciones de 2020, el exvicepresidente Joe Biden.

Según la oposición demócrata, Trump condicionó la entrega de casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania y también la programación de una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a su exigencia de que Kiev anunciara que planeaba investigar a Biden.

Es improbable que los demócratas reúnan la mayoría de dos tercios necesaria para destituir a Trump, dado que los republicanos controlan 53 de los cien escaños del Senado y ninguno de ellos se ha vuelto contra el presidente.

 

Demócratas entregarán al Senado los cargos contra Trump

Washington.- El juicio político contra el presidente estadounidense, Donald Trump, por las presiones a Ucrania podría comenzar la semana que viene, cuando los demócratas enviarán finalmente los cargos a un Senado cuya mayoría republicana quiere zanjar el proceso cuanto antes.


Fuente: EFE

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunció este viernes que la próxima semana entregará al Senado los cargos políticos contra Trump que su hemiciclo aprobó a mediados de diciembre, después de casi un mes de negociaciones y dudas sobre si el proceso tendrá suficientes garantías bajo la batuta republicana.

"He pedido al presidente del Comité Judicial (de la Cámara Baja), Jerry Nadler, que esté preparado para traer al hemiciclo la próxima semana una resolución para designar a los jefes (del juicio político) y transmitir los cargos políticos al Senado", dijo Pelosi en una carta dirigida a los demócratas.

JUICIO POLÍTICO EN CUESTIÓN DE DÍAS

Todavía no está claro cuándo se enviarán esos cargos, conocidos formalmente cómo artículos para un juicio político, pero el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha dado señales de querer iniciar el proceso inmediatamente, por lo que es posible que el llamado "impeachment" comience la próxima semana.

"Ya era hora", afirmó McConnell a los periodistas tras conocer el anuncio de Pelosi.

La Cámara Baja, de mayoría progresista, acusó a Trump el pasado 18 de diciembre de dos cargos políticos -abuso de poder y obstrucción al Congreso-, relacionados con las presiones a Ucrania para que investigara a uno de sus posibles rivales en las elecciones de 2020, el exvicepresidente estadounidense Joseph Biden.

Según la oposición demócrata, Trump condicionó la entrega de casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania y la programación de una reunión en la Casa Blanca con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a su exigencia de que Kiev anunciara públicamente que planeaba investigar a Biden, algo que el mandatario ha negado.

PROCESO Y REPERCUSIONES

Antes de entregar los cargos al Senado, los demócratas de la Cámara Baja nombrarán la semana que viene a los llamados "managers of impeachment", que son los miembros de ese hemiciclo que harán de fiscales en el proceso de destitución.

A continuación, Pelosi entregará finalmente los cargos políticos contra Trump a McConnell, quien decidirá cuándo empieza el proceso.

Trump se convertirá entonces en el tercer presidente que enfrenta un juicio político, después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton entre 1998 y 1999, ambos absueltos en el Senado.

La Cámara Alta funcionará como un tribunal político, con un grupo de legisladores que harán las veces de fiscales, mientras que el resto actuará como "jurado".

Es improbable que los demócratas reúnan la mayoría de dos tercios necesaria para destituir a Trump, dado que los republicanos controlan 53 de los cien escaños del Senado.

Por otra parte, el juicio político interferirá con las primarias demócratas, que comienzan con los caucus de Iowa el 3 de febrero, lo que dificultará que los cinco senadores que compiten por la candidatura demócrata -Bernie Sanders, Elizabeth Warren, Cory Booker, Amy Klobuchar y Michael Bennet- hagan campaña.

LA BATALLA POR LOS TESTIGOS

La reticencia de Pelosi a enviar hasta ahora los cargos al Senado tuvo que ver con su insistencia en que McConnell garantizara que en el juicio político testificarían dos figuras que los demócratas consideran claves en la trama: el exasesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, y el jefe de gabinete, Mick Mulvaney.

Ambos se negaron a testificar ante la Cámara Baja durante la fase de investigación, y Bolton incluso pidió a un juez que decidiera sobre si estaba obligado a hacerlo, aunque este lunes afirmó que está dispuesto a comparecer en el Senado.

Sin embargo, McConnell no ha garantizado que vaya a permitir el testimonio de Bolton y Mulvaney, y todo apunta a que prefiere convocar un juicio político rápido y con menos testigos, que llegue pronto a la probable absolución de Trump y refuerce a los republicanos de cara a la campaña electoral.

En su carta, Pelosi insistió en que el Senado debería garantizar "un juicio (político) justo con testigos y documentos", y en que "el presidente debería dejar a sus principales asistentes que testifiquen", tras prohibir a Bolton y a otros hacerlo ante la Cámara Baja.