Un 70 % de población uruguaya tiene al menos una dosis contra el Covid-19

Montevideo. Un 70 % de la población uruguaya ha sido inoculada con al menos una de las dos dosis de las vacunas contra la covid-19, según puede verse este martes en el monitor web desarrollado por el Ministerio de Salud Pública (MSP).


Fuente: EFE

A las 18.24 horas (21.24 GMT) de este martes, 2.481.401 personas habían recibido al menos una de las dos dosis de las vacunas estadounidense Pfizer, china Coronavac o anglo-belga AstraZeneca.

De ellas, 2.084.514 personas, lo que supone un 58,83 % de la población, han completado la pauta de inoculación, con ambas dosis administradas.

Uruguay empezó a vacunar a sus 3,5 millones de habitantes desde el pasado 1 de marzo.

La Coronavac fue administrada inicialmente al personal docente, policías, bomberos, militares y trabajadores del Instituto del Niño y el Adolescente (INAU).

Poco después, se trasladaron dichas vacunas al departamento de Rivera (norte), fronterizo con Brasil y el más castigado inicialmente por la pandemia, y a las cárceles.

Posteriormente, el Gobierno uruguayo fue estableciendo rangos de edad para solicitar la administración de la vacuna y, recientemente, incluyó a los mayores de 12 años, convirtiéndose en el primer país de América Latina en inocular a adolescentes.

Por su parte, las dosis de Pfizer fueron administradas -por su mayor eficacia- al personal sanitario y a las personas mayores, incluidas las internadas en residencias de ancianos.

También se utilizó la vacuna estadounidense para la población en situación de calle.

En los últimos días, Uruguay regresó a la zona amarilla de riesgo, según el índice de Harvard, tras 7 meses entre la naranja y la roja. El país suramericano registró sus peores cifras de la pandemia, tanto en casos diarios como en fallecimientos, en abril, mayo y junio.

Actualmente, el país registra 379.376 casos positivos (3.828 activos y 107 en cuidados intensivos) y 5.896 fallecidos. E

 

Bajan más vacunas en Argentina, que totaliza 39 millones de dosis recibidas

El gobierno argentino recibió hoy casi 800 mil dosis de vacunas de Sinopharm provenientes de China. Con este lote prácticamente llega a 40 millones de fármacos para combatir la rudeza de la covid-19.

La cantidad exacta recibida hoy en el aeropuerto de Ezeiza fue de 768.000 vacunas chinas, con las que Argentina totaliza una recepción de 39.177.430 dosis.

Este fue el octavo vuelo de Aerolíneas Argentinas, empresa que se encarga del trayecto de ida y vuelta para el traslado del importante cargamento.

En julio se prevé que se realicen diez vuelos hasta llegar a las ocho millones de inyecciones. Argentina tiene una cuerdo firmado con China National Pharmaceutical Group.

Esta firma debe suministrar al país sudamericano 24 millones de vacunas hasta setiembre, dentro del Plan Estratégico de Vacunación que lleva adelante el gobierno de Alberto Fernández.

 

Precipitaciones "récord" desplazan a miles de personas en el centro de China

Las lluvias torrenciales registradas en las últimas horas en la provincia central china de Henan han puesto a la capital, Zhengzhou, en el máximo nivel de alerta y han forzado la evacuación de más de 10.000 personas, informó hoy el diario estatal "China Daily".


Fuente: EFE

Según la fuente, más de 144.000 personas se vieron afectadas por la lluvia, que en Zhengzhou dejó 457,5 milímetros en 24 horas, un récord en los registros.

En particular, entre las 16.00 y las 17.00 horas de hoy (08.00 y 09.00 GMT) se alcanzaron los 201,9 milímetros.

"Esta lluvia se ve una vez cada cien años. La situación es desalentadora", aseguró el centro de control de inundaciones de Zhengzhou.

Los vídeos que circulan por redes sociales muestran calles anegadas, avenidas que parecen ríos, e incluso vagones del metro con pasajeros dentro con más de un metro y medio de agua.

Según la agencia estatal de noticias Xinhua, los bomberos están logrando reducir el nivel de inundación en el túnel del metro y en los vagones afectados de la línea 5 de la ciudad, y los viajeros están por el momento fuera de peligro.

