Suiza incluye a Paraguay en su lista de países en riesgo por COVID-19

El Gobierno de Suiza retiró de su lista de países de alto riesgo de infección de coronavirus a México y El Salvador, lo que supone que a partir de esta semana no será necesaria una cuarentena para los viajeros procedentes de esos territorios, aunque se incluyó en ella a Paraguay.

De la lista, que el Ministerio de Salud suizo actualiza semanalmente de acuerdo con la evolución de la pandemia en cada país, salieron también Bélgica y Luxemburgo, entre otros países, y entraron Croacia, Líbano y Ucrania, Paraguay, así como otras naciones donde la curva de contagios va en aumento.

Se mantienen en la lista, desde hace varias semanas, tanto España (con excepción de las Islas Baleares) como Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, India o Perú, entre otros, hasta un total de 55.

Los viajeros procedentes de los países de la lista que entren en Suiza deben guardar una cuarentena de 10 días, y aquellos que no cumplan esta obligación pueden ser sancionados con cuantiosas multas.

Suiza, como otros países europeos, registra en las últimas semanas un notable aumento de los casos diarios, actualmente unos 400, aunque sigue lejos de las cifras de marzo, mes en el que superó el millar de positivos en varias jornadas.

Al mismo tiempo, los fallecimientos por COVID-19 en el país centroeuropeo (1.732 desde el principio de la pandemia) se mantuvo por debajo de la decena al día desde el 7 de mayo, y en muchas jornadas no hubo ninguna muerte.

Varios síntomas de Covid-19 persisten meses después de la infección, revela estudio

Un estudio realizado en Italia corroboró que varios síntomas persistieron en los pacientes después de un COVID-19 agudo.

A partir del 21 de abril de 2020, la Fondazione Policlinico Universitario Agostino Gemelli IRCCS en Roma, Italia, estableció un servicio ambulatorio postagudo para las personas dadas de alta del hospital después de recuperarse del COVID-19.

Fueron seleccionados 143 pacientes, cuya edad media fue 56,5 años y de los cuales 53 eran mujeres. Durante la hospitalización, el 72,7% de estos pacientes tenía evidencia de neumonía intersticial. La duración media de la estancia hospitalaria fue de 13,5 días; 21 pacientes (15%) recibieron ventilación no invasiva y 7 pacientes (5%) recibieron ventilación invasiva.

Tras dos meses de la infección y aparición del primer síntoma del Covid-19, más de la mitad de los pacientes aún presentaban síntomas y no solo 1 sino más de 3. En el momento de la evaluación, solo 18 pacientes estaban completamente libres de cualquier síntoma relacionado con Covid-19, mientras que el 32% tenía 1 o 2 síntomas y el 55% tenía 3 o más. Ninguno de los pacientes presentó fiebre ni ningún signo o síntoma de enfermedad aguda. Se observó un empeoramiento de la calidad de vida en el 44,1% de los pacientes. Una alta proporción de personas aún informaron fatiga (53,1%), disnea (43,4%), dolor articular (27,3%) y dolor torácico (21,7%).

El estudio concluyó que en los pacientes que se habían recuperado de COVID-19, el 87,4% informó la persistencia de al menos un síntoma, particularmente fatiga y disnea.

No obstante, los investigadores aclaran que este estudio posee sus limitaciones, como la falta de información sobre el historial de síntomas antes de la enfermedad aguda COVID-19 y la falta de detalles sobre la gravedad de los síntomas. Además, es un trabajo unicéntrico con un número relativamente pequeño de pacientes y sin un grupo de control de pacientes dados de alta por otras razones. Los pacientes con neumonía adquirida en la comunidad también pueden tener síntomas persistentes, lo que sugiere que estos hallazgos pueden no ser exclusivos de COVID-19.

Descubren qué provoca la respuesta inflamatoria en niños con COVID-19

Investigadores del Hospital Pediátrico Bambino Gèsu, del Vaticano, han descubierto el mecanismo que provoca la grave respuesta inflamatoria por COVID-19 en niños, confundida inicialmente con la enfermedad de Kawasaki, lo que abre la puerta al diagnóstico precoz con pruebas específicas y a un tratamiento.

