Robots suplantando a mozos, la inteligencia artificial saca puestos laborales a humanos

El vaticinio de que los robots suplantarán algún dia a los humanos y generará una ola de desempleo a nivel global, pareciera estar cumpliéndose. En Hungría una empresa informática provee androides encargados de servir a la gente.


Fuente: EFE

La empresa informática E-Szoftverfejlesztö ha creado el “Enjoy Budapest Café”, donde trabajan siete androides que saludan a quien entra en el local, sirven los pedidos y ofrecen diferentes juegos para entretener a los clientes. Los robots se mueven en el local en silencio, llevan el café y las comidas a las mesas, donde el cliente se sirve de la bandeja del camarero electrónico, que después de tocarle el “brazo” vuelve hasta el mostrador, para esperar allí al siguiente pedido.

Eso si, los pedidos son registrados por camareros humanos, pero después los protagonistas son las máquinas, que según el propietario del café, Tibor Csizmadia, forman parte de un experimento, de “una maqueta digital”.

Al idear el local, los propietarios, que se ocupan también del desarrollo de robots, unificaron dos de sus objetivos: crear un café especial que atraiga a la gente, y contar con un experimento en vivo que pueden analizar.

“Por el momento el contacto físico es la única forma de interactuar (con los robots), y en las investigaciones que estamos realizando también estamos analizando qué tipo de comunicación es la que busca la gente cuando interactúa con un robot”, explica.

Csizmadia asegura que los robots no le quitan el trabajo a nadie y discute con la visión generalizada de que los androides y autómatas significan un peligro para el mundo laboral.

“La verdad es que crean más empleo”, afirma y señala que al emplear robots, incrementa -por la novedad- el número de clientes que al mismo tiempo generan nuevos puestos de trabajo.

“Es una paradoja: desaparecen los empleos donde no se aplica la nueva tecnología”, asegura Csizmadia, quien con su empresa colabora con varias universidades de Hungría en un proyecto cuyo objetivo es desarrollar robots para el mercado europeo.

 

La mayoría de los periódicos están acabados, según Warren Buffet

Warren Buffett, el hombre detrás de un imperio de publicaciones impresas como el Buffalo News o el Omaha World-Herald, cree que la mayoría de los periódicos van a sucumbir.


Fuente: Infobae

El declive de la publicidad ha convertido gradualmente al sector periodístico "de un monopolio a una franquicia y después a competidor", dijo el multimillonario responsable de Berkshire Hathaway Inc. en una entrevista con Yahoo Finance. Hoy en día la mayoría de los periódicos están "acabados".

"El mundo ha cambiado enormemente", dijo Buffett en la entrevista con Yahoo Finance, que organiza la retransmisión en vivo para la reunión de accionistas de Berkshire.

El panorama pesimista se hace eco de los comentarios de Buffett en la reunión anual del año pasado, cuando lamentó el estado de la industria periodística. BH Media de Berkshire, propietario de periódicos en todo el país, ha estado recortando plantilla para hacer frente a la disminución de los ingresos por publicidad.

Berkshire llegó a un acuerdo el año pasado con Lee Enterprises Inc., propietario de títulos como el St. Louis-Dispatch, para gestionar sus diarios y operaciones digitales en 30 mercados.

Buffett, de 88 años de edad, dijo el año pasado que el impacto económico para Berkshire era limitado porque la compañía compró los periódicos a precios "razonables".

Impacto de Craigslist

Los lectores compraban periódicos cuando estaban llenos de anuncios sobre gangas, trabajos y apartamentos, dijo Buffett. Pero Craigslist y otros sitios web han asumido ese papel.

En 2016, los ingresos publicitarios del sector periodístico eran casi un tercio de lo que eran diez años antes, cayendo desde los US$49.000 millones a US$18.000 millones, según el Centro de Investigación Pew.

"A los de la redacción no les gusta que se diga eso, pero los anuncios eran el contenido editorial más importante desde el punto de vista del lector", dijo Buffett.

Sin embargo, no todos periódicos están abocados al fracaso. El New York Times, el Washington Post y el Wall Street Journal sobrevivirán, manifestó.

 

Atentado en Sri Lanka sería venganza por matanza en Christchurch

El Gobierno de Sri Lanka baraja que los atentados del Domingo de Resurrección en iglesias y hoteles del país, en los que murieron 321 personas y 375 resultaran heridas, y que fueron reivindicados hoy por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), pudieron ser una reacción a la matanza de Christchurch, en Nueva Zelanda, donde un supremacista blanco mató a 50 personas en dos mezquitas.


Fuente: EFE

"Hemos recibido información de que este ataque fue en represalia a Christchurch en Nueva Zelanda. Lo estamos investigando", reveló en una intervención en el Parlamento isleño el viceministro de Defensa, Ruwan Wijewardene.

Los ataques en Christchurch ocurrieron el pasado 15 de marzo, cuando el supremacista blanco Brenton Tarrant, un australiano de 28 años, irrumpió con un arma semiautomática en dos mezquitas de la localidad y causó 50 muertos y otros tantos heridos.