La fuente también detalló que las precipitaciones han dejado a varios edificios residenciales sin agua del grifo ni electricidad, además de haber obligado a la cancelación de 260 vuelos en el aeropuerto local.

"Las fuertes inundaciones han llevado a la práctica parálisis del tráfico rodado de la urbe. Más de 80 líneas de autobús se han suspendido", indicó Xinhua, que también detalló que el servicio ferroviario se ha visto afectado en buena medida.

Por el momento, no han trascendido cifras de víctimas a consecuencia de los aguaceros.

 

Un millón de niños perdieron a un padre o abuelo a causa del COVID, según estudio

Se estima que 1,1 millones de niños habrían perdido, al menos, a uno de sus cuidadores principales, ya fueran los padres o los abuelos que se encargaban de ellos en su lugar, según estima un estudio basado en un modelo y que publica hoy The Lancet.


Fuente: EFE

La cifra total aumenta, durante los 14 primeros meses de la pandemia, a 1,5 millones si además de los cuidadores principales (padres y abuelos custodios), se considera a los secundarios (abuelos y otros familiares, entre 60 y 84 años, que viven en el mismo hogar y colaboran en la crianza).

La investigación diferencia entre cuidadores primarios, que son los progenitores y los abuelos custodios (cuidan al niño en lugar de sus padres, que no están en el hogar) y los cuidadores secundarios, en referencia a los abuelos y otros familiares mayores que, junto a los padres, ayudan en la crianza y viven en la misma casa.

El estudio, con datos de 21 países, estima que en lugares como Perú, Sudáfrica, México, Brasil, Colombia, Irán, Estados Unidos, Argentina y Rusia, la tasa de mortalidad de los cuidadores primarios fue de, al menos, uno por cada mil niños.

Los autores aprecian que 1,13 millones de niños perdieron a uno de sus progenitores o a un abuelo custodio debido a un fallecimiento asociado con la covid-19. De ellos, un millón quedó huérfano de madre, padre o de ambos, aunque la mayoría perdió a uno, no a ambos progenitores.

En total, 1,56 millones han sufrido la muerte de al menos uno de sus padres, un abuelo custodio, abuelo conviviente u otro pariente mayor que habitaba con ellos.

Las muertes asociadas con la covid-19 eran, en todos los países, mayores entre los hombres que entre las mujeres, sobre todo en las edades medias y avanzadas. En general, había hasta cinco veces más niños que perdían a su padre que a su madre.

El análisis utilizó datos de mortalidad y fertilidad para modelar las tasas de orfandad (muerte de uno o ambos progenitores) asociadas a la covid-19 y las de los abuelos custodios y convivientes (de 60 a 84 años) desde el 1 de marzo de 2020 hasta el 30 de abril de 2021.

Para ello, usaron datos de 21 países, entre ellos Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, Francia, España, Estados Unidos, Kenia, Malawi o Sudáfrica, que representaban casi el 77 % de las muertes por covid-19 a nivel mundial, y extrapolar así una estimación mínima global.

Los investigadores se refieren a “muertes asociadas” a la covid-19, es decir, la combinación de las causadas directamente por la enfermedad y las debidas a factores como los confinamientos, restricciones a las reuniones y a la circulación, la disminución del acceso o la aceptación en la atención sanitaria y del tratamiento de enfermedades crónicas.

Las experiencias traumáticas, como la pérdida de un padre o un cuidador, se asocian con el aumento del consumo de sustancias, las condiciones de salud mental y otras de comportamiento y salud crónica.

“Estudios como este desempeñan un papel crucial a la hora de esclarecer las consecuencias duraderas de la pandemia de covid-19 para las familias y la futura salud mental y el bienestar de los niños de todo el mundo”, según la directora de Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), Nora Volkow, que financió, en parte el trabajo.

“Aunque el trauma que experimenta un niño tras la pérdida de un padre o cuidador puede ser devastador, existen intervenciones basadas en la evidencia que pueden prevenir consecuencias adversas posteriores, como el consumo de sustancias, y debemos garantizar que los niños tengan acceso a estas”, agregó Vokow, citada por The Lancet.