El estudio, realizado por el Bambino Gèsu en colaboración con el Karolinska Institutet de Estocolmo, ha detectado las diferencias inmunológicas entre ambas enfermedades y sus resultados han sido ya publicados en la revista científica CELL.

Si al inicio de la pandemia de SARS-Cov2 los niños parecían ser casi inmunes a las consecuencias a del nuevo coronavirus, después se hizo evidente que algunos de los que la contraen pueden desarrollar una grave forma de inflamación sistémica, una MIS-C (Multisystem Inflammatory Syndrome in Children), que provoca una inflamación de los vasos sanguíneos y problemas cardiacos e intestinales.

Estos síntomas, similares a los de la enfermedad de Kawasaki, llevaron en un primer momento a establecer un vínculo entre dicha vasculitis y la COVID-19.

El estudio observa que ambas enfermedades alteran los niveles de citocinas (medidores de la inflamación) involucradas en la respuesta inmune, pero con algunas diferencias.

Por ejemplo, la interleucina 17a, muy aumentada en los niños con la Kawasaki, no aumentaba en los pacientes con COVID, que si desarrollaban sin embargo una alta presencia de anticuerpos.

También se observaron diferencias desde el punto de vista celular. Así, los niños con coronavirus tienen “un tipo particular de linfocitos T (subtipo de glóbulos blancos responsables de defender el cuerpo) con una función inmunológica alterada en comparación con los niños con enfermedad de Kawasaki”, alteración que supone la base de la inflamación y la producción de anticuerpos contra el corazón.

Estos resultados facilitarán la detección precoz de la respuesta inflamatoria en niños con COVID-19 al hacerse una monitorización de los linfocitos T y el espectro de anticuerpos.

“Estos resultados también representan un descubrimiento importante para la elección de protocolos para el tratamiento de la inflamación sistémica relacionada con la infección por SARS-CoV2 y la enfermedad de Kawasaki de una manera más precisa y basada en la evidencia” ha explicado Paolo Palma, responsable de Inmunología Clínica y Vacunología del Hospital y del estudio.

De los resultados del estudio emerge la indicación de un tratamiento con inmunoglobulinas en dosis altas para limitar el efecto de los anticuerpos, con anakinra, y cortisona en etapas tempranas para bloquear la inflamación secundaria. Por el contrario, viene confraindicado el uso del tocilzumab y fármacos bloqueantes del TNF-a.

Argentina supera 10.000 muertes por COVID-19 tras 6 meses de restricciones

Argentina superó este lunes las 10.000 muertes por COVID-19 tras casi seis meses de medidas de confinamiento, en un momento marcado por el temor al colapso sanitario en varios puntos del país y por la polémica apertura de terrazas al aire libre en Buenos Aires, a pesar de la alta incidencia de contagios diarios.

Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, Argentina se coloca ya en el décimo lugar en número de afectados, con 488.007 contagiados totales -de los que ya se han recuperado 357.388-, y en decimoséptimo respecto a los fallecidos, que son 10.129.

Por otra parte, los nuevos positivos de coronavirus diarios registrados fueron 9.215, de acuerdo con el reporte vespertino del Ministerio de Salud.

Si bien el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que engloba a la capital y su alrededor y aglutina a casi 14 millones de personas, acaparó durante los primeros meses de la pandemia más del 90 % de los casos, ahora ese número está por debajo del 60 %, por la diseminación del virus en el resto del país.

“Son muchas las provincias que están teniendo un numero importante de casos”, reconoció esta mañana la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, durante el reporte diario de situación.

Según la funcionaria, son 18 las provincias con transmisión comunitaria del SARS-CoV-2, y hasta ahora no se ha logrado interrumpirla.

“Volvemos a reforzar las medidas de cuidado, de prevención, lo importante que es el rol individual del impacto colectivo de seguir las recomendaciones”, agregó.