En la serie de atentados del Domingo de Resurrección en Sri Lanka, la cifra de muertos asciende ya a 321, mientras que el número de heridos se sitúa en 521, de los cuales 375 continúan ingresados, precisó Wijewardene durante la sesión de emergencia del Parlamento.

"Hubo fallos de seguridad y habrá investigaciones", manifestó el viceministro, un reconocimiento que se ha repetido entre los miembros del Gobierno isleño, sobre todo desde que se conoció que las fuerzas de seguridad habían recibido información a principios de mes de posibles ataques a iglesias y destinos turísticos.

La cadena de ataques ocurridos el domingo 21 de abril en Sri Lanka comenzó con seis explosiones casi simultáneas en tres hoteles de lujo en Colombo y también en una iglesia de la capital, otra en Katana, en el oeste del país, y la tercera en la oriental ciudad de Batticaloa.

Horas después, una séptima detonación tuvo lugar en un pequeño hotel situado a una decena de kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial en Dematagoda, también en Colombo.

Las autoridades locales vincularon las dos últimas explosiones, en las que murieron cinco personas, entre ellas tres policías, con el intento de huida de varios terroristas.

La mayoría de los ataques los perpetraron atacantes suicidas, que el Gobierno de Sri Lanka relacionó con el poco conocido grupo terrorista local de tintes islamistas National Thowheeth Jamath (NTJ).

El viceministro de Defensa confirmó hoy oficialmente en el Parlamento que el NTJ está detrás del atentado y reveló que la organización islamista "tiene vínculos cercanos con JMI", Jammiyathul Millathu Ibrahim, otro grupo local.

"Tenemos que tomar medidas para prohibir grupos extremistas como este. Además, tenemos que llevar a los miembros de esta organización ante la justicia", sentenció Wijewardene.

Poco después de las declaraciones del viceministro, el grupo yihadista Estado Islámico reivindicó la autoría de los atentados, lo que podría fortalecer la teoría gubernamental que sostenía que los terroristas locales recibieron apoyo del exterior.

"Los ejecutores del ataque que tuvo como objetivo los ciudadanos de los países de la coalición y cristianos antes de ayer son combatientes del Estado Islámico", expresó en un comunicado una fuente de seguridad a la agencia Amaq, afín al EI.

Hasta el momento, según los últimos datos facilitados a Efe este martes por el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, hay 40 arrestados por su supuesta conexión con los atentados.

Además el portavoz policial ha solicitado a la población, en un comunicado, "mantenerse en alerta máxima", ya que sospechan que podría haber "un camión y una furgoneta cargados de explosivos".

Gunasekara no aportó más detalles.

 

Estado Islámico asume la autoría de los atentados en Sri Lanka

El Cairo, 23 abr (EFE).- El grupo yihadista Estado Islámico (EI) asumió hoy la autoría de la serie de atentados suicidas perpetrados en Sri Lanka contra iglesias y hoteles de lujo que causaron la muerte de más de 300 personas el domingo.


Fuente: EFE

"Los ejecutores del ataque que tuvo como objetivo los ciudadanos de los países de la coalición y cristianos antes de ayer son combatientes del Estado Islámico", dijo en un escueto comunicado una fuente de seguridad a la agencia Amaq, afín a los yihadistas.

La autenticidad de esta información difundida a través de la red de mensajería Telegram no pudo ser verificada.

La agencia de propaganda del grupo extremista hace alusión en su comunicado a la coalición internacional, que está encabezada por Estados Unidos y formada por 75 países.

El portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, indicó hoy a Efe que el número de muertos en los atentados aumentó a 310 y más de 500 heridos.

Entre los fallecidos hay al menos 31 extranjeros, entre ellos dos españoles, un bangladesí, dos chinos, ocho indios, un francés, un japonés, un holandés, un portugués, dos saudíes, dos turcos, seis británicos, dos angloestadounidenses y dos australianos.

Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó hoy de que 45 niños figuran en la lista de aquellos que perdieron la vida.

El Gobierno de Sri Lanka vinculó los ataques con el poco conocido grupo terrorista local de tintes islamistas National Thowheeth Jamath (NTJ), aunque advirtió sobre posibles vínculos extranjeros.

En Sri Lanka la población cristiana representa el 7,4 %, mientras que los budistas son el 70,2%, los hinduistas el 12,6 % y los musulmanes el 9,7 %, según datos del censo de 2011.

Los países árabes y la institución de referencia del islam suní, Al Azhar, condenaron los "despreciables y brutales actos" que tuvieron como objetivo a las personas que asistían a misas en distintas iglesias y se encontraban en hoteles.

Atentados de esta magnitud no habían tenido lugar en Sri Lanka desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno, un conflicto que duró 26 años y finalizó en 2009, y que causó, según datos de la ONU, más de 40.000 civiles muertos. EFE