CASI SEIS MESES DE RESTRICCIONES

Ante el goteo de contagios que en ese momento comenzó a darse en Argentina, el 20 de marzo el Gobierno de Alberto Fernández decretó una estricta cuarentena de dos semanas que ha ido prorrogándose hasta hoy con diferentes idas y venidas en su flexibilización dependiendo de la situación epidemiológica de cada distrito.

En todo este tiempo, de forma progresiva, las calles han ido reflejando el cansancio de la población por las medidas y llegaron a darse varias manifestaciones contra la cuarentena, en un país que lleva más de dos años en recesión y en el que el Gobierno ha debido hacer un fuerte desembolso de ayudas sociales para paliar los efectos de la paralización de la economía.

La más reciente extensión de las restricciones -que en general ya no obligan al confinamiento pero sí acotan las reuniones sociales y limitan los vuelos nacionales e internacionales, entre otras medidas- comenzó el 31 de agosto pasado, en un momento en que, a pesar de arrastrar casi seis meses de medidas, los contagios y número de víctimas fatales continuaban acelerándose.

LA POLÉMICA DE BUENOS AIRES

En la ciudad de Buenos Aires, gobernada por Horacio Rodríguez Larreta -opositor a Fernández y al también peronista gobernador de la provincia bonaerense, Axel Kicillof- se sumó la novedad de permitir a la actividad gastronómica -que hasta ahora solo podía vender productos para llevar o enviar a domicilio- servir en mesas en las calles, con protocolos de seguridad.

“Es muy importante comprender que llevamos 6 meses de este esfuerzo colectivo y hay mucha gente que ya no puede acompañar con las políticas de la cuarentena original”, remarcó este lunes el ministro local de Salud, Fernán Quirós.

Las imágenes, este fin de semana, de multitudes de personas apostadas en las terrazas de los bares de la capital, incrementaron los roces entre el Ejecutivo porteño y el oficialismo de la provincia de Buenos Aires -del que depende el populoso alfoz de la capital-, que critica la decisión de abrir este servicio en medio de la crisis.

“A nosotros nos parece que hacer eso es aumentar la circulación, que es aumentar la cantidad de casos en un momento donde hay muchos casos y la curva no decrece”, señaló por su parte el titular de Salud provincial, Daniel Gollán.

Solo este sábado, 12 locales gastronómicos en diferentes barrios de la capital fueron clausurados: uno por vender bebidas alcohólicas para llevar después de las 20 horas; dos por fiestas en el interior de los locales, y nueve por tener mesas y sillas en las veredas fuera del horario permitido, que es hasta la medianoche.

Quirós lamentó la gran cantidad de personas congregadas, pero remarcó que pasó lo mismo cuando hace varias semanas se dio permiso para la actividad física individual.

“Inicialmente no fueron buenas fotos, pero luego aprendimos cómo hacerlo, volvimos a proponer a la ciudadanía que dado que ya hay gente que no lo podía cumplir y estaban aumentando los contagios en lugares cerrados, proponer llevar esa realidad al espacio abierto, espacio mucho más seguro”, agregó, para aclarar que en la ciudad se ha logrado “aplanar la curva” de casos hace 8 semanas.

LA TENSIÓN EN EL SISTEMA HOSPITALARIO

En la última semana, el promedio diario de nuevos afectados por COVID-19 en Argentina es de 10.052 y se realizan 31.120 test por millón de habitantes.

En las últimas 24 horas, las provincias que más casos han registrado además de ciudad y provincia de Buenos Aires han sido Mendoza (623), Santa Fe (517) y Tucumán (509).

Solo Formosa y San Juan entre las 24 jurisdicciones administrativas argentinas se mantuvieron sin sumar casos este lunes, mientras que 15 de las 24 registraron nuevas muertes por COVID-19.

Un total de 2.698 personas están internadas en camas de terapia intensiva.

Actualmente, el porcentaje de ocupación de las camas de cuidados intensivos por cualquier causa, a nivel nacional, es del 61,9 % y del 67,8 % en el AMBA, mientras que sube al 81 % en la provincia de Río Negro y en la de Jujuy y del 78 % en Tucumán.